26.1.12

EL MUNDO ES CUTRE (I)

Se está celebrando Madridfusión y, según comentan muchos de los asistentes, el stand más exitoso, el que tiene permanentemente cola a sus puertas es el una conocida marca de salchichas (salchichas industriales, de supermercado y de gama económica) que, por lo visto, regala perritos calientes.

Todavía recuerdo mi época de estudiante de historia del arte en Santiago de Compostela y cómo, en cualquier inauguración de exposición o presentación de un libro, documental o lo que fuera, la gente se hacía fuerte al borde de la mesa de los canapés y defendía la posición a base de codos y un juego de cintura que era claro resultado de un largo entrenamiento en lances similares. Si te preocupabas por tus costillas te quedaban en tercera fila, probando más bien poco aunque, qué demonios, no ibas allí a cenar.

Podía entenderlo (bueno, no mucho, si soy sincero) en estudiantes que andaban (andábamos) escasos de dinero y que pocas veces teníamos delante cosas de ese tipo, preparadas en ocasiones por los grandes cocineros de la ciudad. Tenía un compañero de facultad que presumía de no haber cenado un solo jueves o viernes en casa, gracias a la cortesía de galerías de arte, salas de actos y museos. Puede que hasta fuera cierto.  Pero es que los que más fuertes se hacían, aquellos a los que no les cabía más en la boca y que solo soltaban la copa para amarrar la siguiente, solían ser señorones (y señoronas) trajeados, muy curtidos en actos sociales, profesores universitarios, abogados, prensa, intelectuales de todo tipo que desde mi punto de vista no lo hacían por necesidad o falta de costumbre sino que se limitaban a dejar salir el cutre que, por lo visto, todo español lleva dentro y que ante una copa gratis, o delante de un triste perrito caliente, sale de nosotros con su cara más miserable.

La cosa resulta tristes en si misma, pero si se tiene en cuenta el programa de ponencias y la lista de otros stands de Madridfusión pone de manifiesto un cutrerío para el que no existen pretextos.

Otra cuestión sería si ese tipo de stands tiene cabida en un evento de este tipo. Pero ahí hoy no entro.

5 Comentarios:

Arantxi dijo...

El hambre nos pierde. Aunque pensándolo bien... los que van allí no deberían pasar hambre no? No he podido ir ninguna de las veces a Madrid Fusión pero ten por seguro que si alguna vez pudiera ir lo que no haría jamás de los jamases es perder el tiempo en una cola teniendo a semejantes ponentes y pudiéndolos escuchar. Si acaso, prefiero pasar hambre, ¡ya comeré otro día! ;)

Christian dijo...

Más verdad que un santo.Esta mentalidad que parece herencia de una posguerra, es la misma que hace que ahorrarse impuestos o pagar en negro sea motivo de medalla, sonrisa y palmada en la espalda de las/los amigotes.

Anónimo dijo...

Hablando de cutres, ¿qué opina de los organizadores del magno evento? Con dineros públicos, allegando recursos extraños, repitiendo ponencias archisabidas y otras medio conocidas y siempre sacando jugo de la ignorancia de una administración que no quiere enterarse de que nada de lo invertido, nada he dicho, revierte en forma de plusvalía al esfuerzo público.¿A qué jugamos con el evento que se ha convertido en empleo estable de lujo para quienes todos sabemos?

Anónimo dijo...

Pues en tu pueblo se acerca el Forum Gastronómico. Con la que está cayendo en Compostela con la cocina económica al límite, es posible que las colas en cualquier stand que de "papear por la jeró" sean kilometricas.

Anónimo dijo...

sinceramente, creo que los congresos gastronómicos si son patrocinados por empresas privadas, por los propios expositores de los stands y demás, perfecto, como si quieren pagarle 30000€ a una pulpeira por enseñarnos a cocer el pulpo (seguro que tendría mucho mas que enseñarnos que la mayoría de ponencias a las que he asistido en estos años por parte de mucho estrella), pero cuando entra en juego el dinero público para un evento en el cual se cobran cantidades astronómicas por asistir a sus talleres y ponencias, solo con el reclamo de que viene tal o cual cocinero, y que excepto las plazas de hotel que esos días ocupa la organización, no revierte un solo euro en la economía local, creo que deberían mandarlos a paseo, y todos estos bon vivants que son los organizadores, se llamen Pep Palau, Jaume Von Arent, o pepito grillo, da igual, trabajen de verdad por la gastronomía local de los sitios donde organizan sus actos, y no nos traigan un ejército de daneses, noruegos, etc. que ni entendemos ni nos interesa lo mas mínimo si uno mata el pescado con un alambre de oro para que sufra menos, me interesa mas lo que tienen que decir los cocineros locales de como ven la gastronomía local, que están haciendo en sus locales, que planes tienen para el futuro gastronómico de la ciudad, etc. y no ver siempre a Marcelo con su merluza, (perfecta por cierto), hay mas cocineros con cosas que decir. Pero no es mas que un negocio montado por y para la misma banda, pero que les den dinero público clama al cielo.