
Me entero a través del blog de François Simon de que Olivier Roellinger ha devuelto sus tres estrellas Michelin y cierra definitivamente su restaurante el próximo 15 de diciembre. Puede leerse el comunicado en la página del restaurante. A sus 53 años se encuentra cansado y ha decidido dejar la cocina.
Hace un tiempo que Michel Bras está dando pasos hacia la retirada. Su restaurante ahora se llama Bras, a secas, sin su nombre delante, y la presencia de su hijo va ganando protagonismo. Se rumorea que en el próximo Forum de Girona puede anunciar su despedida.
Cocineros aun relativamente jóvenes y en la cumbre de una fulgurante trayectoria que deciden dejarlo. Algo nuevo está pasando. Tal vez un cansancio por sobreexposición. Tal vez querían ser cocineros, sólo cocineros. Tal vez lo de iconos mediáticos, empresarios, portada de revista y demás no les interesa y ha llegado a saturarlos. Tal vez esta nueva etapa de la gastronomía en la que vivimos no es lo que ellos pensaban.
O tal vez no. No soy sociólogo, no soy psicólogo. Veo lo que está pasando e intuyo motivos, pero no llego a definirlos. En cualquier caso, será un año triste para la gastronomía si ambos extremos (uno ya lo ha hecho) se confirman.
10.11.08
ALGO ESTÁ PASANDO
Lo firma
Gourmetdeprovincias
a las
12:57
Etiquetas: actualidad gastronomica, cocineros
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1 Comentarios:
yo creo que es una evolución lógica, esta gente lleva toda su vida con unos horarios y unas jornadas de trabajo inhumanas, la alta cocina exige jornadas en ningún caso menores a las 12h, si a esto le sumamos la relevancia y la presión que una vez consagrados conlleva, tiene que ser inaguantable, un jefe mío, chef conocido y estrellado, me comentaba un día comiendo, que es una presión increíble, que todo el mundo espera que cada seis meses saques algo nuevo, algo innovador, y si no lo sacas, pronto te encasillan en el ostracismo y desvían la mirada hacia otra estrella que emerga con mas luz.
Envuelto en esa dinámica de tener que dar siempre algo nuevo, de investigar nuevas cosas, de dar congresos, ponencias, etc. y a la vez conseguir que tu restaurante mantenga una línea emergente y con el máximo standar de calidad siempre, desgasta al mas pintao, por eso entiendo que estos señores, que tendrán su dinero, tienen intacto su prestigio para poder asesorar empresar, ser imagen de marca, etc, pues se tomen una distancia y decidan de una vez vivir como el mas normal de los mortales, si no se está en este oficio es díficil de entender, pero a veces las pequeñas cosas son las que dan sentido a tu vida, el arropar a tu hijo por la noche, el ver una película con tu señora a las 10 de la noche, el tomar una cañita con tus amigos, el poder quedar para jugar un partido de tenis... estas cosas tan cotidianas para la mayoría, para nosotros es algo excepcional de verdad.
Los entiendo perfectamente, es mas, comparto esa decisión de poder dejarlo si puedes incluso antes, y les honra hacerlo cuando están en lo mas alto, la vida se vive solo una vez, y por mucho que disfrutes de la cocina, puedes hacerlo sin renunciar a esas pequeñas cosas.
Estoy seguro que a la mayoría salvo excepciones (Arzak por ejemplo que es un adicto al trabajo..)harán lo mismo en cuanto puedan, solo queda darles las gracias por su trabajo y aportación a la cocina y desearles lo mejor en sus nuevas vidas de gente "normal".
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