27.5.09

ABOGADO DEL DIABLO


Empezaré poniendo mis cartas sobre la mesa, ya que me dispongo a hacer de abogado del diablo y la cosa podría prestarse a equívocos. No me gusta el concepto fast-food, no me gusta Macdonalds en líneas generales ni las macrocadenas de fast food como concepto. No me gusta la política laboral que suelen desarrollar hasta el punto de que recientemente se incluyese en los diccionarios de inglés el término MacJob como equivalente de trabajo basura, no me gusta la producción masiva y seriada, que una hamburguesa sepa igual aquí, en Tokio o en Oklahoma. No me gusta la política de introducción, casi diría de captación, de los niños desde que tienen dos o tres años en el concepto de McMenú, la tarde en la hamburguesería, etc. Hace años que no como una hamburguesa de McDonalds salvo por falta de opciones en algún aeropuerto. Puestos a este tipo de comida, de la que no soy devoto precisamente, suelo optar por Burguer King. De hecho, lo único que compro de vez en cuando en MacDonalds es el café con helado, del que si que me confieso aficionado. Está claro que conmigo no se harán más ricos.

Dicho queda.

Ahora bien, con todas estas prevenciones no entiendo que en su charla en el IV Foro de Gastronomía de Aragón el cocinero Santi Santamaría se lanzase a un encendido y muy directo ataque a McDonalds por utilizar un reconocimiento que se le concedió hace unos meses en su publicidad. En concreto, el cocinero catalán aludía a la mención que la cadena hace del Premio Nacional de Hostelería a la Seguridad Alimentaria 2008 que le fue otorgado por la Federación Española de Hostelería. No entiendo que una vez concedido el galardón la empresa tuviese que ocultarlo o bien que la alusión al mismo sea motivo de escándalo y de ofensa.

Es cierto que en principio puede sonar polémico. A todos, a mi el primero, nos resultó llamativa la noticia. Pero el hecho es cierto, existe: McDonalds ha sido Premio Nacional de Hostelería a la Seguridad Alimentaria.

¿Qué es el Premio Nacional de Hostelería? Un reconocimiento otorgado con carácter anual y desde 2007 por la Federación Española de Hostelería, formada en la actualidad por 74 asociaciones profesionales de ámbito estatal, autonómico, provincial o comarcal como el Gremi de Restauració de Barcelona, la Asociación Madrileña de Empresas de Restauración, la Confederación de Empresarios de Hostelería de Galicia, la Asociación Nacional de Empresarios para la Calidad del Ocio, la Federación de Hostelería de Valencia, la Asocación de Restauradores Españoles en el Mundo, la Federación de Empresarios de Hostelería de Zaragoza, la Unión Provincial de Hosteleros Sevillanos y otros 65.

¿Qué reconoce el Premio Nacional de Hostelería en la categoría de Seguridad Alimentaria? Reconoce la labor de empresas y profesionales para promover la seguridad alimentaria, los procesos de control, seguimiento y mejora, difusión y compromiso con esa cuestión.

Esto no supone premiar otros aspecto sino exclusivamente los relacionados con la seguridad alimentaria. Es decir, el premio no valora, promueve ni tan siquiera cuestiona otras implicaciones que puede tener el campo de acción empresarial de Mcdonalds en el mundo de la alimentación. Del mismo modo que cuando a un cocinero se le otorga una estrella Michelin, galardón, por cierto, tan sujeto a intereses comerciales como cualquier otro, o cuando se le hace miembro de Relais et Chateaux se están reconociendo determinados aspectos concretos y no al personaje, su trayectoria o iniciativa empresarial en su conjunto. Entender lo contrario es estar muy perdido o malienterpretar las cosas.

McDonalds puede tener una responsabilidad a una escala global en los cambios en los hábitos alimentarios, en la mala alimentación de un sector importante de la población, ejemplificar determinados modelos empresariales o lo que uno quiera. Pero eso no es lo que premió la Federación Española de Hostelería. Lo que reconoce el Premio Nacional de Hostelería es el desarrollo por parte de la empresa del Agricultural Assurance Program, las auditorías de calidad que se realizan cada hora en su planta de Toledo, la aplicación de programas APPCC (Análisis de Peligros y de Puntos Críticos de Control) según recomendaciones de la FAO en la producción de trigo y sus derivados, el compromiso con la trazabilidad de las piezas de vacuno empleadas, la información nutricional sobre sus productos o el compromiso, aquí en España, de utilización de vacuno y aves criadas, sacrificadas y despiezadas en España.

Cabría preguntarse, antes de llevarse las manos a la cabeza por la concesión del premio, cuántas empresas de comida rápida de las que operan en España hacen lo mismo. O, si queremos forzar un poco más el argumento, cuantas empresas de otros sectores de la alimentación, de la considerada alimentación de calidad, de aquella que se escandaliza por la decisión de la Federación Española de Hostelería pueden hacer algo parecido. En McDonalds la calidad de la oferta es la que es, pero el cliente tiene la certeza absoluta de poder saber por qué está pagando, de que hay un control del origen y el procesado del producto que llega a sus manos. Hablamos de suficientes millones de raciones al día como para que un control del proceso sea deseable y, precisamente por poco frecuente, digno de reconocimiento.

¿Cuántas trufas chinas, cuántas percas del nilo, cuántos bogavantes de Nueva Inglaterra, cigalas escocesas, vieiras de zonas en veda, caza sin control veterinario o espárragos de dudosa procedencia se nos venden en establecimientos de una gama superior a precios mucho más altos como tuber melanosporum, mero, bogavante o cigala gallega, vieiras o caza perfectamente seguras, espárragos de la huerta navarra? ¿Quién me asegura la procedencia? Desde luego, al precio que se suelen pagar esos productos uno podría perfectamente exigir trazabilidad del origen, certificados de calidad del producto y su manipulación, todo tipo de garantías higiénicas y, por no alargarnos, toda una serie de cuestiones que, como aquel militar de triste recuerdo, ni están ni se les espera. Y no pasa nada. Es mucho más fácil, desde luego mucho más populista, rasgarse las vestiduras con McDonalds. Eso, seguramente, nos garantizará algunos titulares.

Personalmente no veo nada malo en que una empresa de comida rápida mejore sus controles de calidad y apueste, aunque sea tímidamente y como reacción ante su mala imagen, por procesos de calidad. Tampoco veo nada malo en que la empresa premiada haga mención al reconocimiento concedido.

No alcanzo, de hecho, a ver el motivo de escándalo. Probablemente porque hay muchas otras cadenas de comida rápida que no cumplen con todas esas normas y sobre las que no se ha dicho absolutamente nada. No querría pensar que, una vez más, el escándalo viene de la mano de aquellas declaraciones de Adriá favorables a la cadena hamburguesera. Y no querría porque eso, tras la apariencia de un alarde purista frente al máximo representante de un modelo de alimentación, podría enmascarar un ataque más en la dirección de siempre.

Ojalá no existiesen conceptos como comida rápida o comida basura, pero ya que los hay ojalá en todas partes encontrásemos un control de calidad como el que se le ha reconocido a McDonalds.

Dicho lo cual le recomendaría a cualquier lector que, antes de salir a comprar uno de los productos de McDonalds, se acerque esta tarde a su carnicería, se compre una buena pieza de ternera gallega, la pique a cuchillo en casa, le dé un toque de sal y un punto de pimienta recién molida y la pase por una plancha con un buen aceite de oliva extra virgen. Los acompañamientos son opcionales, pero seguro que desde esa distancia verá la polémica con otros ojos.

16 Comentarios:

Sara Maria dijo...

Estoy completamente de acuerdo contigo. Yo también las tomo como último recurso, y vale decir, como dijo un buen cocinero, que el precio, por lo que te dan com distinción y todo, és insuperable.

JesusJL dijo...

El talibanismo gastronómico es mas peligroso (por lo abundante) que el canibalismo.

pau dijo...

Estoy muy agradecido por tanta consideración .

Quièn decide lo que comemos és un interesante libro publicado por la editorial Tendecias y su autora Felicity Lawrence es una periodista especializada en temas de investigación alimentaria. Acepte este pequeño consejo y si le parece oportuno estoy a su disposicion para cualquier aclaración .



Santi Santamaria

Gourmetdeprovincias dijo...

Estimado Pau (Aunque el texto viene firmado por Santi Santamaría, cosa que de ser así agradezco especialmente por razones obvias):

Gracias por la referencia. Es una de las muchas citadas en la ponencia de Zaragoza que me he traido de vuelta para consultar: el libro de Paul Roberts, el de Lawrence, el ensayo de Antonio Saura, Luis de Sebastián, etc.

Desde luego no comparto, en principio, muchas de las opiniones expuestas en la charla. Pero no me considero un sectario, así que he venido con un buen montón de anotaciones para revisar. Muchas, como digo, son bastante contrarias a mis planteamientos generales pero otras, sin embargo, pueden arrojar luz sobre temas que desconozco. En ese sentido la charla seguramente resultará muy útil.

En principio no entiendo la discrepancia como un enfrentamiento. Que mi postura sea diferente no quiere decir que no pueda respetar otras lo cual no implica que comparta necesariamente la forma de exponerlas, cosa que ha ocurrido en este caso como he dicho en anteriores ocasiones en este blog. Creo que el diálogo y la exposición de argumentos son fundamentales, en ese sentido tu aportación en este caso me parece especialmente bien porque ofrece referencias que no conozco para este debate. Las consultaré y las tendré en cuenta.

No dudes de que desde mi llegada de vuelta a casa he estado buscando esos y otros trabajos que se citaron en las jornadas. Es un tema sobre el que me interesa manejar todos los datos que me sea posible, así que cualquier recomendación adicional será agradecida.
Saludos.

Jordi dijo...

Jorge, el comentario de Sara Maria demuestra que, digas tú lo que digas, la gente confunde la velocidad con el tocino, es decir, seguridad con calidad, y en McDonald's lo saben: McDonald's no matiza como tú haces los motivos del premio, sino que lo utiliza para atraer público a sus restaurantes, sin mencionar para nada lo que supone aceptar como habitual una Mcdieta. La gente cree que seguridad alimentaria es lo mismo que saludabilidad, y aunque no sea del todo falso (sin seguridad no hay salud), tampoco es verdadero (yo puedo ser un alcohólico aunque sólo beba vino con DO, seguros, legales y trazables donde los haya) . Es una forma de ser "ahorradores con la verdad", como dicen los ingleses. Por supuesto que un Big Mac al año no hace daño, pero por favor, Jorge, ¿tú crees que McDonald's sólo aspira a que comamos muy de vez en cuando en sus locales? Entonces ¿por qué se dirige tan descaradamente al público con menor capacidad crítica, es decir, al infantil: Happy Meals, emisión de anuncios en las franjas de máxima audiencia infantil y en canales temáticos, cross promotions con Disney, etc? No me jodas, Jorge, que sí, que estás haciendo de abogado del diablo.

Gourmetdeprovincias dijo...

Jordi:

Sé que mi texto se presta a ser entendido en ese sentido, y precisamente por eso hago hincapié de manera insistente en una serie de cuestiones que no me gustan de esa marca y de ese concepto. De cualquier modo, y con esas discrepancias evidentes, creo que es justo reconocer las medidas que McDonalds ha tomado en ese sentido, sobre todo por comparación con otras marcas. Y creo que es justo también introducir elementos de duda en el debate ¿Todos los manipuladores de alimentos pueden exhibir los mismos estándares de calidad?

Con eso y con todo soy tan consciente del papel de abogado del diablo que he recurrido a esa expresión como título del texto. Una cosa es que los datos que manejo en el post sean ciertos y otra diferente es que McDonalds los maneje (y en ocasiones los manipule) a su antojo.

Tu postura y la mía no están tan alejadas. Muchos de los temas que me comentas aparecen ya resaltados en el post.

Saludos.

delokos dijo...

Creo que la crítica debería ir al que otorga el premio, no al que lo recibe... si McDonald recibe un premio, lo normal es que lo publicite, informe o lo use como reclamo publicitario.

El último responsable es quien lo otorga, que es quien valoriza o devalúa sus premios... lo demás es matar al mensajero.

Y los que me conocéis sabéis que no soy precisamente cliente de McDonald ;-) ni de las cadenas de hamburgueserías :-o

El Capitán. dijo...

...vamos por partes

Mcdonals: el problema no es su existencia en si, ni los premios que reciba.
Personalmente creo que es buena la exisencia del Fast-food. (Ello no quiere decir que que sea su cliente ni su defensor.)
Es buena la existencia en el sentido de que nos da la oportunidad de elegir. Nos hace a los usuarios libres!!
¿que pasaría si solo existiera un tipo de dieta y un tipo de restaurantes?
El problema viene por el talibanismo intransigente y la satanización de aquello que no nos gusta (o nos hace la competencia)

S. Santamaría: El su línea ...tanto va el cántaro a la fuente ...
es fácil conseguir titulares y desatar polémicas.
...es más complicado aportar.

Seguridad alimentaria: Cualquier avance es bueno, pero ojo! ...siempre que no acabemos por destruir la personalidad (algo que está pasando de manera alarmante.

...por cierto ¿pq le preocupan a Santamaría tanto los ingredientes que utilizan algunos cocineros (en los que comen un 0,000?% de la sociedad)...y no dice nada de los ingredientes / aditivos de la gran industria alimentaria, de la que comemos el 99% de la población?

¿alguien sabe la respuesta?

Anónimo dijo...

Si dió, muchas referencias y lo que yo entendí referido a macdonals era la mala alimetación del millón de pollos de no me acuerdo (una de unos cuantos nombres que no me dió tiempo a recoger) que empresa que es la que suministra la carne a la multinacional de comida veloz.

Puede ser cuestionable su forma de criticarla, me refiero a la de citar el premio.
Pero en el caso de haber entendido bien: ¿qué comen los pollos?
El millón de pollos (cifra dicha por S. Santamaría)que compra Macdonals como cliente único.

Luis dijo...

Como casi siempre, Jorge, no puedo sino estar más que de acuerdo contigo. Y créeme, no suelo estar de acuerdo ni conmigo mismo.

Gourmetdeprovincias dijo...

Anónimo:

Respecto a los pollos y McDonalds España (y no me gustaría acabar convirtiéndome en abogado de esta marca), en el apartado "Nuestros Procesos de Calidad" de www.mcdonalds.es puede leerse que los pollos distribuidos por McDonalds en España proceden de granjas de Castilla y León y de Galicia fundamentalmente. En ellas, y siempre de acuerdo con la legislación estatal, los pollos son alimentados principalmente a base de cereales, soja, aceites vegetales y vitaminas durante los 50 días de media que dura su engorde. Los pollos se crían en superficies cubiertas con control de ambiente y acceso a agua fresca, además de disponer de espacio para moverse libremente.

El sacrificio de los pollos está controlado veterinariamente, como lo están las instalaciones de las granjas. El 100% de los derivados de pollo que se comercializan en España por McDonalds son elaborados en la planta de Toledo, donde se realiza una media de un control de calidad por minuto además de controles microbiológicos diarios.

Por otra parte, y respecto a todos los animales que McDonalds emplea en sus productos, hay que decir que la compañía establece unos mínimos de bienestar animal relativos fundamentalmente a "las necesidades naturales en términos de alimentación o estabulación (...)Existen, así mismo, protocolos de carga y descarga en el transporte".

¿Pueden el 100% de las empresas proveedoras de productos animales de tu supermercado (o del mío) garantizar lo mismo?

De todos modos, y dado que la información que copio es genérica, me he puesto en contacto con McDonalds España para solicitar datos más específicos.

Saludos.

Gourmetdeprovincias dijo...

Más datos sobre McDonalds. Una de cal y una de arena:

En 1997 McDonalds suscribe un convenio con el ayuntamiento de Madrid para elaborar la Guía de Prácticas Correctas de Higiene para el Sector de Restauración de Servicio Rápido.

En 1997 pasa a formar parte de Ecoembes, "sociedad anónima sin ánimo de lucro, cuyo objeto social es el diseño y organización de un Sistema Integrado de Gestión (SIG), encaminado a la recogida selectiva y recuperación de residuos de envases para su posterior tratamiento, reciclado y valorización". www.ecoembes.com

En 1999 Elimina el PVC de sus productos, a pesar de que no existe ninguna norma que lo exija.

Es la primera compañía de comida rápida del mundo en eliminar los CFCs de sus productos.

Entre 2003 y 2004 sustituye los embalajes de poliestireno por embalajes de cartón.

Los proveedores de sus productos en España son:

- Esca Food Solutions (Toledo): elaborados cárnicos y de pollo.

- Fresh Start Bakeries (Daganzo): Pan.

- Heinz: salsas.
- Florette (Navarra): ensaladas y vegetales.
- Hochland (Barcelona): quesos.
- Alvalle (Murcia): gazapachos.
- Reny Picot (Asturias): lácteos.
- McCain: patatas
- Mahou: cerveza.
- Coca-Cola
- Nestlé: postres.
- Danone
- Font Vella
- Vegenat: cebolla.

Me faltan únicamente por conocer los nombres de las empresas que crían los animales.

Por lo demás, apuntar que Esca Food Solutios España, productora del 100% de sus hamburguesas y derivados de pollo, tiene un programa abierto de visitas de público y es poseedora de la certificación de calidad ISO 9001 y de la certificación medioambiental ISO 14001, otorgadas por la International Organization for Standardation, www.iso.org

Y ahora la de arena:

Muy revelador el documento de Greenpeace "Devorando la Amazonia: la responsabilidad de McDonalds en la deforestación de la amazonia":http://www.greenpeace.org/raw/content/espana/reports/devorando-la-amazonia-la-resp.pdf .

Gourmetdeprovincias dijo...

Más datos:

Parece que en la actualidad las aves que sirve McDonalds se crían en una granja castellano-manchega y llevan un régimen alimentario exclusivamente vegetariano.

El proveedor de los piensos es Saprogal, empresa gallega con sede en San Pedro de Nós (A Coruña)parte de Núter Feed S.A.U. que elabora el pienso de la aves de McDonalds con maiz, trigo, cebada, fibra alimentaria, minerales, proteinas, grasas vegetales e hidratos de carbono vegetales procedentes, todos ellos, de organismos no modificados geneticamente. www.saprogal.com

Se trata, por cierto, de la misma empresa que proporciona los pienso para las aves que se comercializan en Carrefour, los cerdos que se venden en Mercadona o la yeguada de la Guardia Real.

Así que, en principio, los datos sobre la deficiente alimentación de las aves que se venden en McDonalds quedan bastante aclarados.

Anónimo dijo...

Coincido. La Seguridad Alimentaria es vital en la industria agroalimentaria. Pero en nuestros tiempos y con el dinero que pagamos a las instituciones públicas debe darse por hecho.

Calidad en una hamburguesa es directamente proporcional a la materia prima cárnica y a los ingredientes que le acompañan. En mi caso, recomiendo por precio la espalda o la cabecera del lomo ( picada a cuchillo hasta que te salga una ampolla ), un buen tocino entreverado de ibérico, especias selectas y una salsa de mostaza artesana junto a mahonesa casera. Nada que ver con el jodido wopper.

Por cierto, los animales que dan lugar a la materia prima cárnica para elaborar el “burger meat” o la picada de Esca creo recordar que procede, en parte, de la misma planta que hace la carne fresca a Mercadona: Martinez Loriente ( en Cheste, VLC ).

Claro esta que para Esca se quedan los magros de segunda o tercera ( sobre todo pescuezo y degolladuras, así como las faldas de terneras, así como recortes de delanteros y costillares de vacas viejas de cabaña lechera ) mientras que el fileteado en fresco se obtiene principalmente del cuarto posterior y del chuletero ( despiece mucho mas noble )

Por lo tanto la diferencia de calidad en términos de terneza es muy grande, aunque una vez que lo pasas por un cutter ( = picadora )... y lo envuelves entre dos panes junto unas cuantas cucharadas de ketchup pues como que no la notas !!

Gourmetdeprovincias dijo...

Anónimo:
Creo haber leido que utilizan piezas de falda y cuartos delanteros.

Por lo demás, totalmente de acuerdo en lo de la hamburguesa casera, picada a mano y demás. No hay punto de comparación.

ALHOVA dijo...

Es curioso que le den ese reconocimiento cuando precisamente McDonalds, tiene un problema con lo de Seguridad alimentaria y varios juicios pendientes por causar envenenamientos y alguna muerte en Gran Bretaña y EEUU...y no se si las piezas son de las faldas o de los cuartos, pero sé que les llegan en unos tapers, como los que hay en la calle para reciclafr residuos organicos y la carne que viene dentro está verde por trozos...y una empresa tan forrada y falta de ética como esta se puede permitir comprar este tipo de premios/publicidad.