
Desde Estrella Damm me hacen llegar una botella de Inedit, la cerveza pensada para la alta gastronomía que sacaron al mercado hace unos meses, y me piden mi opinión.
Desarrollada por el Estrella Damm con la colaboración de un equipo profesional de El Bulli formado por Ferrán Adriá, Juli Soler, David Seijas (Nariz de Oro 2006) y Ferrán Centelles (Premio Ruinart al mejor sumiller de España 2006) pretende ser una alternativa de calidad al vino para acompañar menús complejos en los que la potencia de una cerveza al uso puede no ser lo más adecuado.
Según la nota de cata que me envían, Inedit se elabora con un coupage de maltas de cebada y trigo al que se le añaden lúpulo, levadura, cilantro, piel de naranja y regaliz. La cerveza se somete a una segunda fermentación en botella que le proporciona su característica apariencia ligeramente turbia. Se trata de una cerveza compleja, muy aromática, cremosa, con recuerdos florales, de levadura y especias y un postgusto largo.
Inedit se comercializa en botellas de 50 y 75 cl. y su precio en tiendas de productos gourmet (El Rincón del Gourmet de El Corte Inglés, por ejemplo) está entre los 3 y 4€, mientras en restaurantes rondará los 7-10€ para la botella grande.
Hasta aquí los datos. Ahora mi opinión:
Inedit es una cerveza que está concebida para entrar por los ojos desde el primer vistazo. La presentación, el diseño de la botella que remite a las de cava y las sugerencias de servicio, con cubitera y copa de vino blanco buscan, además de ponteciar las cualidades de la bebida, resaltar su carácter especial, de cierta exclusividad.
La espuma es suave, aunque desaparece con relativa rapidez. La burbuja es muy fina, lo que le da al conjunto una cierta elegancia y le resta agresividad, lo cual es un punto a su favor a la hora de servir como acompañamiento de según qué platos.
Aromáticamente destaca el carácter floral, probablemente como resultado de la combinación de aromatizantes y levadura. De un amargo muy suave, diría que destaca por la elegancia de conjunto, sin demasiado carbónico ni notas dominantes demasiado agresivas. El sabor, suave, presenta notas de levadura y especiadas, diría que con un dominio discreto del regaliz o cuando menos con un cierto carácter muy sutil casi de madera o de especias secas. Sin que la relación resulte evidente, permanentemente me venían a la cabeza unas rosas de Damasco que compré en Túnez. Por momentos llega a recordar a una ginebra muy aromática (la presencia de cilantro y naranja ayuda en ese sentido), aunque más matizada, más discreta. La sensación general es muy buena.
En cuanto a su combinación con platos tengo mis dudas. Ayer la probé junto con una centolla y el resultado fue muy positivo. También hice la prueba junto con espárragos a la plancha, que no son especialmente sencillos de combinar, y la sensación también fue buena. Estoy convencido de que con carnes y aves funcionará igualmente bien.
La duda la tengo con los vegetales más suaves, con pescados blancos y, sobre todo, con el tono yodado y salino de los moluscos. No me atrevo a decir qué tal funcionará ahí toda la complejidad aromática de la cerveza. Puede que los pescados más sutiles se vean relegados a un segundo plano y que entre la cerveza y los moluscos surja un pequeño "conflicto" aromático y gustativo que no sé cómo resultará. Repito que son intuiciones, ya que no he probado. Eso si, prometo hacerlo en el futuro y dar mi opinión.
En resumen: una cerveza claramente diferente, más suave y mucho más compleja que las habituales, con una presentación cuidada y que, en mi opinión, responderá bien junto con una parte importante de los platos. Con marisco (no moluscos), al menos, me ha gustado especialmente. Resulta muy interesante ya no sólo como acompañamiento de una comida, sino como aperitivo. La sensación general es muy buena.
Los aspectos menos positivos son, desde mi punto de vista, esa duda que tengo respecto a la combinación con determinados productos y la gama de precios en restaurante, que la acercan significativamente al primer escalón de precios de vino, con lo cual no sé si conseguirá un nicho de mercado suficientemente amplio. Ahora bien, es verdad que cuenta con la suficiente sutileza como para entrar en la competición y que su menor grado alcohólico la convierte en una alternativa tentadora para quien tenga que conducir. En cualquier caso, es una buena noticia que aparezcan cervezas como esta, más elegantes, menos agresivas para abrir el abanico de posibilidades en la alta restauración. ¿La recomendaría? Para comprar y probar en casa seguro que si, para restaurantes dependerá de la elección de platos y del gusto de cada uno, aunque en la mayoría de los casos creo que los aficionados a la cerveza la encontrarán interesante. El precio es no está en la gama baja, pero 75 cl. equivalen a más de dos cervezas del tamaño habitual (con las que podríamos rondar los 5/6€), así que al final la diferencia no es tanta.
5.12.08
ESTRELLA DAMM INEDIT
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10 Comentarios:
Home, é de celebrar que unha fábrica española se tome a cervexa en plan gastronómico serio, pero non lle sobra un pouco de lucería? Por outra parte, eu non acabo de ver moita necesidade de crear un produto novo e de nicho especialmente para restaurante serio cando hai unha boa cantidade de cervexas con longo historial que poderían estar cumplindo esa función pero por aquí temos o costume de miralas por riba do hombro. Hai un par de anos, recordo un programa de radio no que entrevistaban a un rapaz que montara un local no que se tomara a molestia de incluir unha carta de cervexas moi seria. O comentario dun dos presentadores foi "sí, sí, pero para mí la cerveza helada y con el bocadillo". Para cando unhas cartas onde ofrezan algo como isto?
Por certo, para os espárragos, probaches unha Tripel Karmeliet?
Hola, GdP, espero que el inicio de tu nuevo trabajo vaya bien!!!
Yo siento un gran respeto y admiración por alguna de las personas que salen en esa foto, sobre todo las que aman y conocen como pocos el mundo del vino.
Pero creo que esta cerveza es una operación de Damm que poco tiene que ver con la calidad cervecera, con la complejidad, con la no pasteurización, con el concepto fundamental, para los monjes de la Trapa y para un servidor, de que la cerveza es el pan líquido.
Es una cerveza fofa, sin personalidad como a tal, que huele a artificio y sabe a bien poco. Espuma nada consistente, en efecto, endeblez en boca, poco posgusto, aires de lima-limón (casi parece una de esa cervezas egipcias, de cuyas recetas de hace 3000 años se hacen ahora remedos muy meritorios) y con un lúpulo muy escaso. Si pudieras (no sé no cómo la comercializan) te diría que probaras Cerea (Zythum), la cerveza de la Antigüedad que hacen los amigos de KuanUm (http://kuanum.blogspot.com/search/label/%C2%BFBUENO%3F%20PARA%20BEBER), y notarías que se trata de lo mismo, pero KuanUm la hace de verdad y estos la han hecho a golpe de industria.
No me parece una cerveza muy afortunada, de veras. Le he dado varias oportunidades y casi siempre, después, me echo en brazos de una buena Orval, para olvidarme de ella.
Por lo demás, el carácter olfativo de alguno de sus elementos, como ya apuntas creo que hace complicada la combinación de ingredientes con ella.
Saludos
Joan
Whiskeiro:
No restaurante Pepe Vieira teñen unha carta de cervexas xeitosa, sen moitas referencias pero penso que ben escollidas en criterios de diversidade e calidade. Podes atopala aquí: http://www.nove.biz/es/pepe-vieira-camino-da-serpe/blog/45-bodega
Precisamente foi alí onde tomei a Tripel Karmeliet, que recordo que para o meu gusto combinou especialmente ben cun arroz con carabineiros.
Saúdos.
Joan:
La verdad es que lo de la espuma y el posible conflicto gustativo con algunos productos son los puntos débiles de la Inedit.
De ella valoro positivamente el esfuerzo por ofrecer algo más que la cerveza ramplona de producción masiva. Me gustó su toque aromático, casi especiado, probablemente por novedoso pero, como digo, igual que con algunas cosas va bien con otras puede ser un problema.
Por otro lado, creo que el precio puede jugar en su contra.
Sin duda hay cervezas más interesantes, con métodos de producción más ortodoxos y más respetuosos con la tradición pero, al menos por aquí, no son fáciles de encontrar. Por eso que una cerveza intente aportar algo más que la de botellín de a 1€, me parece una propuesta interesante.
Si consiguiesen pulir lo de la espuma, ajustar la potencia de los aromas secundarios y redondear el precio hacia un sector un poco más favorable para las cervezas creo que ganarían mucho.
Saludos
Pues a mí me gusta Inédit. No la encuentro artificiosa y sí fresca, ligera, sabrosa y (muy importante, al menos para mí) que no llena la panza, o no produce sensación de pesadez. Pienso que calidad sí que tiene. Estoy de acuerdo en que, por su ligereza, no combina bien con cualquier tipo de comida pero es especialmente idónea como aperitivo y con comidas especiadas (no picantes). Y no tiene nada que ver con Orval (no deberíamos mezclar churras con merinas).
Encantadísimo:
A mi me gustó mucho el concepto y el resultado, aun estando bien en mi opinión, tiene algún detalle mejorable.Pero en lineas generales mi sensación es positiva.
Tras haber probado las Superbock Rubi y Gold, la alternativa portuguesa en esta gama, me gustaría probar alguna más de estas nuevas cervezas que buscan algo más para dedicarles un post de conjunto explicando mis preferencias.
Yo no puedo hablar ya que aún no la he probado, pero por lo que he leido en otros blogs y por lo que me comentó algún allegado, las perspectivas no son muy halagüeñas ...
Esperaré a posicionarme definitivamente a haberla consumido ...
Yo más que especias, lo que le en encuentro son aromas de cítricos que no me gustan en la cerveza. Y siendo una buena opción para el aperitivo, como dice E., no puedo olvidar que la venden como una cerveza pensada para acompañar a lo largo de toda una comida. Creo que es una experiencia algo fallida. Y aunque no convenga mezclar churras con merinas, en efecto, no dejan ambas de pertenecer a una misma especie animal.
En fin...que lo que intentaba decir es que me sabe poco a cerveza, esta Inèdit, mientras que las cervezas de la Trapa (y tantas otras, claro), me saben mucho más a cerveza.
Saludos
E.
Hombre, Joan, entiendo que a alguien no le guste Inedit, en definitiva cada cual tiene sus gustos y preferencias, todas sumamente respetables, claro. Lo que no me parece acertado –por mucho que pertenezcan a la misma especie animal- es que constantemente se la compare con cervezas con las que no tiene nada que ver. Hay tanta relación entre Inedit (una lager ligera y de baja graduación) y Orval (una cerveza de mayor cuerpo y graduación, alta fermentación y sobrecargada de lúpulo) como entre un blanco de Rueda con un tinto de Toro. ¿Porqué nadie compara Inedit con Coronita, por ejemplo?. Por cierto, ya que no te gustan los aromas cítricos en una cerveza te debe repeler una Coronita con la típica rodaja de limón; a mí me encanta;-).
Respecto a su combinación con comida, ahí quizá está el fallo de la campaña de marketing (brillante, por cierto, al ser los primeros en liberarse de prejuicios y ofrecer valientemente una alternativa al vino en restaurantes) al dar a entender implícitamente que sirve para cualquier tipo de comida, y eso, desde mi modesta opinión, creo que es el único error ya que no es una cerveza tan polivalente. La he probado muchas veces y de diferentes formas llegando a la conclusión de que, además de aperitivos (fantástica) y algunos platos de cocina mediterránea, su hábitat natural son las comidas especiadas. Por ejemplo, la tomamos como bebida principal junto al menú de Dos Palillos y te aseguro que estuvo fenomenal, hasta el punto en que creo que para ese tipo de comidas hay pocas bebidas (vinos incluidos) que sienten mejor. De hecho, si se encontrara en la carta, sería mi cerveza preferida en cualquier restaurante de cocina asiática. Pero, claro, esto es sólo una opinión basada en mis preferencias personales.
Y ahora, para acabar, permíteme ser un poco malicioso. Esa última frase tuya respecto a las cervezas que saben a cerveza me recuerda un poco a aquella de hace décadas de quien decía que el único vino que sabía a vino era el tinto.
En efecto, has sido muy malicioso, E.,!!! Y acepto con sonrisa en los labios tu malicia, aunque no me siento en absoluto identificad con la "ecuación" que planteas. Ya sabes que el vino que sabe a vino me gusta y me trae al pairo su color!!!
Recurro al sobado "de gustibus nil disputandum est" para decirte que, en efecto, Coronita con rodaja de limón no me gusta y que, en cambio, me gusta oler y saborear otras cosas en una cerveza.
Lo mismo diría sobre cómo combinamos una comida asiática tipo Dos Palillos con su bebida. Yo recurro a la cerveza cuando no encuentro otra cosa, la verdad, y siempre he pensado que muchos de estos restaurantes podrían hacer un buen esfuerzo en el mundo del cava, por ejemplo, o de las burbujas con variedades distintas a las admitidas en la DO Cava o en el de algunos riesling básicos secos o un buen muscat hiperbóreo (alsaciano, alemán) (por poner algunos ejemplos) para ofrecer combinaciones con su comida que (a mí!) satisficieran más.
Coincido contigo, aunque los argumentos no coincidan plenamente, en que su campaña ofrece expectativas de combinación que no se cumplen.
En fin...que no nos gusta lo mismo, lo cual me parece muy sano.
Joan
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