Reconozco que a mi me gusta más la punta oeste, el Cabo San Vicente, esa zona donde la costa vira hacia el norte y va subiendo hacia el Alentejo. Sagres, Vila do Bispo. Aunque reconozco también que para llegar hasta allí hay que atravesar lo más triste del Algarve, la sucesión interminable de aldeamentos turísticos, las torres de apartamentos de Armaçao de Pera o Albufeira, empeñadas en competir en feismo con Torrevieja, Benidorm o Torremolinos; los minimarkets llenos de camisetas sin mangas, nucas tatuadas, chanclas y hombros sonrosados llegados en low-cost; los carteles de pizzerías, restaurantes indios y pubs británicos en los que ver la Premiere League.
Pero ahí mismo, a un puñado de kilómetros de lo peor de la masificación, me fascina Silves, colgada sobre el río con su castillo rojo y su aire colonial, a pesar de que esta vez no tuviésemos suerte y llegásemos en un atardecer plomizo y oscuro. Me gusta la calle principal del Lagos viejo, con ese ambiente casi caribeño. No puedo evitar imaginar a Sir Francis Drake haciendo aquí aguada tras su ataque a Cádiz y dirigiéndose a Vigo con sus buques corsarios.
Esta vez descubrí el oriente, con una costa menos abrupta y que todavía resiste (a duras penas, a veces) la invasión guiri. Cacela Velha es casi uno de esos pueblo-decorado. Pero al igual que Óbidos es un decorado muy logrado. Diminuta, asomada a la laguna. Sorprendentemente mediterránea, como el centro de Tavira, otra de esas pequeñas ciudades ajadas pero con encanto, con pastelerías que merecen la parada. Castro Marim, visto desde la autovía, es una sucesión de fortalezas que miran a la frontera.
Algo más allá, donde la masificación empieza, todavía hay rincones que valen la pena. Algar Seco y sus cuevas en el acantilado, Benagil, el faro de Alfanzina compensan las curvas y los cruces sin señalizar.
Buscando un poco en el centro de los pueblos, lejos de las zonas más turísticas, intentando seguir a los compradores locales, vale la pena acercarse a los supermercados. Hay mucho producto inglés, pickles, mostazas y golden syrup, pero también productos portugueses de diferentes zonas. Algunos, incluso, con sello de la D.O. correspondiente (intentad lo mismo en un supermercado español de pueblo al uso): queso Sao Jorge de Azores, alheira, farinheiras, painho, broas, bolo podre... y, por supuesto, aceite de palma (si, ese aceite de palma)o moamba angoleña elaborada con dendé. Hasta cataplanas de verdad, de las que sirven para cocinar y no solo las de cobre, decorativas, para turistas.
La temporada baja algarvía permite disfrutar de una villa con dos plantas, jardín, chimenea y una cocina que para mí quisiera en casa por precios por los que en España con suerte dormirías en un hotel de polígono industrial. Comer con los pies en el cesped, desayunar con bolos de arroz y pasteis de Belem. No es mi ideal de escapada turística pero, lo reconozco, tenerlo como opción a un par de horas de casa tampoco está tan mal. La costa del Algarve es uno de los puntos turísticos más activos de la Europa continental, pero sabiendo buscar aun pueden encontrarse zonas más o menos tranquilas, pasear por los acantilados sin encontrarse con nadie, sentarse en un paseo marítimo al sol, tranquilamente. No me molesta nada tenerlo ahí, a un paso.
Dormir en Salamanca
Hace 3 días


6 Comentarios:
¿y cómo llegas allí en un "par de horas" desde santiago?
Dado que vivo a caballo entre Santiago y Sevilla tengo Algarve y Oporto a un par de horas de casa. De casas distintas, pero de casa ;)
Y como estoy en ambas todos los meses, así no tengo que decidir.
Saludos.
Totalmente de acordo co exposto. Aquí amamos a comida india e, xa que en Galicia non callou, temos no Algarve onde escoller, aínda que haxa que meterse no "máis triste", como di vostede. Perderse polas aldeíñas do sur de Portugal é un pracer que todo o mundo debería probar, así como o de achegarse aos seus castelos, máis accesibles que os casteláns. E non deixen de coller o barco para ir á illa de Tavira e pasar o día. Grazas por compartir a túa experiencia viaxeira, Jorge, fixéstesnos ter gañas de voltar un ano máis por alí.
Hola Jorge!! Hasta el 15 de Diciembre tenemos en marcha un concurso de recetas solidarias elaboradas con alguno de nuestros productos. Los ganadores recibirán un lote de productos gallegos. Por cada receta recibida enviaremos un lote de productos Daveiga al Banco de Alimentos de Lugo. Las bases en nuestro blog www.daveiga.info. Aguardamos vuestra participación y mucha suerte a tod@s!!
What a nice and beautiful place.
Quando estejas de viagem entre Galiza e Sevilla dá-lhe uma vista a Cabanas de Tavira e experimenta por aí dois comedores: A NOÉLIA e o IDEAL. Acho que vais gostar da experiência, com comer mais típico do Algarve.
Un Saludo
Publicar un comentario en la entrada