24.10.11

MI GASTROTECHDAYS (I)



Fotos de Gorka Arcocha.

Ha pasado una semana desde que arrancó Gastrotechdays. En este tiempo ha habido ya un buen montón de crónicas sobre el evento, lo que allí hicimos y cómo se planteó. Hemos recibido correos felicitándonos por lo que salió mejor y señalándonos las cosas que habrá que pulir en el futuro, hemos hablado con ponentes y con patrocinadores. Somos los primeros que sabemos que hay detalles que tenemos que ajustar pero, en lineas generales, estamos más que satisfechos.

Por eso, porque ya hay por ahí bastantes relatos de lo sucedido, desde casi todas las ópticas posibles, no quiero hacer uno más. Y la única manera que se me ocurre de aportar algo diferente es hacerlo desde dentro, contar el Gastrotechdays que la mayoría de la gente no vió. Seguramente no será el relato más objetivo ni el más interesante, pero es tal como yo lo viví.

MI GASTROTECHDAYS:

Domingo 15 de octubre:

11:00: Llego a Barcelona desde Santiago. Todo está aparentemente bajo control pero los nervios son inevitables. Paro en el centro a tomar un sandwich de roastbeef en Farga y me voy al hotel.

13:00: Compruebo que las reservas están bien y busco algún lugar para comer con los primeros que van llegando. Domingo y en el barrio en el que estamos no es fácil.

15:00: Como un bocadillo junto con Gastrónomos del Ebro, Gorka Arcocha y Pepe Ferrer en la cafetería del hotel. Los vuelos han salido en hora y el goteo de gente que va llegando a la estación de Sants o al aeropuerto es incesante.

17:00: Me voy encontrando con más gente en el vestíbulo: Xabier, Cristina, Rosana... Llega también Anna, así que la primera oleada de nervios va estando controlada. No ha habido fallos. Estamos todos los que tenemos que estar.

19:00: Cerveza en el bar del hotel. Enpieza a haber bastante ambiente. Representantes de Guía Repsol, de Cocina.es, Gastrónomos del Ebro, The Glutton Club y Rachel McCormack están ya allí.

20:00: Nos tomamos una patatas bravas con Rachel y con Mar en Sagàs. Me encanta el sitio pero, sobre todo, es el descanso previo a la primera gran prueba del evento.

21:00: Cena para ponentes en La Mar Salada. Llegan las primeras noticias de retrasos. Uno de los cocineros está parado en el tren, sin aire acondicionado y sin luz, en mitad de Los Monegros; otro no consigue un taxi que suba a buscarlo al hotel.

22:30: La cena que nos sirve el equipo de La Mar Salada está realmente bién. Personalmente, habría preferido algo de corte más tradicional, pero se agradece el esfuerzo por agradar. Me quedo con la crema de foie, con la almeja con huevos de gamba roja y citronelle, con el bacalao con pilpil de hongos y con el estupendo cuello de cordero.

23:30: El hielo ya está roto. Ya estamos todos a la mesa. Me sorprendo con la facilidad para los idiomas de algún comensal y me voy relajando. Hablamos, cómo no, de cocina y cocineros, del menú, de Barcelona... me confirman que el pulpo prensado es algo tradicional en Italia (por mucho que haya quien nos lo venda como novedad aquí). El Acústic Garnacha Blanca es realmente agradable.

01:00: Llegan más cocineros y más ponentes. Llega también Txaber. Hasta aquí habíamos trabajado por separado; ahora toca trabajar hombro con hombro. Algunos deciden seguir la noche por el centro. Yo me retiro. Estoy agotado.


LUNES 16:

07:30: No me encuentro demasiado bien. Serán los nervios. Desayunamos, controlo que está todo el mundo y se nos ocurre llamar al autobús para confirmar hora. Problema con la reserva. Lo solucionamos a toda prisa y conseguimos que todo esté en su sitio en hora.

08:30: Los invitados están ya en el autobús, aunque llegarán con un poco de retraso porque hay mucho tráfico en la Ronda de Dalt. Compruebo que está toda la mercancía para la comida en la cocina, que llegó el material de los patrocinadores y colgamos los primeros cartelones en el patio.

09:45: Llego a la sede de Telefónica I+D. Es realmente impresionante. Tras cierto descontrol en el acceso (alguno de los cocineros bromea sobre ello) llego a mitad de la presentación de Ferran Adrià. El auditorio está lleno. Todo va bien.

10:00: Saludo a Ferran y lo acompaño a la entrevista online con Guía Repsol. Empezamos a montar desayunos. Voy saludando a gente a la que no había visto: Roser Torras, Xavier Agulló, Salvador García-Arbós...

10:30: Mesa de bloggers. Tener en ella a Stefano Bonilli y a Duarte Calvao es para mi uno de los orgullos del programa (sin desmerecer al resto). Buscábamos una mesa con gente de diferentes generaciones, diferentes planteamientos, periodistas o no, etc. Creo que en ese sentido lo conseguimos. Sin embargo, no logramos evitar que el debate caiga en la discusión tan trillada entre profesionales y amateurs, que salga el tema de la honestidad o que se acabe creando el bando de los periodistas frente al de los bloggers. Por supuesto hay cosas interesantes en la charla, muchas, pero me gustaría haberla llevado más hacia otro lado. Quedará para el año que viene.


11:00: Desayuno. Tras una media hora de locura todo está en su sitio. Pequeño momento surrealista cuando el control de seguridad impide pasar al proveedor de pan con el cuchillo para cortarlo. Empiezo a pensar que tengo fiebre. Serán los nervios. Charlas con todo el mundo, felicitaciones, preguntas, falta esto, dónde está lo otro. Me paro a hablar con Pepe Solla, con Ángel León, con Gourmet Journal, Alejandra Feldman, Francis Paniego. Casi pierdo la cuenta.

11:45: Mesa de cocineros. Adrià está sorprendentemente relajado. Desde el escenario apunta cuales son los elementos novedosos de esta convocatoria (gracias) y, personalizándolo en mi, señala algunas cosas que habría que tener en cuenta para futuras ediciones (anotadas). La charla va, desde mi punto de vista, estupendamente. No son tecnólogos ni usuarios expertos, sino usuarios, sin más, que han ido viendo en las redes sociales un complemento interesante para su negocio. Sale el tema de la guías, el del anonimato o el de la reputación. Adrià pregunta por los trending topic. No sabe que lo seremos a lo largo del día. Paniego y Morán son los que más bromean, Quique Dacosta se lleva una buena tanda de halagos. Creo que todos están cómodos, así que poco a poco me voy relajando.


13:30: Salimos en autobús hacia el CETT. Todo en horario. Llegamos y nos espera el aperitivo en el jardín: un cortador de jamón y azafatas sirviendo manzanilla. Éxito asegurado. Controlamos que todo está bien en cocina. Me relajo un momento. Charla aquí y allá mientras la gente va pasando en grupos a conocer la cocina.

(Continúa en el siguiente post)