Van por delante mis disculpas por la calidad de las fotos. Era de noche, había poca luz y estaba en un rincón en el que no era fácil moverse. No le hacen justicia a los platos, pero son las que tengo. Quien quiera una versión mucho mejor la encontrará aquí.
Cuando uno es autónomo y, además, freelance, no tiene cena de navidad de empresa. Ser autónomo tiene muchas ventajas (bueno, digamos que tiene algunas), pero esa no es una de ellas. Por eso, algunos bloggers gastronómicos que, además de serlo, trabajamos por cuenta propia decidimos hace unas semanas que era hora de que la cosa cambiase. Bastantes sinsabores tiene ya lo de trabajar para uno mismo (también tiene unas cuantas ventajas, no quiero ser cenizo) como para quedarnos en casa sin cenar. Así que nos pusimos de acuerdo entre nosotros, le dimos forma a la idea y... para no entrar en detalles aburridos diré que la cosa acabó el pasado día 19, en Barcelona, en lo que llamamos #cenainedit, ya que se llevó a cabo gracias a que la cerveza catalana, a la que conocíamos de anteriores eventos, decidió aceptar el reto. Y de qué manera, aunque eso lo iréis viendo a lo largo del post.
Otro punto a favor de la marca: las bebidas no fueron solo suyas (hubo una cerveza suya, una Inedit, con uno solo de los platos), no había material publicitario en la mesa, nota de prensa, compromiso de publicación, nadie nos habló de la marca o de sus virtudes en todo el viaje. Me parece una manera extremadamente elegante de actuar.
En fin, ese no era el tema. La cuestión es que allí estábamos, en viaje relámpago, media docena de bloggers (y a estas alturas ya estupendos amigos), en un hotel en el Eixample barcelonés. La idea era empezar la noche cenando en Casa Paloma y, de allí, hacia donde la cosa nos llevara. Y, aunque reconozco mi desconocimiento, no me parecía mal plan en absoluto. Me sonaba Casa Paloma de haber leído algo en el blog de Philippe Regol, así que volví a darle un vistazo al texto.. Después vi que Cristina Jolonch había hablado bien de ellos en La Vanguardia. Y luego vinieron otros blogs, otros periódicos y, al final, suficientes textos como para convencerme de que la cosa realmente valía la pena.
La propuesta de Casa Paloma: platos sencillos, producto de primera calidad y como especialidad de la casa el tartar y las carnes, maduradas y de razas seleccionadas, a la parrilla.
Llegamos. Local amplio, cómodo y acogedor lleno de gente un lunes por la noche. O Casa Paloma está de moda -que parece que lo está- o tenía cosas interesantes que proponer. Y las tenía. Enrique Valentí, uno de los propietarios, se acercó a saludarnos y a explicarnos el menú que habían preparado, compuesto por especialidades sacadas de su carta habitual y por platos que suelen figurar entre sus recomendaciones de temporada.
Llegaron los entrantes: una tosta de foie y trufa muy agradable (aunque ni el foie ni la trufa estén en mi lista de productos de gama alta favoritos) y unas croquetas, también agradables, de pollo y carne del cocido.
Llega el momento del tartar. Nos dan a elegir y yo me decido por el de solomillo con ostras. Al rato llegan unas cucharitas con una muestra, para que decidamos si está bien así o si preferimos añadir algún condimento más. Mi tartar fue un acierto absoluto, estupenda la proporción de carne, de ostra y de tomate, el punto justo de condimentos. La textura de la carne realzada por la potencia de la ostra. Sabores suaves pero cárnicos, yodados, ligeramente dulces, casi metálicos a veces, con el punto exacto de picante y salado. Todo acompañado por unas estupendas patatas fritas y de pan tostado con mantequilla. Fantástico.
Y cuando creía que ya había pasado el punto alto de la noche llegó la ventresca de atún a la parrilla, acompañada de papas arrugás y dos mojos (de cilantro y rojo). Firme al corte, pero casi deshaciéndose en la boca, perfecta de punto. Impresionante. Rematamos con una chuleta de vaca a la parrilla (no recuerdo ni raza ni días de maduración, lo siento). Con estos platos nos sirvieron un Baltasar Gracían, un garnacha D.O. Calatayud.
Los postres, correctos pero, al menos para mí, menos impresionantes: una versión de tarta de limón, con un merengue de limón y unos curiosos canutillos de merengue seco (alguien comentó que es una técnica de Xabier Gutiérrez) y una mousse de chocolate amargo con crujiente de chocolate. Nos ofrecieron tomarnos el café en la planta baja, llamada The Place, y allá nos fuimos. Sillones tipo Chester de cuero, chimeneas y mucho espacio para prolongar la tertulia todo lo que el cliente quiera. Y nos lo tomamos al pié de la letra. Entre café y gintonics salimos de allí a la 01:30h.
La sensación general fue muy positiva. En Casa Paloma no se meten en camisas de once varas y no hacen nada que les venga grande. Cocina sencilla pero bien resuelta. Estupendo producto que se deja que sea el elemento principal del plato y poco más. Ojalá todas las propuestas que uno se encuentra por ahí fueran igual de sencillas y efectivas. Intentamos acercarnos a tomar una copa al Dry Martini, pero lo encontramos cerrando, así que a sugerencia de uno de los asistentes a la cena acabamos en el Jamboree. A partir de ahí solo diré que acabamos charlando y brindando hasta las tantas. Y me ahorro detalles de pseudo-literatura canalla contando lo malotes que somos y lo que nos va la mala vida, que ese no es mi estilo y, sinceramente, creo que estamos ya mayorcitos para vender según qué motos. En fin, una noche fantástica, una cena estupenda y muchas ganas de repetir compañía, restaurante y fórmula de evento.


7 Comentarios:
No son tan malas las fotos, peores las del Sr. Allue sin animo de ofender.
Ostras!De maior quero ser coma vos.E por canto carto dis que saiu a cea?
Vou a proponhelo para o ano vindeiro.
Anónimo:
Non sei cal foi o prezo, non paguei eu. Pero o cuberto medio no restaurante rolda os 50 euros.
Damm é unha empresa coa que colaboramos en diversos proxectos, entre eles o Gastrotechdays do pasado pirineos, así que eu a vexo como unha comida de empresa con clientes e colaboradores.
Pirineos non, outubro. Problemas da autocorrección do tlf.
Joder vaya cena!!!
¡Uy, por Dios, pero si se me acaba de hacer la boca agua! ¡Qué delicias! ¡Te deseo todo lo mejor para este nuevo año que está a punto de llegar! Besos. :)
me encanta como explicas todo con todo lujo de detalles, muchas gracias por ayudar a elegir sin momenrse de casa
Publicar un comentario en la entrada