En España tenemos un problema, en mi opinión, en cuanto a percepción de nuestra imagen. Y esta vez hablo simplemente de productos alimentarios. Seguramente el tema podría tener más lecturas, pero no me voy a meter en camisas de once varas. Tenemos un problema serio en cuanto a cómo vemos nosotros nuestros productos y, sobre todo, a cómo conseguimos que los vean los demás.
Voy a usar como ejemplo dos de nuestros productos icónicos, el vino y el aceite, en los cuales estamos entre los máximos productores a nivel mundial y en los que, además, solemos preciarnos de la altísima calidad de lo que ponemos en el mercado. Y, si, está muy bien que nosotros nos lo creamos, que nos convenzamos de ellos. Puede, incluso, que sea verdad. Pero si no conseguimos que los demás se lo crean, mal nos irá.
Y en ese sentido creo que muchas veces estamos desperdiciando recursos. Porque es cierto que se llevan a cabo campañas en el exterior, que se están arañando pequeñas cuotas de mercado y que los principales nombres de la cocina española no hacen más que hablar de nuestros productos cada vez que salen. Pero también es verdad que gastamos muchísimo en campañas y acciones publicitarias destinadas a un público que ya nos conoce, lo que es una forma como otra cualquiera de gastar el dinero. Cada vez que leo que los productores de... (uhm, pongamos aquí un producto ficticio, para no ofender a nadie)... digamos berberecho de La Rioja se gastan un dineral en invitar a toda la prensa riojana a conocer la producción de berberecho en aquella zona, en la que además ya tienen el 70% de su mercado, me pregunto si tienen bien claro su objetivo. Y quien dice berberecho de La Rioja, por citar un absurdo, podría poner en su sitio unos cuantos productos reales.
Cada vez que veo una campaña de esas -y las veo con frecuencia- no puedo evitar recordar a aquel personaje del grupo cómico Les Luthiers, el conquistador Domingo Díaz de Carreras, que "Fundó Caracas... en pleno centro de Caracas, que ya estaba fundada". Pues eso, gastar en campañas para captar publico entre un público que ya tenemos previamente captado no deja de tener ese aire.
En cualquier caso, y como el post en principio pretendía hablar de la percepción que tienen de nuestros productos fuera, mas que la que tengamos nosotros, se me ocurrió irme a la carta de unos cuantos restaurantes de prestigio y de tiendas gourmet, para ver si lo que ellos ponen a la venta se corresponde con la imagen que nosotros tenemos de nosotros mismos.
Empezando por el aceite de oliva, y mirando en tiendas online, veo que Dean & Deluca (Nueva York), vende 15 aceites italianos frente a cuatro españoles (además de dos franceses, dos portugueses, dos estadounidenses y uno marroquí). En Fortnum & Mason ofrecen seis aceites italianos y uno de procedencia desconocida. Ninguno español. Otro tanto ocurre con la sección Gourmet de Galeries Lafayette, que no ofrece ningún aceite español en su tienda online. Es decir, que en el mejor de los casos consultados, la presencia del aceite español ante el público de este tipo de establecimientos supone aproximadamente un cuarto del mercado ocupado por el aceite italiano.
En el terreno de los vinos el panorama es similar. En el restaurante Per Se, de Thomas Keller (Nueva York), los vinos españoles ocupan página y media de la carta. Los italianos, 3. Los estadounidenses 9 y los franceses 30. En WD-50, de Wylie Dufresne, se ofrecen (en la selección online) 13 vinos españoles frente a 23 italianos y 59 franceses. La tienda online del restaurante Alinea (Chicago) tiene seis vinos españoles, 9 alemanes, 19 italianos, 32 franceses...
Y en Europa el panorama es similar. El restaurante de Heston Blumenthal, The Fat Duck, tiene 35 vinos españoles en carta frente a 74 italianos y 315 franceses. Yo creo que las cifras hablan por si solas.
Está claro que algo falla. O nos resignamos a ocupar una décima parte del mercado del vino que ocupan los franceses, o un tercio del que ocupan los italianos, o analizamos qué falla y qué se puede hacer. No soy un experto en ese sector, así que no tengo la fórmula mágica para solucionar esta situación, pero si que creo que deberíamos dispersarnos menos, que tendríamos que identificar nuestros objetivos estratégicos y centrar en ellos nuestros esfuerzos en lugar de seguir empeñándonos en consolidarnos en nuestro mercado, que básicamente ya está consolidado. Pero mientras, hoy he recibido una nota de prensa de unos productores de... uhm, berberecho de La Rioja, que han organizado una campaña para difundir sus virtudes entre los compradores de berberecho riojanos y la prensa especializada logroñesa. No estoy seguro de que mañana vendan más, pero parece que ese es el sector que ellos quieren consolidar ¿No?
Taller Dolcitalia, postres italianos en Sevilla
Hace 2 días


15 Comentarios:
Has dado en el clavo; llevo tiempo dándole vueltas al asunto y creo - más bien estoy seguro- que algo falla. ¡Basta ya de ilusiones ópticas!; nuestro mercado(con todo lo que eso conlleva) debería beneficiarse del gran producto del que disponemos o elaboramos. Creo que se está gestionando mal el tema, pero lo peor es que a los medios de comunicaión parece no importarle en absoluto; o quizás piensen que es mejor que el pueblo viva engañado.
Totalmente cierto lo que cuentas. Por poner 2 ejemplos, en varias tiendas de vinos de Austria que visité apenas se veían vinos españoles y en Suecia en las tiendas del monopolio estatal sí que había pero en una proporción parecida a los autralianos y chilenos y lejísimos de los italianos.
Y con el aceite igual. En Suecia se ven muchas más marcas gourmets italianas que españolas. En una proporción de 10 a 1 y no exagero.
Algo falla.
Has dado en el clavo. Igual que promocionar el mejillón de Boiro en Boiro y donde todos los participantes eran de Boiro o de otras partes de Galicia (donde no se conoce el mejillón, claro).
Hay que tener la cara un poco menos dura, amigo.
Saludos
Corrígeme si me equivoco, Anónimo (siempre es un anónimo):
En las actividades de Boiro participaron cocineros de Casa Gerardo (Asturias), Cocinandos (León), Pedro Martino (Asturias), Nacho Vázquez (Alicante), prensa de Andalucía, de País Vasco, blogs de Navarra, de Cataluña, Guía Repsol (Madrid)... y solo un medio gallego: Radio Galega, que participaba en la organización.
Por otro lado, tal vez se te ocurra una manera mejor, un plan de desestacionalizacion turística de ámbito municipal difícilmente se podría llevar a cabo en otro lugar que no sea el propio municipio promotor. Seguramente está haciendo que te equivoques el hecho de que el plan de desestacionalización emplease como recurso dinamizador un elemento gastronómico, pero eso no hace que tenga unas características diferentes y, si acaso, exige por parte de la organización un esfuerzo como el que se intentó hacer para darle una mayor difusión fuera.
Es decir, por resumir mucho, o no conoces lo que se hizo, o no sabes lo que es un plan de desestacionalización de estas características o simplemente pretendes dar un poco la lata. Lo cual, desde el anonimato, dice mucho en tu favor. No sé si tengo la cara dura, amigo, pero lo que si tengo es la tranquilidad de haber hecho las cosas tal como me ha enseñado a hacerlas mi experiencia profesional.
Saludos.
Tal y como se imaginará, no voy a ser yo quien discrepe: por algo llevamos dos años y medio intentando luchar contra este "efecto españa" desde casa, con DeliFunArt.
Me ha gustado el post. Me da que lo mencionaré en bastantes de los míos...
Sir Anthony Worldgate
Ataun, Galicia (por lo visto, ahora somos gallegos, ya que fuimos a Boiro).
Santa razón tienes Jorge!!
...pero en este país somos ombliguistas y complacientes hasta aburrir.
Desde hace demasiado tiempo se derrocha dinero en campañas para "consumo interno" y "autocomplacencia personal" en lugar de centrarnos en los nuevos mercados.
Creo que las agencias tienen gran parte de culpa y nuestros complejos otra gran parte de la culpa.
Tenemos un país con productos IMPRESIONANTES y pocas buenas ideas a la hora de posicionarlos.
...por eso el resto de países nos llevan AÑOS de ventaja.
El ejemplo de los vinos y el aceite es muy ilustrativo.
Yo te pongo otro: en Alemania se consumen 10 jamones de Parma (italianos) por cada jamón serrano (ya no digo ibérico!)
...y se pueden poner mil ejemplos más.
En resumen:
1- estamos en pañales en temas de posicionamiento / márketing.
2- NO tenemos claros los objetivos
3- En muchos casos el decisor es un gran DESCONOCEDOR.
...eso si, hay campañas que nos quedan muy monas!
saludos!
PD: ... a los "anónimos" mejor dejarlos en su anonimato
Me parece una gran reflexión sobre nuestros productos y sus problemas de distribución y promoción.
Saludos
Excelente crónica y visión... muy acertado
No soy quien para corregirte y tampoco pretendo dar la tabarra. Pero lo que sí puedo hacer es rebatirte (con tu permiso, naturalmente); y pienso que hay muchas contradicciones en lo que escribes.
Criticas abiertamente algunas campañas publicitarias (lo que no me parece mal). Pero elegir un producto gastronómico como el mejillón para fomentar la desestacionalización turística me parece igualmente criticable. Supongo que el objetivo del programa es el de fomentar el turismo en la localidad fuera de la temporada de veraneo. O eso o es que, efectivamente, desconozco lo que es un plan de desestacionalización. Apreciación muy prepotente por tu parte.
Y elegís como elemento dinamizador un producto cuyo esplendor se alcanza entre los meses de mayo y septiembre. Pues que quieres que te diga, no lo entiendo. Es cargarse la cocina de temporada para conseguir otros objetivos. Es como si hago un plan de desestacionalización (menudo palabro, por cierto) y elijo el lubrigante. Y cuando los turistas vengan a comerlo en enero o en abril tengo dos opciones: o le digo que le han mentido, que ese producto solo se puede capturar en julio y agosto por veda. O le cuelo el canadiense. Moralmente execrable.
Y otra cosa. Dudo mucho que en Asturias, León, Alicante o Madrid desconozcan el mejillón. Lo que ya me ofrece más dudas es si conocen su temporada.
Por eso pienso (y lo pienso honradamente) que ese plan, con unos loables objetivos, no está bien diseñado. Y que antes de mirar la paja en el ojo ajeno hay que mirar la viga en el propio.
Saludos. Javier (antes me olvidé de poner el nombre).
Estimado Javier:
Según los productores, la campaña grande de mejillón en aquella zona es la de invierno-navidad, sobre todo por la calidad del mejillón, que depende entre otras cosas de la temperatura del agua. Yo no lo sé. No son datos míos, sino de los productores.
Respecto a la elección de ese producto en una zona como Boiro, muy vinculada al turismo de playa en verano y sin una atractivo monumental o patrimonial que explotar, nos pareció adecuada, en cuanto el turismo gastronómico está en alza, Boiro es el mayor productor de mejillón de Galicia y el tejido económico de la localidad gira en buena medida sobre ese eje: productores, conserveras, hostelería, etc. De esa manera, con un producto que tiene su mejor momento (según los productores) fuera de temporada alta, conseguiamos implicar a más sectores de la sociedad local recurriendo a una especificidad de la zona.
Pedro:
pues yo si creo que tengo la solución, fichar a responsables de marketing que sean italianos, porque con productos muy mediocres, han invadido el mundo gastronómico, y es más, lo dominan con mano de hierro, saben vender como nadie.
Con pizzas, barbarolos, aceites muy mejorables, quesos malos (excepto el parmiggiano, para mi un gran queso), y derivados del cerdo muy mediocres, son conocidos en todo el mundo.
Es mucho más conocido fuera de España el prosciutto que el jamón ibérico por ejemplo, no se si habeis probado el prosciutto, pero es el jamón serrano del ultramarinos de toda la vida.
Los vinos, aunque actualmente hay buenos vinos en casi todo el mundo, no es comparable la calidad de los caldos italianos a los nuestros en general, y sucesivamente con la mayoría de productos.
Ellos invadieron EEUU con su cocina en la época de la emigración masiva, y tienen otro aliciente a su favor, que la cocina italiana (siempre hablando en general), es mucho más fácil de elaborar que la española, y eso es un factor determinante, y amigo, si no existes en EEUU, no estás en la pomada, aunque el hecho de que un chef o tienda gourmet estadounidense prefiera un prosciutto que un Joselito o un Romero Carvajal, y un barbarolo antes que un flor de Pingus, tambien nos indica mucho su nivel de formación y conocimientos gastronómicos.
Casi todos tienen formación francesa clásica, de ahí que para ellos en cocina exista Francia, Italia porque conocen los platos derivados de ese movimiento migratorio ya instalados en la cocina americana, y saben que hay un español muy conocido pero que no saben muy bien que cocina. Es muy destacable la labor de José Andrés, pero para lo que es EEUU harían falta 100 jose Andrés para dar a conocer la cocina española.
Por cierto Jorge, me consta que el trabajo en el tema del mejillón está bien elaborado, pensado y mejor realizado, y que se trabajó duro para la consecución de un objetivo que podrá no ser del gusto de todos, pero si que se hizo honestamente, aunque para gustos...
Estimado Jorge: dicir que Boiro non ten atractivo patrimonial ou monumental que explotar é faltar á verdade, agardo que corrixas ese lapsus. Parece mentira que o digas ti, que veraneas alí e sabes bastante de arqueoloxía. Castros de Neixón, petróglifos de todos tipos por Bealo, agora o Pazo de Goiáns... Hai moito que explotar, o caso é que se faga ben!
Pero eu viña aquí por outra cousa: que pasa co cruasán español? e co galego? Poderías facer un día unha análise e recomendar algún sitio, se coñeces?
Dígoo ao fío de http://blogs.elpais.com/el-comidista/2011/02/por-que-los-cruasanes-espanoles-son-tan-malos.html
Eu son o pesado que un día che pediu opinión sobre tortilla (e fixéstesme caso, grazas!)
Tes razón. Referíame a que non ten un casco histórico como pode ter Cambados ou Betanzos, por exemplo. Pero hai todo o megalitismo do Barbanza, O Neixón, a torre de Goiáns e un montón de cousas máis. Corrixo o que dixen. Gracias por facermo notar.
creo que en parte pasa por que el vino de mesa y el aceite normal de Francia y Italia es producto español.
A ver si me explico, si te creas fama en un nicho de mercado, no esperes que en el nicho más connoisseur no sean más exigentes con ustedes.
También tienen que ver cosas como el clima, y España es el país más árido de Europa.
Otra cosa es la población España tiene 47 millones mientras Italia tiene 60, Francia 65, Portugal 11.
Un último punto es que ustedes entraron tarde, cuando ya Francia y Italia habían acaparado gran parte del mercado.
El post tiene toda la razón. Yo trabajé durante un año en Holanda haciendo estudios de mercado, y en concreto hice uno sobre aceite de oliva español y otro sobre jamón de Jabugo. Después de hablar con los principales restaurantes del país y con los responsables de compras de las principales grandes superficies, la conclusión fue que para ellos el aceite de oliva de calidad es italiano, y que para qué comer Jabugo frente al jamón de Parma (que no digo que sea malo, pero desde luego no es sustitutivo de el Jabugo).
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