29.7.09

EL SABOR DEL MAR


No soy el mayor aficionado a los mariscos. Ni mucho menos. Hay auténticos adictos de ese producto que me ganan por varios cuerpos de ventaja. Pero tampoco le hago ascos, para qué lo voy a negar. Mi famila es en parte de las Rías Baixas, así que supongo que eso marca.

Y en eso, como en todo, la cosa va en gustos. En casa de mis abuelos paternos los clásicos de las celebraciones eran las cigalas y, menos frecuentemente, las centollas. En mi famila materna los imprescindibles eran siempre camarones y nécoras. De vez en cuando aparecían tambíen vieras en una casa y centollas o, más raramente, percebes en la otra. Lo curioso es que entre una y otra, perteneciendo a la misma generación y en la misma ciudad, las coincidencias son mínimas en ese sentido. Y eso refuerza mi teoría de que es cuestión de gustos.

No hay un marisco indiscutiblemente mejor que otro. Depende de los gustos personales, de la época, de la mano del cocinero, porque hasta la simple cocción puede arruinar un marisco excelente, y de muchos otros factores. Yo tengo claros mis preferidos, pero en casa eso es siempre cuestión de debate. Por mi parte el podio estaría ocupado en sus dos primeras plazas por centollas y percebes, no necesariamente en ese orden. La tercera se la disputan, seguramente, vieras, almejas, navajas y los humildes berberechos. A continuación nécoras, langostas y bogavantes, ¿El erizo entra en esta clasificación?. Después cigalas, zamburiñas, ostras, mejillones yo todo un largo etcétera que llega hasta las lapas o los caramuxos, que aquí se aprovecha todo. Por su parte, la Sra. Gourmet se decanta por bogavantes y cigalas en primer lugar seguidos, probablemente, de las vieiras.

¿Y la pequeña? Me da la sensación de que en esto ha salido al padre. Ver con qué destreza se maneja con los percebes y cómo se ríe cuando la salpican lo deja bien claro.

Al final creo que los aficionados al marisco pueden dividirse en dos grupos bien definidos: los que valoramos el intenso sabor a mar por encima de otras consideraciones y los que prefieren las texturas carnosas. Personalmente no cambio un buen percebe por nada del mundo. Esa sensación de tener en el paladar las olas rompiendo contra las rocas es difícil de superar. Solo los berberechos, en mi opinión, pueden competir en cuanto a sabor a mar, aunque en este caso, del mar tranquilo del interior de las rías.

Hay quien dice que las vieiras no tienen demasiado sabor. No estoy de acuerdo. Es un sabor elegante, sutil, desde luego no tan evidente como el de percebes, ostras o berberechos, pero está ahí. Y en manos expertas no queda disfrazado. Eso unido a una textura igualmente elegante las convierten en una auténtica delicia. Una delicia que necesita a un cocinero experto que no arruine su sutileza, pero una delicia con todas las letras.

Podría seguir durante un buen rato, pero al final la cosa se reduce a que en mi caso la potencia del sabor a mar prima. En los percebes, si hablamos de una gama de precios más alta, y en los berberechos si buscamos algo más modesto.

6 Comentarios:

bepoº dijo...

navajas y mejillones me chiflan
centollas y bogabantes me gustan pero soy vago y me cuestan...
vieiras, almejas, berberechos, erizos me gustan xo no los tomo asiduamente (que aqui no llega tan facilmente)
.....
si te digo que los percebes no los probé aun?
;P

Gourmetdeprovincias dijo...

Pues habrá quien te diga que no te pierdes nada especial,pero yo te diría que te estás perdiendo lo mejor. Cuestión de gustos.

olga dijo...

Me extraña que te guste tanto el sabor a mar y que no tengas entre tus favoritas las que para mí junto con los percebes representan el mar en tu boca, las almejas y las ostras. Para mí de todos los mariscos no hay nada como una buena almeja fina al natural, sin ningún aderezo que camufle su sabor. Las ostras también me encantan (muy ricas las gallegas pero las francesas me pierden) pero para mí no hay nada como una buena pieza de almeja fina. Y aunque me gusta su sabor estando cocinadas pienso que es una pena, pierden gran parte de su esencia, al igual que el berberecho (lo considero infravolorado) que como mejor está es también al natural.
Y de los digamos de caparazón, pondría primero a los santiaguiños, seguidos por cigalas, langosta, bogavante, nécoras... la centolla me encanta pero menos que los anteriores. Las vieiras y zamburiñas (realmente lo que comemos son volandeiras) también me gustan mucho pero no tienen ese sabor tan característico del marisco. No se puede hablar de estos manjares a estas horas...

Gourmetdeprovincias dijo...

Olga:

Las almejas si que están en el texto entre mis favoritas. Con las ostras tuve una mala experiencia de pequeñy y prácticamente no las pruebo. Ahora estoy empezando a redescubrirlas en algunos restaurantes en los que están incluidas en el menú, pero confieso que sigo probándolas con cierta prevención.

gorkinha dijo...

Hola,
coincido bastante con tus gustos por lo que veo, pero para mi uno de los mas grandes es la necora (compleja de comer para los inexpertos, pero... brutal)
Te voy a dar un par de apuntes a ver que te parecen; los pruebas y me dices.
Un vaso de vermuth blanco y una ostra viva dentro. Te bebes el vermuth y al final te tragas la ostra; dicen que esta increible (yo tambien me mori un poco con una ostra y ahora no puedo casi ni pensar en ellas, por eso no lo he probado, pero me consta que en algunos sitios utilizan su jugo para hacer el dry martini y el invento que te digo lo han probado un par de amigos y han flipado)
Otra: unas vieiras limpias (sin coral, lo podemos guardar para hacer una salsa de marisco para otra cosa) las salteamos en la sarten, las reservamos. Salteamos en la misma sarten o unas espinacas fescas o unos dados de tomates limpios (un par de vueltas solo) y cubrimos las vieiras con esas verduras. En la sarten ponemos un dado grande de mantequilla y un poco de soja (al gusto de cada uno) y con la salsa resultante bañamos las vieiras y las verduras (rapido, fresco y supersencillo)
Saludos

Gourmetdeprovincias dijo...

Oido cocina!

Yo también soy bastante de nécoras. Y curiosamente, aunque soy un manazas para casi todo ahí me manejo con cierta destreza.