4.12.08

EL HORTICULTOR AUTOINSUFICIENTE


El Horticultor Autosuficiente, del británico John Seymour, es un clásico de la literatura sobre horticultura aparecido por primera vez en los años 70 y que aquí en España lleva más de 15 ediciones. John Seymour fue uno de los máximos defensores de un sistema de vida autosuficiente, es decir, aquel en el que una familia que contase con una pequeña parcela de terreno (media hectarea sería suficiente) pudiese producir lo necesario para alimentarse, intercambiar o vender en el mercado e incluso solucionarse algunas otras necesidades básicas como construcciones sencillas, carpintería, calefacción y agua caliente, ropa de abrigo, etc.

El libro, junto con su segunda parte titulada "La Vida en el Campo" (el enlace que incluyo remite a una edición conjunta de ambos) se convirtió en una especie de biblia de la vida autosuficiente y aun hoy, más de 30 años después de su aparición, sigue siendo una referencia realmente útil para llevar a cabo pequeñas tareas domésticas desde plantar cebollas a hacer mantequilla, elaborar malta para cerveza, levantar un cercado o preparar abonos ecológicos. Cualquiera al que le pasase por las manos en alguna ocasión ha tenido la sensación de que lo que allí se explica no sólo es factible sino que incluso es sencillo. Ha sido mi caso.

Claro que a la hora de llevar todo eso a la realidad me suelo encontrar con algunos problemas. El primero de ellos es que no tengo una parcela en casa, así que los "experimentos" suelo hacerlos en una que me dejan a unos 15 Km., en una zona alta del ayuntamiento de Teo. Se trata de una zona bastante fría para hablar de la Galicia occidental, con frecuentes heladas en invierno y una temperatura media que está unos tres grados por debajo de la del valle donde vivo. Allí, pese a todo, he intentado ya numerosos cultivos con un éxito relativo.

Probablemente el fracaso de la mayoría de mis intentos no se deba únicamente al clima, tengo que admitirlo. Sin duda habrá influido mi afición a los cultivos exóticos, que no es fácil que prosperen en el clima gallego. Pero por otra parte reconoceré que no siempre soy lo metódico que debería ser y, también hay que admitirlo, no siempre he contado con una zona a salvo de perros con ganas de fiesta. Los resultados, dada la suma de todos esos factores, suelen ser muy pobres.

Con los cultivos locales he tenido algo más de éxito. Algo. He conseguido que prosperasen algunas lechugas, unos cuantos tomates, un puñado de puerros, calabazas, calabacines y algunos pimientos morrones. Con cultivos de otras zonas de la Península he tenido menos suerte: he llegado a cosechar un par de tarros de pepinillos y dos melones. Ni alcachofas ni berenjenas han conseguido dar fruto.

En cuanto a cultivos exóticos mi mayor éxito fueron unos rábanos daikon, de los que conseguí dos o tres ejemplares bastante pequeños. Algo es algo. También conseguí un par de puñados de tomatillo púrpura (primera foto), una planta mexicana aclimatada, según el vendedor, al noroeste estadounidense que aquí acabo dando abundantes frutos aunque, eso si, nunca llegaron a madurar. Lo más que conseguí fue un apático tono amarillo.

Mi árbol de pimienta llegó a alcanzar unos 40 cm. de altura antes de que el invierno acabase con él. Lo mismo pasó con mis plantas de limoncillo o hierba de limón, de las que conseguí que tres sobrevivieran aunque nunca llegaron a crecer más allá de los 15/20 cm. El pequeño granado sufrió las ganas de juerga de un perro al que le pareció un juguete ideal y, en cuanto a especias y hierbas, sólo he conseguido que se me den relativamente bien el perifollo, el orégano, la melisa y la menta. Salvia, albahaca y tomillo no han llegado a durar más de unos pocos meses y otras como el fenogreco o el ajwan apenas han dado fruto. Incluso hay un aguacate que todos los años brota y todos los años, con los primeros fríos, muere. Y eso sin tener en cuenta que si algún día madurase lo tendría bastante complicado para auto-polinizarse sin algún otro ejemplar de su especie cerca.

El último experimento ha sido el jengibre. Y, una vez más, el éxito ha sido escaso. Escaso si somos opimistas. Germiné la planta a partir de un bulbo de supermercado y, en una galería soleada que durante el verano gallego hizo el papel de un invernadero (temperatura y humedad altas) consiguió crecer. Llegó a tener 24 hojas en dos tallos. Pero a partir de octubre, con la bajada de las temperaturas, empezó a amarillear. Hasta tal punto que hace un par de días decidí cosechar el bulbo, fuese del tamaño que fuese. Y, qué caramba, como uno tiene su orgullo decidí que es mejor no publicar la foto. El raquítico resultado, eso si, es muy aromático y suave pero después de meses de cuidados uno esperaría algo más.

No sé si es que no tengo yo cualidades naturales para la horticultura, si se deberá a que me empeño en cultivar cosas imposibles o, más bien, a una conjunción de ambos factores, pero lo único de lo que tengo certeza es de que en cuatro o cinco años apenas he conseguido tres o cuatro kilos de resultados tangibles. No es mucho, pero suficiente para la moral de un gourmet dispuesto a seguir perdiendo el tiempo en estas labores. De hecho ya tengo en mente cultivar unas plantas de te y no me importaría nada intentarlo con café y cacao. Como ya me imagino los resultados, cualquier éxito, por pequeño que sea el fruto, será motivo de celebración. Porque uno puede ser un horticultor poco dotado, pero al menos conserva el optimismo.

3 Comentarios:

Tony dijo...

Pues la verdad es que no paras. me gustaría a mí saber de dondedsacas el tiempo ...

Anónimo dijo...

Yo también tengo un pequeño huerto en casa en el que sólo he tenido éxito con patatas y fresas. Estoy empezando a pensar que ese pequeño terruño cultivado refleja con bastante certeza la personalidad de su cuidador.
Saludos y ánimos.
Enric

baloira dijo...

¿Has probado a plantar frisalis(también llamados alquenquejes)? En mi caso lo intenté hace unos años y tengo unos resultados estupendos, en cantidad y calidad de los frutos.La zona en la que los cultivo es en A Estrada por lo que está cerca de Teo y si te animas te puedo facilitar semillas o una plantita.
Yo con frutos exóticos no tengo éxitos.
También tengo arandanos,tuve escorzonera...