9.3.11

POR QUÉ CADA VEZ ESCRIBO MENOS SOBRE RESTAURANTES

En los últimos meses ha habido un montón de cambios que, de un modo o de otro, afectan a este blog. Cambios laborales, personales pero, sobre todo, cambios en cuanto a mis intereses. Y eso ha llevado a que, además de la reducción en el ritmo de publicación (el trabajo manda) en el blog aparezcan cada vez menos entradas comentando visitas a restaurantes.

Hay varios motivos para ello. El primero es que ahora salgo menos. La prioridades (económicas y temporales) son otras y ando metido en bastantes cosas que me quitan tiempo y dinero para esa afición. A medio plazo no dudo de que tendrá su recompensa, pero por ahora toca centrarse en lo que toca centrarse.

El segundo motivo es una cierta sensación de superpoblación de blogs que se ocupan de restaurantes. Y eso lleva a una sensación de redundancia que no me gusta. Es cierto que algunos de esos blogs no aportan, en mi opinión y con todo el respeto, demasiado. Pero muchos otros si. Algunos, incluso, se han ido convirtiendo en auténticas referencias, como el de Philippe Regol, que para mi es el ejemplo perfecto de dedicación y de especialización en una temática. Y entre unos y otros no puedo dejar de tener la sensación de no tener demasiado que aportar.

El tercer motivo es la redundancia: uno se mueve por donde se mueve, tiene sus preferencias y su arco de precios. Y ahí, llegados a un punto, no hay demasiado nuevo que contar. Así que para qué contarlo. Me interesan también, además de los restaurantes, los viajes, los productos, las tradiciones, los eventos, etc. Suficientes temáticas como para tener que volver a comentar, por cuarta vez y con detalle, menús en los mismos restaurantes. No soy un profesional, no lo hago por trabajo y no me lo paga nadie. Voy a los restaurantes que me apetecen y no ando permanentemente a la búsqueda de la novedad, así que no siempre hay cosas nuevas que contar.

El cuarto y último motivo es para mi el fundamental: ética. En el último par de años mi situación laboral ha cambiado. Ahora trabajo en relación con el sector de la gastronomía y la alimentación y eso me ha llevado a imponerme una serie de normas que considero básicas y de las cuales hay una que me parece fundamental:

- No hablo de restaurantes con los que tenga cualquier tipo de relación profesional / comercial mientras ésta dure.

Básico (aunque no siempre asumido). Y eso conduce a una consecuencia lógica: dado que el número de restaurantes en la zona en la que me muevo es limitado y que con algunos de ellos tengo algún tipo de relación profesional, el número de restaurantes sobre el que puedo escribir, de acuerdo con esta norma autoimpuesta, desciende.

Así que esos son los motivos que me llevan a hablar menos de restaurantes y más de otras cosas. Este sigue siendo un blog aficionado, personal y sin ánimo de lucro directo, que nunca ha dado ni un céntimo de beneficio directo, que no tiene publicidad y que no acepta posts patrocinados. Y eso seguirá siendo en el futuro. Quiero mantener separadas mi profesión y mi afición.

Pero este tema de la ética, de las normas autoimpuestas y de los límites de lo que un blog puede hacer sin perder la confianza de sus lectores, me lleva a otros temas muy de actualidad en los últimos meses. Las marcas se han dado cuenta de que los blogs existimos. Y, lo que es más, de que podemos ser una aliado ventajoso (non foi sen tempo, que decimos por aquí). Llevo escribiendo en el blog desde 2004, recibí las primeras muestras gratuitas en 2006 y ya en el 2007 participé en la redacción del Código Cociña, que se presentó en febrero del 2008, porque ya por entonces había la sensación de que había todo un campo relacionado con los contactos comerciales entre blogs y marcas que había que acotar de algún modo. Entonces creía que había que hacer algún gesto público en ese sentido.

Meses después apareció un Food Blog Code of Ethics en Estados Unidos que es básicamente lo mismo. Después el código de Cmp.ly, las recomendaciones de la Federal Trade Commission y, más recientemente, algo llamado Código Confianza, que desconocía hasta hace nada y que es básicamente otra versión del mismo asunto. Y los problemas siguen siendo los mismos.

Al final, en un campo tan hiper-autolegislado, te das cuenta de que ese tipo de gestos públicos, que están bien por su carácter simbólico, no acaban de servir para demasiado. Como posicionamiento público ante un problema funcionan, pero poco más (en mi opinión). Y, es más, no impiden nada.

Es decir, cuando alguien sujeto a esos códigos hace un post claramente comercial, en el que de alguna manera el lector intuye que, a pesar de que se le advierta que ese es un post pagado o pactado, lo que se está haciendo ahí es publicidad pura y dura, más o menos encubierta, pero no siempre respondiendo a la verdadera opinión del que escribe, de poco sirven los códigos. Si, hay mucha transparencia a un nivel formal, pero la credibilidad se va por la borda. Eso no hay código, compromiso o manifiesto que lo solucione. Hace un par de años preguntaba en un post ¿Me vendes tu blog por una caja de muestras?. La pregunta sigue ahí, especialmente ahora que las marcas han entrado de lleno en el terreno de la promoción de concursos para bloggers, encuentros que proliferan como los hongos (y entre los que hay muchas cosas interesantes, no lo dudo), envíos de muestras...

Mi planteamiento es así de sencillo: si por una caja de muestras gratuitas, por unos pocos euros de un post patrocinado (reconozcámoslo, las marcas han entrada en ese juego (algunas), pero no están dispuestas a hacer rico a nadie) o por una visita a una explotación estás dispuesto a poner en juego tu credibilidad, adelante. Creo que todos, en algún momento, por simpatía, por inocencia, por falta de experiencia o por lo que sea lo hemos hecho. Pero a estas alturas de la película creo que no solo juegas con tu reputación como blogger. Esa es tuya y puedes hacer con ella lo que quieras. Estás jugando, también, con la reputación de los bloggers en su conjunto, aportando elementos para consolidar esa idea de "ah, si, esa gente que escribe de cualquier cosa con tal de que se la mandes gratis". Y esa idea, que así expuesta suena exagerada, está en la mente de muchos lectores, pero también de algunas marcas y de muchas agencias de publicidad que ven ahí un filón, gente que les hace el trabajo gratis y que vende lo que les pongan en las manos.

Recibo un montón de muestras. Por suerte. Y de muchas de ellas no hablo. Es algo que suelo comunicarle a quien me la envía. Hablo si me gustan, si me parecen interesantes por algún motivo. En caso contrario prefiero no hacerlo. Si quieres publicidad, estupendo, contrátala. Pero yo no la ofrezco. Yo hablo de cosas que me gustan, que me interesan o que me pican la curiosidad. Y a veces meteré la pata, seguro. Pero esa es otra norma que cada vez aplico más a rajatabla.

Quiero creer que eso me aporta algún beneficio en términos de credibilidad pero, sobre todo, que eso ayuda a que los blogs sean vistos como algo serio y no como un mercadillo en el que todo se vende al mejor precio. Para mi ha pasado ya el tiempo de los grandes gestos públicos. Creo que hemos desperdiciado parte de su potencial y que hemos perdido su empuje inicial. Lo mismo ha pasado con los encuentros de blogs que podían haber sido un gran escaparate. Hace dos años se nos rifaban en los eventos y hoy...

En cualquier caso, creo que si es importante tener un compromiso ético y ceñirse a él. Es por eso por lo que cada vez escribo menos sobre restaurantes. Y por eso no puedo evitar una cierta sensación tristona, cada vez con más frecuencia, cuando una marca cree haber descubierto la gallina de los huevos de oro en madar muestras gratis de su producto (no siempre de una gran calidad) a bloggers. Creo que en la mano de cada uno está que eso vaya a más o cambie.

9 Comentarios:

Mar Calpena dijo...

Estamos en lo de siempre. Tengo la sensación de que los códigos cada vez significan menos, sobre todo en cuanto los adoptan blogs comerciales que son poco más que un "content farm", o cuando parece que la invocación de éstos excusa cualquier cosa. Información y publicidad deben delimitarse muy claramente: ésa es una norma básica del periodismo. Y que a veces haya quien insista en los que los blogs no hacen periodismo (como medio para soslayar esta norma que creo que debe aplicarse en todo tipo de comunicación) me da muy mala espina. En fin, ya lo hemos hablado a veces. Que sepas que entiendo y aplaudo lo que dices.

Anónimo dijo...

¡Cómo me alegra su sensata decisión! Aunque hay un poco de trampilla: la gente no tenemos dinero para ir por ahí a comer. Y menos precocinados descongelados. Sus artículos de fondo son generalmente meritorios y hay que aprovechar los talentos que a uno le han sido otorgados para construir. Saludos.

zer0gluten dijo...

Se puede decir más alto, pero desde luego no más claro.
Besos.

Caminarsingluten dijo...

Conociendote a tí. Conociendo tus cambios laborales. Conociendo tu manera de pensar... Nos ha gustado esta reflexión que has realizado.

Besotes y abrazos.

Ana y Víctor.

Gourmetdeprovincias dijo...

Caminarsingluten:

Gracias. Lo que digo es solo mi opinión y vale para mi. Además, conociendo a mucha gente que tienes blogs y no ve las cosas como yo, sé que el tema tiene mil matices y que hay un montón de opciones válidas.

De todos modos, no quería dejar de explicar mi motivos para tocar menos algunos temas y, de paso, dejar clara mi opinión.

Un abrazo.

delokos dijo...

Personalmente, no puedo estar más de acuerdo contigo. El tema de las muestras, concursos y post pagados está quitando mucha credibilidad a algunos blogs, o al menos yo lo veo así.

Hablo de los productos qu eme interesan, y es más, ahora mismo rechazo cualquier muestra, salvo que sea un producto interesantísimo y que no pueda conseguir. Y de eso, la verdad, hay muy poco, por no decir casi nada.

Creo que depende básicamente de la visión y el objetivo de tu blog. Yo no saco un euro con él, está libre de publicidad y lo seguirá estando (salvo la que me incluye obligatoriamente Wordpress en compensación por el alojamiento gratuito, pero de la que yo no veo ni un céntimo). Si algún día necesito comerciar con un blog, cerraré el mío y abriré uno nuevo. Pero esa es mi visión, y, desde luego, no la de todo el mundo.

Y más difícil aún si hay relación profesional directa o indirecta con aquel sobre el que vas a escribir. Hay que andar con pies de plomo. O, lo mejor, tu decisión, directamente no hacerlo.

Un abrazo y gracias por este post.

Toni dijo...

¿Recibir muestras?. ¡¡¡¡¿¿¿¿????!!!!
Sabía de mi casi nula importancia pero no imaginaba que fuera tan grande mi irrelevancia. Lo único que he recibido por mis posts han sido llamadas airadas y contestaciones incendiarias de hosteleros "agraviados".

Como para recibir muestras de nadie. ;-) :-) :-)

Claudia Hernández dijo...

Creo que la ética en lo que uno hace es fundamental. Tengo un blog acerca de restaurantes que nació de la idea de que no se me olvidaran aquellos lugares a los que iba a comer y en los que había algo que contar. De todas formas, como soy una cazadora de lugares en donde disfrutar, me he hecho seguidora de esta página.
En fin, aunque sea menos infrecuente, esperaremos tus consejos o comentarios.
Saludos

Com Gat i Gos dijo...

Aplaudimos tu reflexión y sobretodo tu sinceridad. Somos nuevos, recien nacidos, en el mundo de los blogs por lo que en ningún caso somos presa codiciada de anunciantes ni recibimos muestras de ningún tipo, tampoco es nuestra intención. Profesionalmente me relaciono con algunas empresas de esas que aprovechan el tiron de internet, promocionandose en blogs ó liquidando sus excedentes en ventas on-line(menaje y electrodomésticos no comida), y NI OS IMAGINAIS LO BARATO QUE LES SALE LA BLOGGER PROMOCIÓN..... Creo realmente que algunas empresas juegan con la ingenuidad, la falta de experiència comercial y, porqué no decirlo EL EGO, de muchos compañeros: Si por 5 kilos de azucar o de harina te nombro en mi blog, te cocino 3 recetas, te cuelgo las fotos y te pongo un link permanente en mi blog, Donde queda mi credibilidad?? Y la del medio??.
Si nos invitan a cenar, Podemos escribir un post diciendo que NO nos gustó la muestra??? O era un REGALO??