29.10.10

BOIRO Y LOS MEJILLONES


A lo largo de los últimos meses he pasado buena parte de mi tiempo laboral dedicándome a los mejillones que se producen en Boiro (Ría de Arousa), así que ahora que quedan apenas un par de días para cerrar esta primera fase del proyecto de desestacionalización turística creo que es un buen momento para recapitular.

El proyecto, además de algunas acciones menores, constaba de tres partes fundamentales:

- TALLERES DE COCINA: impartidos a lo largo de septiembre y octubre. Intentamos dar visiones complementarias pero diferentes entre si, centrándonos en la cocina de restaurante, en la cocina más casera y en las tapas, pero siempre con el mejillón como referente. En cuanto al desarrollo de cada taller buscamos también fórmulas diferentes que se adaptasen a distintos tipos de público: desde el show cooking convencional a talleres más participativos en los que los asistentes se armaron de cuchillos y tablas de cortar y se pusieron manos a la obra. La intención de los talleres era triple. Por un lado buscábamos dinamizar la programación de actividades ofrecida por el ayuntamiento, por otro lado intentábamos implicar al sector hostelero en una serie de actividades que se centraban en la cocina como alternativa económica, de ocio y cultural y, por último, tratábamos de ir creando ambiente, de aportar ideas antes de que comenzasen las jornadas de tapas.

En los tres talleres se cubrieron todas las plazas, así que desde ese punto de vista podemos estar satisfechos.

- JORNADAS / CONCURSO DE TAPAS CON MEJILLÓN DE BOIRO: Como colofón de las actividades desarrolladas a lo largo del otoño se convocó este certamen, en el que se invitó a participar a todos los restaurantes, bares y cafeterías del ayuntamiento y en el que se establecieron diferentes categorías: tapas tradicionales, tapas creativas, premio del público... Finalmente participan en las jornadas 10 locales (algo más de un 20% del total del ayuntamiento) que presentan 19 tapas a concurso. Las jornadas duran hasta el día 30 a las 10 de la noche y la entrega de premios tendrá lugar el próximo día 5 de noviembre.

- VIAJE DIVULGATIVO: Los mejillones, en especial los de las Rías Baixas, y su sistema de producción son bien conocidos en Galicia. Pero, sorprendentemente, fuera es muy poco lo que se sabe de ellos. Es por eso por lo que, además de una serie de actividades de impacto en Galicia, se planteó la posibilidad de organizar un encuentro que nos permitiese difundir el producto y sus peculiaridades en otros ámbitos. Y dado que el plan de desestacionalización está impulsado por la Concellería de Turismo, esos ámbitos eran, obviamente, los lugares emisores de turismo hacia la zona, es decir Madrid, Barcelona, Pais Vasco, Levante, Andalucía, Castilla y León y Asturias.

Con esos datos en la mano tratamos de diseñar una estrategia que no llegase solo a medios de comunicación convencionales sino que, de algún modo, nos permitiese tocar también otros ámbitos. Es por eso por lo que finalmente el grupo de participantes estuvo compuesto por periodistas y colaboradores en prensa, radio o televisión, guías gastronómicas, bloggers, representantes de empresas del sector gastronómico y cocineros. De la combinación de esos factores (procedencia geográfica, ámbito profesional, etc.) es de donde fue naciendo la lista final de invitados.

Y a partir de ahi se fue diseñando un programa de actividades que incluyó comidas más tradicionales (como la servida por el personal de la Casa do Prado (Abanqueiro)), otras con un enfoque más actual (comida servida por Abastos 2.0), tapas diversas (en A Batea de Juan o en el Pimentón), una visita al Parque Natural de Corrubedo, otra al Centro Arqueolóxico do Barbanza, visitas guiadas a un astillero o a la construcción de una batea y la que, en mi opinión, fue la actividad reina de las jornadas: una salida al mar para visitar diferentes polígonos bateeiros, conocer sobre el terreno la producción de este bivalvo y subir a un barco que estaba en plena faena de desdoble de las cuerdas de una batea, con lo que los participantes tuvieron la ocasión de poder ver de cerca el proceso, hablar con los bateeiros, tocar el mejillón recién salido del agua, etc.

Además de estos tres ejes de actividad fundamental, desde la primera semana de septiembre se llevaron a cabo otras acciones, como la creación de un blog, perfiles en redes sociales, ruedas de prensa (en las que se contó con la colaboración del gabinete de prensa del Concello), redacción de materiales para diferentes publicaciones, etc.

Pero además de eso hay, claro, una parte personal que va mucho más allá de los que es el trabajo puro y duro.

No soy de Boiro. Nací en Vigo y me crié en Santiago, pero tengo con la comarca una relación afectiva especial. Y no solo porque mi abuela sea de Noia, mis primeros 17 veranos transcurriesen en la playa de Barraña (y los siguientes en Corrubedo) o porque mi tesis de licenciatura se centrase en esa comarca, que ya serían motivos suficientes, sino porque allí aprendí a pescar, precisamente buceando en las bateas, porque allí salí por primera vez por la noche, organicé mis primeras fiestas en la playa alrededor de una hoguera... Asi que, si, era trabajo, pero era también mucho más. Y la posibilidad de hacer algo en esa zona, de dársela a conocer a amigos, conocidos y gente que admiro del sector gastronómico me resultaba especialmente interesante aunque, lo reconozco, me daba también cierto respeto.

Así que cuando tuvimos a todo el grupo haciendo fotos en la playa de O Vilar, sorprendiéndose con los arroaces que nos acompañaron en la visita a las bateas, probando diferentes tipos de empanadas o disfrutando de un desayuno casero en las casas rurales en la que se alojaron no solo tuve una cierta sensación de alivio, sino que tengo que reconocer que me di por más que satisfecho. No es habitual tener a tantos cocineros a los que admiras y gente a la que lees juntos y descubriendo una zona que tú les estás enseñando. Dejando el lado profesional al margen, esos días fueron toda una experiencia.

Como lo fueron también los talleres, en los que aprendimos a lidiar con los imprevistos, a acondicionar locales sobre la marcha, en los que lo mismo ejercimos de anfitriones que fregamos platos, limpiamos mejillones o hicimos de guías improvisados. Por supuesto, contamos con un excelente equipo de sumilleres, camareros, cocineros, especialistas en turismo, diseñadores y comunicadores. Pero estas cosas solo salen bien si te implicas por completo (al menos así lo veo yo). Y se nos podrá acusar de muchas cosas, tanto a mi como a la gente que colaboró más de cerca, pero desde luego no de habernos implicado poco.

Así que ahora que quedan apenas un par de días es el momento de agradecer públicamente a Iago Castrillón, Eva Pizarro, Luis Sánchez Barca, Xoán T. Cannas, Xosé T. Cannas (y todo su equipo), Anna Mayer, Pepe Ferrer, Paqui Suárez, Xosé Deira, Amalia L. Louro, Elisardo de la Cruz (y su equipo), Arturo Fajardo "Chicolino", Argimiro Levoso, Ruth Davila, la gente de la asociación Exaltación do Mexillón de Cabo de Cruz, el personal de las Casa do Prado, Casa do Patín y Casa da Posta de Valmaior, a Carlos Rodríguez Muñiz, a Lili Fabeiro, a Victor Barbeito, a Carlos (de la Asociación Olláparo), a Iago Pazos y Marcos Cerqueiro (y su equipo) a Marcos Morán, Pedro Morán, Juanjo Pérez, Pepe Solla, Nacho Vázquez, Montse Fernández, Txaber Allué, Cristina Martínez, Andoni Munduate, Nacho Bueno, Fernando Huidobro y a todos (seguro que se me está quedando alguno) los que han aportado algo para que las cosas salieran como salieron. Y muy especialmente a Jose Manuel García, que se pegó la paliza como el que más y que fue la pieza fundamental en el este viaje.

A todos muchísimas gracias, de corazón. Y espero que nos veamos pronto en la próxima.

2 Comentarios:

Diego -Turgalicia Community Manager- dijo...

Felicidades por el artículo. Y si alguno de los lectores desea poder vivir algo similar, puede hacerlo a través del paquete turístico "La experiencia mariñeira, lo último en oferta turística" de ViveGalicia. Más información en el siguiente enlace: http://www.vivegalicia.es/index.php?option=com_content&view=article&id=13&Itemid=44

Esperemos que sea una experiencia provechosa y excitante.

Diego -Turgalicia Community Manager-

Lazy Blog dijo...

Yo he sido muchos años monitor de vela del Cina, y me he hartado de mejillones en Boiro, y de abordar sus bateas con nuestros barquitos de vela y abarloarnos para merendar en ellas, con cuidado de no caernos ni escurrirnos con la brea.

Disfruto mucho viendo todo lo de boiro y los mejillones. Aupa con ese proyecto fantástico.