
Bueno, ya está. Durante el fin de semana he realizado diferentes pruebas con estos dos tipos de quesos probándolos solos, con pan fresco y sobre pan tostado. Tenía claro que no iba a resultar fácil decidirse pero aun así me ha sorprendido lo que me costó decantarme por uno, como si supusiera una pequeña traición al otro.
En aroma, la primera de las cuestiones que valoré, gana el Stilton, con una personalidad más marcada. En textura el punto es para el Gorgonzola, más cremoso (ya sé que esto puede depender del punto de maduración, pero nunca me he encontrado con un Stilton con ese punto de cremosidad). En sabor la cosa se queda prácticamente en empate. El Gorgonzola tiene un matiz lácteo muy evidente, con una acidez potente pero no excesiva y una sensación en general más fresca que la del Stilton que, por su parte, resulta más complejo en boca, con una acidez evidente pero al mismo tiempo distinta a la del competidor italiano matizada por toques de frutos secos y un ligero deje picante que, esta vez si, creo que puede achacarse a la maduración de la pieza. Ambos quesos son persistentes en el paladar y, aunque potentes, en conjunto resultan muy agradables.
Así que un punto para el Gorgonzola, otro para el Stilton y un último en el que hay empate. Estamos como al principio, así que habrá que afinar un poco más. Ante el empate, y dejando claro que hablamos ya de una diferencia muy pequeña, creo que hay una mayor complejidad general en el Stilton, lo que le da una personalidad más acusada. Punto extra, por lo tanto, para el contendiente inglés, que sigue provocándome las mismas sensaciones tópicas que apuntaba hace dos días. Y, si, ya sé que son tópicas, pero no por eso menos ciertas. Si pruebas el pescaito frito en una noche calurosa andaluza, si tomas una ración de queso de O Cebreiro en un alojamiento en Ancares, a poder ser cerca de una chimenea, te darás cuenta de que esa atmósfera que rodea no es esencial, pero si muy importante. Y es cierto que en la mayoría de las ocasiones tenemos que prescindir de ella, pero eso no impide que la recreemos. Así que a mi el queso de O Cebreiro me hace pensar en paseos por los soutos en otoño, en llegar al alojamiento con el frío en el cuerpo e ir sintiendo como la cena y la chimenea van, poco a poco, devolviéndome el tono; la pizza, inevitablemente, me hace pensar en aquella terraza en Montebelluna en una noche de agosto. Y el Stilton, qué le vamos a hacer, me trae a la cabeza todo lo que contaba el otro día, oporto, setter y sillón orejero incluidos.
Así que, con un empate mantenido hasta el último momento, mi preferencia está al final del lado del Stilton.
NOTA ACLARATORIA: Esta cata no tiene ni pretende tener ninguna cualidad científica ni la mas mínima objetividad. Es más, igual mañana la repito y el resultado es el opuesto. Pero como entrenamiento de los sentidos, como exploración de mis gustos subjetivos, no deja de ser un ejercicio agradecido.
Dormir en Salamanca
Hace 3 días


7 Comentarios:
Pues coincido contigo, como ejercicio personal, subjetivo y divertido si que es agradecido, sí. Y quizá sea mi visión femenina...pero es que ser italiano...¡ya es un punto!
ME VIENE DE PERLAS TU ENTRADA. HACE TIEMPO QUE HABIA DEGUSTADO EL GORGONZOLA... CORRECTO.
ESTE FIN DE SEMANA CELEBRÉ PICOTEO ENTRE AMIGOS Y CONSEGUÍ UN PEDACITO DEL PRECIADO STILTON... HABÍA LEIDO YA SOBRE ÉL. SIMILAR Y A LA VEZ DIFERENTE. ME ENCANTÓ. EL DEBATE SE ABRIÓ, SIN EMBARGO, CON UNO DE LOS COMENSALES... ¿INCOMPARABLE CON EL DELICIOSO CABRALES?. TE PROPONGO NUEVA DEGUSTACIÓN...
Me gustan mucho los dos pero me quedo con el Stilton.
Reciente viaje a Italia y como siempre que voy a un pais con tradición quesera aprovecho para traerme una muestra de los quesos del pais. Un parmesano impresionante, un pecorino del fosso -se entierra en verano y se retira el día de Sta. Caterina-, de la Umbria muy interesante, un pecorino stagionato y un queso toma del fen, cremoso y curado en heno, del piamonte, muy bueno. En fin, maravilloso y complejo mundo el de los quesos.
Pues a mi los pecorinos que probé en Toscana no me dieron mucho más.
Toni: el pecorino dil fosso es bastante mejor que el "normal", yo probé uno que tiene Abrahan García en su Viridiana y me había gustado mucho, por eso fuí a tiro fijo a por él.
Como consumidor compulsivo de Cabrales también me inclino por el Stilton, aunque reconozco meterme ciertas dosis esporádicas de Gorgonzola, cuya cremosidad encuentro algo pastosa.
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