19.7.07

CRUMBLE DE MELOCOTÓN


Parece que estos días, por algún motivo que desconozco (tal vez la reciente exposición a la influencia de Xesús Fraga), sufro una ola de anglofilia galopante. Y no se trata solo de que me dedique con entusiasmo al trabajo en común de Hugh Laurie y Stephen Fry (del que hablaré en otro momento) o de que tenga sobre la mesilla de noche una novela sobre Darwin y el capitán Fitzroy que también merecerá un post cuando acabe con sus más de 800 páginas. Parece que esta fiebre tiene también síntomas culinarios.

Así que ayer, que -ya que estamos con el arrebato de pro-britanismo- esta especie de invierno de nuestro descontento no tenía ni un mísero rayo de sol (ni del de York ni del de aquí) que nos recordase que estamos en pleno mes de julio, me decidí por uno de esos postres reconfortantes, calentitos y caseros que son capaces de ponerle un excelente punto final a cualquier dia.

Me refiero al crumble, una receta inglesa que tiene su origen en el durísimo racionamiento de la Segunda Guerra Mundial que, por lo que se ve, no pudo acabar con la creatividad de las cocineras (y madres, que eso también aguza el ingenio) británicas. Parece ser que ante la falta de huevos, nata, siropes y otros ingredientes de la repostería tradicional, surgió esta receta, con ingredientes mucho más asequibles, basada en la harina, la grasa (actualmente es mantequilla, pero cabe la posibilidad de que en su momento no lo fuese), un poco de azúcar y en cualquier fruta silvestre que pudiese encontrarse. De ahí que las recetas más comunes sean de manzanas, ruibarbo, peras... Así, con tres ingredientes relativamente asequibles y lo que se encontrase por ahí se solucionó el problema y se debío de evitar más de un disgusto a algún niño de cumpleaños.

En la actualidad la receta se ha retocado, la mantequilla es obligatoria y se aceptan una serie de complementos que terminan de redondearla. Pero, será por su origen en aquel período que tan orgullosos hace sentirse a los ingleses, al mismo tiempo se ha convertido en una de las recetas más queridas en aquel pais.

En este caso, aprovechando que tenía unos melocotones recién recogidos del arbol y que, precisamente por la persistente falta de sol, tenían aún un punto ácido (que es indispensable en la base de fruta de esta receta), me decidí a hacer un

CRUMBLE DE MELOCOTÓN

Para dos personas. Se pela y se limpia bien la fruta (4 melocotones) y se corta toscamente (más o menos como cortaríamos las patatas para una tortilla). Se derrite una cucharada de mantequilla en una sartén y se añade la fruta. Se mantiene a fuego bajo, moviéndola de vez en cuando, y, tras unos cinco minutos, se añaden dos cucharaditas de azúcar. Es el momento, si se quiere, de aromatizarla. Yo añadí un par de gotas de esencia de vainilla, pero hay quien se decide por un chorrito de ron, de un vino dulce o de algún licor. En cualquier caso, este "aromatizado" no es canónico. Una vez que tenemos la fruta caramelizada y con una consistencia que empieza a parecer la de una compota, la retiramos del fuego y la reservamos en un recipiente apto para horno.

Por otro lado, ponemos en un cuenco unos 150 gramos de mantequilla en pomada y empezamos a añadir harina poco a poco, mientras vamos trabajando la masa con los dedos. Al principio se consigue una masa consistente, pero al ir añadiendo más harina conseguiremos que la mantequilla no acepte más y comienze a disgregarse en pequeñas bolas. Es el momento de añadir dos cucharaditas de azúcar y seguir trabajando hasta conseguir una migas con aspecto de arena gruesa. Al final la cantidad de harina añadida será la misma que de mantequilla o un poco más y lo que habremos conseguido es, básicamente (aunque sin huevo), una pasta sablee clásica aunque mal trabada.

Vertemos la masa sobre la compota de fruta, en una capa uniforme pero no muy gruesa (por debajo de un centímetro) y metemos el recipiente al horno, previamente calentado a unos 160º. Después de unos 20 minutos, cuando la masa esté ya con cierta consistencia, podemos darle un golpe de gratinador y retirarlo cuando comience a dorarse por encima.

Puede servirse solo, así, sin más, aún caliente. Pero lo ideal es acompañarlo con nata, natillas o un helado. Ayer nos decidimos por una bola de helado de nueces servida encima, como en la tarta de queso a la mode de Nueva York y no fue una mala elección. Nada Mala.

Mañana intentaré cambiar la foto por la que le hice al que preparé yo.

4 Comentarios:

J. Gómez Pallarès dijo...

Yo soy un loco del apple-crumble (es uno de los postres que más me pirra) y tomo buena nota de este con melocotón, amigo GdP!
Saludos,
Joan

vuelalto dijo...

Qué pinta tiene!

a mi también me parece un postre delicioso, y suele tener mucha aceptación por su mezcla de sabores y texturas.

Tomo nota de tu receta.

Saludos.

Xesús Fraga dijo...

Umm... Black Adder, Jeeves & Wooster, A little bit of Fry & Laurie? Humor fino, en todo caso.

O crumble é a creación que sempre poño como exemplo cando alguén critica a cociña inglesa. Por achegar un par de ideas, queda moi ben se antes de metelo no forno lle botas un chisco de azúcre moreno, tipo demerara, por exemplo, que fai unha costra doce moi rica. Tamén podes poñer a froita sobre unha folla de masa quebrada e servilo como un pastel; a presentación queda mellor, creo.

Con todo, eu vexo máis o crumble como un doce de outono, igual que o bread and butter pudding. Para verán creo que me iría mellor o Eton mess ou o Whim-wham, este último a base de galleta enchoupada en licor ou viño doce, nata montada (double cream), avelás e pel de cítrico. Unha receita do século XVIII, por certo.

Seguro que eu teu estaba estupendo.
Saúdos

Inmaculada dijo...

He llegado a tu blog persiguiendo la receta del crumble y me encanta la que tienes. Parece deliciosa y aunque fácil me esmeraré en hacerla ya que como dijo mi madre: "hasta saber rebuznar tiene su poquito que estudiar" y por fáciles, a todo se le debe atribuir su mérito y muchas, cuanto más sencillas, mejor.
Mi marido, forofo de los melocotones estará encantado.
Te invito a visitar mi blog (acabo de empezarlo):http://panyvarios.blogspot.com
Saludos a la bella Galicia desde Mallorca.
Inmaculada.