2.9.07

FRASES PARA LA REFLEXIÓN GASTRONÓMICA: PAU ARENÓS


Cualquiera se atreve con El Bulli. Al mes de abierto, los blogs ofrecen las fotografías de los platos sin que nadie se haya detenido a pensar si es o no piratería. Falso: lo saben, no les importa; de lo que se trata es de ser los primeros en abatir la pieza. Antes colgaban las cabezas de los jabalís en los gabinetes y ahora, la foto de los piñones verdes con piña. Los comensales han cambiado el tenedor por la mini cámara. Top mantel en lugar de top manta. De Gibraltar a la Patagonia hay un ejército de espías tomando nota de los planos secretos.

Pau Arenós, crítico gastronómico. Vino + Gastronomía, Nº219.

Solo un par de apuntes sobre ese equiparación entre top manta y lo que aquí se llama, muy desafortunadamente, en mi opinión, top mantel: Quien fotografía un plato de El Bulli (o de cualquier otro restaurante) está fotografiando algo que ha comprado (cosa que no siempre hacen los críticos profesionales, por cierto, y que me parece una diferencia que no debemos dejar de señalar), es decir, que es suyo y lo hace, además, públicamente y en un lugar en el que ni a la entrada ni a la hora de servir ni a la hora de hacer la foto se le advierte de que existan restricciones al respecto. Quien hace esto lo hace sin ánimo de lucro y, en todo caso, no está copiando una obra original protegida ni, desde luego, lo está haciendo en su formato o soporte original. Además, no se puede olvidar que tras este fotógrafo no hay una mafia que se lucra mediante esta actividad, no se explota a nadie y no se actúa desde la ilegalidad. Quien fotografía un plato en un restaurante no está haciendo perder ni un céntimo a su autor (ya sea autor conceptual o material), incluso cabría argumentar que a veces ocurre precisamente lo contrario ¿O también vamos a cuestionar el efecto reclamo de los blogs?.

Creo que son diferencias más que suficiente como para que la simple equiparación constituya un insulto en si misma. Al margen de las muchas cuestiones que el párrafo suscita, sobre las que habría bastante más que discutir. Pero para eso lo publico, para que podamos (todos) reflexionar sobre su contenido que, por cierto, por momentos no parece haber sido demasiado reflexionado en su origen.

Y, por cierto, yo no he cambiado el tenedor por la minicámara. Ya solo me faltaría eso. Los uso los dos, y a mucha honra. Y aún falta la primera ocasión en la que algún “afectado” me dice algo al respecto. Así que eso de equipararme/equipararnos con el top manta... En fin.

Acabo con una pregunta ¿No empieza a oler ese acoso y derribo de algunos críticos (no es la primera vez que lo comento) contra lo que parecen entender, por mucho que se empecinen en marcar las distancias, como una competencia que no les hace ninguna gracia?

13 comentarios:

YERGA dijo...

¡¡¡Bienvenido!!!, los "gorrones" de blogs saludamos tu vuelta con entusiasmo, y si necesitas una camara de fotos la de mi "santa" está a tu disposición, yo no la se usar ,es muy "modelna"

GDAPC dijo...

Vaya personaje.Reflexiones asi no creo que le lleven a ninguna parte.Solo falta que ahora en los restaurantes cuelguen carteles de "Prohibido hacer fotos", como en los museos y las catedrales...En fin...

Pues nada, blogueros al trullo por fotografiar ensaladas y fuera...:)

el pingüe gourmet dijo...

Buen regreso, sí señor.
Desconcertado me tiene Arenós. Leí a principios de mes este artículo en vino + gastronomía y no le pillo el punto. No sé si lo que dice lo dice enfrentándose a los blogs o deja caer la semilla para que se abra un debate. A primera vista es, efectivamente, un visión bastante alejada de lo que hacemos los bloggers. ¡Ojo!. No digo que no haya alguien que quiera comer por la patilla, que vaya a los restaurantes a piratear o yo qué sé, pero eso también es publicidad gratuita, la que hace quien copia y la que se hace publicando las fotos. En fin, tiempo al tiempo, así veremos qué es en definitiva lo que se nos achaca y que a algunos parece, a primera vista, que les irrita.
Un saludo.

Javi dijo...

De acuerdo con tu opinión, hasta las narices de que nos criminalicen por todo comportamiento que no va en línea con sus intereses...

gastronomofurioso dijo...

Joder, lo que faltaba, encima de cornudos apaleados...mejor no hablemos de cocineros que se pertrechan de cámaras y fusilan sin piedad en sus cartas esos platos

Álvaro Roldán dijo...

Hace un tiempo leí en Directo al paladar el caso de Wagaboo, un restaurante madrileño que inicialmente impidió a la gente de Cucharete realizar fotografías de sus platos. Tras la crónica de Cucharete los directivos de Wagaboo ofrecieron sus disculpas.

Y al parecer no es el único caso de restaurantes que prohiben hacer fotos, hay unos cuantos ejemplos.

Pero si te impiden hacer fotos (están en todo su derecho de hacerlo) con las mismas te levantas y te marchas (estás en tu derecho). Y si no te lo impiden supongo que no tiene que venir ningún crítico a decirte lo que tienes o no tienes que hacer con esas fotos. Supongo que algunos ven peligrar su empleo.

Mar Calpena dijo...

La crisis ya se está produciendo en Estados Unidos. Mario Batali arremetió contra los blogueros que hacían críticas de su restaurante habiendo comido allí sólo en una ocasión. En uno de mis blogs favoritos, "The amateur gourmet" se creó un interesantísmo debate sobre los límites de los blogs. Podéis leer todo lo dicho en http://www.amateurgourmet.com/the_amateur_gourmet/2007/06/in_defense_of_f.html

Mi opinión personal: En primer lugar, un blog sobre gastronomía no hace la misma función que una crítica periodística, por lo que no entiendo muy bien el miedo de los críticos "oficiales" a lo que perciben como competencia. Cuando leo una crítica en un blog, lo que busco es la crónica del consumidor de a pie, la experiencia personal y un complemento, si acaso, a lo dicho en los medios. Una crítica "no profesional", sin embargo, tampoco tiene que ser una barra libre para despotricar contra alguien porque sí, pero es raro que eso ocurra. Los blogueros trabajamos "por amor al arte", pero no le quitamos el pan a nadie (todavía).
Por otra parte, como se ha dicho, si me pago la comida tengo todo el derecho del mundo de fotografiarla. Si alguien quiere copiar los platos de un restaurante, lo va a hacer los saque yo en mi blog o no. Me parecen ganas de exagerar por parte de Arenós, sinceramente.

Mar Calpena dijo...

Por cierto, no me sale lo de linkar... Si no conseguís acceder, en el motor de búsqueda de la página poned "food bloggers Batali" y os saldrá el link...

Sole dijo...

Creo que la respuesta esta en tu pregunta final.
Guste o no,la pasión y la honestidad de los blogs que se dedican a gastronomía,suele ser muchas veces la unica via de información fiable,para mucha gente.Basicamente porque no somos criticos,sino porque hablamos-escribimos-fotografiamos desde la posición mas cercana,respetuosa y admirativa,la del consumidor. No pretendemos piratear ningun plato,sino mas bien homenajear la buena cocina y difundirla.
Somos del Top Mantel a mucha honra.

Cast dijo...

Estoy deacuerdo con reflexión del último párrafo del post. Por supuesto que la notoriedad que están alcanzando algunos blogs en el "mundillo"... y el nivel de conocimieno de muchos de ellos molesta a algunos críticos. Y por cierto, algunos críticos deberían "piratear" la forma de escribir de algunos blogueros...

Yo acudiré a un crítico profesional cuando quiera leer un análisis "profesional" de algún restaurante. Pero cuando quiera conocer o comparar sensaciones vividas en un un local; o quiera hacerme una idea de lo que me voy a encontrar en tal sitio... muchas veces prefiero la opinión de un apasionado cliente... que es lo que yo soy.

Y adelante con las fotos... que nadie puede prohibirlas!!!

Anónimo dijo...

En el Bulli si te has olvidado la camara te venden una de usar y tirar, o sea que Pau ellos mismos incitan a hacer la foto. No es ademas propaganda gratuita y a todos les va bien?

eldiletante dijo...

!Qué tarde llego!. DEmasiados frentes últimamente. Os aseguro que no paro de recibir muestras de rechazo por el "establishment", tanto crítico como hostelero. En cuanto a nuestra defensa, ya se ha hablado muy bien en los post anteriores: cercanía, inmediatez, "amor al arte gastronómico", ausencia de las ataduras de los intereses.... en nuestra contra, la falta de tiempo, medios y número de experiencias.POr eso echo de menos que no seamos más, para así ir supliendo esas carencias entre todos. Un saludo, y ¡forza a los blogs!,

nopisto dijo...

Como casi siempre, estoy con Mar, los blogs ayudan, y más que criticar a los restaurantes dejan en evidencia a los críticos, a los que no creo que sustituyan, sino que complementan.

En el caso del Bulli, es Pau Arenós quien se pone en evidencia, son ellos los primeros encantados con que la gente haga fotografías y hable de sus platos, así alimentan el mito. Yo he estado allí, he fotografiado sus platos, lo he publicado en distintos sitios y siempre me han apoyado para hacer esto.