18.2.11

FALLECE SANTI SANTAMARÍA


Con Santi Santamaría discrepaba en algunos planteamientos y, sobre todo, en las formas. Eso llevó a que el escaso trato que tuve con él -lo conocí en Zaragoza en 2009 y no volvimos a coincidir en persona- no fuese fluido y en alguna ocasión llegase a extremos poco cómodos. Apenas alguna conversación breve, tres o cuatro emails, una pequeña polémica en nuestros respectivos blogs y poco más. Veíamos las cosas de diferente manera. Muy diferente. Y aunque eso no tenga la menor importancia y se quede en la esfera de mi opinión sobre un cocinero o en la de lo que aquel cocinero pensaba sobre lo escrito por un blogger, me parece importante dejarlo claro por adelantado. No querría dar la sensación del que esconde las discrepancias para hacer un panegírico al fallecido.

Hubo diferencias de enfoque y de forma. Pero eso no debería hacerme perder de vista que Santi Santamaría fue un cocinero capaz de mantenerse fiel a un discurso propio durante décadas, un discurso que en los últimos años había derivado hacia posturas más enconadas, pero que en su base reivindicaba cuestiones en cuanto a la sustentabilidad, la estacionalidad, la cocina del territorio y la tradición que tienen mucho sentido y con las que, en cierto modo, se adelantó a su tiempo cuando empezó a ponerlas sobre la mesa hace ya más de 20 años.

Quien lo conoció bien dice que Santi era un polemista nato, con amigos y enemigos; que era un magnífico conocedor de la historia de la cocina catalana, un cocinero culto en el más amplio sentido del término; que era un jefe exigente -muchas veces duro- pero, al tiempo, un excelente empresario y, sobre todo, un gran formador de profesionales. Ahí quedan, como muestra y como uno de sus más importantes legados, los nombres de tantos magníficos cocineros que pasaron por su casa.

Me gustaría que ese fuese el legado que nos quede, el de un formador de maestros, el de un cocinero culturalmente implicado. Que las polémicas, el ruido mediático o los errores de los últimos tiempos no hagan sombra a esa otra parte, mucho más interesante, de su vida. Me alegra mucho ver que la mayoría de las reacciones que han ido apareciendo, incluso las de aquellos que públicamente se enfrentaron a él, están en esa linea. Siempre hay algún impresentable que se retrata como un oportunista despreciable ajeno al dolor de los demás, pero por suerte la gente, la que interesa, la que tiene algo que decir, está en otra línea. Me gustaría creer que dentro de 10 o 20 años lo que nos quedará no es todo ese ruido de fondo de los últimos tiempos, sino, sobre todo sus libros, sus textos en prensa y el trabajo de sus discípulos. Eso es lo que realmente importa.

Mis condolencias a la familia y amigos.

13 Comentarios:

Joan Villaró dijo...

Mis condolencias a la familia por esta pérdida que ha dejado un gran vacio en la profesión.
Era un hombre luchador y amante de su trabajo. Tuviera o no tuviera razón en alguno de sus comentarios.
La vida le ha traicionado y no ha tenido en cuenta sus valores. Este camino lo seguimos todos pero a veces llega demasiado pronto.

Joan Villaró. Maestro cocinero

www.joanvillaro.e.telefonica.net

Toni dijo...

Nunca tuve la suerte de probar la cocina de Santamaria pero indpendientemente de sus opiniones es una pena que se haya ido un gran cocinero. Descanse en paz.

Viena dijo...

Leo el gran respeto que muestra esta entrada y me uno al mismo para rendir homenaje al que era un gran cocinero, margen hecho a su carácter más o menos polémico o al manejo mediático más o menos acertado de sus últimos tiempos.
Creo que el mundo de la cocina en general, está de luto por esta pérdida.
Saludos.

Tiriti dijo...

Sabias palabras, quizás el perfil de polemista de Santi lo heredó. No se si es del todo cierto pero me dijeron hace ya tiempo que la masia de su familia se llama el Racó de Can Fabes, no por "les fabes", habas en catalán, sino porque se repartian "fabes", vamos ostias, bofetadas. La masia se encontraba en el límite del pueblo y ese era un punto de encuentro para repartir fabes, no se si entre los payeses o bien se remonta a la guerra con Napoleón, tengo dos versiones diferentes. Si non e vero, e ben trobato!. Me uno a las condolencias.

Antonio Aragues dijo...

Comparto punto por punto tu escrito y me parece un ejemplo de respeto y afecto desde la discrepancia. El "impresentable" -lo he leído también- en su línea. Es posible que sea el personaje más repugnante que circula por nuestro suelo patrio.
Descanse en paz, Santi Santamaría

Anónimo dijo...

Si tan poco lo conoció ¿por qué diantres opina? Y ese remoquete de "polemista" y esos mohines de comprensión. ¿Pero es que no se dan cuenta ustedes, los que escriben con tanta cautela para que les vuelvan a contratar los supervivientes, que hacen el ridículo? Cuando Adriá comenzo a vilipendiar a Santamaría, años antes de la Cocina al desnudo, ya tenía previstas las lagrimitas fúnebres. Me parece mucho más honrado Sostres, que al fin y al cabo no hace más que lo de siempre: ganarse las habichuelas con escándalos impresos. ¡Vaya pandilla de mediocres!

Gourmetdeprovincias dijo...

Anónimo:

Nos conocimos poco, pero nos conocimos. Lo suficiente como para saber que no estábamos de acuerdo en aspectos concreto (e importantes) y que no congeniábamos demasiado. Pero suelo tender a intentar que mis preferencias o amistades personales no me impidan ver los méritos de otros, aunque no me gusten. Y en este caso creo que la aportación de Santamaria es la que comento en el post.

Usted prefiere el estilo de Sostres, pues perfecto. El mío, evidentemente, es otro.

Chirimoya dijo...

Es una pena la verdad, un grande entre los grandes. Por cierto, me encanta este blog, y no es para menos. Buen trabajo y espero que sigas así.

Por mi parte te he añadido a la lista de webs amigas de mi blog, ya que lo mereces mas de sobra :P

Gracias por la información y saludos!

Anónimo dijo...

Ignoro vuestras polémicas y puntos de vista, pero no debía ser tan mala persona el Santi, ya que a pesar de tener vuestras diferencias, tiene tu blog en la lista de enlaces de interés del suyo, por lo que deduzco, que a pesar de no ser almas convergentes, si que reconocía la valía de tu blog, respetaba la cantidad de lectores que tiene y no solo le da coba a los que apoyaban sus tesis.
Evidentemente, lo de Sostres y algún que otro cocinero estos días, no tiene nombre.

DANINLAND dijo...

No doy crédito a lo que acabo de leer en el enlace colocado con acierto sobre la palabra "impre-
sentable".
No conozco la cocina del difunto chef; aunque si se que su rango de precios estaba fuera de mi alcance,
lo que no quiere decir que no
merezca la pena.

El caso es que la mayoría de afirmaciones que el"impresentable" ha hecho en ese artículo, se podrían rebatir científicamente, pues bien es cierto que la cocina actual de Adriá es química
en mayor porcentaje de lo salubre. El caso es que si Santamaría ha muerto dejando muchos estómagos felices; el penoso Sostres "ha muerto" desde que decidió
escribir sandeces para un panfleto como es El Mundo.

Además de un legado nos quedan los vivos y el disfrute de los mismos.

vinho um ritmo de vida dijo...

bom dia,

gostei muito do seu blog e pelo que li... e nada melhor que o vinho para acompanhar as refeições bem preparadas...

Peço-lhe um um favor, que coloque o link do nosso blog no seu site para que as pessoas também possam conhecer mais sobre vinho...

Forte abraço
http://vinho-umritmodevida.blogspot.com/

gorka dijo...

Sinceramente, he de decir, que para variar, el unico que me ha chirriado cuando lo he visto ha sido mi amigo Sergi Arola, que despues de ponerlo de vuelta y media, ahora es su amigo del alma, hay que joderse!!
Bueno, yo lo siento por la familia y sus amigos y coincido contigo en lo de las formas, que al final, suelen ser lo mas importante a la hora de tener una discusion.
Un saludo

noticias dijo...

guaaa!! me encanta el blog, siempre encuentro temas muy interesantes.

noticias