
Los Nahua son un grupo indígena que en la actualidad se reparten por el sur de México y, en menor medida, por el norte de Guatemala. Son el último vestigio vivo de una cultura precolombina que agrupaba a diferentes grupos tribales bajo un paraguas lingüístico común. Todos ellos hablaban lenguas de la famila del nahuatl, conocido también como mexica o azteca. Fueron precisamente los aztecas los miembros de esta extensa familia de pueblos con lengua nauhatl que consiguieron desarrollar una cultura más poderosa. A pesar de ello, o tal vez por ese motivo, fueron también los primeros en caer bajo la apisonadora española a comienzos del S.XVI.
Según cuenta Salvador Novo en su Cocina Mexicana o Historia Gastronómica de la Ciudad de México (Ed. Porrúa, México, 1973)
Los nahuas disponen de varias palabras para calificar la hermosura, para señalar el valor de las cosas. La belleza implícita en una flor permitía adjetivar el sustantivo xochitl y hacer lo mismo con quetzal, o con chalchiú o con yectli -cosas buenas, rectas-. Estas palabras usadas como adjetivos confieren idea de preciosidad.
Pero un verbo -cua- es el que más genialmente creó adverbios y adjetivos que expresan belleza y bondad como lo que es asimilable, lo que deleita no sólo a la vista sino al corazón. Al espíritu y a la carne. Este verbo, cua, significa comer. El adjetivo cualli significa a la vez lo bello y lo bueno, esto es: lo comestible, lo asimilable; lo que hace bien y por ello es bueno (...)
Me parece fascinante ese concepto de la alimentación como belleza; lo que se come no sólo nos alimenta sino que se convierte en paradigma de aquello que nutre el cuerpo, la vista y el espíritu, en materialización de lo bueno. De esa manera, lo más hermoso para los nahua es aquello que se adjetiva como cualli, que se asocia a los alimentos.
En nuestra cultura, cargada de culpas ancestrales, de ayunos, de tabúes y de complejos rituales, en la que la gula es uno de los pecados capitales y el pan y el vino adquieren connotaciones místicas nos resulta casi imposible entender la alimentación como belleza pero, si lo pensamos bien, pocas cosas hay más hermosas que el cuidado por aquello que todos los días consumimos, por lo que nos permite seguir viviendo. Podemos comer casi de todo y casi de cualquier manera, pero el trabajo intelectual que convierte ese alimento en algo agradable, estético, delicado, en algo que refleja nuestra sociedad y nuestra forma de ver la vida debería entenderse, si somos capaces de aparcar por un momento nuestros prejuicios culturales, como sinónimo de belleza. Así lo hacían y lo hacen los nahuas, que carecen de nuestros prejuicios y de nuestras ataduras morales.
Confieso que es una idea que me resulta fascinante.
16.11.08
LA ALIMENTACIÓN COMO BELLEZA
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Gourmetdeprovincias
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21:24
Etiquetas: ensayo gastronómico, gastronomía, Historia de la gastronomía
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