
De vez en cuando me gusta tratar aquí algunos temas que me interesan y que se salen de la esfera estrictamente gastronómica. Y hoy voy a hablar sobre museos, porque he conocido algunos datos que me parecen relevantes y que creo que no está de más difundir. A mi, desde luego, me están haciendo pensar. Se que a muchos lectores estos datos no le interesarán pero a mi, como profesional del sector, me llaman bastante la atención.
Que Galicia sea una de las comunidades autónomas con menos museos por habitante es algo que, por desgracia, no me soprende. Aquí tenemos aproximadamente 2,8 museos por cada 100.000 habitantes, mientras en Aragón tienen 6 o en Castilla La Mancha 8, por ejemplo. Dato significativo.
Otro dato significativo es que en las páginas de la Xunta de Galicia o de la Consellería de Cultura no se pueden consultar datos sobre los museos gallegos tales como presupuesto, número de visitantes, etc. y que para conocerlos es más práctico dirigirse a la página del Ministerio de Cultura o revolver en la prensa.
Pero lo cierto es que esos no son los datos más llamativos. Lo más llamativo, para mi, es que uno de los museos más visitados y el que es sin duda más rentable (en cuanto a gasto anual por visitante) sea el Museo do Pobo Galego, que no es de titularidad pública. Este museo tiene un gasto anual de 5,6 euros por visitante mientras, por ejemplo, el Museo Provincial de Pontevedra gasta 28,8 o el Centro Gallego de Arte Contemporáneo (CGAC) entre 52 y 58,8 (según los datos de visitas que se manejen). Creo que es muy triste y muy significativo que un museo sin infraestructura pública detrás sea capaz de ser un referente del panorama museístico gallego y capaz de funcionar bien con un gasto diez veces menor que el de otros no muy lejanos. Habría que pensar sobre el asunto.
Lo que me lleva al otro tema que quería tocar. Después de la prioridad enorme que se le ha dado en los últimos años a la inversión en museos y centros de arte contemporáneo por esta parte del mundo, con la aparición del citado CGAC, del MARCO Vigo, de la Fundación Luis Seoane, etc., uno tiende a suponer que existe una demanda real del público hacia este tipo de espacios abrumadoramente superior a otras. Pero es que cuando se encuentra con que el MARCO, por ejemplo, ha tenido 72.500 visitantes en un año, con un presupuesto de 1.500.000 euros, con que el CGAC ha tenido 57.500 visitas con un presupuesto de 3.000.000 de euros y que los museos más visitados son los museos científicos de A Coruña, el mencionado Museo do Pobo (con 87.300 visitas y menos de medio millón de presupuesto), o los museos provinciales de Pontevedra o Lugo, se da cuenta de que algo en el planteamiento falla.
Es decir ¿Está el gasto bien distribuido?. Lo digo porque, por mencionar un caso concreto, en unos días participaré en unas jornadas organizadas por un pequeño centro museístico gallego. Y tengo constancia de que para organizar estas pequeñas jornadas, no demasiado ambiciosas, han tenido que vérselas y deseárselas para conseguir el presupuesto necesario. Cuando esto pasa, cuando los museos más visitados en un país son los de Bellas Artes, los etnográficos y los arqueológicos pero los que se llevan la ración grande del pastel son los de arte contemporáneo, cuando algunos museos programan exposiciones y actividades (o incluso adquieren piezas para su colección) y otros, con un presupuesto diez veces mayor, tienen la mitad de visitantes y se quejan de que apenas pueden programar y desde luego casi no pueden adquirir, algo falla. Cuando un museo situado en la capital de un país, que es además su principal centro turístico, tiene que gastar casi 59 euros por visitante para no conseguir salir de esa permamente sensación de crisis mientras otros peor situados y peor dotados se las arreglan para no dar esa sensación y tener más visitas, algo está mal planteado.
Creo que son datos que hablan por si solos. Y, si, lo digo como historiador del arte prehistórico cansado de ver como museos con mucho que decir y que hacer tienen que quedarse permanentemente en la lista de espera mientras los de siempre se llevan el grueso del dinero, aunque con los resultados que comento.
Descubriendo la gastronomía alicantina
Hace 4 días


4 Comentarios:
te hemos citado en aragón liberal, enhorabuena.
http://aragon-liberal.lastinfoo.es/
frid
Home, eses datos son moi interesantes.
Creo que tes razón en chamar a atención sobre como se reparte o pastel. Necesitamos luz e taquigrafos.
Respecto a que museos con menos orzamento fan mais e teñen mais visitas, xa é mais discutible.
O Museo do Pobo ten un mérito enorme, porque con nada conseguen moito, pero certamente as súas instalacions necesitan unha mellora considerable, tanto desde o punto de vista material (chans, etc.) como intelectual (novos modos de presentación dos fondos).
O que creo que é discutible é a forma de medir o rendemento da inversión.
Non se pode decir que todas as visitas son iguais, e por tanto comparables.
Non sabemos porque a xente vai ó museo do pobo e non vai ó cgac, non sabemos as motivacións da visita.
Non é o mesmo unha visita dun autobus de pensionistas, que queren algo facil de ver, coñecido, etc. ca visita dun autobus de rapazes que van o cgac despois de traballar moito nas aulas co material que crea o cgac.
Non digo que os pensionistas en abstracto vallan menos que os nenos, digo que a "visita" é distinta, e o rendemento para o conxunto da sociedade é distinto.
Evidentemente creo que os datos deben facerse públicos, o mais completos posibles, e tamén creo que hai certo papanatismo que fai ver museos pequenos ou sobre temas "pouco modernos" como "demodés" e por tanto non merecentes de atención.
Parabéns polo post, é un tema importante.
Evidentemente é un tema complexo de máis como para liquidalo nuns parágrafos. Pero aínda así o que me interesa é a tendencia xeral que subxace detrás.
Como dís, o Museo do Pobo necesita unhas reformas, pero é certo que co orzamento que teñen, bastante (e bastante ben) fan como para ir vivindo ó longo de tres décadas e gañar o prestixio que teñen.
Respecto ó CGAC, paréceme un caso especialmente triste, que se deixou comer as papas por un MARCO moito máis novo e moito menos dotado económicamente e que, no lugar de consolidar unha colección (xa que a que ten é mellorable) hipoteca o futuro do centro "alugando" a da Fundación Arco a cambio de un mínimo de comprar anuais. Unha política do máis discutible. Pola súa banda, a programación de actividades non é especialmente intensa e as exposicións son, na miña opinión, moi irregulares.
E iso sen contar que, vaias cando vais ó CGAC, sexa a hora ou a temporada que sexa, custa imaxinar de onde sacan eses cerca de 200 visitantes diarios que din ter e, sobre todo, saber como os contan, porque a meirande parte das veces que fun non me deron entrada.
Estou de acordo en xeral contigo, simplemente quería decir que hai que ter coidado en como medimos.
A politica do CGAC pode non ser moi asisada, non sei, non son experto, pero a hora de medir os resultados, algo tan simple como a poboación nun radio de 30 minutos en coche pode ser determinante do número de visitas, ou o número de sitios visitables no entorno, etc.
Creo que tes razón no tema de que se necesita falar desto, sacar datos estatísticos, etc. E creo que se lle da moita importancia ó arte moderno, en detrimento, doutros temas máis de diario.
Resumindo, non estou en contra da avaliación cuantitativa, pero hai que ter en conta ademáis outros factores.
Publicar un comentario en la entrada