31.1.09

UNA CENA INDOCHINA


Cuando vi el anuncio en la televisión me faltó tiempo para poner rumbo a los días del Sudeste Asiático en El Corte Inglés. No sé en otras ciudades, pero si te vas a acercar al de Santiago esperando encontrar algo interesante, ya te lo digo yo: no vale la pena.

Otros años tenían un surtido interesante de productos. Allí compré galanga, pimienta verde o hierba de limón fresca, varios tipos de chiles, había seis o siete tipos de fideos... este año (y empezaron ayer) la cosa ocupa dos estanterías pequeñas en las que el 80%, y no exagero, son platos instantaneos: fideos con sabor a gambas, el kit para preparar Pad Thai, arroz con sabor a marisco o a ternera, rollitos de primavera (?) congelados... Y el otro 20% tiene varias cosas repetidas: tres o cuatro marcas de leche de coco, un par de sambal oelek, otras tantas de nuoc nam y poco más.

Pese a la enorme decepción me hice con repuestos algunas cosas de las que se me van agotando. De todos modos, en la frutería de mi pueblo me encontré con unos tirabeques tiernos que, unidos a las hierbas que tengo por casa me hicieron recuperar las ganas de prepararme algo de corte indochino, con un mayor deje vietnamita. Y para que nadie me acuse de antiguo diré que lo de indochino lo uso para referirme con un solo término a todos aquellos paises del sudeste de Asia. Así que, si se me permite la licencia, continuamos. Tal vez un Pho para entonar el cuerpo y como plato principal un wok de fideos de huevo con tirabeques, berenjena y pimientos salteados, algo de anís estrellado, tamarindo, galanga, nuoc nam y, justo al salir, unas hojas de albahaca fresca.

Ya sé que alguien me podría decir que eso no es una receta vietnamita canónica pero lo cierto es que pocas veces me ciño a los recetarios. Habitualmente me quedo con la manera de hacer y con los ingredientes y luego voy tirando. Y lo que me fascina de la cocina vietnamita es una mayor sutileza en los condimentos que otros de sus vecinos (al menos en la que yo conozco; ya que seguro que hay docenas de variantes regionales) y, sobre todo, el uso de hierbas frescas.

Así que, a pesar de no haber encontrado esta tarde lo que esperaba, esta noche cenaré cocina aproximadamente indochina (o del sudeste asiático), que siempre consigue que me acueste contento.