3.10.12

VISITA A JOSELITO (II)

Hechas ya todas las aclaraciones y salvedades, me queda por contar algo sobre mi experiencia personal en esta visita. Cosas sobre las comidas, el grupo, el viaje y el resto de aspectos que se salen de lo puramente organizativo.



Mi visita se movió entre estas dos imágenes, la de arriba tomada desde el hotel en Guijuelo desde el que ultimé los detalles; la de abajo desde mi habitación salmantina.



Se me hizo raro, tengo que confesarlo, empezar el evento con una cena en un restaurante gallego en Salamanca. Tenía mis dudas. Sin embargo, las estupendas cocochas, una buena lubina en salsa verde y un arroz con leche de los de toda la vida me hicieron reconsiderar mi postura respecto al O Pazo Couñago.



Salamanca siempre merece una visita más. Y ésta no fue la excepción. Es una ciudad preciosa y paseable tanto de día como de noche. Y cuando se visita con un grupo animado en el que se cuenta ya con unos cuantos amigos, todavía más. Hubo tiempo para hablar del evento y de sus detalles, pero también de mil cosas más: de proyectos, de lo bueno de esta profesión y de lo no tan bueno. Me costaría tener que dejar de ver a esta gente de vez en cuando.



Guijuelo no es el pueblo más bonito del mundo, todo hay que decirlo, pero aparte de aprender sobre jamón, los desplazamientos hasta allí permitían disfrutar del paisaje de la dehesa. Algo más soso llegando de Salamanca, pero espectacular al regresar desde Madrid por El Puente del Congosto.



En Madrid tuve la dudosa suerte de poder disfrutar, al arranque de las jornadas, de uno de los mayores y más desagradables atascos de tráfico que recuerdo. Para compensar, cerramos el evento, ya de regreso, con una comida a base de tapas en el nuevo restaurante Álbora (ex-Sula), con David García (Ex-Berasategui y Guggenheim de Bilbao) en cocina y Jorge Dávila (Ex-Piñera) y José María Marrón (Ex-Balzac) en sala. Dos ambientes: restaurante y bar de tapas. Comimos en el segundo. Dejo a continuación las fotos del menú.

Gazpacho de sandía y crema de queso. Muy rico

Trilogía de Joselito. Gran Reserva 2008, y Vintage 2006 y 2005. Increible. 

Ensaladilla de ibéricos. Concuerdo con lo dicho en la mesa: creo que un punto de acidez le iría bien.

Croquetas de jamón. Cremosas. Muy buenas.

Piparras. Son un peligro, adictivas, como si fueran pipas. Venían con unos pimientos de Gernika.

Langostinos con guacamole. Correctos, aunque no fueron lo que más me gustó del menú.

Raviolo de hongos y manitas con crema de guisantes. Bueno, aunque le faltaba un poco más de presencia de las manitas.


Hamburguesa de presa ibérica. Tierna, jugosa. Bien. 
Aquí falta un huevo a baja temperatura con pimientos confitados y espuma de patata. Lo que menos me interesó del menú. 


El postre: manzana verde y romero. Fantástico. 


Trabajar en lo que te gusta es un lujo. Hacerlo y que salga bien lo es todavía más. Eso condiciona el resto: la sensación, el ambiente y el recuerdo que uno se trae de vuelta a casa. No puedo estar más contento. 





2 comentarios:

ohma dijo...

Hombre no me extraña que estes contentiño rapaz!
Joder se me hizo la boca agua y eso que acabo de comer ensalada de pasta de primero, segundo y postre.
Da gusto leerte y se aprende mucho.
Bicos.

Ni mata ni engorda dijo...

Salamanca es una tierra espectacular para temas gastronómicos, y esta visita a Joselito da fe de ello.
Envidia sana que me das al ver desde la lejanía estos eventos tan "exquisitos".
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