2.11.12

¿COCINA DE SAMAÍN?

¿Existe una cocina de Samaín?

Para responder a la pregunta lo primero es dejar claro qué es el Samaín. Si preguntamos en la Galicia actual mucha gente dirá que es una fiesta tradicional de origen celta que simboliza el final de la cosecha, el festival de los muertos, el inicio del ciclo oscuro del año, el momento en el que se abren las puertas del otro mundo o, incluso, varias de esas cosas al mismo tiempo, una fiesta ancestral que se había perdido, cristianizada primero y sustituida después por el halloween anglosajón, que se ha recuperado en el último par de décadas.



Si me preguntáis a mi, diré que la cocina de Samaín no existe porque, en mi opinión, lo que no existe es el Samain directamente. Y como sé que esta explicación merece una explicación, especialmente ahora que si buscamos en Google nos encontraremos con docenas de tartas con cementerios de fondant, momias, calabazas con caras diabólicas -temas todos ellos de lo más tradicional (nótese la ironía)-, dedicaré a eso los próximos párrafos.

En Galicia, como en cualquier cultura tradicional de base agrícola, existen celebraciones relacionadas con el ciclo anual y, más en concreto, con el final de la cosecha, de la vendimia, con el inicio del ciclo "latente" de la naturaleza, etc. Hablo de las fiestas de Santos, Defuntos o San Martiño. Como en otras zonas podríamos hablar de los festivales del vino joven o de cientos de otras variedades. Nada, en ese sentido, que nos haga especiales.

Que la cultura cristiana pueda estar apropiándose de una celebración pagana anterior es posible, no sería la primera vez. Pero la celebración católica del día de Difuntos no es exclusiva de Galicia ni de los países celtas (sea eso lo que sea. Volveremos ahí más adelante), así que el asunto cojea por esta parte.

Pero, antes de continuar y vistas las dudas que van apareciendo, ¿Existe un Samaín o no?. Bueno, lo cierto es que lo que existe es un Samhain (que con H intercalada suena bastante menos autóctono, pero se llama así), que es algo así como un festival de la cosecha (nada de difuntos de por medio) que se celebraba en Gales, Irlanda e Isla de Man (nada de Galicia) y que está documentado tan solo a partir de finales del S.X (así que la parte prehístórica o precristiana del asunto está por demostrar). De qué modo se relaciona esto con Galicia es algo que se me escapa.

Así que me voy a las fuentes escritas. No encuentro ninguna referencia en las historias de Galicia o en los libros sobre costumbres y tradiciones que manejo, aunque revuelvo en algunos de los clásicos del S.XIX. Ni una palabra. Tampoco encuentro ninguna referencia al termino Samaín, Samhain o algo parecido en ningún diccionario ni en los vocabularios medievales a los que tengo acceso. No digo que no exista, digo que en los que yo manejo no aparece. Y como lo que me interesa en este caso es la parte culinaria del asunto, me voy a los recetarios gallegos clásico, donde tampoco aparece ni una palabra sobre el tema. Sobre las celebraciones de Santos o de Difuntos si que encuentro, desde en los libros de cocina hasta en la narrativa de gente como Otero Pedrayo, pero sobre Samaín nadie parece haber escrito ni una coma hasta hace dos días.

De momento lo que tengo es que en Gales y Man se celebraba en la alta edad media un festival de la cosecha que, no se sabe muy bien ni cómo ni por qué, de pronto pasa a ser una tradición gallega relacionada con los difuntos y con origen precristiano. Nadie cita las fuentes para este triple salto mortal sin red pero, amigos, eso es ya ponerse muy quisquilloso.

Los defensores del origen tradicional del Samaín en Galicia aluden a las festa dos cabazos de Cedeira, que efectivamente, parece ser tradicional, sin explicar cuál es la relación de esas calabazas cedeiresas con la fiesta galesa de la cosecha. Yo la relación la veo, si acaso, con Halloween (por cierto, alguna vez leí una teoría sobre la influencia de emigrantes cedeireses en Estados Unidos en la conformación de la celebración de Halloween, pero eso se nos va ya del tema). Dejando al margen que las calabazas que se vacían ahora, aquí y en América, simplemente no se conocían en la Europa precristiana. Detalles sin importancia pero que están ahí.

Revolviendo un poco por blogs y páginas varias me encuentro con que los celtas gallegos vaciaban calabazas (o nabos) para honrar a sus muertos en la noche de Samaín, que era la celebración principal del calendario céltico. Nadie cita ni una fuente cosa que a mi, historiador especializado en arte gallego prehistórico, me escama, ya que yo tampoco las conozco.

Como no soy un experto, leo algo sobre el calendario céltico. Por lo visto hay varios, por lo cual la confusión crece. De momento no se sabe si en lo que hoy es Galicia se aplicaba uno, otro, un tercero o ninguno de ellos, pero que eso no nos detenga.

El único de esos calendarios que a día de hoy parece tener un origen prehistórico es el gálico. Lástima que sea, precisamente, el que no usaban en Gales, Irlanda o Man, que es donde se celebraba Samaín. Este calendario gálico (el calendario de Coligny, por ejemplo), situaba el año nuevo en el mes de Samonios. Samonios, Samaín... la cosa parece clara, ¿No?. Ahí lo tenemos. Bueno, si nos olvidamos de que este calendario no se aplicaba en los lugares en los que había Samaín y que este, además, aparece documentado por primera vez casi 1.000 años más tarde, si. Lo malo es que en el calendario céltico insular aparece un mes de Sam o Samhradh de raíz tan próxima a Samaín como Samonios pero que, ya es mala suerte, se refiere al verano. Y que, además, pervive hasta la Edad Media en gaélico escocés y en Middle Irish, que casan mucho mejor con todos los otros datos, aunque nos arruinen la fiesta.

Así que solo nos queda, para seguir aferrándonos a esta teoría, lo de la raíz celta de la Galicia prerromana. Que el hecho de que los especialistas no consigan ponerse de acuerdo sobre esto desde hace décadas no nos asuste. Si la teoría es buena, para qué pararnos en tecnicismos.

Con todo esto en la mano, que cada uno defienda lo que quiera. Mientras no tengamos un documento o algún hallazgo arqueológico que nos dé o nos quite la razón nadie podrá argumentar totalmente en nuestra contra.

Yo, por mi parte, seguiré comiendo en esta época huesos de santo que, como apuntaba en su blog el periodista Miguel Vila, llevan ya más de un siglo entre nosotros, lo que desde mi punto de vista los convierte en bastante tradicionales. Comeré también castañas asadas, probaré el viño novo cuando tenga ocasión, productos de la matanza si puedo, nueces, chulas de calacú o caldo de calabaza. Y el año que viene, entre probar una cosa y otra, estaré encantado de seguir con este debate. A ver si para entonces tengo algún dato más que me haga dudar, porque lo que es ahora tengo la postura bastante clara.

4 comentarios:

manosalbas dijo...

Aaaaaah!!!!! Siempre tan didáctico. Eres una enciclopedia open air… Un abrazo querido…

naranjas ecológicas dijo...

Las castañas asadas son muy populares en estas fechas en gran cantidad de lugares..

supermercado ecológico dijo...

Qué ricas, nos encantan

supermercado online dijo...

Deliciosas