Y a todo esto, el blog cumplió el pasado 18 de octubre 7 años. Como estaba en pleno jaleo laboral se me pasó comentarlo esos días, así que lo hago ahora. La criatura se va haciendo mayor, ha ido cambiando el enfoque de muchas de las cosas que en ella se publican y, sobre todo, va a otro ritmo.
Sigo con ganas de publicar, aunque no siempre con tiempo, pero los temas que me interesan son en muchos casos diferentes a los de hace unos años o, cuando son los mismos, en ocasiones es mi planteamiento el que ha cambiado. Lo decía este verano: hablar de restaurantes de manera sistemática me interesa cada vez menos. De las diez últimas visitas creo que puedo haber publicado una o dos. No tengo tanto que decir y (será que me estoy volviendo un cascarrabias) no siempre encuentro ya tanto que contar. Creo que con ese afán de descubrir sitios y -si, me incluyo- de jugar de manera más o menos indisimulada a críticos hemos ayudado a consolidad a mucha gente y a descubrir a mucha otra pero también, reconozcámoslo, a inflar una burbuja que en muchas ocasiones ha estado sobredimensionada. Tal vez nos faltaba perspectiva, o rodaje, o nos sobraban ganas. O un poco de todo. Pero no me gustaría seguir teniendo esa sensación.
Creo, además, que los que escribimos (sea donde sea) tenemos que ser conscientes de una cierta responsabilidad. Sin dramatizar, ya que esto no deja de ser un espacio personal, pero teniendo en cuenta problemas mucho más graves que la última ocurrencia trendy del cocinero de moda en nuestra provincia. Sigue habiendo grandísimos restaurantes y cocineros de los que hablar, como los había hace siete años, pero hay muchos otros temas interesantes relacionados con la producción, con la sostenibilidad, con la vertiente empresarial, con los aspectos culturales de la gastronomía... Demasiadas cosas como para seguir jugando a descubridor de restaurantes. Claro que hablaré de algunos de ellos. De hecho, tengo en mente volver a uno de mis clásicos próximamente y acercarme a uno de esos que todavía no conozco y al que le tengo auténticas ganas.
Pero mientras tanto seguiré desviándome en la autopista para acercarme a comprar garbanzos en una cochera, para hacer un desayuno campero en un puerto de montaña en la punta sur de Europa, para pedir unos dulces en el torno de un convento, para meterme en un campo de cebollas o para pasear por un mercado castellano a las ocho de la mañana. Hay mucho que contar ahí.
En fin, brindemos por otros siete años. Por lo menos.
Descubriendo la gastronomía alicantina
Hace 4 días


7 Comentarios:
Muitos parabéns ...
E muito obrigada por tudo aquilo que tem partilhado [ ensinado ] . Tenho pena de só ter descoberto este blogue há cerca de um ano.
Felicidades
Cristina
PT
YO te conozco hace poco, pero espero estar mucho más de otros 7 años leyéndote. Felicidades.
Ah y con el tiempo todo se ve de otra forma pero creo que el escribir engancha.:)
Un abrazo desde Cantabria
¡Brindemos pues!
felicidades don jorge,por estos magnificos siete años de "erudicion",ya eres casi "catedratico" en gastronomia.
saludos cordiales desde nuestra humilde casa de comidas.
Pues muchas felicidades Jorge, no es fácil mantener nada más y nada menos que siete años un espacio, tenerlo actualizado, mantener vivos los comentarios,es todo un logro. Yo llevo tres años y no sé si llegaré a tanto!. Un abrazo
!Felicidades y que cumplas muchos mas!, hoy aprovechando que voy al Dos Palillos y he releido tu post, brindaré con un buen sake por tu aniversario. Felicidades.
Pues yo echo de menos que hables de más restuarantes. Gracias a tí descubrí algunos muy interesantes.
Felicidades por el aniversario.
Publicar un comentario en la entrada