
Hoy la cabeza, por dentro, me huele a caldo, a unto, a aquel olor que me golpeaba al abrir la puerta de la casa de mis abuelos al llegar de Vigo. Yo tenía menos de nueve años (a esa edad nos trasladamos a Santiago) y muchos viernes, creo recordar que un autobús que salía del centro de Vigo a eso de las cinco de la tarde, subíamos a pasar el fin de semana a Santiago, con la familia. Por entonces no habia, al menos al principio, autopista ni puente de Rande, así que eran unas tres horas atravesando todo Vigo, Chapela, Redondela, Arcade, Pontevedra, Barro, Caldas, Valga, Cesures y Padrón. En ocasiones nos daba tiempo a bajarnos en la parada de Caldas e ir a comprar un bizcocho. O unas galletas de picos en Padrón.
Llegábamos a casa de mis abuelos pasadas las ocho, probablemente ya más cerca de las nueve, y casi siempre, si era invierno, nos recibía ese vaho cargado de unto y del amargo de los grelos saliendo de la cocina. O el aroma ácido de la leche escurriendo el suero desde la bolsa de tela en la que se preparaba el requeixo. O el bizcocho de nata, el arroz con leche, a veces el aroma a laurel y sal de unas nécoras que cocía la abuela. Ahí la teneis, en una foto tomada seguramente en la primera mitad de los años 50. Ya veis que puedo presumir de buenos genes.
Hoy he estado visitándola. Ha tenido un pequeño accidente, la pobriña, y está pasando un momento complicado. Y me di cuenta, volviendo a casa en el coche, de que los aromas están asociados a nuestra vida. Y que entrando con hambre en su casa ya de noche, con hambre y aburrido ya del autobús, lo que más profundamente se me quedó grabado son esos olores. Tanto que, en cuanto me puse a recordar, fueron de lo primero que me vino a la cabeza.
Dormir en Salamanca
Hace 3 días


5 Comentarios:
Hola, pronto iré a Santiago un par de días. ¿Alguien podría recomendarme alguna excursión cerca de esta localidad que tenga algún encanto especial y que además se pueda disfrutar de una buena experiencia gastronómica. Gracias.
Enrique:
Depende de la distancia a la que te quieras mover, pero yo te recomendaría una vuelta por la península de O Barbanza (Padrón, torres de Oeste (Catoira), A Pobra, mirador de A Curota, Corrubedo, Baroña, Porto do Son y Noia). La haces sin problema en un día o eliminando alguna etapa en una tarde. Y tienes excelentes sitios para probar buenos pescados y mariscos. Yo te recomendaría, en plan tradicional, EL Horreo o tapear en el Chinto, ambos en Porto do Son.
No se si será porque me adornan muchas miopias, y en justa compensación tengo el sentido de olfato más desarrollado,pero no hay nada más evocador que una aroma.
Como hoy homenajeamos a abuelas queridas y olidas, te diré que guardo como un tesoro una caja de plata forrada de madera que mi abuela Romana usó toda su vida para guardar las barras de labios,a montones y siempre abiertas.
Su perfume está en la madera. A veces la cojo, la abro, aspiro...y se me aparece gordita, bajita, riendo y con sus hoyitos en los mofletes....Sólo con la evocación de un olor. El suyo.
Que se ponga bien tu abuela, y que puedas sigas oliéndola muchos años.
Me has emocionado. Recuerdo la empanada de manzana, el bizcocho con crema, la merluza rebozada y su carne asada cuando estaba en su casa de Bueu. Pero lo que me ha emocionado es que mi hija de 10 meses, llegue a tener esos recuerdos de las abuelas. Que la huelas, tu que puedes
Aii, os aromas a min tráenme recordos da nenez,de momentos doces, de momentos de reunións familiares, me trasladan a recordar o meu pasado . É incrible como queda gardado este sentido durante anos e anos.
un agarimo para túa aboa e que se recupere axiña.
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