21.12.10

LA COCINA EN SU TINTA


Mañana se inaugura en la Biblioteca Nacional la exposición La Cocina en Su Tinta, un proyecto que ofrece un recorrido por la historia de la gastronomía en España desde la Edad Media hasta el año 2010 a través de los libros dedicados al tema.

Creo que es la primera vez que en España se dedica una exposición, al menos de esta envergadura, al tema de la literatura gastronómica. Y que lo haga la Biblioteca Nacional, el centro bibliográfico de referencia a nivel estatal, me parece especialmente interesante. No solo por la repercusión que esto pueda implicar, sino por las posibilidades que eso ha dado en cuanto a acceso a materiales.

He tenido la suerte de poder trabajar en este proyecto. En realidad ha sido una de mis ocupaciones principales a lo largo del último año. Y digo lo de que es una suerte porque, dada mi formación, el tema al que me dedico profesionalmente y mis aficiones es fácil imaginar cómo un proyecto que auna exposiciones, arte, libros y cocina era todo un regalo para mi.

Pero no solo por eso. Haber trabajado bajo el comisariado de Isabel Moyano (BNE), Carmen Simón (CSIC) y Ferrán Adrià no lo ha sido menos. E ir colaborando día a día con la gente de la Fundación Alicia y estar en contacto permanente con cocineros, periodistas, escritores e investigadores del tema ha sido todo un lujo.

En cualquier caso, no se trata de hablar de mi (ya basta de autobombo) sino de la exposición. Y me interesa especialmente comentar las partes que el público no va a ver. Para todo lo demás, recomendaría que quien pueda se acerque hasta la biblioteca antes del 13 de marzo y decida si la exposición le gusta o no.

Mi trabajo aquí se centró en el periodo 1970-2010, aparentemente menos lucido que otras fases históricas pero que, al mismo tiempo, suponía una oportunidad. El gran reto estaba en trabajar con material de autores que en su inmensa mayoría siguen vivos y en activo y, por otro lado, en documentar un proceso que sigue en marcha. Así que desde el primer momento nos propusimos que la exposición, que necesariamente se iba a dejar cosas fuera por una simple cuestión de espacio, recogiese la que para mi es una de las características de la cocina española actual, es decir, tenía que reflejar el caracter global, participativo y de intercambio de la cocina contemporánea.

Es difícil intentar hacer esto en una selección limitada de libros, imágenes y textos, pero intentamos que todo los movimiento, todas las tendencias y todos los hitos se viesen recogidos. Para ello, dado que se trata de una exposición de libros, lo primero fue hacer una selección de referencias y, en paralelo, hacer una encuesta entre algunos de los nombres más destacados en el panorama gastronómico español para, a partir de ahí, encontrar un material de base suficientemente representativo. Entre los que participaron en la consulta: Juan Mari y Elena Arzak, Martin Berasategui, Pedro Subijana, Andoni Luis Aduriz, Carme Ruscalleda, Joan Roca, Quique Dacosta, Pau Arenós, Pedro y Marcos Morán, Ignacio Medina, Óscar Caballero, Pepe Solla, Xosé Cannas, Fina Puigdevall y un largo etcétera que incluye a fotógrafos gastronómicos, docentes, bloggers y periodistas.

Pero aunque los libros tenían que ser el hilo argumental, pronto se hizo evidente que si algo es característicos del periodo sobre el que trabajamos es la diversidad de formatos. Los libros tienen su vigencia, por supuesto, pero junto a ellos había que hablar de guías gastronómicas, de revistas especializadas, de congresos (y sus publicaciones) y de la crítica en prensa periódica. Asi que nuevamente empezamos una labor de selección, tratando de que todo el mundo estuviese incluido, y en la que de nuevo fue decisiva la colaboración de gente que nos recomendó textos o nos facilitó materiales: Carlos Maribona, Guía Repsol, Grup GSR, Forum Gastronomic, Madrid Fusión, Yayo Galiana, Philippe Regol, Editorial Everest,Cocina Futuro, Fernando Huidobro, los herederos de Álvaro Cunqueiro, Juanma Bellver...

Y junto a ellos, una serie de materiales expositivos que diesen un cierto apoyo visual. De nuevo un trabajo de selección que nos llevó desde el programa Con Las Manos en La Masa a Arguiñano, del sifón a una vajilla de Arzak, de los bocetos de platos de El Bulli al incendio de Mugaritz. Aunque de todo eso, tengo que reconocer que lo que más ilusión me hizo (deformación profesional, supongo) fue poder trabajar con un cuadro de Miquel Barceló que es el encargado de cerrar la muestra. Habrá otras obras de arte de primera fila, desde cuadros de Picasso a viñetas de Mingote, pero están en partes de la exposición que me tocan más de lejos.

Al final, la sección en la que colaboré es el postre de la exposición, la última parte del recorrido, una síntesis de estos últimos 40 años, desde la influencia de la Nouvelle Cuisine, pasando por la Nueva Cocina Vasca, a la revolución de El Bulli. No es fácil sintetizarlo todo en apenas 50 libros y una selección reducida de materiales. Pero eso es lo que intentamos, dando cabida a fotografías históricas, a primeras ediciones de las guías, a menús y a los libros que marcaron un antes y un después, desde la primera edición en español de Michel Guerard, de Bocuse o de Girardet a la traducción del decálogo de la Nouvelle Cuisine, las Mesas Redondas de Gastronomía de los años 70 o los primeros libros de Santamaría, Subijana o autores teóricos como Carlos Delgado o Colman Andrews.

Ha sido un trabajo realmente interesante de documentación. ¿El resultado? A partir de mañana y hasta marzo está a disposición del público.

13 Comentarios:

Marta Miranda dijo...

Enhorabuena Jorge, la visitaremos seguro. Un saludo.

Anónimo dijo...

Seguro que ha desarrollado perfectamente su cometido y que el resultado será, como sus comentarios habituales, enjundioso. No sé si a los promotores del acontecimiento se les ha olvidado decirle que el proyecto viene de hace más de dos años, con otro comisario y subcomisario y que se truncó, o aparcó, por problemas políticos con la Dirección de la Biblioteca Nacional. Tampoco le habrán dicho, supongo, que el planteamiento era algo distinto. En todo caso, bien está lo que bien acaba

Gourmetdeprovincias dijo...

Anónimo:

Yo puedo hablar únicamente de la etapa en la que he trabajado en el proyecto. Estas iniciativas a medio-largo plazo, cuando dependen de instituciones en las que la dirección puede cambiar con el tiempo (como es el caso de la BNE) siempre están sujetas a ese tipo de modificaciones. De todos modos, creo que es una buena noticia que el proyecto se mantuviese en marcha aun a pesar de esos cambios y que al final, aunque fuese con un enfoque diferente al original, saliese adelante. Todo es susceptible de ser revisado y mejorado, pero al menos de este modo queda un primer trabajo de base sobre el que enfocar otros proyectos en el futuro.

Saludos

Anónimo dijo...

Está claro que usted se quiere mucho a sí mismo. Es lógico, “la caridad empieza por uno mismo”. Como seguidor de su blog espero nos explique mejor el “hilo argumental” de ese período tan difícil de seleccionar. Francamente, vengo de ahí y no lo he sabido “leer”. Creo que su post no se corresponde con la verdad de lo que ahí se presenta. Hay lagunas profundas. Estoy seguro que se lo ha pasado bien. Ha sido un trabajo altruista o remunerado, si no es indiscreción. En cualquier caso ahí hay dineros públicos, a no ser que Telefónica lo haya pagado todo. Un ejemplo con toda intención: casi no VEO a Santi Santamaria, con lo que se deja ver y oír, y con ser probablemente el cocinero, además de con más estrellas y más tiempo mantenidas, que más registros tiene en esa BNE (1990-2009), de autoría tan propia sus libros como libre de “negros”. Pero al fin he visto un libro suyo, de Santamaria, abierto, no de portada como otros, no sea que su iconografía se agrande, ni tampoco su best-seller del Premio Temas de Hoy, por más que la BNE lo destaca en sus ficheros…He comprobado en casa que no era “La ética del Gusto”. Puesto a poner SOLO uno, ¿por qué no ese? ¿Será esta unas de las dificultades que usted señala? Espero que “esta” exposición no viaje mucho, a no ser que sea “corregida y aumentada” (como ya tuvieron que corregir en la nota de prensa Sovi / “Sov”, o Coch/ “Corch”, sí, los duendes de imprenta…), y otras que hay que corregir ahora YA en la misma exposición, inexplicables con el tiempo que, dice usted, se han tomado. En fin, esto es después de tantas alharacas, el parto de los montes, no sé si el del costumbrista romántico andaluz José Sanz Pérez (“El parto de los Montes, capricho trágico gitanesco”), o el ya retórico “Parturient montes, nascetur ridiculus mus” que don Félix de Samaniego remedó así “Con varios ademanes horrorosos / los montes de parir dieron señales;/ consintieron los hombres temerosos/ver nacer los abortos más fatales./ Después que con bramidos espantosos/ infundieron pavor a los mortales,/ estos montes que al mundo estremecieron,/ un ratoncillo fue lo que parieron”. Y en estos tiempos no valen ya “moralinas” de que “todo es susceptible de ser revisado y mejorado, pero al menos de este modo queda un primer trabajo de base (?) sobre el que enfocar otros proyectos en el futuro.” Me parece que no.

Anónimo dijo...

Está claro que usted se quiere mucho a sí mismo. Es lógico, “la caridad empieza por uno mismo”. Como seguidor de su blog espero nos explique mejor el “hilo argumental” de ese período tan difícil de seleccionar. Francamente, vengo de ahí y no lo he sabido “leer”. Creo que su post no se corresponde con la verdad de lo que ahí se presenta. Hay lagunas profundas. Estoy seguro que se lo ha pasado bien. Ha sido un trabajo altruista o remunerado, si no es indiscreción. En cualquier caso ahí hay dineros públicos, a no ser que Telefónica lo haya pagado todo. Un ejemplo con toda intención, casi no VEO a Santi Santamaria, con lo que se deja ver y oír, y con ser probablemente el cocinero, además de con más estrellas y más tiempo mantenidas, que más registros tiene en esa BNE (1990-2009), de autoría tan propia sus libros como libre de “negros”. Pero al fin he visto un libro suyo, de Santamaria, abierto, no de portada como otros, no sea que su iconografía se agrande, ni tampoco su best-seller del Premio Temas de Hoy, por más que la BNE lo destaca en sus ficheros…He comprobado en casa que no era “La ética del Gusto”. Puesto a poner SOLO uno, ¿por qué no ese? ¿Será esta unas de las dificultades que usted señala? Espero que “esta” exposición no viaje mucho, a no ser que sea “corregida y aumentada”, y otras que hay que corregir ahora YA en la misma exposición, inexplicables con el tiempo que, dice usted, se han tomado. En fin, esto es después de tantas alharacas, el parto de los montes, no sé si el del costumbrista romántico andaluz José Sanz Pérez (“El parto de los Montes, capricho trágico gitanesco”), o el ya retórico “Parturient montes, nascetur ridiculus mus” que don Félix de Samaniego remedó así “Con varios ademanes horrorosos / los montes de parir dieron señales;/ consintieron los hombres temerosos/ver nacer los abortos más fatales./ Después que con bramidos espantosos/ infundieron pavor a los mortales,/ estos montes que al mundo estremecieron,/ un ratoncillo fue lo que parieron”. Y en estos tiempos no valen ya “moralinas” de que “todo es susceptible de ser revisado y mejorado, pero al menos de este modo queda un primer trabajo de base (?) sobre el que enfocar otros proyectos en el futuro.” Me parece que no.

Gourmetdeprovincias dijo...

Estimado anónimo:

Gracias por haberse pasado por la exposición y haberle prestado tanta atención. Lamento, en cualquier caso, que el resultado no fuese de su gusto.

En cuanto a los criterios argumentales que han regido la selección de obra, por los que pregunta, le comentaré que prestamos atención a criterios de impacto mediático, de representatividad territorial, a intentar no dejar fuera ningún periodo histórico, etc.

Dicho esto, habrá comprobado en su visita que la parte de la exposición en la que trabajamos cuenta con unos 40 libros expuestos. 40 libros para cuarenta años, intentando no dejar fuera ningún nombre importante, ninguna etapa, ningún movimiento grupal de relevancia y dar cabida a la mayor parte de los territorios. Podría hacerse mejor, sin duda, pero no sin dejar a alguien fuera. Seleccionando un libro por año como media, necesariamente se quedan muchos fuera.

Y es cierto que de Santamaría hay solo un libro, como de Arzak, de Subijana, de Arola, de Quique Dacosta, de Dani García, de Albert Adrià, de Berasategui o de Adúriz, si no me equivoco. Incluir a esos nombres, que nos parecía algo necesario, nos obligó a dejar fuera otros. Y precisamente tratando de hacer una selección representativa se consultó la selección con un grupo significativo de cocineros, críticos e investigadores, en total más de 30 profesionales de reconocido prestigio (vea el post para más detalles). A ellos hay que sumarles el trabajo previo que se hizo desde la organización, con lo cual los libros expuestos son, en realidad, fruto de la opinión y el trabajo combinado de cerca de 40 personas. Supongo que todos sectarios.

En cuanto a la decisión de abrir o no un libro en la exposición responde, precisamente, a criterios de representatividad. En aquellos casos en los que los consultados decidieron que en algún libro en concreto había alguna receta especialmente influyente, por ahí se abrió el libro. Es decir, se expone la parte más interesante de la pieza, no su portada. Es cierto que el libro de Santamaría está abierto por la becada a la sangre, un plato que se consideró representativo de su cocina. Pero también es cierto que el libro de Albert Adrià está abierto por el plato de las especias, El Sabor del Mediterráneo (de F. Adrià) por el tuétano con caviar o Las Recetas de Arzak por el salmonete con tuétano. Es decir, en ese sentido el libro de Santamaría recibe el mismo tratamiento expositivo que los de Albert y Ferrán Adrià o el de Arzak. Y. o bien estamos de acuerdo que en la exposición se intente dejar en la sombra a Arzak y a los Adrià, o estará de acuerdo en que su reproche no se basa en cuestiones objetivas.

Pero no solo eso. En el catálogo se alude en tres ocasiones diferentes a la obra editorial de Santamaría, cosa que no se hace con muchos más de los cocineros presentes en la muestra. Piense usted, por ejemplo, que frente a esos datos, Carme Ruscalleda, la mujer con más estrellas Michelin a nivel mundial, no tiene ninguno de sus libros como ilustración del catálogo.

(continúo en el siguiente comentario)

Gourmetdeprovincias dijo...

En cuanto al hilo argumental de la exposición, como decía en el post, no me parecía este el lugar de analizarlo en detalle. Para eso están tanto el catálogo como la muestra en si. En todo caso, lamento que encontrase esas lagunas y me gustaría saber cuales son, para poder explicarle los motivos de esas ausencias o, en su caso, disculparme por la omisión.

Respecto a sus apreciaciones de carácter personal le diré que, si, que me lo he pasado francamente bien con esto y que, si, también se me ha pagado por mi trabajo. Me parece lo normal ¿O es que usted trabaja gratis?. Me dedico de manera profesional a la gestión del patrimonio cultural, con especial atención a la temática gastronómica, que es para lo que me he formado y en lo que llevo trabajando, en diferentes vertientes, desde hace más de una década. Así que, si estoy contento de que se contase conmigo en este proyecto.

Respecto a de dónde vienen los fondos que costean la exposición, lamento no tener todos los detalles y aunque los tuviera, sinceramente, no me parece este el lugar para discutirlos. Si acaso, le recomendaría que se ponga en contacto con el patrocinador principal (Telefónica) o con la institución organizadora (BNE), donde seguramente le podrán dar más datos que yo.

En cuanto a que todo es susceptible de ser mejorado, creo que sería muy presuntuoso por mi parte decir lo contrario y presentar este trabajo, que tiene sus limitaciones temporales y materiales (además de las que podamos tener los que trabajamos en él), como la aportación definitiva. Es la primera de estas características, lo cual no me parece poco. Y haber podido formar parte de ella ha sido todo un lujo.

Un saludo

Anónimo dijo...

No he dicho, o querido decir, que no haya sido de mi gusto la exposición. Ya que uno va ha de prestar la máxima atención, no le parece? Digo que de no ser por el entusiasmo transmitido en su post podría haber ido otro día. Y añado que el penúltimo párrafo de su post me ha causado un mayor impulso a la visita. Por ello me reafirmo en lo dicho. Hay numerosas lagunas. Me alargaría comentando cocinero a cocinero, como usted hace, a mi entender avalando mi modesta opinión. Agradezco su hospitalidad. Finalmente, la exposición ha de entenderse por sí misma. Sin necesidad de catálogo. Lo he hojeado en el hall. Nada más. El dinero me lo guardo para la cena de esta noche, o para comprarme otro libro. Sinceramente, gracias por su atención.

Gourmetdeprovincias dijo...

A usted.

Un saludo

Anónimo dijo...

Muy revelador lo que comentan usted y otro contertulio (déjeme decirlo así, porque ni insulta, ni violenta, ni pontifica). Quizá habría que aclarar, por los lectores menos avisados, que la señora Ruscalleda tiene muchas estrellas fuera de España (ese concepto discutido y discutible) y que meterla en el mismo cesto sería sexista, pura y simplemente, que no ha mencionado a Teodoro Bardají Mas, que no fue precisamente un iletrado, como los que ahora se estilan, empapados de tinta de imprenta y con dineros y políticos detrás y que además de escribir cocinaba, y que no es irrelevante el estipendio de la labor de los colaboradores en esta cosa, porque eso es como las subvenciones a organizaciones muy activas aunque de dudosa representatividad y además va a escote. ¡Feliz Navidad!

Gourmetdeprovincias dijo...

Anónimo (2):

No entiendo qué quiere decir cuando habla de Carme Ruscalleda. Ella y su trabajo están representados tanto en la exposición como en el catálogo.

Respecto a Bardají, simplemente comentar que, dado que el periodo en el que yo trabajé es 1970-2010 y que Bardají falleció en 1958 no me parece que su ausencia sea relevante.

Saludos

Rafael García dijo...

Para no querer personalizar en su contribución a la exposición, le ha quedado a usted un post de lo más "yo mí me conmigo"

OrOliveSur dijo...

La exposición tiene una pinta increible. Cuando nos acerquemos por Madrid asistiremos sin falta alguna.

Enhorabuena de antemano, se nota que hay un gran trabajo detrás de ella.