21.5.11

15M - 22M

No es norma habitual en este blog hablar de política. Pero hoy voy a hacerlo, aunque sea por encima. Y mañana volveré a los temas de siempre.

Tengo 35 años, una licenciatura y estudios de doctorado con notas más que aceptables, más de 40 cursos de formación especializada, me manejo bien en cuatro idiomas y estoy aprendiendo algún otro, he publicado libros y más de una docena de artículos en prensa científica. Tengo experiencia como conferenciante, he colaborado en radio, televisión y medios impresos. Eso me ha servido, hasta el momento, para ser becario durante tres años (con un sueldo equivalente al salario mínimo, sin pagas extra ni trienios, seguridad social, etc.)y a continuación subcontratado por la misma institución pública que utilizó a empresas interpuestas para no consolidar la plaza. Como los contratos eran de duración variable (entre 9 meses y 14 días de duración) no había antigüedad ni ninguno de los beneficios que eso conlleva. Además, para evitar problemas, la misma empresa me fue contratando sucesivamente bajo tres identidades diferentes. Y todo para seguir trabajando en la misma institución pública. La situación comenzó con un gobierno del PP y prosiguió con otro de coalición entre PSOE y BNG. Y así durante otros tres años, cobrando aproximadamente la mitad de lo que hubiera correspondido a mis funciones si la plaza se hubiera consolidado.

Todo eso no evitó que al terminar ese periodo me despidiesen. Sin más. Y tras eso comenzaron casi tres años de demandas, juicios y recursos. Yo pagando de mi bolsillo, aunque como becario no tenía derecho a paro; la institución tirando con pólvora del rey. Cuando hablé con sindicatos me dijeron que entendían mi situación, pero unos alegaron que al no ser funcionario no podían apoyarme y otros que solo defendían a sus afiliados (o, dicho de otro modo, que defendían los intereses de los trabajadores, si, pero solo de los suyos o de los que tuvieran contrato y fueran, por lo tanto, susceptibles de votarles) Y pese a todo, al final cuatro sentencias de dos tribunales diferentes acabaron dándome la razón. Tres años más tarde. Y mientras tanto me tocó buscarme la vida y seguir pagando abogados, procuradores, compulsas...

En ese tiempo trabajé para otras empresas e instituciones, con contratos siempre inferiores a 12 meses y, en muchos casos, con pequeños proyectos contratados como "obra o servicio".

Al final, con la pequeña indemnización que me dieron por el despido monté mi propio negocio. Ni un céntimo de ayuda pública. Con 33 años, hombre, con estudios superiores y sin ser parado de larga duración no tienes derecho a ayudas. Aunque, como es mi caso, tengas un hijo a tu cargo. Es más, lo que tienes son gastos. Y así llevo dos años, manteniendo un proyecto en el que creo y del que estoy enamorado. A pesar de que si algún día esto falla no tendré derecho a paro, a pesar de que no tengo baja por enfermedad, así que si me rompo una pierna simplemente no cobro, Si un mes no facturo tengo que pagar mis impuestos igual. Y si mañana quiero crear algún puesto de trabajo, es decir, colaborar a reducir el paro, sigo sin tener ninguna ayuda y tengo que asumir los riesgos y los costes yo solito.

Estoy feliz de estar donde estoy, de vivir de lo que vivo y de haberlo sacado adelante a base de esfuerzo personal. Pero no he podido evitar, estos días, sentirme identificado con muchas de las consignas del movimiento 15-M. A pesar de que igual estoy un poco mayor para estas cosas, de que en realidad por edad pertenezco más a aquello que llamaron "Generación X", con lo que no llegué a identificarme nunca.

Así que esas consignas que, si, en muchos casos son simplistas y demagógicas tal y como señalan estos días muchos comentaristas (entiendo que viéndolo, como hacen algunos, desde una plaza fija de funcionario público todo esto resulte frívolo) me tocan en muchos casos de cerca. Después de haberme formado y haber complementado esa formación de manera continua; después de más de una década de experiencia laboral diversificada y de haber puesto en marcha mi propio proyecto empresarial con éxito sigo sin tener la posibilidad de acceder a muchas cuestiones que son básicas en una sociedad moderna. Y eso yo, que soy un privilegiado y que, visto lo visto, he tenido mucha suerte hasta ahora.

Mal que bien he trabajado, con alguna pequeña laguna, desde el día que salí de la facultad hasta hoy. Y cuando me ha faltado trabajo me lo he inventado. Así que no pertenezco ni he pertenecido casi nunca a ese cuarentaymuchos por cien de jóvenes en paro.

Y aun así, tengo que ver cómo mi banco, el de toda la vida, el que me tiene como cliente responsable desde hace más de 17 años, cambia unilateralmente su política y ahora retiene durante días movimientos que antes no retenía porque tiene que hacer frente a fusiones y deudas varias (eso vale para ellos, pero dudo de que sean igual de razonables si yo les cuento que yo también tengo que hacer frente a mis deudas), cómo mi coche, al ser de segunda mano, no es computable como gasto de empresa (porque, claro, se supone que la empresas solo compran coches de primera mano, digo yo), cómo algunos clientes institucionales tardan más de la cuenta en pagar y cuando les reclamas alegan la crisis como justificación (que por lo visto vale para que ellos retrasen el pago pero no para que tú no lo vayas adelantando), cómo clientes privados deciden romper la relación de manera unilateral, avisándote con menos de una semana y con deudas de más de un año de antigüedad contigo que ya pagarán (aunque no especifiquen cuando. Pero de momento vete pagando los impuestos correspondientes) porque, ya sabes, la crisis nos obliga a replantearnos los gastos, a recortar de aquí y de allí...

Y, repito, no puedo quejarme. Y no me quejo (mucho). Pese a todo, pese a esa crisis que por lo visto solo afecta a mi banco y a la gente que me hace encargos, sigo trabajando y viviendo de mi trabajo.

Pero si yo soy un privilegiado- y soy consciente de serlo-, si yo puedo vivir de mi trabajo y además trabajar en lo que me gusta, no tengo más remedio que entender todas esas consignas, demagógicas o no, simplistas o no de un buen montón de gente que no tiene esa suerte. O que si que la tiene pero exige el derecho a tener unas condiciones laborales y económicas dignas.

Y solo puedo indignarme al escuchar en RNE, la radio pública, a algún viejo progre reprochando con cierta ironía el comportamiento de unos jóvenes que, hay que ver qué ganas de quejarse, ahora pueden viajar a Londres por 30€ y nosotros teníamos que ir a dedo. Se le olvida que en su generación, que él pone como ejemplo, no todos viajaban a Londres, ni aunque fuera a dedo. Y que los que como él lo hicieron eran privilegiados que podían permitírselo, con lo que su punto de vista, al margen de resultar insultante, no es representativo. Gente de esa generación que acusó a la mía (que hoy se va acercando a la cuarentena) de no movilizarse y que ahora, cuando hay movilizaciones, ve frivolidad y ganas de armar revuelo. Me indigna y me hace estar más convencido de que hacía falta un pequeño puñetazo encima de la mesa, también para que esa gente que entonces se manifestaba y que hoy pontifica desde su espacio (remunerado) contra quien hace lo mismo que él hizo, entienda que hay más opiniones que la suya. Y que ese desdén que demuestran solo indica tres cosas: escasez de miras, nerviosismo y desconexión de la realidad, seguramente acentuada por sueldos fijos, cargos públicos, trienios, vacaciones pagadas, seguros sanitarios de empresa y otros detallitos con los que muchos ni soñamos.

Al principio desconfié de todo esto del 15M. Como desconfié del Nolesvotes o del Estosololoarreglamosentretodos. Pensé que sería un movimiento orquestado para fomentar la abstención o para arrimar el ascua a tal o cual sardina. Pero se me ha pasado. A lo mejor dentro de una semana o de un mes alguien quiere hacerse con el movimiento, como pasó con Nunca Máis. Y entonces me decepcionará. Pero ahora mismo, después de haber asistido a un par de concentraciones y de ir leyendo cosas, creo que un movimiento apartidista (que no apolítico) que es capaz de robarle los primeros 15 minutos de informativo al último día de campaña bien vale la pena.

No sé si todo esto va a tener influencia en los resultados electorales de esta noche. Espero que si, aunque no lo sé. Tampoco sé si la semana que viene se habrá desinflado. O dentro de dos. Lo que sé es que en la última semana toda esa gente a la que se venía tildando de aborregada, apática o indiferente ha conseguido que, aunque solo sea eso, todos nos planteemos que a lo mejor es posible hacer las cosas de otra manera. Y solo por eso ya habría valido la pena.

El lunes es día 23 y todos seguiremos saliendo a la calle a buscar clientes, haciendo números para conseguir que las cuentas no salgan demasiado mal y seguiremos, me temo, sin muchas coberturas que deberíamos tener. Pero que esa situación sea más o menos mala (no diré que en ningún caso vaya a ser buena) dependerá en buena medida de lo que hagamos hoy.

25 Comentarios:

Holly Cocina dijo...

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Alex Pereira dijo...

Querido Jorge, permite de confianza para digirme a ti que no me conoces, sin ser de las redes sociales, que comparto contigo.
Quero dicerte el identificado que que he sentido con tú post! Lo quiero ler, y compartir con todo el mundo. Porque exprime el mismísimo sentimiento que tengo, por todo lo que se está pasando...
Soy casí de la misma genaració nque tú, tengo uns pocos años más (41) pero, tambíen como tú he vivido experiencias similares... estoy en este momento luchando por salir adelante, por "aprovechar" el poco tiempo de paro que me queda, y seguir invertiendo de mi bolsillo todo lo que tengo en mi próprio proyecto... Veo como tu las injusticias, y las desigualdades, e se me revuelven las entrañas,por la impotencia que muchas veces se apodera de mi.
Personas como tú , como yo y como muchos compañeros que viven acuí al lado, también sinten, y piensan como nosotros... e tú nos has dado voz.
Me gustaría encontrarte, hablarte e hacer algo juntos. Más allá de lo que nos "úne", la pasión por la gastronomía por la cultura, por la comunicación, creo que personas como nosostros podemos hacer algo para contribuir para que este cambio sea efectivo... aunqué sea "solamente" exprimir lo que sentimos y escribirlo en un blog.
Un saludo fraterno y creativo.
Alex Pereira - Creactivista: activista de la criatividad

Gourmetdeprovincias dijo...

Gracias, Alex:

Tú estás por Santiago ¿No?
Por Facebook sabes más o menos por donde ando en cada momento. A ver si cuando coincidamos allá nos tomamos una cerveza para conocernos, que hablar solo por redes sociales no puede ser bueno.

Certo dijo...

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Certo dijo...

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Anónimo dijo...

Como dijo Viggo Mortensen:

Con dos Cojones!!!!

Javier

Anna dijo...

Afortunadamente, cada vez se leen más artículos de denuncia con un tono parecido al tuyo. Lástima que esto no lo lean los que deberían hacerlo...

Ánimo! En esta vida no hay más objetivo que luchar por lo que uno cree y quiere.

Hasta pronto!
La Taula d'en Bernat

Rachel at CatalanCooking dijo...

Tu post explica exactamente porque ya no vivo en Espanya, bastante tengo con todo eso en el Reino Unido sin lo demas que implica vivir alli.

Mer dijo...

No te puedes imaginar lo identificada que me he sentido con cada una de tus palabras en este post. Años de becas en una institución pública, cero antigüedad, dolorosas declaraciones de la renta (que de los impuestos no te libra nadie y si cobras de tres sitios distintos en un año ya te puedes echar a temblar) y una supuesta crisis que ves en la oficina del Inem cuando te dicen que con 37 años y formación superior no tienes derecho a ninguna ayuda que no sea el paro (si lo tienes), pero que no ves en una tienda llena de gente haciendo cola para dejarse medio sueldo en el último gadget tecnológico el día de su lanzamiento.
La única opción era inventarse algo. Me considero una privilegiada porque salió bien y ahora tengo la oportunidad de hacer algo que, aunque no me convertirá en rica, me da muchísimas satisfacciones día a día y me permite ir pagando las facturas.

baloira dijo...

Hola Jorge:
Comparto parte de tu post, pero otra parte donde citas:
"Así que esas consignas que, si, en muchos casos son simplistas y demagógicas tal y como señalan estos días muchos comentaristas (entiendo que viéndolo, como hacen algunos, desde una plaza fija de funcionario público todo esto resulte frívolo) me tocan en muchos casos de cerca"
Pues yo soy empleada pública y acudí el viernes a la acampada de santiago en señal de apoyo a lo que reinvidican, tengo dos hijos universitarios desempleados, veo que futuro les espera y con mis casi 1000€ también soy afortunada(despues del recorte)tengo la misma prepectiva que tu, asi que no metas al personal de la administración en otro saco cuando tod@s estamos afectado por esta crisis que no solo es económica sino de falta de valores y de ética.
Y desde luego la mayorá de los emplead@s públicos no consideramos frívolo o lejano lo que está a suceder, lo vivimos con nuestros hijos, parejas, vecinos...

Gourmetdeprovincias dijo...

Baloira:

Siento haberme explicado mal. Soy hijo de funcionario, que lleva siéndolo además desde hace 36 años y es, a su vez, hijo y hermano de funcionarios. Mi madre fue funcionaria interina durante casi 14 años, así que no tengo ninguna intención de criticar a los funcionarios en su conjunto.

Mi comentario se refería a los analistas políticos, muchos de ellos profesores universitarios que -ellos si- desde su posición de funcionarios ven las cosas, en mi opinión, de una manera un tanto deformada. Y en concreto me refería a un artículo de opinión publicado ayer en La Voz de Galicia por un conocido colaborador y profesor universitario.

Lamento que me malinterpretases y me disculpo si de alguna manera te sentiste aludida.

Saludos

hampers dijo...

Sounds like a horrible nightmare. Not the best effort for Spain. I felt so sorry for you.

Toni dijo...

Magnífica reflexión. Yo añadiría que me parece sangrante que la empresa para la que trabajo ganó el año pasado más de 10000 millones de euros, de los que 4100 millones fueron en España y que diga que va echar a 6000 empleados en España mientras el mandamás cobró más de 8 millones de euros y quiere repartir 500 millones más entre su equipo de directivos.

Obsceno.

Beluka dijo...

He empezado este comentario varias veces con intención de ilustrar con mi experiencia situaciones muy similares a las que cuentas (especialmente sobre la pasividad de los sindicatos y el funcionamiento de las instituciones públicas) pero temo hacer un post de páginas y páginas... Así que lo dejo en un ole, ole y ole y un abrazo. Que si hay movimientos pensantes, hay cambio y habrá salida.

Anónimo dijo...

Magnífico post, refleja todo un sentir generacional de cansancio, hastío e indignación ante la irreponsabilidad y carencia de valores en los que se supone deben enriquecer a la sociedad. Chapeau!!

Por curiosidad, ¿en qué actividad centras tu empresa?

Apertas,

Anónimo dijo...

Empleas un concepto co que non estou dacordo, o do traballo como privilexio. Creo que esa é a primeira perversión que nos queren vender. Todo traballador é un privilexiado e polo tanto poden recortarse os seus dereitos, que ao fin non son máis que privilexios. Non, o traballo é un dereito. Nin ti, nin eu, que son funcionaria, somos privilexiados.

Gourmetdeprovincias dijo...

Anonimo:

Me dedico a la gestión gastronómica: trabajo con productores, con restaurantes, con publicaciones, etc.

Saludos

Gourmetdeprovincias dijo...

Anónimo (2):

Entendo o traballo como privilexio cando máis dun 20% da poboación activa e máis dun 20% dos novos traballadores non poden acceder a él sendo como é, de feito, un dereito constitucional. Desde ese punto de vista ter traballo, que sexa máis ou menos estable e que ademáis me guste si que me parece un privilexio.

quetu dijo...

Enhorabuena por tu post, acertado y fino como tus comentarios gastronómicos.
Lo más curioso es que en este país si te tiras 6 meses en la carcel te abonan hasta 18 meses de paro.
Estamos locos o que?
Saludos

Don José dijo...

Yo lo veo todo desde muy lejos y casi no me entero, así que no puedo opinar de lo que está pasando por ahí. Pero te aseguro que llevo varios años argumentando en favor de ya no un puñetazo en la mesa, sino de una buena y clásica guillotina. Medio en broma, pero solo medio.

También he gritado contra muchos que los derechos ni existen a priori ni los concede ningún legislador: los derechos se conquistan, y luego se defienden con uñas y dientes.

Así que eso deseo ver, con gran ilusión y rabia contenida: si no hay sangre (que hoy somos más cívicos) al menos que haya muchos gritos, uñas, dientes, y conquistas. De una puta vez.

baloira dijo...

Jorge ahora si entiendo porque decias esa afirmación, me permito poner esta reflexión y también disceprar que el trabajo no es un privilegio, es un derecho, lo normal será tener un trabajo como lo normal es tener dos piernas o dos brazos.
Democracia real Ya!!
No é sólo unha reacción contra a crisis económica. É mais unha reacción a crisis ética e moral, a falla de honestidade e a non ter en conta os valores humanos, a súa negación para facer fronte aos valores económicos

Anónimo dijo...

Escribe ud. con cierto sentido critico, pero siempre aceptando lo que hay y echando la culpa a otros.
Se queja ud. de situaciones laborales deplorable, pero en ninún momento dice nada si intentó algo para modificarlas. al final solo se queja, hace muy bien ud. de quejarse pero ... .
Solo una aclaración si en algún Sindicato no le llevaron adelante su reclamación era porque ud. trataba de que le saliera gratis total sin pertenecer a dicho Sindicato. Es decir ud. si es afiliado le atendería como corresponde a un trabajador consciente que se afilia a su organización de trabajadores. Si ud. voluntariamente decide no estar afiliado a ningún Sindicato, no se de que se vuelve ud. a quejar. Saludos.

victor muchogusto dijo...

hola jorge

lo cierto es que la situación para mucha gente en la actualidad es dramática y el movimiento al final se ha quedado en un bluf. aunque espero que siga habiendo gente que apoye el moviento, tambien espero que haya algunos cuantos que se retiren del mismo. estuve en la primera manifestacion de sol, la del primer domingo, cuando todavia no se sabia nada de nada y pude ver pancartas bonitas bastante utopicas por cierto, y otras que sencillamente no tenian sentido ("FELIPE GONZALEZ ES MASON", por ejemplo). Y entre tanto habia mucha gente joven que hacia turnos para ir a tomar una cañita a los bares cercanos y seguir en la concentracion... vi muchas cosas que no me gustaron. Entre las cosas que tampoco me gustaron fueron los registros que hacía la policia a la gente joven en el paseo del prado y a 20 metros de ellos había manteros vendiendo dvds piratas, yo alucinaba...

en fin, un ambiente raro raro, que no me convencía en absoluto. ¿estaban de fiesta? ¿estaban concentrados? desde luego el dia que yo asistí, no. esta es la cronica de un asistente del primer domingo de concentracion

un viaje austral dijo...

Hola Gourmet, como lector desde hace varios años de tu blog, quiero felicitarte por la inteligencia de tus artículos, incluido este último sobre un tema muy espinoso y que me ha movido escribir este comentario, para agradecerte todo el trabajo que haces publicando tan asiduamente como lo haces en este blog y con la calidad que nos demuestras entrada a entrada . Personalmente vengo argumentando desde 2001 que nos estábamos metiendo en un callejón de difícil salida, aunque mis palabras siempre cayeran en saco roto, hasta el punto de que te cansas y pasas a hablar de fútbol.Ahora veo todo lo que está pasando y me alegro de que la gente haya despertado, aunque quizás demasiado tarde, porque el daño ya está hecho y ahora nos espera, creo, una época de cenizas. Hace años que no espero nada de la política española, una política de palabras huecas y rimbombantes, de foto y postín, secundada por todo el ruido de los medios de comunicacion, una especie de radiación de fondo, y que son los grandes co-culpables de la situacion en la que nos encontramos. Aunque en última instancia la culpa es nuestra. Somos culpables de una sociedad aborregada é irracional, una sociedad indolente, anclada en tópicos arcaicos y con muy poca capacidad de crítica racional, desarmada hábilmente por el Sistema. En este sentido, parece que es lo único que los políticos y los medios han sabido hacer bien, bueno, aparte de llevarselo crudo.
Gracias por tu blog.
Un saludo.

Severne dijo...

Aplaudo la excepción que has hecho con este post.creo q merece la pena.hay q ilusionares con esto; me parece que a veces se equivocan los que piensan "todo es la misma mierda, nada cambia".a ver si se equivocan con esto. Y si no, siempre esta lo de "fue bonito mientras duro"
Un saludo