5.1.09

6.000 AÑOS NOS OBSERVAN (CON OJOS SALTONES)


Tras un cocido lebaniego, contundente y calórico, nada mejor que un paseo al aire libre así que, aprovechando que estábamos a menos de una hora en coche y que, de todos modos, pasaríamos a su lado, en la visita del pasado diciembre al Cantábrico me decidí por fin a conocer al Ídolo de Peña Tú.

Para quien no sea de mi gremio (es decir, la mayoría) simplemente apuntaré que el Ídolo de Peña Tú es uno de los yacimientos arqueológicos más interesantes del sur de Europa, y uno de los más espectaculares grabados al aire libre de su época, entroncado con una tradición mucho menos conocida que su antecedente paleolítico pero igualmente interesante y, tal vez por menos común, menos estudiada hasta la fecha.

El Ídolo es un curioso grabado rectangular con el lado superior curvo y en cuyo interior se encuentran una serie de zig-zags y otros motivos. Lo que lo hace especialmente interesante es que en esa zona superior hay representados un par de ojos, una nariz esquemática y lo que podría ser el perfil de una cabeza. Y a su lado un arma. Es decir, estamos antes un antropomorfo, una representación esquemática de una figura humana. Ahora bien, no sabemos si un ser humano real, un ser mítico, una divinidad, un difunto, un ídolo-placa de la época... Hay algunos elementos, como el arma y la posición en la que aparece, que permiten una primera lectura simbólica y aventurar una datación que ha sido comprobada mediante excavación del entorno, pero poco más. Sólo un antropomorfo de ojos saltones que lleva mirándonos entre 6.000 y 6.500 años.

Pero lo interesante de Peña Tú no se acaba en aquel picacho sobre la costa. Lo realmente interesante es que permite establecer una familia iconográfica (es decir, relacionar motivos semejantes, aunque no idénticos) con otros grabados parecidos pero en los que no aparecen los rasgos antropomorfos (ojos, nariz). A partir del establecimiento de esa familia y de su comparación con objetos encontrados en las excavaciones (los mencionados ídolos-placa, entre otros) hemos podido identificar como figuras antropomorfas muy esquematizadas otras que, a falta de ese eslabón, difícilmente hubiésemos entendido.

¿Y por qué me interesa especialmente Peña Tú? Pues porque, casualidades de la vida, en el año 2003 tuve la suerte de publicar con otros autores el primer grabado del tipo Peña Tú encontrado en Galicia. Se trata de un motivo grabado en Teo (A Coruña) en el que no aparecen ni ojos ni nariz, pero si el zig-zag, la figura rectangular y el puñal al lado en la misma posición. Un motivo inédito y desconocido hasta el momento en el arte prehistórico gallego y que permite establecer una serie de nexos muy interesantes.

Pero todavía hay más. En el año 2007 publiqué el segundo de estos motivos aparecido en Galicia, también en colaboración con otros autores, extendiendo de esa manera la presencia de esta iconografía en nuestro territorio y reforzando la hipótesis de una nueva familia iconográfica cuyas implicaciones hay que estudiar con calma.

- Gourmetdeprovincias ¿Ya estás alardeando sin venir a cuento?

No. En realidad de lo que hablo es de que esas dos publicaciones las hice sin conocer en persona Peña Tú, así que no es difícil imaginar la emoción que se siente al llegar, meterse en el bosque por una laberinto de pistas, y acabar subiendo a un pico impresionante entre los acantilados de la costa y la primera sierra, entoces nevada, para encontrarse frente a frente con este personaje de ojos redondos como platos. Por mucho que lo vieses en papel mil veces, no puedes evitar una sombra de duda hasta que lo tienes a un par de metros de distancia y, una vez allí, la sensación es como de encontrarse con un viejo conocido. Un viejo conocido, eso si, que te infunde un respeto inmenso.

Sé que la pequeña aportación que hicimos no cambiará gran cosa y que la inmensa mayoría de la población nunca sabrá de ella. Eso no evita, sin embargo, que sienta algo especial hacia el Ídolo de Peña Tú. Los hallazgos lo son igualmente aunque pasen inadvertidos y este guerrero-idolo-divinidad o lo que sea es, en cierta medida, parte de mi trabajo de los últimos cinco años.

Pero al margen de cuestiones prehistóricas, te interese o no ese mundillo, vale la pena subir hasta el pico de Peña Tú y pasmarse ante un paisaje fantástico. Sólo allí es posible entender qué tiene de especial aquella roca y el asombro que aun hoy producen algunos lugares. Hacia el norte, al pie, el mar rompiendo con fuerza; al sur, inmediatamente a nuestras espaldas, la cordillera y la nieve. Todo en poco más de un par de kilómetros. Un lugar de esos que se encuentran muy de vez en cuando. Y justo en el medio, junto a un campo de túmulos megalíticos y dominando tanto la costa como la montaña, el Ídolo de Peña Tú.

Una visita que nadie que tenga la oportunidad debería perderse.

Las fotos no son gran cosa, pero el viento y la lluvia no ayudaban a conseguir una imagen nítida. La del ídolo, por su parte, está un poco forzada para resaltar los trazos.

1 Comentarios:

Anónimo dijo...

Teño un certo interés polos petroglifos ( coñezo os da Ulloa luguesa onde vivo ) e a Historia, así como un moderado interés pola gastronomía.
Téntame visitar ise "ídolo", pola xeografía que tan ben describes.