3.3.11

QUESO, CERVEZA, PATO, VINO: PATI TÓ


Después de haber ido probando varios sitios en Sevilla, algunos de ellos realmente interesantes, empiezo a tener mis preferidos. Simún Tapas, del que he hablado en el blog alguna vez, está entre ellos y justifica, en mi opinión, el desplazamiento hasta el barrio que en el que se encuentra. Puratasca, en Triana, otro tanto, aunque le debo otra visita para confirmarlo. O, por mencionar un local del sector de la alimentación de calidad que no sea un bar de tapas, Botellas y Latas, en la Calle Regina, un pequeño negocio en el que tienen una buena selección de quesos (encontrar Valdeón o Gamoneu en Sevilla es un logro. Encontrarlos en buenas condiciones de conservación -mucho mejores que las de El Club del Gourmet, además de mucho más económicas- es una alegría), conservas (encuentro aquí las estupendas conservas de La Pureza (Cariño, A Coruña) que no hay forma de encontrar en Santiago), aceites y vinos.

Breve inciso. ya que saco el tema del queso, ¿Qué pasa con la conservación de los quesos en Sevilla?. Igual yo tengo muy mala suerte, pero es que aparte de que en El Corte Inglés no están en las condiciones que el precio haría suponer, con cierta frecuencia encuentro en supermercados quesos con moho. Sin ir más lejos, hoy me fui a comprar una cuña de Parmigiano a un supermercado que está, poco más o menos, donde cristo dió las tres voces, cogí una sin fijarme mucho, mientras hablaba por teléfono, y al llegar a casa era prácticamente queso azul, lo que, como se puede suponer, provocó la clásica reacción de alborozo y sentidas exclamaciones de agradecimiento al vendedor y sus parientes más o menos próximos. Lo he visto en el último semestre más veces aquí que en Galicia en varios años. ¿Mala suerte o realmente hay un problema de conservación?.

Volviendo al asunto, otro de los que se han convertido en uno de mis locales de cabecera, por su filosofía completamente diferente a lo demás que conozco en la ciudad (y en la mayoría de las ciudades españolas) y porque toca algunos de mis puntos débiles, es Pati tó (C/ Arrayán, 23), no muy lejos de la iglesia de San Luis.

Y ¿Qué ofrece? Pues básicamente productos franceses. Y dentro de ellos, específicamente cuatro: vinos, cervezas, productos de pato y quesos. Y, ya que hemos vuelto al tema del queso, quedémonos aquí un momento. Poneos en mi lugar. Los que me conozcan saben de mi devoción absoluta por el queso. Pues bien, imaginaos un local pequeño, agradable, con un buen expositor de quesos franceses que se venden para llevar o, al peso, en raciones para degustar en el local. Imaginaos, además, que los quesos están bien conservados y que la gente que te atiende te sabe atender, sabe qué es cada queso, cuál es más fuerte o cuál más suave, sabe recomendarte uno en función de tus gustos, etc. Imaginaos ahora que tienen una selección interesante de vinos, por botellas o por copas, y que también te los saben recomendar en función del queso que pidas. Y para completar la jugada, imaginad que las raciones de queso que tomes las acompañan con panes de Masa Bambini, que es, para entendernos, de lo mejor que se puede encontrar en Sevilla en cuanto a panes.

Pero, además, tienen una filosofía que hace que no apuesten solo por los tres o cuatro quesos de éxito asegurado, así que más allá de un Camembert o un Brie puede pedir un poco de St. Felicien, un Couloummiers, un Pont Leveque o un Chabichou du Poitou. En cuanto a vinos, más de lo mismo, precios moderados y calidad más que aceptables, copas a precios muy honestos y eventos como la celebración de la llegada del Beaujolais.

Pero para entender mejor mi gusto por este sitio lo más práctico es irnos a un ejemplo. Ayer queríamos cenar algo rápido, así que nos fuimos para allí. Y, como había que pedir algo y por algún lugar teníamos que cortar, decidimos hacer un pequeño monográfico de quesos de leche de vaca. Había un Mimolette viejo de Lille que me tenía muy buena pinta, así que nos decidimos por él. Y dentro de los quesos de corteza mohosa, que son otra de mis pequeñas obsesiones, esta vez nos decantamos por un Couloummiers. Las veces anteriores habían sido un Epoisses o un Munster (fantástico, por cierto), así que nos apetecía seguir probando cosas nuevas. Como teníamos dudas le pedimos a la chica que decidiese por nosotros la tercera opción y nos fuimos a nuestro rincón acompañados por nuestra cerveza, una Bierataise aromatizada con higos.

Al rato llegó a la mesa nuestro Couloummiers, acompañado por un poco de mostaza a la antigua, que es una de las formas tradicionales de tomarlo, según nos explicaron, el Mimolette, que resultó estar un poco menos curado que el que yo recordaba y que tanto me había gustado y el que resultó ser la sorpresa del día, un Trou du Cru (como el de la imagen, tomada de la página de la denominación), un pequeño queso de corteza anaranjada, potente, muy aromático, con un marcado sabor a paja, a hierba y diría que incluso un poco a ceniza. Se trata de un queso que, además, durante la maduración se lava con Marc de Bourgogne, un aguardiente local. Y todo ello con una selección de tres panes de Masa Bambini. Los quesos grandes se sirven en ración de 150/200 gr. y los pequeños por pieza (el trou du cru viene en piezas de unos 60 gr).

Pues bien, esos tres quesos, el pan y una botella de 750 ml de cerveza nos costó, exactamente, 9,80€ por persona. Creo que la relación calidad/precio está clara. En otras ocasiones, tomando un par de quesos distintos y una copa de vino de Borgoña pagamos unos 7/8€ por persona.

Así que ahí teneis una estupenda dirección sevillana, una alternativa estupenda cuando lo que apetece es salir pero ni se quiere ir de restaurante ni recurrir a la típica (y tan agradecida, por otro lado) solución del tapeo. Muy recomendable.

3 Comentarios:

Delikat Essences dijo...

Patí tó es uno de mis sitios preferidos de Sevilla, sin duda. Es como tú bien dices, de esos lugares especiales, producto de la cabeza pensante de su dueño (Alain). Además me encanta como hacen partícipes a sus clientes de las fiestas francesas, utilizándolas como excusa para degustar ricos manjares: así todos los años nos convocan al fin de la vendimia con el Beaujolais nouveau, a celebrar la Candelaria con las típicas crêpes, etc... Se lo recomiendo a todos los que vengan de fuera.

Saludos¡

Ray dijo...

Hay muchas opciones en Sevilla para darse un buen atracón de buena comida y bebida.

Lo que dices del queso podría aplicarlo a muchas otras cosas. No se suele cuidar a los productos con el mimo que se requiere.
Fíjate que ahora venden productor "gourmet" en las gasolineras... donde vamos a parar :9

En esta ciudad hay de todo y para todos los gustos, pero lo que creo que siempre falla es la promoción. O estás en el ajo, o el ajo ni lo hueles.

Saludos, y me gusta ver la opinión que sobre mi ciudad tiene la gente de fuera.

Claudia Hernández dijo...

Pero qué suerte, qué maravilla de lugar el de los quesos franceses... ya anoto los quesos y sus combinaciones, como el que lleva mostaza.