1.6.08

VI XANTANZA: POR TIERRAS DE O RIBEIRO



Para proponerme que me levante a las ocho de la mañana un día no laborable hay que ser un temerario, un inconsciente o tener algo realmente apetecible que ofrecer. Y como fue este último el caso, puedo decir que el día empezó bien, a pesar del madrugón.

Así que a primera hora de la mañana, y tras el café de rigor, nos reunimos los Blogastrónomos Galegos, acompañados en esta ocasión por dos invitados que son un auténtico lujo y una gozada de compañía, al pie de las ruinas del castillo de Ribadavia, donde nos esperaba un microbús que, muy acertadamente, alguien propuso que nos transportase a lo largo de esta jornada. Desde allí, y acompañados por un técnico de la Estación Enolóxica do Ribeiro, comenzamos el recorrido metiéndonos entre las viñas de San Cristobo, donde pudimos conocer algunas peculiaridades de esta D.O., del cultivo tradicional y de la situación actual.

El recorrido tuvo su segunda parada en las bodegas Coto de Gomariz (Barro de Gomariz, Leiro), donde su gerente y su enólogo, dos auténtico locos del vino (en la mejor de las acepciones), nos explicaron su proyecto y nos montaron en dos todoterreno para subirnos a las viñas de albariño que tienen colgadas sobre el valle del Avia. Allí, directamente sobre el terreno, pudimos conocer los tipos de suelo y su importancia en el producto final. Pisando los suelos arcillosos, teniendo en la mano los esquistos y atravesando más tarde las zonas graníticas se comprende mucho mejor la complejidad de este antiguo Coto de Gomariz, propiedad en época medieval del monasterio de San Xusto de Toxosoutos (Lousame, A Coruña).


Es desde esas laderas desde las que se puede apreciar, aún hoy, la estructura que el coto fue adquiriendo desde esos tiempos medievales. La iglesia románica, con los restos de una bodega del S.XIII junto a ella, domina el pequeño valle desde un outeiro rodeado por viñedos y pequeños núcleos de población en los que suele destacar una bodega. Ahí están Coto de Gomariz, Vilerma o el proyecto de Jose Luis Cuerda, entre otros. Las horas de exposición al sol y los vientos son los que mandan, por eso el bosque se hace con las laderas a partir de los 200 m. de altitud y sólo en los últimos años los viñedos han empezado a ganar altura. Vale la pena, como decía, asomarse a este pequeño valle desde lo alto para entender lo que tiene de especial y la estructura que tan bien ha preservado.

De alli bajamos nuevamente a la bodega, donde tuvimos oportunidad de probar algunos de los vinos en los que trabajan, tanto de los que ya se comercializan, como el Gomariz X (albariño y treixadura) o el Coto de Gomariz, como de los experimentos que están haciendo, como un tinto que aún está en barrica y que, en general, gustó bastante.

La siguiente parada la hicimos en una bodega de proporciones más modestas, heredera de la tradición de los pequeños productores. Allí, en Adegas Valdavia (Cuñas, Cenlle), conocimos otra forma de trabajar, nos metimos una vez más entre las viñas, y pudimos probar vinos diferentes. En este caso el Cuñas Davia 2006, el de 2007 y, aquí también, un tinto que todavía está en barrica. Y de allí salimos ya, pese a todas las prevenciones, con un andar ligeramente miudiño miudiño.

El autobús nos trasladó desde allí a Viña Costeira (Valdepereira, Ribadavia), el gigante de la zona, una cooperativa que aglutina más del 50% de la producción de la D.O. Su gerente, Argimiro Levoso, que tendrá su post correspondiente, nos hizo sentir como en casa y fue capaz de transmitirnos su entusiasmo por el trabajo que desarrolla. Una pena que se nos hiciera tarde y tuviésemos que marcharnos sin dedicarle todo el tiempo que la visita hubiese merecido. Pese a todo, tuvimos tiempo para hacer una cata de todos sus treixadura en la que hubo alguna sorpresa.

La comida la celebramos en el Casal de Armán (San Andrés, Ribadavia). El menú se abrió con una serie de entrantes para compartir entre los que había una selección de quesos gallegos, croquetas y empanada. El plato principal permitía optar entre una costilla de ibérico asada o un solomillo de ibérico en salsa. A los postres, de nuevo un variado de especialidades de la casa. Todo ello acompañado por el Casal de Armán que ellos mismos producen.

En cuanto a la oferta gastronómica del local tengo que decir que, tal vez por los antecedentes de anteriores Xantanzas, por la filosofía del encuentro o, reconozcámoslo, por el importante retraso con el que llegamos, estuvo ligeramente por debajo del resto del programa, en mi opinión (que espero que nadie se tome mal). No pretendo con esto decir que sea una mala opción, ya que el comedor resulta agradable, el lugar es realmente bonito, con unas vistas impresionantes sobre el valle y la posibilidad de visitar la bodega tras la comida es un punto extra a su favor. Debemos tener en cuenta, además, la escasa oferta gastronómica de la zona. Pero no quiero parecer negativo: el ambiente y lo agradable del local hicieron que un menú convencional de este tipo de locales diese pié a una comida de la que salgo con una buena sensación y aún mejores recuerdos.

Ya mediada la tarde nos acompañaron a la bodega, nos explicaron su filosofía de trabajo y nos permitieron probar uno de sus experimentos, un vino naturalmente dulce a base de uva moscatel sometida a un curioso tratamiento, que me gustó mucho.


Desde allí, el autobús nos dejó en el lugar del que habíamos partido. Y de allí nos marchamos, bastante remolones, los que regresábamos a casa, mientras el resto se disponían a visitar el casco antiguo del pueblo y a continuar la ruta haciendo noche en la bodega de Viña Mein, que cuenta con un buen alojamiento. Pero eso tendreis que consultarlo en otros blogs.

Al final, un programa cargado pero excepcional en el que tuvimos la posibilidad de aprender bastantes cosas, de probar unas cuantas más y de reirnos un buen rato. No quiero dejar de dar las gracias, una vez más, a Sole y a Manolo por el impresionante trabajo de organización y a todos los Blogastrónomos asistentes por conseguir una jornada difícil de superar. Siempre es un placer reencontrarse con viejos amigos, pero aún lo es más cuando el ambiente es tan cordial y lo que se hace durante el día tan apetecible.

Me dejo muchas cosas en el tintero, pero para un resumen general hay más que de sobra.

7 Comentarios:

Toni dijo...

Unos días que se está de desconectado del Internet y casi lleva más tiempo el ponerse al día de toda la lectura pendiente.

Ya veo que no perdiste el tiempo estos días. Muy guapas las fotos de Somao. A pesar de pasar la carretera al lado es un pueblo muy poco conocido.

Yo anduve por la Toscana. En cuestión gastronómica vine algo decepcionado. Muy buen producto, pero en general un nivel mediocre en los restaurantes, incluidos los recomendados por la guía de las ruedas.

Tunu dijo...

Perdón por la corrección, pero varios blogastrónomos estáis usando Viña Mein cuando es Viña Meín, con tilde. Es una gran bodega cuyo nombre debemos usar correctamente, sin pronunciaciones extranjerizantes.

Jose luis Louzan dijo...

Pero que poca pena me dais joe.

Tres bodegas por la mañana, otra por la tarde, las impresionantes vistas de la comarca del Ribeiro y costilla de cerdo iberico o solomillo de iberico con salsa.

Vale, ahora vais y me explicais quien es el guapo que no se rie y disfruta como un enano (jeje). Asi cualquiera¡¡¡

Que potra. Haber cuando abriis el periodo de recepción para la proxima Xantanza que yo se de un candidato jaja

PD: Viña Mein es quien no utiliza acento en sus botellas.

Sole dijo...

En primer lugar, para Manuel y para mi fue un gusto organizar ésta "bebenza" y ya estamos pensando en el Duero para dentro de un año...(jejeje)
Bromas aparte, fue un día casi perfecto (me adhiero a que la comida no fue el punto mas alto, y pido las disculpas del caso por lo que me corresponde)

Lo de Via Meín, es confuso ya que las letras mayores de sus etiquetas y de la web, está sin tilde, pero si es cierto que en todos los documentos explicativos, aparece la i, acentuada claramente.

Eso si, cuidado con lo que publicas de aqui en mas, porque tengo una foto que puede comprometer seriamente tu carrera, profesional y gastronómica.

milu dijo...

Pero que bien lo habéis pasado!! Qué envidia!!

Es posible anotarse para una futura??

Si es que siendo de Vigo no me lo puedo perder...


Milu.

Gourmet de provincias dijo...

Sole:

No hay ninguna disculpa que pedir. La cosa fue un éxito, sin más. Y lo fue gracias a la organización.

Dadas las posibilidades de la zona y el programa, la cosa estuvo bien.

Creo que estamos todos de acuerdo en que no queda más que felicitaros.

Y mi correo está esperando por esa foto. :-)

El Viajero dijo...

Estupenda bitácora