23.7.12

INDIGNADO

Este no es un post sobre gastronomía en el sentido estricto. Es un post sobre lo que está pasando. Sobre lo que me está pasando a mi, a mi negocio, a los otros negocios con los que trabajo dentro de mi sector. Sobre lo que está pasando en mi familia, a mis amigos. Y sobre mi opinión sobre ello. No es un post de opinión política, aunque habrá quien lo vea así. Es un post sobre el desencanto y sobre la queja. La queja hacia las políticas de este gobierno -que yo no he votado- y el anterior -al cual tampoco voté- . Quejas sobre las imposiciones que nos vienen de fuera y los recortes que nos llegan de dentro.

Soy autónomo desde hace tres años. Me decidí a montar mi negocio en plena crisis por una mezcla de inconsciencia y ganas de hacer cosas. Las ganas siguen ahí,  pero entonces nadie podría haber imaginado que tres años después íbamos a estar donde estamos y con lo que queda de crisis por delante.

Pero ahí sigo, viviendo de lo mío. A pesar de que no hacen más que decirme que todo esto pasa porque durante años vivimos por encima de nuestras posibilidades. No. Yo no he vivido por encima de mis posibilidades. No tengo hipoteca. No cambio de coche cada dos años. Ni cada cuatro. Arranqué mi negocio con una pequeña indemnización que tenía por entonces y que me dio para comprar un coche de segunda mano, un ordenador, una página web y dos placas de inducción portátiles.

Con eso y con unas cuantas horas de trabajo conseguí ir haciendo cosas. Y ahí seguimos. Hubo un momento en el que me planteé, incluso, ampliar el negocio. Pensé en alquilar un local y contratar a alguien. Hice números y no me decidí. Yo no he vivido por encima de mis posibilidades. Cuando tuve un poco de margen cambié mi movil por un smartphone. No. No he sido yo el que ha vivido por encima de sus posibilidades.

Y a pesar de que mi coche no desgrava como gasto profesional porque en España, por lo visto, para que un coche sea profesional no puede ser de segunda mano; a pesar de que cada litro de gasolina me cuesta hoy 40 céntimos más que cuando empecé a trabajar (y 11 más que a principios de este mes), sigo haciendo los mismos desplazamientos e incluyéndolos en el precio.

Sigo trabajando a pesar de que hoy tenga que terminar mis presupuestos con un "a estos precios se les aplicará el tipo de IVA vigente en el momento de emisión de la factura", porque antes podía poner que los precios incluían un 16% de IVA. O un 18. Pero hoy ya no me atrevo a poner un tipo porque, sencillamente, es posible que dentro de unos meses se aplique uno superior.

Desde que yo empecé a trabajar como autónomo a hoy la carga de impuestos directos sobre lo que yo facturo y lo que tengo que pagar para hacerlo de manera legal ha subido aproximadamente un 23%. Es decir, por cada 1.000€ que gano, he dejado de ganar 230 respecto a mediados de 2009.  Y ahora un gobierno que prometía ayudar a autónomos y emprendedores me pide que asuma yo la subida del 3% de IVA.

Si a ese 20% de media que he dejado de ganar le sumo ese 3% que me pide el gobierno más la subida que han sufrido las materias primas que necesito: productos de cocina, de papelería, conexión a internet, teléfono... La pérdida acumulada pasará del 25%. Si le sumo la subida del impuesto municipal sobre ese coche que no puedo desgravar, la de la gasolina, la de los peajes... nos acercaremos a una pérdida de un 30%.

Pero el mismo gobierno que me iba a ayudar me pide que lo asuma. Y mucha gente de mi sector lo hace. Lo están haciendo los bares y restaurantes, por ejemplo. ¿Qué tendría que hacer yo en este caso? ¿Aplicar la subida del IVA? El gobierno insiste en que no es un impuesto sobre mi beneficio y que lo que hago es recaudar para ellos, así que sería lo justo. Si, pero ese IVA repercute en el precio que le doy a mi cliente. Y si además el del negocio del al lado decide asumirlo y no cargarlo sobre el cliente... Si yo te cobro por el mismo servicio 1.210€ (1000 + 21% de IVA) y mi competencia 1.180 ¿De verdad me vas a contratar a mi? Lo entiendo. Sin embargo, asumir yo ese 3% es hacerle el juego al gobierno.

Entiendo a quien decide no subir en proporción a la subida del IVA. Bastante mal están las cosas como para que el cliente sea capaz de soportar un 3% adicional. Si, pero yo también soy cliente. Y si no lo soporta él lo soporto yo.

¿Vivir por encima de las posibilidades, dices?

En este tiempo en el que decidí no alquilar un local y no contratar a otra persona, cosas las dos que me quitaban trabajo de encima, he visto como mi banco, el de siempre, el que me tiene como cliente desde hace  19 años, ha empezado a cobrarme comisiones por todo sin avisarme. He visto como rechaza recibos cuando en la cuenta profesional no hay saldo para cubrirlos y cómo me cobra comisiones por ello (aparte del recargo que le tengo que pagar al emisor del recibo rechazado). He visto cómo el dinero que retienen por la emisión de adeudos pasaba de estar bloqueado 20 día a estarlo 35. 15 días más que tengo que hacer malabarismos. He visto cómo retiene mis transferencias hasta 72 horas (pero me cobra lo mismo que antes).

En este tiempo he visto cómo Hacienda ha dejado de permitirme fraccionar pagos inferiores a 300€ porque, supongo, la situación ahora es mejor que hace dos años y se entiende que antes igual no podíamos asumir esos pagos de golpe pero ahora si.

Y todo esto con clientes que pagan a 150 días cuando, en teoría, iban a pagar a 90 como mucho; otros que deciden directamente no pagar cuando el trabajo ya está realizado. Con clientes que deciden romper unilateralmente un contrato al que le quedan tres meses de validez. Ya si eso métete tú a demandarlos, a ver que pasa. Otros que te avisan a día 28 de que no tienen intención de renovar el día 30. Y otros que te avisan el día 26 de lo mismo y, ya puestos, te dicen que ese último mes no lo pagan, que la cosa está muy mal.  He tenido clientes que me han debido dinero durante 15 meses (durante los cuales yo pagué los correspondientes IVA trimestrales e IRPF) y que se han extrañado cuando les he exigido que pagasen. Ya se sabe, que si la situación está mal, que si puedes esperar un poco más, que, caramba, parece mentira con lo amigos que somos... Pero a Hacienda ha habido que irle pagando los impuestos correspondientes a todas y cada una de esas facturas, cobradas o no. Problema mío con el cliente. Nunca suyo. Y a mis proveedores he tenido que adelantarles yo el pago si no quería quedar como un impresentable. Con su IVA incluído, claro. Y ahora un 3% más ¿De verdad vivo o he vivido por encima de mis posibilidades?

Hace casi tres años que no tengo vacaciones. Ni fines de semana. Hace tres años que los clientes me llaman el sábado, o el domingo, o a las once de la noche y contesto al teléfono. Porque no puedo permitirme el lujo de perder esa llamada. Yo, que por lo visto vivo por encima de mis posibilidades y soy co-responsable de la crisis.

Hace tres años que veo a amigos cerrar restaurantes. A colegas quedarse en la calle, sin previo aviso, de una semana para otra. Y este año, por primera vez, proyectos en los que llevas meses trabajando de pronto se caen de un día para otro. Sin explicación. Y el trabajo adelantado que te lo pague otro.

Por eso me indigna que el gobierno -éste o el que sea- siga cargando sobre mis hombros el rescate a bancos como el mío, que siguen sangrándome cada día un poquito más, y que a mi no me dé ni una tregua. Por eso me indigna que me digan que vivo o he vivido por encima de mis posibilidades.

Llevo trabajando desde que me licencié. En una cosa o en otra. He sido becario, subcontratado, he tenido contratos basura y he tenido que demandar a una institución por despido improcedente (y he ganado). Llevo tres años defendiendo mi proyecto y consiguiendo que salga adelante. Pagando mis impuestos y cobrando todo de manera legal. Y ahora, con casi 37 años, por primera vez en mi vida veo la emigración como una opción que no puedo descartar. Porque a día de hoy no puedo saber cómo va a ser la cosa dentro de seis meses. O de tres. Porque no sé hasta donde voy a poder aguantar esas subidas permanentes. Porque hoy trabajo y vivo de ello, pero el mes que viene quién sabe. Y soy un privilegiado.

Por eso cada vez que alguien me habla de arrimar el hombro, de apretarme el cinturón un poquito más, de renunciar a este o a aquel servicio básico que ya no se puede pagar me siento insultado. Porque la gente que está cerrando su negocio, o la que lo mantiene a base de tener que asumir él la subida del IVA, del IRPF o del precio del combustible no está arrimando el hombro, está siendo sangrada sin compasión. Porque estamos hundiendo el sector gastronómico y el turístico, porque estamos dejando en la calle a gente que nunca más va a volver a trabajar. Porque estamos acabando con proyectos que llevaban años aguantando y que, con un mínimo de flexibilidad, podrían seguir aguantando muchos más, creando trabajo, creando movimiento económico, comprando materias primas... Porque yo no he sido responsable de esta crisis y mi papel en ella se limita a pagar los excesos de otros. Porque si el negocio me va mal no le puedo pedir ayuda a mi padre, funcionario desde hace 38 años y que en los últimos tiempos ha visto recortado su poder adquisitivo en casi un 40%.

Porque por primera vez en mi vida empiezo a creer, de manera racional, que la insumisión fiscal es una opción que vale la pena considerar porque todo tiene un límite. Porque no todo vale, porque no puedo seguir trabajando más para ganar menos o para pagar los excesos de otros. Porque no puedo arrimar el hombro para siempre y cada vez más. Y porque además no quiero hacerlo. Porque antes de eso tengo una hija que mantener y un proyecto que defender. Porque me niego a tirar tres años de iniciativa por la borda porque a un gobierno le resulte más fácil sangrarme a mi que pararle los pies a los bancos. Porque siento vergüenza ajena cada vez que veo a un miembro del gobierno en la televisión tratando de tomarnos por imbéciles con eufemismos.

Porque trabajo, que es lo que he hecho siempre, y no pido más que seguir haciéndolo y generando riqueza. Para mi y para todos. Porque hoy puedo permitirme escribir que tengo un negocio que mantener. Pero no puedo asegurar que dentro de seis meses ese negocio siga ahí. Ni el tuyo tampoco. Despierta.





22 comentarios:

Daniel dijo...

Te doy toda la razón, Jorge. También decidí emprender en plena crisis, dejé un trabajo fijo en el que estaba muy bien para emprender porque es lo que siempre había querido hacer.
Siempre dicen que en España hacen falta emprendedores pero, con medidas como estas, parece que sobran. Nunca he vivido por encima de mis posibilidades, si he ganado 10 he gastado 4 y llevo haciendo esto desde que empecé a trabajar a principios de los 2000, sin embargo veo que repiten esta frase como mantra para que acabemos creyéndolo y nos sintamos culpables.
Todavía no he visto que nadie haya ido a la carcel por lo que han hecho con Bankia o por lo que han estafado o por el cohecho o por los ERE de Andalucía o los trajes o por una gestión deficiente del Gobierno. Porque, si eres médico y lo haces mal te meten en la carcel por Negligencia, pero si eres político y lo haces mal tienes una paga para toda la vida.

Indigando no, lo siguiente!!

Montse Fernández Carracedo dijo...

Se puede decir más alto pero no más claro. Por desgracia para todos, tienes más razón que un santo. Ánimo, mucho ánimo y gracias por el post

Merchy Pintos dijo...

Totalmente de acuerdo contigo, soy autonoma desde hace 10 años y me encuentro con las mismas dudas...

Un saludo

Rafa Sánchez dijo...

Tio... me has conseguido erizar los pelillos de los brazos. Mi deseo es que ojalá puedas seguir trabajando de lo tuyo porque creo que lo haces muy bien y porque, a pesar de lo poco que te conozco, os aprecio un montonazo.

Ojala, esto remonte y puedas alquilar ese local y contratar a una persona, no porque tu trabajes menos sino porque otra persona siga trabajando. Ojalá pueda tomarme una caña y hablar de que los tiempos pasados no fueron mejores, ojalá no tengas que volver a escribir un post de este tipo... pero por desgracia, creo que todavía nos va a quedar unos cuantos que soportar muchos ojalás.

Te deseo lo mejor de corazón, te mando mucho ánimo y un abrazo muy fuerte. Sigue haciéndolo como hasta ahora... y sino te dejan, siempre nos quedará París...

Rafa Sánchez dijo...

Tio... me has conseguido erizar los pelillos de los brazos. Mi deseo es que ojalá puedas seguir trabajando de lo tuyo porque creo que lo haces muy bien y porque, a pesar de lo poco que te conozco, os aprecio un montonazo.

Ojala, esto remonte y puedas alquilar ese local y contratar a una persona, no porque tu trabajes menos sino porque otra persona siga trabajando. Ojalá pueda tomarme una caña y hablar de que los tiempos pasados no fueron mejores, ojalá no tengas que volver a escribir un post de este tipo... pero por desgracia, creo que todavía nos va a quedar unos cuantos que soportar muchos ojalás.

Te deseo lo mejor de corazón, te mando mucho ánimo y un abrazo muy fuerte. Sigue haciéndolo como hasta ahora... y sino te dejan, siempre nos quedará París...

Rafa Sánchez dijo...

Tio... me has conseguido erizar los pelillos de los brazos. Mi deseo es que ojalá puedas seguir trabajando de lo tuyo porque creo que lo haces muy bien y porque, a pesar de lo poco que te conozco, os aprecio un montonazo.

Ojala, esto remonte y puedas alquilar ese local y contratar a una persona, no porque tu trabajes menos sino porque otra persona siga trabajando. Ojalá pueda tomarme una caña y hablar de que los tiempos pasados no fueron mejores, ojalá no tengas que volver a escribir un post de este tipo... pero por desgracia, creo que todavía nos va a quedar unos cuantos que soportar muchos ojalás.

Te deseo lo mejor de corazón, te mando mucho ánimo y un abrazo muy fuerte. Sigue haciéndolo como hasta ahora... y sino te dejan, siempre nos quedará París...

Lochy dijo...

El mío cayó en Febrero pasado. Y la historia es, exactamente, la misma que la tuya. Ojalá, y te aseguro que te lo deseo de corazón, consigas aguantar; porque ésto va a terminar en algún momento.
¡Suerte!

Jorge Guitián dijo...

Gracias a todos.

Como digo en el post, sigo trabajando y viviendo de lo mío, lo cual es un privilegio. Pero eso no impide que los recortes me afecten, que para llegar a cubrir los mismos gastos tenga que trabajar el triple y que esta inseguridad me impida tener claro el futuro. Hace dos años estaba convencido de que al año siguiente seguiría trabajando. Ahora mismo, no. Y no por cómo me vaya hoy. Es la incertidumbre la que hace imposible cualquier previsión.

Eva Liebana dijo...

Sin ser autonoma, que no lo soy (de momento), ya que nadie sabe como acabaremos a corto plazo, no puedo hacer otra cosa que darte toooooda la razón.

Animos, que saldremos de esta (por la cuenta que nos trae...)

bocadoscaseros dijo...

entiendo perfectamente tú indignación que al mismo tiempo es la de todos que como tú nunca hemos vivido por encima de nuestras posibilidades,ni tengo coche,ni hipoteca y e estado en el paro un año y ahora tengo un contrato de 3 meses que cuando se acabe me quedó otra vez en paro con 2 niños y separada...te deseo todos los ánimos para seguir adelante a pesar de que a veces deseemos tirar la toalla.
suerte,un saludo

Monica Bedana dijo...

Jorge, seguramente acabas de hacer un retrato de mi futuro inmediato y también por eso siento lo tuyo como si fuera mío. La indignación ya no es suficiente. Sí a la insumisión fiscal de los autónomos y pequeñas industrias ya. Y el impuesto sobre grandes patrimonios es cuestión de supervivencia para la mitad de Europa.
Un abrazo.

Cristela dijo...

Aqui la que te habla es otra autónoma indignada, cada vez que oigo que somos nosotros la esperanza del pais para salir adelante, mientras nos aprietan más y más, mientras tenemos que mantenernos y mantener, no solo a los que la crisis ha hundido, si no a aquellos (y esto me mata) a los que han vivido por encima de sus posibilidades, han especulado y les ha salido mal.... No entiendo que tenga que sentir pena por alguien que ganaba 3000€ al mes, sin ser normal en su categoria laboral, que tiene un BMW de coche, un chalet en la playa.....todo a base de prestamos, porque como ganaba y se lo daban....y yo que tengo un coche de segunda mano, que soy mileurista de toda la vida, que tengo mi piso con hipoteca normalita y que visto con ropa de hace años, que trabajo desde los 19 años....no le doy pena a nadie??? Estoy cansada ....

Anónimo dijo...

Eso, eso, claro que hay quien ha vivido por encima de sus posibilidades, pero ya está bien de meter a todo el mundo en el mismo saco. Uf, es que a mí no me producen indignación los políticos, creo que es más bien asco lo que siento. ¡Mucho ánimo!

Francisco Becerro dijo...

Verdades como puños. Comparto todos tus argumentos como propios

Pedro dijo...

Tremendo Jorge, no puedo estar más de acuerdo, me veo en tu misma situación y a veces dan ganas de pasarse al lado oscuro.
un abrazo

El Oteador de los Mercados dijo...

Si al 100 x 100 de lo que expones. No nos podemos quedar de brazos cruzados.

Toni dijo...

Qué negro está el panorama. Para casi todos...

Alejandra Feldman dijo...

No hay mal que dure cien años!! .........Ni quien lo pueda aguantar. Ojala no sea asi, y en poco tiempo dejen de exprimirnos, y podamos dejarle a nuestros hijos un mundo mejor. Un abrazo para la familia!!!

baloira dijo...

Jorge:
Tu post sirve para remover conciencias y darnos cuenta de que esto no es una crisis sino un atraco donde los que no cumplieron con sus responsabilidades (bancos, politicos...) se les premia a costa de castigarnos y casi ahogarnos a los trabajadores de clase media-baja.

Darte las gracias por la reflexión y por el trabajo desinteresado de este blog que suelo leer.
Te deseo que sigas adelante . Te lo mereces.

María José dijo...

mi perspectiva es otra, yo soy funcionaria, pero siento que es casi igual. mi lucha fué recluirme a estudiar y despues de mucho llegar a un grupo C. vuestra lucha sigue siendo cada día, cada día, cada día... y no, yo tampoco he vivido por encima de mis posibilidades, ¡ni me dejarán hacerlo nunca!

Jose dijo...

http://www.vnavarro.org/
Imagino que muchos ya habréis leído artículos de este hombre.
A mi me ayuda a fortalecer mi convicción de que esta crisis no es culpa mia y que otra solución es posible.

Luisón dijo...

Te cuento Jorge: llevo toda la tarde tostándome en la playa de Vilagarcía, y leyendo tu blog en mi iPad, disfrutando de lo que leo, y de repente este post de Indignado me hace volver a la realidad, haciéndome perder el apetito que tus post anteriores me habían despertado. Y todo ello desde el mas amplio acuerdo con el contenido que en el expresas. ¡Que le vamos a hacer!
Ya se está poniendo el Sol. Recojo y me vuelvo a casa a darme una ducha, y a prepararme para salir a tomar un vinito y unas tapas, que me pondrán de nuevo de buen humor.