22.6.11

ME HAN DICHO QUE ARZAK NO COCINA


Imagen tomada de 7 Caníbales.

Últimamente se ha dicho por ahi que Juan Mari Arzak no cocina, esgrimiendo el argumento como un arma arrojadiza.

Vale. Juan Mari Arzak no cocina, según dicen. No he estado en su cocina, no lo he visto con mis propios ojos. Pero, aunque sea cierto y Arzak no cocine ¿Qué importancia tiene?.

Juan Mari Arzak es quien es en la historia de la cocina actual al margen de que hoy sea él quien desespina los pescados en su restaurante o no.

Arzak no cocina. Adrià no cocina. Dacosta no cocina. Podríamos seguir. ¿Le quita eso mérito a sus trabajos?. Arzak (el restaurante) es lo que es gracias a Juan Mari, sea él quien pela las cebollas allí o no. Y lo mismo pasa con El Bulli, con Calima o con el restaurante de Martín Berasategui. Todos ellos son gente (cada uno en la medida en que su edad se lo permite) con décadas de oficio a sus espaldas que, antes de dirigir un equipo de cocina, han pasado por diferentes partidas, por otros restaurantes y luego han puesto en marcha su propio proyecto. Dicho de otro modo: visto que todas esas cocinas tienen un estilo propio y son capaces de mantener un estandar de calidad más que elevado, la verdad es que me da igual si es Arzak el que le ha puesto aceite a mi ensalada. No soy fetichista ni me considero mitómano, así que el detalle me parece que no tiene la menor importancia.

Pero ese es el Arzak de ahora, el Arzak que ha tenido en su cocina a decenas de profesionales que hoy ejercen con éxito en sus respectivos restaurantes, lo cual sería ya un mérito más que suficiente para reconocerle su trabajo, independientemente de que sea él quien despepite las uvas del menú o no.

Igual lo que nos falta es un poco de perspectiva histórica para poner las cosas en su sitio. Arzak es un cocinero que lleva más de 40 años al frente de uno de los restaurantes más exitosos del mundo. Uno de los que obtuvo dos estrellas de la Guía Michelin por primera vez en España tras la Guerra Civil en el año 1977; el segundo restaurante del estado en obtener la tercera estrella, cinco años antes que Santi Santamaría, ocho años antes que El Bulli, 11 antes que Berasategui... Y el restaurante de España que más tiempo ha mantenido este reconocimiento, con 22 años consecutivos hasta la fecha.

Tres soles en la Guía Repsol (donde se mantiene con la máxima puntuación desde su creación, entonces como Guía Campsa y con calificaciones de cuatro soles, desde 1979, cosa que ningún otro restaurante ha conseguido), puntuaciones por encima de 9 (sobre 10) durante años en la guía Lo Mejor de la Gastronomía, Entre los 10 mejores del mundo para la revista Restaurant desde el año 2006, y anteriormente entre los 40 mejores desde 2003, etc. Me cuesta creer que todos ellos estuvieran equivocados o que exista una mano negra que mueve los hilos de unos y de otros, aquí y allí, públicos y privados. A lo mejor la hay, pero de verdad que me cuesta imaginarla.

Pero aunque así fuera, vámonos aún más atrás y dejemos las guías a un lado:

1975. De los Pirineos para arriba nadie daba un duro por la alta cocina española. Las cosas como son. Ahí al lado, en Francia, había un grupo de gente haciendo una cosa que se llamaba Nouvelle Cuisine, que hoy nos suena muy antigua, pero que por entonces aquí no practicaba nadie y que era el centro de atención gastronómica a nivel mundial. Y por entonces hubo un grupo de cocineros vascos que se fijaron en eso y decidieron que no solo era interesante sino que, además, era replicable de alguna manera aquí, adaptándose a las peculiaridades de la cocina vasca. Ahi estaba gente como Pedro Subijana, como Luis Irizar, como Karlos Arguiñano y también Juan Mari Arzak. Y algunos de ellos se fueron directamente a Francia, contactaron con Michel Guerard, con Paul Bocuse y con otros y, por resumir mucho, vinieron de vuelta y pusieron en marcha eso que se conoce como la Nueva Cocina Vasca, el primer movimiento grupal de la historia de la cocina española.

Y por con eso no hubiera suficiente, a través de este grupo de gente los referentes indiscutibles de la alta cocina internacional vinieron por primera vez a España a participar en eventos: Bocuse, Guerard, Troisgros, Senderens o Chapel. Nada menos. Y hablamos de la segunda mitad de los 70, cuando esa era la vanguardia absoluta y en otros países todavía iban a tardar unos cuantos años en verlos por allí. Esa gente vino aquí gracias fundamentalmente a un grupo de cocineros y vinieron, claro, a hablar de su trabajo, pero también a avalar el de otros. Ahí estaba Bocuse en la Mesa Redonda del Club de Gourmets del 75, o Chapel asistiendo a la del 76. Otro detalle que hace que me importe más bien poco si Arzak es hoy quien pica el cebollino en su cocina. Olvidarse de la historia -o dejarla conscientemente de lado- hace que resultemos muy injustos.

Pero volvamos a la actualidad. El mérito de un restaurante como Arzak, como Mugaritz o como Akelarre no está en quién despluma allí las pulardas. Y decir lo contrario me parece o muy ingenuo o muy enrevesado. Por supuesto que Arzak tiene gente trabajando en su equipo, en la creación y en la elaboración de recetas, en la localización de nuevos productos, de nuevos proveedores... eso es lo que hace que este tipo de restaurantes tengan unas posibilidades que otros, más modestos, no pueden ni soñar.

Y eso es algo que no les quita ningún mérito. Gente como Juanfra Valiente, como Oriol Castro y Eduard Xatruch, como Albert Raurich en su momento, son parte imprescindible de un equipo, cumplen un papel fundamental en sus respectivas cocinas, pero demuestran también que quien es la cabeza visible de ese proyecto, sea Adrià, sea Dacosta o sea Arzak es capaz de crear a su alrededor equipos solventes y creativos. Ese es su verdadero valor. Arzak no es un gran restaurante solo debido a Juan Mari, como Noma no lo es solo debido a Redzepi. Los dos son la pieza clave, pero lo son también como aglutinadores y mantenedores de un equipo. Y a día de hoy Quique Dacosta (el restaurante) no se concibe sin Quique, claro, pero tampoco sin Juanfra. Lo mismo vale para Arzak (Juan Mari), Elena, Xabier...

Un gran cocinero no es solo alguien que prepara grandes platos. Creo que esa habilidad Arzak la demostró durante décadas. Es, también, alguien capaz de gestionar grandes equipos, de formar una plantilla sólida manteniendo un estilo, de crear escuela, de descubrir talentos e incorporarlos al grupo. Del mismo modo que, por poner un ejemplo, un gran congreso no puede ser cosa de una sola persona. Puede haber una cabeza visible, pero tiene que haber especialistas en producción, en marketing, en comunicación, gente de cocina, etc. Solo quien entienda eso y sea capaz de ponerlo en práctica podrá afrontar proyectos complejos con alguna garantía de éxito.

Así que a lo mejor es verdad que Arzak no cocina. Seguramente es cierto. Pero Arzak ha estado en el germen de la vanguardia gastronómica en España desde sus inicios, hace 35 años, hasta hoy. Y ahí sigue. Arzak fue uno de los artífices de la relación de la Nouvelle Cuisine con España, pero también del primer movimiento autóctono de calado. Arzak ha ayudado a formar a muchos de los grandes de la cocina actual. Así, a bote pronto, y dejando a un lado a su hija, se me ocurre que por allí ha pasado gente como Marcos Morán, como Francis Paniego, como Paco Ron, Bruno Oteiza, Juanjo Pérez... Pero no se ha quedado en el papel de santón. La prueba está en su excelente relación con Adrià, a cuyo restaurante envió a su hija Elena a complementar su formación. Arzak ha ayudado a divulgar la cocina española, aquí y allá, la suya y la de otros, pero ha sido también, como Arguiñano, uno de los primeros en animarse a asesorar a otros negocios en el extranjero.

Pero a lo mejor lo que importa es si a día de hoy, con medio siglo de trayectoria impresionante a sus espaldas, es él quien levanta las claras a punto de nieve en su casa.

En fin, que Arzak sin duda tiene muchos defectos, como yo, como cualquiera. Y seguramente, al igual que todo el mundo, algunos enemigos que se la tengan guardada. Pero sin Juan Mari la historia de la cocina española en los últimos 40 años no sería, ni por asomo, lo que ha sido. Y hay muy pocos, realmente muy pocos cocineros de los que se pueda decir lo mismo.

Por eso, por perspectiva histórica -además de por elegancia, maneras, saber estar, gratitud- discutir el papel de Arzak a estas alturas, sobre todo con argumentos tan pobres, me parecería... sinceramente, me parecería muy triste.

17 Comentarios:

Anónimo dijo...

Amén a eso!!!

DANINLAND dijo...

Ufffffff; ¿a que sabe la historia sr, Gourmet?
Supongo que a lo mismo que huelen las nubes; a nada.

A mi el sr. Arzak, nada me ha hecho; pero el post me ha parecido tan errado, como desmesurado en la defensa de algo que deberíamos desterrar de nuestras valoraciones como clientes, aficionados,...

Me parece correcto el que se valore un pasado, los hechos que han propiciado lo que sucede en la actualidad; pero no creo que se deba justificar en él (pasado) lo que esté sucediendo en el presente. Que pare ya el "cría fama y échate a dormir", que no nos engañen y, mucho menos, no nos autoengañemos.

Tampoco es mi intención llevar esto a debate; pero si adenmás debemos tener en cuenta, lo que nos dice la guia tal, o la revista cual, para valorar un restaurante; también deberíamos tener en cuenta que estamos precindiendo de un criterio propio.
Dicho criterio, se ha de sustentar en la experiencia del cliente y en sus propias valoraciones y conclusiones. Nunca en las mafias que colocan a unos ahí arriba y tapan a otros con un mérito mayor.
Puedes llamar a eso mano negra, o grandes intereses. Aparentar es caro y estos restaurantes reciben fondos de donde supuestamente no hay. Esto sucede en más ámbitos que el de la restauración. Podríamos hablar del sector textil, de los medios pagados para que las huelgas de sus empleados no transciendan más allá de las puertas de la empresa... ...pero creo que ese es un tema que no nos ocupa en este foro.

Una cosa es jugar al juego de los soles y las estrellitas y otra distinta es que dejemos que jueguen con nuestra opinión.

Siento discrepar; no me considero mitómano y se que, por lo normal, es el pinche es quien pela cebollas, despluma patos, desenvaina los guisantes y tal pascual, pero los chefs han de ser algo más que las piezas visibles de sus negocios, o que una marca.

Espero que este comentario se entienda como lo que es; ni más ni menos que aportar mi opinión y desde el respeto al autor.

Gourmetdeprovincias dijo...

POr supuesto que respeto tu opinión. Pero es que no se trata de justificar por la historia, sino simplemente de que si Arzak no es el que cocina materialmente cada plato no está haciendo nada que no hagan Adrià, Blumenthal, Redzepi, Achatz, Ramsay... Es imposible hacer ese tipo de cocina y pretender que ese tipo de cocinero prepare materialmente los platos que salen a la sala.

Todo esto viene por la polémica (en mi opinión tan cruel como injusta) desata en la página de Lo Mejor de la Gastronomía. Dale un vistazo.

Y si, estoy de acuerdo en que la historia no justifica lo que se pueda hacer mal hoy. Pero si que avala. Es decir, una persona que es lo que Arzak ha sido a lo largo de cuarenta años, reconocido por compañeros, por todas la guías nacionales e internacionales, críticos, etc. puede ser muchas cosas, pero me cuesta creer que sea algunas de las que he leido últimamente.

Y, además, aunque lo fuera (que repito que no lo creo) solo por lo que ya ha aportado se merece todo mi respeto. Yo no creo que la historia huela a lo que huelen las nubes. Sin la historia, sin gente pionera como Arzak, no habría en España lo que hoy hay. Seguramente no habría habido El Bulli, Grupo Nove, etc. No hay más que mirar para otros paises en los que no hubo un movimiento equivalente a la Nueva Cocina Vasca (piensa en Alemania, en Suiza, en Holanda, en Austria...) para verlo.

No sé a qué huele la historia, pero creo que tiene mucho peso en lo que pasa hoy. Y mucho, además.

Pero es mi opinión. Tú tienes la tuya. Y creo que las dos son igual de respetables.

Saludos

DANINLAND dijo...

Que no se deje de ver nunca mi respeto hacia los pioneros. En eso estamos muy de acuerdo.

De todos modos le echaré un vistazo a Lo Mejor de la Gastronomía. No estoy al corriente de esa polémica en concreto.

Un saludo.

Anónimo dijo...

He comido en Arzak hace unos meses y en finnnn...vaya chasco nos llevamos.

No entiendo como tiene tan buena prensa

Milu

Anónimo dijo...

porfi, publicamelo, no es tan agresivo como el de milu. soy hostelero,lamentablemente, conozco muchas realidades, explotaciones "legalizadas"; se que no vas a poner nada de lo que escribo pero debemos cambiar un poquito esto. Cocina, cocina y cocina, no llenabolsos de perras,como Santos,Arzaks, lease euros....dejen servir y cocinar.

Toni dijo...

García Santos no parece muy partidario de Arzak ¿no?. ;-)

Alex Veiga dijo...

Después de mirar de reojo, lo mejor de la gastronomía, dicho de paso, web que ya no está entre las que sigo actualmente, me parece fuera de lugar todo lo que ha escrito el Sr. García Santos, el cual desprende, hacia mí, cierta desconfianza en sus artículos, careciendo ellos de fundamento y rigor, en mi opinión como aficionado a la gastronomía.

Sobre el hilo de Arzak, creo que es, hasta cierto punto, surrealista, debatir sobre si una persona de casi 69 años, cocina o no cocina en su restaurante, y mucho más si se trata de una figura de renombre, que como se expresa muy bien en este post, su verdadera profesión "actual" no es otra, que estar al frente de un gran "grupo" que es Restaurante Arzak, (se me ocurren algunos ejemplo sarcásticos, como si alguien piensa, que al comprar ropa de Adolfo Dominguez, ésta ha sido bordada por dicho diseñador, el cuál se pasa todo el tiempo cosiendo, y además, conoce todos sus diseños, colores, tejidos, etc, de sus colecciones).

Por otro lado, la cocina, es como otros oficios, en mayor o menor medida, un trabajo de cierta dureza física y mental, que si miramos la realidad, ¿cuantos cocineros mayores de 50 años siguen ahí al pie del cañón?, lo cuál es muy meritorio, bajo mi punto de vista, pero no veo mal, que muchos cocineros vayan encaminándose hacia otros sectores, dentro de la cocina, como gestión, innovación, educación, o muchos otros.

Por lo tanto, me parece que hay alguna razón en el Sr. García Santos para realizar esos comentarios, que en muchos casos me parecen ofensivos, como que no recuerde el paso exacto, o los ingredientes de una receta concreta.

Y si he dejado para el final lo que opino sobre este post, es porque simplemente: "Amén".

Saludos
Alex

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo con lo expuesto por el Sr Daninland.

Toni Gil

Ray dijo...

Arzak, como muchos grandes chef, cocinan cada vez menos, piensan mucho más, viajan y promocionan su cocina (y la española) en igual cantidad.

En una entrevista, Dani García dígo que cada día cocinaba más, de hecho durante la entrevista lo invitaron a preparar uno de sus platos. Y ta tan!! vino su head chef de Calima y técnicamente lo preparó ella. Y nadie pareció sorprenderse.

En todas las profesiones uno pasa de hacer las cosas más básicas y con menores responsabilidades, a las más complicadas y de mayor responsabilidad, nunca al contrario.

La gente confunde que ya no esté cortando cebollas en julianas ó descamando sardinas todo a pié de fogón, con no cocinar. Esto para mi es un claro desconocimiento de la estructura que rige una cocina.

Un saludo.

Por cierto este verano estoy planeando una visita a Calima.

Arturo Pardos Batiste dijo...

Hubo otro pescado, la raya, la raya virgen de La Gastroteca de Stéphane y Arturo. Quien no la comió, no la supo. Fdo.: el duque de Gastronia

La Taula d'en Bernat dijo...

Si es cierto que Arzak no cocina y en Arzak se come como se come, solo hay una conclusión: Arzak es un gran maestro! Estupendo artículo, lo suscribo totalmente.

Hasta pronto!
Anna

Anónimo dijo...

Alguén neste foro veu algunha vez a Marcelo Tejedor cociñar no seu restaurante? Eu poido dicir, e levo estado en Casa Marcelo oito ou nove veces nos últimos cinco anos, que NUNCA vin a Marcelo cociñar, pero iso non fai que me sinta estafado ou que me deixe de gustar A SÚA cociña. Dou por feito que é o "arquitecto" da maioría das ideas dos pratos que se fan no restaurante, ou polo menos que lle dá o visto bo a tódalas receitas, non??? Un saúdo a todos! Antón.

Anónimo dijo...

Por certo, alguén tén idea de por que Marcelo troca tanto de camareir@s? Non é un comentario malintencionado, é simple curiosidade... Outro saúdo. Antón.

Anónimo dijo...

Se queredes velo Juan Mari ten un piso en Negreira, vai xantar O Barqueiro do que e bo amigo e algo mais. Tamen no Muiño en Esteiro (Muros).
A ver home, Arzak xa ten unha idade para disfrutar dos anos traballados.A sua filla e unha digna sucesora e as directrices estan marcadas. Non vexo que sexa un problema para ires a Donosti a darte unha homenaxe. Eu iria de cabeza.
Noutros casos de cociñeiros mais xovenes e sin tanto recorrido penso que onde hai que estar e o pe do cañon e menos en feiras e simposiuns. Pero e licito que o mellor ganan mais cartos dando catro charlas que nun mes no seu restoran.
Unha aperta

Alberto González Prelcic (Restaurante Silabario) dijo...

He tenido la suerte de pasar unos meses en la cocina de Arzak, y al margen de tecnicas, organizacion, productos... de las que siempre te empapas en estos grandes restaurantes, me quedo con la gran humanidad de Juan Mari Arzak que me recibio en su casa personalmente y con gran cariño, además y sobre todo me quedo con la imagen de un Arzak emocionado y apasionado con un simple manojo de esparragos blancos , los ojos le brillaban como a cualquier cocinero en practicas de 18 años, para mi fué una primavera inolvidable en Donosti aquella de 2007, un abrazo

javier dijo...

Para mí este último comentario de alguien que conoce de primera mano el tema como Alberto Glez. define bien a las claras cuáles son los méritos de este gurú de la cocina como es Arzak.- esa capacidad de emocionarse ante un puñado de espárragos . . . . con casi 70 años y habiéndolo conseguido ya casi todo en la vida . . . .