
Galicia se ha enfrentado siempre al tópico del aislamiento. Y es cierto, en gran medida. Pero también es verdad que, pese a las condiciones geográficas adversas, desde la prehistoria ha mantenido un comercio sorprendente con otras zonas. Y no hace falta irse a esas supuestas lampreas o vinos gallegos que en teoría consumían los emperadores romanos y para las que las referencias son escasas, dudosas y casi siempre ambiguas. Pese a ese aislamiento, como decía, los vinos de O Ribeiro eran consumidos en otras zonas peninsulares desde la edad media, Galicia exportaba sal (mayoritariamente traida de Portugal) al mar Báltico, del que traía trigo y parece ser que pescados secos/ahumados, en el S.XVIII hubo un floreciente comercio de conservas de ostras a la capital del reino, más tarde conservas, hasta Galicia llegaban pimentones maragatos y extremeños, mientras salían congrios y pulpos secos. Poco que ver con el tópico.
En medio de todo ese ir y venir, me encuentro en The English House Wife, un libro escrito en 1615 por Gervase Markham, una cita que habla del consumo de vino gallego (entre otros) en las Islas Británicas en aquella época, dato que no conocía.
La cita dice, textualmente (en traducción mía):
Nuestros mejores secos (entendidos, seguramente, como blancos en general), son de Seres (probablemente Jerez, o Xerez según la grafía de la época). Otros, menores, de Galicia y Portugal. Los más potentes son de las Islas Canarias y de Málaga...
Interesante carta de vinos peninsulares la que se conocía en las Islas a comienzos del S.XVII. Si a eso le sumamos que habla de vinos gascones, de Burdeos o de La Rochelle, de muscadines, vinos italianos y de diferentes islas del Mediterráneo, sorprende ver el importante comercio vinícola que tenían ya por entonces. Y sorprende, también, encontrarse a los vinos gallegos ahí, en medio.
No es más que una pequeña nota, pero me pareció interesante.
Dormir en Salamanca
Hace 2 días


3 Comentarios:
Estimado Gourmet
Desde el barrio de A Moureira, en la Pontevedra de los siglos XV y XVI,salían los barcos con sardinas en salazón y barriles de ribeiro para la Gran Bretaña. Fue la época dorada de la ciudad, por su comercio marítimo nacional e internacional. De aquella época data la basílica de Santa María A Maior, construida por encargo del gremio de Mareantes.
Un saludo y felicidades por tu blog.
Shalom e dende Ribadeo tamen se comerciaba coa Sal de feito ainda se lembra das afamadas salinas, tamen se comerciaba co peixe, louza, pizarra, madeira, curtidos e outros variados da agricultura galega. Parabens e saudade
Shalom en Ribadeo tamen se comerciaba coa Gran Bretaña de ali partian buques moitos traian peregrinños ao camiño ingles maritimo, que na darsena do porto de Ribadeo escomenzaba, de feito atopouse estes dias un barco da epoca dos romans con anforas na darsena do porto, un pecio moi importante, tamen se comerciaba coa sal e outors derivados da pesca artesanal da mariña lucense, tamen se comerciaba cos curtidos e peles, tamen coa louza e artesania, xoeiria e demais, madeiras etc. parabens e saudade
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