
Andan estos días revolucionados, en una Italia en plena temporada turística, por la cuenta escandalosa que un restaurante turístico romano decidió endosarle a dos japoneses. Al final no sé a cual de los dos les habrá salido más caro.
La escena, una terraza en una calle cercana a Piazza Navona, en plena temporada alta. Dos turistas japoneses que probablemente ceden al encanto de un camarero que, amable, les enseña la carta y los va conduciendo a una mesa. El restaurante, porque creo que esos datos hay que darlos, el Ristorante Passetto
Ante la duda, el amable camarero propone "Fiddatevi di me, faccio io". Y los japoneses, cautivados por el encanto de la noche romana, le dejan hacer.
El Menú:
- Entrantes. Dos langostinos y tres ostras.
- Spaghetti con langosta.
- Pescado al horno.
- Vino (un sauvignon blanc sin concretar) y una botella de agua con gas.
- Dos copas de helado de tres sabores.
La factura:
695€. Así, tan alegremente.
Bueno, tan alegremente no. Se dieron el trabajo de desglosarlo:
- Pan: 5€ (tengo entendido que en Italia está prohibido cobrarlo)
- Vino: 108€
- Agua: 9€
- Entrantes: 142€ (71 por ración, imagino)
- Pasta: 108€ (54 por ración)
- Pescado: 62€
- Postre: 51
Total, que entre pitos y flautas la cosa se pone en 579 euritos de nada. Y no contentos, en el restaurante tienen el cuajo de incluir en la factura una módica propina de tan solo 115€. La amabilidad se paga.
Al final la cosa está en los periódicos y el restaurante ha sido cerrado por las autoridades.
Normalmente las cosas no llegan a tanto, pero todos los que vivimos en ciudades turísticas o hemos viajado a alguna sabemos que se dan con más frecuencia de la que sería deseable. Recuerdo una terraza similar, apenas a 300 metros de esta que han clausurado, en la que amablemente por unos mejillones al vapor, una ensalada de rúcola y una piadina nos cobraron unos 30€. Y también recuerdoun local en Venecia, aparentemente barato, al menos si te fiabas de lo que ponía en la carta, donde por dos pizzas y un agua pagamos también una bonita cantidad. No la recuerdo exáctamente, pero los 7€ del agua y los 5 por persona por "servicio en el patio" que si, que era un patio, pero patio de luces, con cesped artificial raido y poco más de 20 metros cuadrados, no se me olvidarán fácilmente.
Aquí en mi zona, todos los años hay casos similares. No hace demasiado supe de un local que por dos raciones de lamprea y el vino de la casa cobró 90€. Cuando la lamprea en esos días rondaba los 22-25/ración. Aguas a 6€ en bares corrientes, recomendaciones de la casa cantadas por el camarero, toda una serie de artimañas, en fin, que dicen muy poco de quien las practica y que hay que denunciar. Afortunadamente, casos como el de estos dos pobres japoneses son muy raros. Pero está bien que se hable de ellos.
3.7.09
TEMPORADA TURÍSTICA: EN TODAS PARTES CUECEN HABAS
Lo firma
Gourmetdeprovincias
a las
11:53
Etiquetas: actualidad, restaurantes
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4 Comentarios:
El problema de este tipo de cosas es que nadie se toma la molestia de denunciarlo. Este ha saltado a la prensa porque supongo que los japoneses o alguien llamaria a la policia. En Santiago por ejemplo pasan cosas como estas todos los veranos (muchisimas mas de las que se denuncian) y con el tema de los mariscos es un poco mas "facil" hacerlo, porque lo hacemos segun peso, segun mercado.... (cobrar segun mercado en un restaurante esta totalmente prohibido) pero volvemos al problema de siempre que es que no hay control sobre el tema. No hay inspectores de este tipo de cosas igual que no hay inspectores de trabajo ni de nada; y si los hay suelen ser 1/2000 restaurantes y cosas asi; vamos, una vergüenza que deberiamos denunciar mas.
Saludos
Impresionante, pero supongo que es un caso aislado. El año pasado estuve 15 días por la Toscana y los precios de los restaurantes a igual categoría eran más baratos que aquí, aunque a algunos les cueste creerlo.
Y en las cafeterías parecido. Capuchino en Siena a 200 metros de la plaza donde hacen las famosas carreras, 1,05€. Una semana después en una cafetería del centro de Oviedo, el capuchino 1,80€.
Es uno de los problemas que sufrimos a dia de hoy en el mudo de la hosteleria.
Hay muchos restauradores que se intentan lucrar con el turismo y eso conlleva a que el ector se resienta y cobre una muy mala fama, que no todos tienen la culpa, pero al final siempre pagan justos por pecadores
Aquí en Venezuela sucede mucho, de pronto llegan unas cuentas! voy hacer referencia de este post en mi blog.
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