
Esa es la pregunta que me viene a la mente al leer la nota de prensa que ha empezado a circular esta tarde y en la que se incluyen las declaraciones de Santi Santamaría al recibir el "Premio de Hoy" de manos del ministro de cultura.
¿Tener una postura o tener la postura opuesta a la de...?
No seré yo quien se atreva a dudar de las virtudes profesionales de Santi Santamaría, grandísimo cocinero cuyas virtudes son aún más si le sumamos el trabajo que hace de reivindicación de lo autóctono y de lo tradicional. No lo haré porque creo que no se lo merece.
Pero si que criticaré que en los últimos tiempos sus declaraciones suelan ser andanadas de tono entre provocador y encendido dirigidas exclusivamente a un tipo de cocinero y, concretando más, a un cocinero en concreto. Hoy ha sido claro: Hoy tengo con Ferrán un divorcio enorme, conceptual y ético, y tanto él como su magnífico equipo van en una dirección contraria a mis principios
Me cuesta creerme la postura de quien el año pasado criticaba el elitismo y el esnobismo de determinados tipos de cocina e incluye entre sus platos verdaderas muestras de cocina elitista y diría que esnob, como aquella langosta con trufas que, según tengo entendido, no resultaba precisamente (como es lógico) asequible para todos los públicos.
Me encantaría que por una vez Santamaría hiciese unas declaraciones en positivo, alegrándose de los éxitos de una cocina que no es la suya o, simplemente, valorando lo mucho y muy bueno que lleva años ofreciéndonos. Lo contrario da la sensación de alguien que mira siempre por encima del hombro para ver lo que hace el otro y colocarse justo en el punto opuesto.
Santamaría tiene mucho más que ofrecer que su enfado y su contraposición. Está muy bien no comulgar con determinadas actitudes o estilos, pero mejor está convencer con lo que haces y no alardear todo el día de lo que no haces, olvidarse un poco de lo que hacen los demás, no dejarse llevar por el ruido mediático y hacer lo tuyo. Lo otro es estar con un ojo en la cocina de Can Fabes y el otro en Roses, y eso, aparte de no ser demasiado elegante, no creo que conduzca a nada bueno.
13.5.08
¿POSICIONARSE O POSICIONARSE CONTRA?
Lo firma
Gourmetdeprovincias
a las
21:55
Etiquetas: actualidad gastronómica, personal
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9 Comentarios:
¿Y no te parece que en demasiadas ocasiones es cierto entorno digase especializado digase con ganas de bronca, el que lleva a estos chefs estrella a hacer o decir cosas que mejor estarian quedandose en sus cabezas?
Por cierto que esta noche en la SER va a estar Santi Santamaria, atencion.
Ahora esta Aduriz. Justo en este dia tan triste para todos, lastima, una vez mas la cocina queda en segundo plano.
¿Porque es todo tan duro en este pais ahora?. ¿Soy yo o hace veinte años que un cocinero triunfase como lo hacen Adria o Arzak era solo motivo de elojio constante?
Creo que la has clavado con tu comentario, Gourmet. Por otra parte, Santamaría ha de tener claro que, sin la figura de Ferran, él no sería lo que es... o mejor, rectifico: seguiría siendo lo que es, un gran cocinero, pero sin la relevancia pública que, gracias fundamentalmente a Ferrán, tienen él y los demás grandes espadas de la cocina española.
Amfortas:
Es que lo primero que me viene a la cabeza cada vez que leo unas declaraciones de Santamaría en los últimos tiempos es ¿Pero alguien ha escuchado a Adría, a Arzak, a Ruscalleda o a cualquiera de los grandes aprovechar un homenaje, una entrega de un premio o una ponencia para arremeter conta Santamaría o cualquier otro?
Hasta donde yo sé, y a pesar de que muchos de ellos tienen más posibilidades de hacerlo y sus palabrans tendrían mucho mayor eco, sólo se refieren a la cocina de otros para alabarla o para destacar la diversidad de criterios.
Y eso es lo que Santamaría hace años que no hace.
Yo estoy hasta aquí de Santamaria. ¿Cuántas de sus recetas en El País no llevan una lista larguísima de ingredientes (o productos que son de imposible uso en una cocina doméstica)? ¿Cómo se atrevió a hacer un libro de cocina sana cuando obviamente su notable sobrepeso no es exactamente saludable? ¿O como se le ocurre hablar de venderse o no venderse, cuando él no opta precisamente por los precios populares (y además, los restaurantes, y menos cierto tipo de restaurantes, no son ni han sido nunca ONGs)? Y así, tantas otras. Con él me pasa como con Arola. Serán grandes y buenos cocineros, pero cuando los oigo hablar me digo que no tengo mayor interés por probar lo que cocinan, que me agrede y me aburre su concepción de la gastronomía como pedestal de cierto ego, en la que uno tiene que estar con ellos o contra ellos. He dicho.
¿Y no será simplemente que le tiene envidia a Ferrán Adriá?.
haber, haber;
Santi Santamaria ejerce deapostol de la cocina que hace. Arola no.
Sergi Arola sera mejor o peor, pero al menos se expone al foco publico, a la critica, al debate. LO hace en la radio, lo hizo incluso en la tele (la cocina del infierno?) y lo hace en prensa.
Y corre el peligro de que no se este de acuerdo con el pero mientras otros solo salen para hacer este tipo de comentarios y se esconden de nuevo en su cocina el esta expuesto a la luz publica a diario.
Ya, pero Arola tampoco acepta las críticas (cerró su blog por una, llamando "terrorista" a quien se la había hecho: a eso le llamo yo promover el debate, por sangrienta que fuera dicha crítica) y opina sin rubor y pontificando de temas que se le escapan (soltó unas cuantas perlas sobre los cómics que mejor se hubiera callado). Además, lo de exponerse no es excusa, también lo hace Belén Esteban y eso no la legitima. Como profesionales de lo suyo, tanto Arola como Santamaria me parecen maestros, pero hay momentos en que se merecen un sonoro "¿por qué no te callas?". Creo que debemos plantearnos muy seriamente cuál es el papel del cocinero en la plaza pública. Porque el común de los mortales no comerá en los restaurantes de esta gente, pero sí puede apreciar y agradecer lo que ellos tengan a bien transmitir de sus conocimientos. El resto es autopromoción y ruido mediático.
No sé si envidia o un cierto resentimiento, pero creo que en todo caso, sea lo que sea, es fruto de mirar demasiado para los demás.
Me gusta el Santamaría cocinero, pero me gusta menos cuando cae en demagogias como hablar de esnobismo, cocina para nuevos ricos y elitismos y a continuación abre un restaurante, EVO, que se inaugura con un menú de 100€ y que a los pocos meses está en la Guía Michelin (igual en otro caso él hablaría de trato de favor); asesora otro en un hotel gourmet en la provincia de Toledo con precios similares (tanto de menú como de alojamiento), es decir, de todo menos precios asequibles; tiene o tuvo en carta el mencionado plato de langosta con trufas que, por lo que me cuentan, rondaba los 70€, lo que lo convierte en uno de los platos más caros presentes en una carta en España; libros que no bajan de 60€ (otra vez precios populares, nada de elitismo ni esnobismo), salvo uno que es, casualmente, el único que tengo...
Y si a eso le sumamos que no desdeña la presencia en medios, los homenajes o los premios y que sus bravuconadas, como la parte más escatológica de su declaración de principios el año pasado en Madridfusion, se acercan peligrosamente a la llamada de atención para los medios (esos a los que luego se critica) o incluso a eses papel de bufón del que ayer mismo hablaba lo cierto es que la cosa me suena a pose. Y a pose que no me gusta, además.
Pero como cocinero no le hago ningún reproche. Hablo de su otra vertiente, esa que critica en otros pero que el también practica con cierta asiduidad.
Personalmente me parece enriquecedor que halla voces que den contrapeso a la historia. Que agranden el debate y aporten diversidad de puntos de vista.
Pienso que las palabras del Sr. Santamaria no hay que situarlas tanto contra el Sr. Ferran, sino mas en un marco general.
La cocina que realiza Adria, solo esta al alcance de Adria ( y unos pocos), con ese talento y esos medios. Me refiero a 40 o 50 cocineros para 40 comensales, un solo servicio al dia y 6 meses por temporada, por ejemplo.
Y son muchos los ejemplos en la actualidad, de profesionales que se lanzan a intentar (mas bien, solamente copiar) esa cocina sin las premisas necesarias , de talento y medios,antes mencionadas. Dando lugar a saltos malabaristas de fatidico resultado.
Hoy en dia es comun ver en las cocinas espesantes, Xantanas y demas con el unico criterio de apuntarse a una supuesta modernidad. Careciendo su uso por parte de estos profesionales, ni de los medios necesarios, ni de los estudios y criterio que el dia a dia imposibilita.
Por mi parte SI rotundo a la cocina de Adria. Pero echa por el, con su talento y sus medios. Lo uno sin lo otro, bajo mi perspectiva, carece de criterio.
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