Fotos de Gorka Arcocha
14:30: Comida. El equipo del CETT -todo, sin excepciones- se va confirmando como el gran pilar del encuentro. El servicio de sala, perfecto. La cocina, también. Los platos que proponen ellos están más que de sobra a la altura del resto del menú. Javier, el cocinero del Grupo Pastores, es un descubrimiento: tranquilo, profesional y realmente amable. Una pena no poder charlar un poco más con él. Creo que todos estamos muy a gusto y se nota en el ambiente. No podemos quejarnos.
16:45: Primer taller. Empezamos la retransmisión en streaming. Toni Massanés domina las presentaciones pública. Lo clava de tiempo y nos arranca más de una sonrisa. Breve pero muy claro. Con más ganas que antes de ir a la Fundación Alicia. 
17:15: Angela Barusi habla del Gorgonzola. Definitivamente tengo fiebre. Me refresco un poco, controlamos que todo está listo para los talleres del resto de la tarde. Llego a tiempo para probar un pan de cristal con Gorgonzola.
18:00: Showcooking de Ana y Quintín, del restaurante AQ (Tarragona). La televisión entra en directo y nos rompe el ritmo. Empiezo a estar agotado. Paralelamente se va montando la sala de catas. Quintín se hace con el público cuando va sirviendo un vermout en condiciones. Riquísimas sus croquetas. Por momentos hay un cierto descontrol en la sala. La gente pregunta, comenta, se acerca. Hay ruido, pero creo que es buena señal.
19:00: Roberto Ruiz nos da toda una lección de cómo tratar la carne de vacuno. Estoy reventado, así que subo a darme una ducha. Me está subiendo la fiebre. En cualquier caso, llego a tiempo para probar algunas piezas con distintos puntos de cocción. Increibles. García-Arbós, a mi lado, alucina. Y con razón.
19:50: Pepe Ferrer empieza a hacerse con el auditorio. Vive el tema y hace que los demás lo vivamos también. La gente pregunta, charla, cata, se anima. A pesar de que ha sido una tarde maratoniana lo están pasando bien. Tengo que salir a discutir con el conductor del autobús. Descubro que tengo cierta capacidad para imponerme en momentos de crisis. Jordi Parra me llama y me deja bien claro que no nos podemos retrasar. La experiencia es un grado. Cuesta sacar a la gente del aula. Están completamente enganchados al relato de Pepe. Finalmente, aunque con algo de retraso, salimos.
21:15: Llegamos a la antigua fábrica de Damm. De camino Anna se ha puesto al frente y nos ha solucionado algún que otro contratiempo. El sitio es impresionante y está lleno de gente. Muy buen ambiente. Me toca decir unas palabras. La verdad es que entre el cansancio y los nervios voy un poco con el piloto automático puesto, pero espero haber estado a la altura. Fantástico el menú que prepara Albert Ventura. Me quedo con la navaja y con los callos.
22:30: Adrià me comenta lo que más le ha gustado y lo que hay que pulir para futuras ediciones. Marcos Morán hará lo mismo. Ese tipo de críticas valen especialmente. Todo el mundo (bueno, casi todo) está cariñoso y tengo una noche realmente agradable.
00:30: Nan y Vinyet (han sido el alma de buena parte de Gastrotechdays) nos llevan a una coctelería clásica de la ciudad. Estupendo ambiente. Llamada imprevista: faltan unas maletas. Momento de nervios pero lo solucionamos. Charla hasta la madrugada.
MARTES 17:
08:00: Mientras desayuno me llegan los primeros mensajes. No hay traducción en el auditorio. Este ha sido, en mi opinión, el gran fallo de las jornadas. No puede volvernos a pasar. Ponentes de muchísimo nivel y con mucho que decir, así que es una pena que haya quien no puede difrutar de lo que dicen. Marc Powell, de Foodspotting, es mi descubrimiento del día.
10:00: Nuevo problema con el cuchillo del pan en el control de seguridad de la torre Telefónica. De acuerdo, el guardia se toma su trabajo a conciencia, pero empieza a parecer un sketch de un programa humorístico. Sinceramente, no creo que nadie tenga la duda de que pensamos tomar al asalto la torre con un cuchillo de sierra y 30 barras de pan. Ni aun habiendo visto La Jungla de Cristal.
13:00: Nos vamos a comer con ponentes del día anterior y bloggers a Sagàs. Estupendos los pork buns y las patatas bravas. La tortilla de patatas me gusta menos. Todo sabroso, en lineas generales, y con productos de primera. Pero un par de cosas a compartir, un bocadillo y un par de cervezas por 26€ por persona me parecen precios severos.
16:00: Nos quedamos por el centro con algunos de los ponentes y bloggers. Las charlas siguen en Telefónica. Nos acercamos a la panadería Baluard y nos tomamos algo con calma en la Barceloneta. Estoy machacado.
18:30: Paramos un momento en el hotel. La fiebre alcanza su máximo. Salimos a cenar a Mon Vinic con Rosana, Pepe Ferrer y Xabier de la Maza. Realmente impresionado por el local, su oferta, los precios, el servicio... volveré.
22:45: Salgo corriendo. Tenemos que preparar todo para el cóctel de despedida en la coctelería Campari Milano. Finalmente no seremos demasiados -algo más de una docena-, pero a base de Old Fasioned, Aviation y Margaritas llegamos a las tres de la madrugada. Me cuesta mantenerme despierto en el taxi. Gastrotechdays está oficialmente cerrado. Estoy feliz.
MIÉRCOLES 18:
09:30: Desayunamos los pocos que todavía seguimos por el hotel. Nos vamos al centro a dar una vuelta, pasamos por Casa Gispert y acabamos en Vila Viniteca . Bárbara y Miguel son paisanos míos y formaron parte del equipo de ElBulli hasta su cierre. Están hacíendo una cata de quesos para su nuevo restaurante. Pruebo un Saint Nectaire increible. Son un encanto de gente, así que nos quedamos un buen rato.
14:00: Acabamos comiendo, sin tenerlo previsto, en la barra de Shunka. Una sopita de soja era lo que necesitaba. De ahí, al aeropuerto. Fin de mi aventura barcelonesa. Por este año.
En resumen: tres días durísimos pero llenos de encuentros, charlas y buenas noticias. Cumplimos nuestros objetivos, conseguimos un cartel más que digno y creo que, en lineas generales, los asistentes lo disfrutaron. Para mi ha sido como hacer un doctorado por la vía rápida. Hubo que solucionar problemas sobre la marcha, atender a cien cosas a la vez y, aun así, repetiría mañana mismo. Por supuesto que espero que la próxima edición salga mejor, con todo más fluido, pero en esta primera no me quejo. Solo puedo dar las gracias a cada ponente, a cada cocinero, a cada marca y a cada blogger que decidió pasar esos días con nosotros. Ellos son los responsables de que el ambiente fuese el que fue y de que estemos con auténticas ganas de volver con Gastrotechdays 2012.
Descubriendo la gastronomía alicantina
Hace 4 días


1 Comentarios:
Fenomenal tu relato, me hubiera encantado estar pero casi es como si hubiese estado. Muchas gracias.
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