17.11.10

UNESCO Y CULTURA GASTRONÓMICA


Ayer la UNESCO hacía público que había decidido incluir en su lista de Patrimonio de la Humanidad, dentro de la categoría de patrimonio inmaterial, a la dieta mediterránea, candidatura presentada de modo conjunto por España, Italia, Grecia y Marruecos (me pregunto si la declaración se limita a la dieta mediterránea en esos paises o si tiene implicaciones para lo que se haga, por ejemplo, en el sur de Francia, en Malta, en Argelia, Túnez, Croacia... un tema secundario, en cualquier caso). Junto a ella se declaraban también patrimonio de la humanidad la cocina tradicional mexicana y la "comida gastronómica" francesa (remito a la nota de la UNESCO).

Me parece una gran noticia en general, por lo que implica para los productores, restaurantes y el sector en general, tanto en los paises directamente afectados como, seguramente, en todos los demás. Pero al margen de esto me parecen muy interesante los términos que se emplean en las definiciones de los tres casos que comento, ya que no se limitan a lo estrictamente culinario e inciden en los aspectos culturales.

En el caso concreto de la "comida gastronómica francesa", la UNESCO se refiere a una "práctica social comunitaria", lo cual nos sitúa en el campo de las tradiciones, de los saberes tradicionales, de la cultura oral, de la transmisión de generación en generación y de toda una serie de aspectos que van mucho más allá de lo gastronómico.

Sobre ese mismo tema se vuelve, de manera incluso más directa, al hablar de la cocina tradicional mexicana, entendida como "un modelo cultural completo (...) expresión de la identidad comunitaria". Y en el caso de la dieta mediterránea hay más de lo mismo, ya que se entiende como un "conjunto de competencias, conocimientos, prácticas y tradiciones relacionadas con la actividad humana (...) Ha originado un conjunto considerable de conocimientos, cantos, refranes, relatos y leyendas".

Si pensamos en ello, al no hablar solo de alimentación o de cultura culinaria sino de prácticas sociales, modelos culturales, expresiones de identidad y cosas por el estilo lo que estamos haciendo es dejar a la cultura gastronómica bajo el abanico de la cultura en un sentido amplio, con las implicaciones legales y en cuanto a protección o ayudas que esto pueda tener y de los que se ha hablado en este blog en otras ocasiones.

Tengo el conocimiento de que la gastronomía es cultura, pero no una cultura de segunda, de andar por casa, sino cultura con todas las letras. Y pienso que las declaraciones de estos bienes aportan toda una serie de elementos para que esto sea así de hecho. No solo por lo que suponen de visibilidad, sino por las implicaciones que tendrán sin duda como textos de referencia en el futuro. Por no hablar del impacto directo que tendrán en el turismo, en una cierta dinamización del sector y en otros aspectos que, en las actuales circunstancias, serán más que bienvenidos.

Para terminar quiero recoger la definición que la UNESCO hace de "gastrónomo" en el texto referido a Francia: Los gastrónomos son personas que poseen un conocimiento profundo de la tradición culinaria y preservan la memoria de esta, velan por una práctica viva de los ritos gastronómicos y los transmiten, oralmente y por escrito, a las generaciones más jóvenes. Genérica si se quiere, muy abierta, pero interesante como punto de partida o como referencia para futuras discusiones.

1 Comentarios:

Vero dijo...

Felicitaciones por este post y por recordar la importancia de la gastronomia como una verdadera y gran cultura.
Bicos¡