19.10.12

MERLUZAS Y MERLUZOS

Pasa con frecuencia. Cuando un político se mete a hablar de gastronomía no es raro que patine. Cuando lo hace en campaña, con el añadido de demagogia que eso supone, todavía más. Recuerdo al Comisario Europeo de Agricultura de la UE, Franz Fischler, llevándose a la boca una aceituna recién cogida de un olivo en algún sitio del sur de España. Y escupiéndola horrorizado al momento. La foto habría quedado de lo más campechano: el Comisario paseando entre olivos y masticando frutos despreocupadamente. Lo que el Comisario no sabía -tal vez debería haberlo sabido- es que el fruto del olivo no se come así, directamente.



Recuerdo a José María Aznar y aquellas imprudentes declaraciones sobre el libre consumo de vino que hizo en Ribera del Duero. Porque en estos casos, como aquel que tenía un primo que le decía que el cambio climático es un cuento, los datos de víctimas de accidentes provocados por el alcohol no cuentan, los estudios médicos no importan. Teniendo delante a un público entregado que va a reir el chascarrillo temerario, venga, adelante, por qué callarse.

O recuerdo a Pérez Touriño, el ex-presidente socialista de la Xunta de Galicia, declarando que a él nunca se le vería en un restaurante de lujo. Como si los restaurantes de lujo fuesen un pecado, como si un presidente no tuviera el derecho (o tal vez algo más que el derecho) de apoyar públicamente a los sectores productivos del lugar que gobierna... como si en Galicia no se supiera (lo dije en su momento) que varias tiendas de Santiago vendían periódicamente cajas de vinos excelentes para la residencia presidencial. Claro que tomándote un vinito en la intimidad de casa nadie te fotografia. Aunque el vino en cuestión pueda costar tanto como una comida en uno de esos supuestos restaurantes de lujo. Demagogia.

El último en unirse a la lista, de momento, ha sido el presidente Núñez Feijoo. Imaginen la escena: un mar en calma, bañistas despreocupados... De pronto, algo emerge de las profundidades y ataca a cualquiera a su alcance. Son las merluzas asesinas, que han venido a por nosotros. Primero conquistarán nuestras playas, luego seguirán avanzando. Hay que pararlas.

¿Grotesco? Tal vez, pero no ha salido de la imaginación enferma de un guionista hollywoodiense de tercera. Lo ha dicho, poco más o menos (reconozco mi parte de adición imaginativa) el presidente. Y, a pesar de lo que diga La Voz de Galicia, no ha sido una anécdota en Twitter. Ha sido una vergüenza, una demostración pública de que en este caso el presidente no sabe de lo que habla.

Simplemente insinuar, en la Galicia de 2012, que tal vez habría que pescar más merluza es una imprudencia. Hacerlo cuando eres el presidente es una temeridad. Y hacerlo en plena campaña demuestra el nivel al que nos movemos. Porque al presidente se la ha dicho un marinero de Burela, que de esto saben mucho, pero no hay ni un solo estudio nacional o internacional que ponga en duda la dramática situación de los caladeros europeos de merluza (y en especial los cantábricos), como comentaba en un post hace unas semanas.

Y un presidente del un país cuya flota pesquera es de las más importantes de Europa y de la cual depende una buena parte de su PIB, de su tasa de empleo, etc. tal vez debería preguntar, además de a un pescador de Burela, a alguien más antes de lanzarse a dejar entrever promesas de mayor cota pesquera.

Porque, si, eso serán un puñado de votos más este domingo, pero los caladeros están mucho más allá del punto crítico. Se están acabando. Y, a pesar de lo que diga un pescador de Burela, habría que establecer reservar y limitar temporalmente su captura. Eso no da votos.

Así que,  como las merluzas no votan, ya nos preocuparemos de los caladeros en otro momento, que hoy toca decir algo llamativo en un mitin. Espero con curiosidad a la próxima campaña electoral, para ver quién se luce y para ver qué tema eligen. Ya los hemos visto con el aceite de oliva, con los restaurantes de gama alta, con el vino y con las merluzas. Tengo curiosidad por ver cuál es el siguiente producto que les llama la atención.

Mientras tanto, ya lo sabéis, lo ha dicho el presidente: id a comprar merluza tranquilos, que no hay problema. Ahora bien, si estáis en la playa y véis que algo se mueve en el agua...

Me encanta la política de altura.

10 comentarios:

Toni dijo...

Pues fíjate que apartando los partidismos yo tenía a Feijóo como uno de los pocos políticos semidecentes que tenemos en España...

neco dijo...

francamente, no me parece adecuado tu comentario, no es el sitio ni el tiempo. No es un comentario sobre gastronomía, como mucho sería sobre pesca sostenible o ecología y el momento de hacerlo es todavía más sospechoso.

Jorge Guitián dijo...

Neco:

La noticia es de esta semana. He hablado de políticos de diferente ideología (en este post y en otro) y trata sobre un tema del que hablaba hace apenas un par de semanas (el link está en el post). No veo el problema.

Por otro lado, yo no estoy en campaña electoral. Tengo mi opinión y la doy. No entiendo eso de que tengamos que guardar silencio para no influir. Me parece absurdo. No pido el voto para nadie, pero comento unas declaraciones que han sido publicadas en prensa. ¿Por qué la prensa puede y yo no?

Además, me parecería absurdo leer esas declaraciones, tener la opinión de que son ridículas y equivocadas, callarme y decirlo el lunes.

¿Qué problema hay en expresar opiniones? Y, repito, no es pedir el voto para nadie. Tan ridícula y fuera de sitio me parece la declaración de Rajoy sobre las merluzas como en su momento la de Touriño sobre los restaurantes de lujo.

Un saludo

canela988 dijo...

Hola, no me sorprende la falta de información de nuestros políticos ya que nos tienen acostumbrados “es triste pensar así”. Qué pena de dinero que se gasta en consejeros y demás, a veces me planteo esta pregunta ¿Qué pasaría si todos los que están dedicados a ello, incluidos los sindicatos, se fueran al paro? ………Como sigamos así habrá más políticos, que trabajadores en activo.
Un saludo desde Barcelona

homogastronomicus dijo...

Don Jorge, el presidente de la Xunta que en esta ocasión ha dicho que quizás se deban pescar más merluzas, en las próximas eleciones, cuando probablemente no queden merluzas que pescar, ya no podrá decir lo mismo, pero probablemente ya se le ocurrirá otra especie que se deba pescar más o no. Mientras, el pesacdor que se lo dijo estará sentado en el muelle contemplando como su embarcación es pasto de la herrumbre. Pero lo peor de todo es que nadie reclamará al presidente de Galicia, ni al de ningún lado, por sus palabras. Si no lo hacemos por sus actos, ¿quién es el guapo que lo hace por una boutade dicha en un mitin. Además es más que probable que vuelva a ganar elecciones tras elecciones holgadamente. Así que es más un problema de que a veces somos muy merluzos. Ellos, los políticos, ya sabemos que básicamente lo que son es unos jetas.

Neco dijo...

Jorge : Sin ánimo de polemizar, sobre las tonterías de los políticos podríamos escribir varios libros, hoy mismo en La Voz, entrevistan al nº 1 del BNG en Lugo y dice que si gobiernan las corridas de toros tienen los días contados a lo que el periodista le replica que porqué su partido las subvenciona en Pontevedra. Los toros y las merluzas, misma relacción con la gastronomía. Repito, este no es el tema.
Un saludo

Carlos G. dijo...

No hay momento más adecuado para hacer comentarios sobre nuestros políticos que cuando estamos en campaña electoral. ¿O qué pasa, que los ciudadanos no podemos intervenir en el debate político? Lo que nos queda que aprender sobre la democaracia...

manosalbas dijo...

Lo cierto es que el refrán nos viene al pelo, pero no sólo ahora y hablando de cocina y gastronomía y del sector…sino que es algo que todo aquel que entrase en política debería llevar grabado en la frente…así no dirían lo que no deben, no prometerían lo que jamás pueden cumplir, callarían lo que debieran y no se "desdecirían"…como suele pasarles a TODOS. ¿Verdad? Querido Gourmet de provincias: …por la boca muere el pez… y el merluzo sin casi abrirla (GUD POST)

Jorge Guitián dijo...

Neco:

El tema de los toros es diferente. No he hablado de él aquí porque solo he aludido a declaraciones de tema gastronómico-alimentario, vinieran de donde vinieran.

De todos modos, hasta donde yo sé, esas declaraciones del portavoz por Lugo se corresponden con las de la directiva del BNG, que trata de impulsar una ley para prohibir las corridas de toros en Galicia.

Y hasta donde yo sé, el gobierno municipal de Pontevedra (BNG y PSOE) retiró todas las ayudas a los toros en 1999. Lo que si que hay es ayudas del Patronato de Turismo Rías Baixas (organismo de la Diputación, gobernada por el PP) a las que el gobierno municipal se opone públicamente y respecto a las cuales, incluso, pidió una investigación en 2011 para saber si en ellas se estaba empleando dinero de ayudas europeas de manera irregular.

Tanto es esa la política del BNG (partido al que no voto, que conste) que desde que entraron como socios en el gobierno de A Coruña ha venido siendo, en esa ciudad también, una de sus reivindicaciones constantes.

No es un tema que controle mucho, pero hasta donde yo sé es así.

Saludos

dejamuchacho dijo...

Lejos estoy de la politica española, pero tu comentario me parece muy atinado.
un saludo desde Uruguay