15.9.10

MEJILLONES Y DESESTACIONALIZACIÓN


Ando estos días atareado con una serie de actividades que conjugan dos temas que me apasionan: gastronomía y gestión cultural y que lo hacen, además, desde la base, desde el principio de la cadena, lo que hace que la cosa me guste especialmente.

Hablo del Proyecto de Desestacionalización Turística que el ayuntamiento de Boiro (A Coruña) ha decidido centrar en el mejillón, uno de sus pilares económicos, y en las posibilidades que este ofrece de cara al público (tanto visitante como local). Se trata de un proyecto de varios meses de duración en cuya vertiente gastronómica vengo trabajando desde hace una temporada.

Y está siendo un trabajo realmente interesante. En primer lugar porque Boiro, por razones afectivas, es un territorio muy especial para mi. Allí pasé mis primeros 17 veranos (aquellos veranos que duraban desde finales de junio hasta comienzos de septiembre), mis primeras correrías nocturnas, etc. Por otro lado está algo que el "de Provincias" del nombre de este blog (probablemente elegido de una manera un tanto torpe, pero a estas alturas...) reivindica desde hace años: en gastronomía, como en historia, las grandes narraciones solo son posibles a partir de las pequeñas narraciones. La gran historia se sustenta en la suma de las pequeñas historias locales, del mismo modo que la gran gastronomía se sustenta en la producción a pequeña escala, en las tradiciones locales, en el trabajo artesanal, etc. Y en ese sentido creo que Galicia tiene mucho que ofrecer, por eso proyectos como este me gustan especialmente.

Por otra parte, se trataba de un proyecto en el que, al haber empezado a trabajar desde el origen mismo de la idea, podíamos poner en práctica una serie de cuestiones que me parecían fundamentales. Vengo del terreno de la gestión cultural, así que la idea de intentar extrapolar determinados esquemas de trabajo al terreno gastronómico, emplearlo como recurso cultural con todo su potencial (dinamizador, desestacionalizador, activador económico...), me parecía que valía la pena. Y eso es lo que intentamos.

¿Y cómo nos lo planteamos? Pues como una suma de iniciativas diversas que tienden hacia un punto en común. No se trataba de ofrecer simplemente actividades al visitante foráneo, que también está contemplado en el proyecto, sino de empezar desde más atrás. Lo que queríamos era ofrecer alternativas, nuevas perspectivas, al sector profesional local; desde ahí buscar fórmulas para fidelizar al público de la zona; intentar con ello generar un cierto dinamismo que se refleje en la repercusión (mediática, boca a boca...); buscar factores de dinamización cultural ofreciendo alternativas novedosas que nunca antes hubiesen tenido lugar en ese territorio; ofrecer elementos de convergencia entre sector turístico, sector productivo y hostelería (por eso trabajamos con un producto local, buscamos implicar a la hostelería a través de acciones formativas y de convocatorias de dinamización); generar imagen de marca... Y aprovechando todo esto buscar la desestacionalización. Quedarnos en la simple actividad turística habría sido desaprovechar el potencial del producto. Y concebirlo simplemente como una actividad de dinamización habría dejado fuera muchas otras implicaciones que estaban ahí, al alcance de la mano. Desde el principio pensamos que por ahí es por donde fallan muchas convocatorias y por eso intentamos plantearnos esta de otro modo.

Boiro, como destino costero con estupendas playas y un clima realmente agradable es un polo turístico estacional de importancia desde hace más de cinco décadas. Pero lo es, básicamente, de 15 de junio a 15 de septiembre. Fuera de esa temporada el flujo turístico cae en picado. Pero Boiro tiene mucho más que ofrecer que turismo de sol y playa. Desde el entorno natural de la Serra do Barbanza a las rutas marítimas que ya existen, una red de establecimientos de turismo rural distribuidos por todo el territorio municipal, una comarca llena de alternativas de ocio (parque natural de Corrubedo, pueblos como Aguiño, Cabo de Cruz o Porto do Son, cascos históricos como el de A Pobra, museos como el de Valle Inclán (A Pobra), pazos, rutas de senderismo, una buena oferta de cocina tradicional, empresas de turismo activo, etc.

Y todo esto en un ayuntamiento pequeño, con las limitaciones lógicas que esto implica a la hora de diseñar un proyecto de estas características. Así que desde el principio nos planteamos sumar esfuerzos, apoyarnos en iniciativas que ya estuviesen en marcha en lugar de tratar de competir. Así que, por ejemplo, si la Mancomunidade Arousa Norte tiene ya en marcha un paquete de alojamiento + cena en turismo rural, lo lógico era no atacar por ese frente y generar otros, de tal modo que el visitante tenga a su disposición por el mismo precio dos actividades complementarias y no dos actividades que compiten entre si.

Del mismo modo, si ya existen empresas locales que se dedican a hacer rutas marítimas guiadas, lo que había que hacer era contar con ellas, implicarlas, que formasen parte de la oferta de ocio para posibles visitantes dando a conocer, en la medida de lo posible, su cartera de servicios. Y lo mismo podríamos decir de la hostelería local, de los productores de mejillón, de los restaurantes...

Boiro es un ayuntamiento de apenas 20.000 habitantes. Un plan como el que presentamos no podía pretender abarcarlo todo. Pero si podía intentar implicar a quienes ya tenían actividades en marcha y, sobre todo, complementarlos, buscar iniciativas diferentes que ayudasen a crear imagen de marca para el conjunto de actividades que, relacionadas de un modo u otro con el turismo fuera de temporada, ya estaban en marcha. Y podía pretender, también, descentralizar incluso a una micro-escala. Boiro tiene un centro urbano y comercial evidente, pero hay otros núcleos de población de cierta importancia que no queríamos dejar fuera. Por eso las actividades se han repartido por todo el territorio, por el casco urbano de Boiro, pero también por Escarabote o Abanqueiro (talleres), Cabo de Cruz (visitas), etc. Con eso no se desestacionaliza y probablemente tampoco se dinamiza demasiado desde un punto de vista cultural, pero se da visibilidad, se generan pequeños flujos de visitantes, se implica al conjunto del territorio...

Así que eso es lo que hicimos. Simplemente intentamos crear un plan de desestacionalización que fuese más allá de la simple actividad turística puntual o de la actividad de dinamización. Había que intentar hacer más, llegar a los sectores productivos locales, invitarlos a formar parte de la idea; llegar al público local que, al final, es el que visita los bares y restaurantes a diario; crear una red de servicios turísticos que ofrezca alternativas gastronómicas, de ocio, de alojamiento, culturales, etc.; intentar que las administraciones apuesten por planes a medio y largo plazo y no por actividades efímeras (tal vez más mediáticas pero de impacto mucho menos sostenido), creando un calendario prolongado que ayude a consolidar la marca y a fidelizar usuarios, contando con asociaciones y productores locales, colectivos culturales pero también económicos, etc. No queriámos diseñar al margen de ellos, sino implicarlos desde el principio, saber cuáles eran las carencias que ellos detectaban, cómo se querían implicar o cuál era su punto de vista sobre lo que estábamos planteando.

Todo esto se ha ido plasmando en una serie de talleres de cocina (unos concebidos más como talleres prácticos, de carácter participativo, y otros más como exhibiciones de cocina) y catas que pretenden cumplir una función formativa/divulgativa hacia el sector profesional local, pero también hacia visitantes; unas jornadas / concurso de tapas que buscan dinamizar la afluencia de público a los establecimientos hosteleros del ayuntamiento y que persiguen tanto captar la atención del público local como la del público foráneo (de ahí que se celebren en el puente de Todos los Santos, del 28 al 31 de octubre); actividades de difusión mediante las cuales se pretende generar imagen de marca en aquellos puntos peninsulares que son generadores de turismo hacia la comarca, etc. De alguna manera lo que se pretendía era esbozar un proyecto de desestacionalización global con implicaciones en diversos sectores locales.

Y todo ello tratando de aprovechar el potencial de un producto modesto pero que, casualmente, entra ahora en su mejor época y se prepara para la campaña de navidad, lo que nos permite jugar con la desestacionalización turística y, al mismo tiempo, con la visibilización del producto de cara al final de la temporada. En una época en la que, además, ha habido tantas polémicas y noticias no siempre positivas relacionadas con el mejillón gallego, hubiera sido una pena no intentarlo.

En eso estamos. De momento, el pasado lunes tuvo lugar el primer taller y seguiremos con el calendario de actividades el próximo día 4 con el taller que impartirá la gente del restaurante Pepe Vieira.

8 Comentarios:

Anónimo dijo...

Desestacionalización

Diseño Web dijo...

Muy buen blog! Muy buenas noticias

javiergarum dijo...

Noraboa polo proxecto, que parece que xa é toda unha realidade. Falemos con quen falemos só escoitamos parabéns sobre o Taller de Iago Castrillón, e xa estamos ansiosos de saber que máis nos depara esta iniciativa. Polo momento xa lle comentamos a José Manuel García, pero por si acaso tamén cho comentamos a ti, queresmo ir ao taller de Anna Mayer. Unha aperta e moitos parabéns Jorge

Anabella dijo...

¿Que le puedo decir?, simplemente inspirador.

Me hace mucho sentido su planteamiento, con esa mirada integradora; gastronomía y gestión cultural.

Su post me ayuda a reflexionar sobre el tema; claro que mi experiencia es en otro "escenario",contexto distinto y otros productos locales.

Gracias, ojalá más adelante comente de la evolución de esta interesante experiencia. Estaré atenta.

Mis mejores deseos,

Gourmetdeprovincias dijo...

Anabella:

Gracias. Por supuesto que espero poder ir contando sobre las novedades de este proyecto. De momento, tendremos el próximo taller el día 4 de octubre. Cuando acabemos con esta fase, hacia finales de año, será el momento de analizar resultados.

Por ahora, más información en http://mejillondeboiro.wordpress.com

Anabella dijo...

Mi turno de agradecer, voy a leer con calma. Imagino despertara ideas, dudas y muchas interrogantes. Cosas siempre buenas para ir aprendiendo y avanzado.

Exito para el proyecto!

Caminarsingluten dijo...

Nos ha gustado mucho este proyecto, ya que Galicia tiene mucho de que disfrutar en cualquier época.

Y nos ha gustado mucho lo que dices: ·Las grandes narraciones solo son posibles a partir de las pequeñas narraciones. La gran historia se sustenta en la suma de las pequeñas historias locales"

Esperamos y deseamos que el proyecto llegue a buen puerto y lo podamos disfrutar.

Besotes y abrazos.

Ana y Víctor.

Inés B. dijo...

Comparto su opinión de que hoy, más que nunca, debemos aunar gestión cultural y gastronomía. Sólo falta que las comunidades autónomas comprendan que deben apoyar a todos los que trabajamos en pro del turismo cultural y gastronómico. España necesita vender calidad si quiere salir de la crisis y Galicia es un buen ejemplo como principal destino gastronómico de la península.