
Hoy me han pasado dos cosas terribles, dos cosas que han hecho sonar en mi cabeza la célebre sintonía de esa sección del programa Muchachada Nui titulada Mundo Viejuno. Hoy, de golpe, esas dos cosas me han colocado ante una realidad sobre la que no había pensado: amigos, estamos mayores.
Y no es que me queje. A ver si me explico, estoy cómodamente instalado en la primera mitad de la treintena y encantado con mi edad, pero cuando te das cuenta de que una parte importante de tu vida es, incluso para ti, un recuerdo que ha envejecido mal es que la cosa es ya lo suficientemente lejana como para sonarle a paleolítico a las generaciones más jóvenes.
Hoy, como decía, haciendo limpieza en el armario me encontré con una camisa que ya casi es un vestigio histórico. Poco antes, revolviendo en las listas de canciones del Ipod había descubierto que, efectivamente, hay cosas que envejecen mal. Sin previo aviso me había dado de lleno con el grunge.
Y eso del grunge suena hoy ya a viejo, que no a antiguo, pero entonces... Con quince años estaba completamente obcecado con todo ese movimiento que, visto ahora, de movimiento como tal tenía poco. Pero entonces no había quien me quitase la camisa de leñador, esa que sigue ahí, en el fondo del armario, o las botas militares. Me esforzaba por tocar la guitarra y por dejarme crecer el pelo casi con el mismo empeño y, entre clase y clase, escuchábamos a Nirvana y a Pearl Jam una y otra vez, una y otra vez. Una y otra vez. De vez en cuando se colaba una cinta (si, entonces grabábamos casettes de los discos que un hermano de un amigo traía de Inglaterra y no se nos lanzaba la SGAE a la yugular) de Soundgarden, de Alice in Chains, los más modernos conocían a las Breeders o a Dinosaur Jr. Nos sentábamos en la escalera del instituto, compartíamos una bolla de pan, que costaba 25 pesetas y que era lo que solíamos comprar en el recreo para ahorrar para el fin de semana, y leíamos cualquier fanzine que hablase de grupos que nunca habíamos escuchado. 
El fin de semana nos poníamos nuestras camisas de cuadros y nuestros vaqueros más viejos y salíamos a algún concierto. Si había suerte, porque el Santiago de entonces no era el de ahora y como mucho tocaba algún grupo local que a la semana siguiente, o a la otra, estaría de público en el concierto de tu grupo. Durante el día ensayábamos en locales infecciosos. Algunos, incluso, tenían una guitarra eléctrica. Otros soñábamos con ella y tardamos años en ahorrar lo suficiente. Pero teníamos grupos. Todos. Y todos tocábamos. O eso creíamos.
Me tragué, lo confieso, ese bodrio que es Bocados de Realidad, aunque nunca me gustó Winona Ryder, que era otra de las señas de identidad de la época. También vi Singles (protagonizada por un Matt Dillon al que ya le han dado un premio en San Sebastián por toda su carrera. Eso debería haberme alertado) y todas las películas que se supone que había que ver. Siempre en VHS, en cintas casi borradas por el uso y en casa de amigos. Discutíamos de ética, de política y de la hipocresía de la iglesia con el profesor de religión, que era un bendito, y el pobre nos entraba al trapo y se empeñaba -se ve que el también estaba influenciado por las modas- en que nuestro escepticismo era cosa de la generación X.
Hoy me he dado cuenta de lo mal que todo aquello ha soportado el paso del tiempo. Lo de la Generación X no cuajó, lo del grunge apenas duró un par de años y lo que queda de aquello en mi Ipod suena más viejo que cosas tienen varias décadas más de antigüedad. En la misma lista hay alguna cosa de Hendrix, algo de Coltrane, Rolling Stones, Cream, Ian Dury, The Band, Django Reinhardt, The Faces... y todos han sobrellevado mejor el paso de los años, adquiriendo una categoría, la de mitos, que todo aquello que mi generación escuchaba deslumbrada no ha alcanzado ni alcanzará.
Supongo que a otros, algo más mayores, les pasará al verse con patillas y bigotones, con pelos a lo afro y pata de elefante, con peinados yeyé y fotos junto a la vespa. A mi me ha pasado hoy con esas camisas de leñadores y esa música que está tan desfasada hoy como el punk, el twist o el rock sinfónico.
Así que no puedo evitar acabar dejando este vídeo. El tema no tiene nada que ver, pero la sintonía inicial es la que lleva todo el día dándome vueltas por la cabeza.
30.9.08
MUNDO VIEJUNO
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16 Comentarios:
Jorge, comparto contigo eso de que nos estamos haciendo mayores, yo más que tu, pero el grunge fue y sigue siendo un MOVIMIENTO necesario y que no ha muerto todavía, especialmente mientras algunos nos sigamos sintiendo grunnge. A día de hoy no encuentro ningún otro grupo que me emocione como Pearl Jam, salvo Ben harper, que sin aspecto tan grunge lo es en cierto modo en espíritu, no puedo acultar que soy incondicional de Pearl Jam y te sorpendería ver como
puede seguir enganchando a gente bastante más joven que nosotros, tal vez no lleguen a tanto público como antes, no son Top Ten en las radios, no por no merecerlo, sino por no estar en el punto de mira de productores y promotores de música, no creo que lo pretendan ellos tampoco, pero siguen llenando conciertos, incluso dos días seguidos como hace dos años en Lisboa,cosa que muy pocos grupos se atreverían; espero con inpaciencia su próximo albun y gira, tal vez nos veamos en algún concierto de ellos, con o sin la camisa de cuadros, o si te apetece quedamos y tocamos juntos Small Town, Crazy Mary, Dead Man...., no sabes la ilusión que me ha hecho que le dediques un post al grunge, aunque sea por los malos recuerdos que te trae o por sentirte mayor, yo por la contra estoy muy orgulloso de ambas cosas.
Está claro que coincido mucho más con vosotros en la afición a la buena mesa.
En mi opinión si hubo un ¿movimiento? ¿musical? nefasto, ese fue el grunge. Pocos grupos tan horribles he escuchado como los que nombrais empezando por Nirvana, que no sabían ni afinar.
En fín, podría extenderme más pero para sembrar polémica seguro que basta.
No contestaré si hay polémica ya que esto de los gustos musicales son como el culo: todos tenemos uno y distinto. ;-)
Releyendo tal vez no me expliqué bien. Yo estoy en la mitad de la cuarentena por lo que pasé los ochenta (y sigo ahora) escuchando a monstruos como Ynwgie Malmsteen, Steve Vai, Joe Satriani, Tony Macalpine, Vinnie Moore, etc, cosa que supongo que vosotros no habíais hecho por cuestión de edad, por lo que cuando llegó el grunge me pareció una broma de mal gusto ¿musical?.
Buen post, si señor.
Ayer precisamente veía el divertido anuncio de Coca-Cola de hace unos meses en la que a un chaval de nuestra edad le llaman "señor", mientras explica ciertos detalles sobre nuestra generación.
Qué recuerdos...
Inolvidables "Siamese Dream" de SPP; "Ten" de PJam y el primero de Soundgarden.
De nirvana me quedo con "Bleach" y el popular "Nevermind", además de "In Utero" y el íntimo "Unplugged".
Lo que nunca olvidaré será no haber podido ir al concierto de Madrid cinco meses antes de la muerte de Cobain, teniendo las entradas.
Tal vez en otra vida...
Sr. Gourmet, ¿acecha la crisis de los treinta y tantos?
Me alegra leer los comentarios de Pepe y Matoses, a Toni lo veo un poco más "jevacho" (con cariño), pero creo que todos estamos de acuerdo, en que tus afirmaciones sobre lo "viejo y desfasado" de según que estilos son opiniones respetables, pero cuando menos discutibles.
Pearl Jam, Soundgarden y Nirvana fueron etiquetados fatídicamente como Grunge, asociados con la Generación X y envasados al vacío con una serie de productos comerciales. Eso sólo fue marketing, pero no les quita temas grandiosos. Smells like teen spirit será un himno eternamente, escucho el Riff de Alive y salto de la silla y Like Suicide me dispare el vello de punta. Esto no quita que el año pasado pude ver a mis adorados Dinosaur Jr. y mis tímpanos no soportaron la muralla de Marshalls que llevaba Mascis detrás. Me tumbé en la hierba varios metros hacia el fondo y listo. ¿Me gustó? No, pero si tocas mi "Where you Been" estás muerto. ;-)
¿Qué pasa con otras bandas contemporáneas? Smashing Pumpkins, The Jesus and the Mary Chain, Sonic Youth, Red Hot Chilli Peppers, The Posies (que tocan en Vigo el sábado, imprescindible), Los Planetas (por poner un grupo más cercano). ¿Ya no me gustan? Simplemente me he hecho más selectivo. Antes me tragaba todo, ahora digo estos 3 temas de aquí, estos 5 de aquí.
Historias del Kronen, cantera de grandes actores, que tanto me gustó en su momento, ahora no es más de que una anécdota, al igual que lo sería releer a Julio Verne. Creo que durante la adolescencia y juventud somos como esponjas, y capturamos haciendo nuestro cualquier estímulo que encontremos novedoso, especialmente si rompe con nuestra infancia y nos enfrenta con nuestros padres.
Me hace gracia mucha gente (mi padre por ejemplo) que habla de los "clásicos modernos", me gustan The Beatles, pero ¿cuales?
Los de Wild Honey Pie y Helter Skelter... ah no? ¿qué es ese ruido?
Otra cosita, ¿has escuchado a Triángulo de Amor Bizarro? ¿Por qué llevan dos años de gira? No temas, detrás de ti y de mi vienen otros dispuestos a coger el relevo. Me gusta que ya no estoy en primera fila, pero estoy aí, y me anima ver en festivales como el Primavera Sound, Summercase y Benicassim a padres con sus hijos en un carrito tomando el sol y escuchando la música que les gusta, y a otros que podrían ser mis padres viendo a clásicos como Iggy Pop y descubriendo bandas que para eso son estos eventos.
Conclusión, si eres capaz de escuchar Jeremy sin emocionarte definitivamente estás viejo.
Vaya ladrillo... debería haber escrito algo en mi blog ;-)
P.D. Desde que elijo mi propia ropa, nunca he llevado camisas de cuadros ;-)
Pues llamadme rarito, carca o directamenmte tonto pero no me gustaba Perl Jam, no me gustaba Nirvana y no me gusto nunca Soundgarden ni nada de esa leña que nos inundo durante los primeros noventa y los ultimos ochenta... pero todo a mi alrededor era grunge, todo, y underground (tiendas a pares) y generación X y la Winona y todo muy rebelde y tal...
Épocas. Creo que faltan décadas para que cojamos realmente distancia suficiente para valorar que fue lo que nos paso por encima por aquel entonces...
Interesante post, Gourmet. Eu, en cambio, penso que unha das calidades da música é a súa atemporalidade. Toda música é nova no momento en que se toca (ou reproduce) porque a quen a escoita lle di cousas novas. Nese sentido, non é a música que escoitabas aos 15 anos a que envellece, es ti, son eu, somos nós. E o que che dicía hai uns anos non é o mesmo que che di agora.
En canto aos grupos dos que falas, creo que, en xeral, o seu mérito foi recoller unha tradición americana, que abrangue dende os grupos garaxeiros como os Kingsmen ou os Sonics, pasando polo son Detroit (MC5, Stooges) e os alternativos dos 80 (de Black Flag e Hüsker Dü aos Replacements ou Sonic Youth) e actualizala para os seus contemporáneos. Co que hai que quedarse, ademais das boas cancións, é con ese espírito indie (o punk, en definitiva) que, como unha onda cíclica, é a necesaria resposta aos monstruos AOR de todas as épocas. E eu non son (nin fun) nada fan do grunge: penso que é o mellor que fixo Pearl Jam foi o "Mirror ball" con Neal Young (síntoo, Pepe), pero o "Touch me I'm sick" de Mudhoney segue a dicirme cousas. Creo que actitudes coma as do punk seguen vivas e se encarnan en novos grupos e novas linguaxes, e que seguen a ser moi necesarias. Saúdos!
Pocos posts de este blog han suscitado tantas opiniones en tan poco tiempo, cosa que me encanta y que me hace ir uno por uno:
Pepe:
Reconozco que en mi lista de más escuchadas aún están Jeremy y Animal, de Pearl Jam, como Interstate Lovesong o Vasoline de Stp o Cannonball de The Breeders. Pero para mi gusto muchos de los temas de Nirvana, Alice in Chains o tantos otros no han envejecido bien: el otro día me pasó con Lithium y no hace tanto con Man in the Box, de Alice in Chains.
Y no me trae malos recuerdos, en absoluto, solo recuerdos más lejanos de lo que imaginaba.
En cuanto a tu propuesta de tocar solo te diría una cosa: día y hora.
Toni:
Yo, más bien, soy de la transición de todo ese fenómeno del AOR de finales de los 80 al grunge. Es decir, empecé con Bopn Jovi, Europe, Poison, Motley Crue, Cinderella y todo eso y luego pasé al grunge.
Matoses:
Qué te voy a decir. Ese concierto y el de Guns n'Roses en el Calderón fueron dos de los que me perdí muy a mi pesar.
Makeijan:
Creo que no acecha. Creo. Y estamos de acuerdo en lo básico. Lo que cambia, fudamentalmente, es la forma de escuchar. Cosas que con 15 años te emocionaban hoy no te dicen nada, conciertos en los que todo lo que pedías era pasarlo bien con los amigos hoy, con suerte, te parecerían un recuerdo nostálgico.
Recuerdo cuando el hermano de un amigo llegó de Inglaterra con un disco de Pearl Jam, otro de The Breeders, otro de Sonic Youth y otro de The Black Crowes. Como dices, son recuerdos que quedan para toda la vida y de ahí hay temas que siguen poníendome los pelos de punta. Por cierto ¿fuiste al concierto de Black Crowes en Pontevedra?
De todas formas, y aunque claro que todavía hay algunas cosas que me interesan, para mi gusto muy poco de esa generación ha envejecido como un solo de Hendrix o como el White Album de los Beatles. Claro que comparar con Hendrix o los Beatles es comparar con lo mejor de lo mejor.
Claro que escucho cosas nuevas, claro que me dejo a muchos en el tintero (recuerdo un verano que nos empeñamos en hacernos la famosa foto del calcetín de los Chili Peppers. Y nos la hicimos). Tras esa etapa grunge descubrí a otra gente como a Stephen Malkmus (tremendo), Cake (buenos a ratos), Ryan Adams y toda una serie de músicos independientes a los que fui llegando de rebote a través de esa música. Lo último, el estupendo Iron & Wine, aunque en una línea distinta.
Jose Luis:
Igual es cierto que todavía nos falta perspectiva. Pero a mi hay discos de Rem de esa época que a día de hoy me dicen mucho más.
Borralleira:
A través deses grupos de Seattle cheguei a MC5, a Grand Funk Railroad, a experimentos como Hawkwind e por suposto a Neil Young... e de aí a Buffalo Springfield, a Tom Waits, a Zappa, a Poco, ós Flying Burrito. Aínda que só fora por iso, o grunge para min xa tería pagado a pena. Sen esquencer que hay temas de Pearl Jam, como Jeremy (por seguir con Makeijan) que me parecen magníficos. E riffs de guitarra, como o de Heart-shaped Box ou o de The Day I Tried to Live, que penso que aínda hoxe podería tocar durmido, a forza de insistir neles.
Para todos:
Vista la bonita tanda de nostálgicos que he juntado, ¿Para cuando una Gastro-Retro Grunge Band?
Gourmet,
En el de GnR´s si que estuve. Y no te lo vas a creer: la chica que me acompañaba cogió al vuelo una de las batucas del batería.
Me apunto a la iniciativa. Yo no me quité las doc martens y el vestidito de flores hasta bien entrados los noventa. Es que lo que la gente no entiende ni quiere recordar es el lamentable estado de la música que se oía por ahí antes del grunge (salvando el poco indie inglés que se oía en alguna radio. Manchester forever!). El verano del 91, que fue cuando oí por primera vez a Nirvana -ya salió la abuela Cebolleta- lo que chanaba en las radios eran Millie Vanilli, Bryan "empalagoso" Adams, Whitney Houston y Roxette. Vaya si el grunge no fue una mejora.
Mar:
Es cierto. Por aquella época los que escuchábamos a los grupos de heavy "soft", como los que cité más arriba, empezábamos a estar completamente desfasados y lo que se llevaba era una oleada de pop almibarado. Además de los que citas eran inevitables, en cualquier sitio al que salieses, Jason Donovan, Chesney Hawkes, Sergio Dalma, Modestia Aparte, John Sekada, OBK, Martika, Michael Bolton... (no me acordaba de muchos de ellos, pero es sorprendente lo que uno recuerda gracias a Google).
Dadas las circunstancias claro que el grunge fue una mejora inmensa. Y es cierto, reconozco que igual he sido un poco radical, hay algunas cosas que se salvan. Ya he comentado algunos temas de Pearl Jam y nadie le quitará la categoría de himno generacional al Smells Like Teen Spirit. Confieso que hasta me alegré al encontrar, en el 2004, al cantante de los Stone Temple Pilots al frente de Velvet Revolver (Guns n'Roses y el Grunge unidos en una única banda, si me lo dicen hace 15 años no me lo hubiese creido). Pero en general, como estética o como movimiento, ha quedado muy desfasado aunque, ahora que lo pienso, que sea yo el que dice esto, que sigo enganchado a Led Zeppelin, Black Sabbath, Hendrix y demás...
De todas maneras, no quiero olvidarme de que en esos años, además de pop meloso y grunge, hubo magníficos discos de heavy, como el Black Album de Metallica, el cúadruple Use Your Illusion de Guns n'Roses y otras cosas más que interesantes. Fueron años estupendos para REM, recuperamos a Eric Clapton, Dire Straits agotaban una época (los 80) de sintetizadores, solos interminables y conciertos gigantescos, los discos de blues de Gary Moore, etc. Aunque, para compensar, tuvimos que descubir toda aquella estética pseudo new age, con Kenny G a la cabeza.
En fin, qué recuerdos.
Para, la xantanza-retro-grunge, fecha y hora también.
Vi a Black Crowes en Pontevedra, pero ya no me gustaron. La energía corría por mis venas, y ese rock sureño era demasiado tranquilo. Una banda a revisitar... ;-)
No fui a ver a Pearl Jam por culpa de un temporal, en el que sólo dos de los 5 o 6 que teníamos entrada se atrevieron a ir hasta Donosti, pero Rage against the machine, y Smashing Pumkins en el primer Festimad... están entre mis mejores recuerdos.
Tienes razón: "Qué tiempos..."
Pues para mi The Southern Harmony and Musical Companion tiene tres o cuatro temazos: Sting Me, A Thorn in My Pride (sobre todo hacia el final), Remedy, etc. Además, es el disco que cronológicamente coincide con la época de la que hablamos. Como dices, "revisítalo".
Por cierto, Pepe, se me pasó ayer: no me siento especialmente mayor y, al igual que tu, estoy orgulloso de toda aquella época, de los estupendos ratos que nos hizo pasar (a muchos, por lo que veo) y de lo que me ha quedado de ella.
Si acaso, una cierta nostalgia.
Para el personal gallego, si quereis ver a un guitarrista que toca con una cuerda más que todos los del grunge juntos (sí, a veces soy un provocador ;-), el viernes 30 de Octubre en la sala A! de Vigo toca Paul Gilbert (Racer X/ ex-Mister Big).
Gourmet: o problema de montar un grupo paralelo ás xantanzas será o de todos os grupos: hiperinflación de guitarristas (me parece). Por certo, eu tamén vin aos Black Crowes en Pontevedra e lembro que me aburriron bastante. En canto ao pop almibarado, sempre o houbo e haberá, nos 50, 60, 70, 80, 90 e agora mesmo. Pero os 80 tamén foron os anos dos Smiths e dos Pixies, por citar dous grupazos de cada beira do Atlántico, que seguen plenamente vixentes.
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