31.10.06

UN QUESO GALLEGO ATÍPICO


Ayer tuve la posibilidad de probar un queso de Arzúa-Ullóa diferente y estupendo que, por desgracia, no se encuentra a la venta. Parece que, por lo que me contaron, uno de los grandes productores de la zona está experimentando con la maduración de este tipo de quesos, tradicionalmente comercializados frescos.

Después de un año consigue un queso curado, de sabor intenso y, en mi opinión, muy logrado. El problema que parece tener es que al tratarse de un tipo de queso muy poco tradicional en Galicia está encontrando bastantes reticencias por parte del público potencial, así que por ahora no se comercializa, lo cual es una lástima, todo hay que decirlo.

Intentaré hacerme con más datos sobre el productor y sobre la posibilidad de que a medio plazo pueda encontrarse en tiendas.

30.10.06

DÍAS DE GASTRONOMÍA ANDALUZA


La verdad es que no se debió a nada salvo a la casualidad, pero este fin de semana me puse a preparar un par de platos del recetario tradicional andaluz. Lo cierto es que por aquí arriba son recetas que no se preparan con mucha frecuencia y que por lo general son bastante desconocidas, lo que no deja de ser una lástima, porque al igual que la cocina gallega es algo más que caldo, marisco y empanadas la andaluza tiene también mucho que ofrecer aparte de gazpacho, salmorejo y pescaito frito. Y para muestra un botón, adaptado como siempre a nuestros gustos personales y a mi manera de cocinar:

CAZÓN EN ADOBO

La cosa empezó cuando me encontré en la pescadería unos cazones, pescado no demasiado frecuente por aquí, con buen aspecto y mejor precio. Me traje uno hermoso para casa y despues de limpiarlo bien y cortarlo en trozos pequeños sin espinas lo puse toda la noche en el siguiente adobo:

Agua: 2/3 del líquido total.
Vinagre: 1/3 de la cantidad de agua. Mejor si es de Jerez.
Pimentón: dos cucharaditas (estas cantidades son para más o menos 300 ml. de adobo)
Comino en polvo: una cucharadita y media.
Orégano: una cucharadita.
Una pizca de sal.

Se cubre bien el pescado con el adobo y se deja al menos ocho horas. A continuación se retira, se escurre bien, se enharina y se fríe en aceite de oliva bien caliente, colocándolo después sobre papel para eliminar el exceso de grasa.

Puede servirse así, tal cual, que es la fórmula típica del tapeo en Cádiz, Jerez o incluso sevilla; puede acompañarse de una ensaladita o, si se quiere hacer un plato más contundente se acompaña de patatas (fritas o cocidas) o un arroz en blanco. En este caso, si añadimos guarnición, podemos usar el adobo sobrante para aromatizarla. Solo hay que ponerlo a fuego bajo, dejarlo hervir un par de minutos, corregir de sal y servir unas cucharadas sobre el arroz o las patatas.

La otra receta andaluza de estos días fue

RABO DE TERNERA A LA CORDOBESA, VERSIÓN LIBRE

Y digo versión libre porque para empezar el plato debería hacerse con rabo de toro. En este caso la receta que he ido adaptando es la siguiente:

Se limpian los trozos de rabo del exceso de grasa, se enharinan y se doran en aceite de oliva. Se retiran y, en ese mismo aceite, se añaden un par de zanahorias y un par de cebollas cortadas gruesas. Se añaden tres dientes de ajo y se dejan hacer las verduras un par de minutos. A continuación se añade la carne de nuevo, dos o tres clavos de olor, pimienta negra molida al gusto, un par de ramitas de perejil y una pizca de canela molida. Se sala, se cubre todo con un buen tinto (en este caso un Mencía D.O. Valdeorras)y se deja cocer a fuego bajo hasta que la carne ablanda (sobre una hora y media). Si hace falta se puede ir añadiendo un poco de caldo o de agua durante la cocción. Cuando la carne está bien tierna y la salsa ha gelatinizado un poco se sirve sobre patatas fritas, asadas al horno o sobre arroz.

A pesar de ser una de las piezas de carne menos cómodas de comer es un plato que me encanta.

29.10.06

SE CIERRAN LAS APUESTAS. I REUNIÓN GALLEGA DE BLOGOGASTRÓNOMOS


En primer lugar perdón por no haber posteado estos días demasiado ni sobre demasiados temas (salvo este, claro). La gripe tiene la culpa.

Una vez dicho esto vamos al asunto que nos interesa.

En principio(y digo en principio porque como vereis al final queda algún detalle por solucionar) y dado que ayer se cerró el plazo para apuntarse, ya tenemos dia y fecha.

Salvo cambio de planes debido a causas de fuerza mayor la I Reunión Gallega de Blogogastrónomos tendrá lugar el día 12 de noviembre en el restaurante Yayo Daporta, en Cambados (Pontevedra). Al final se ha impuesto,con 68 puntos a La Estación, que se queda con 60 como segunda alternativa en caso de que la primera no pueda ser.

Ahora, por favor, los que os habeis apuntado (intentaremos contactar con vosotros por email entre hoy y mañana) confirmad asistencia lo antes posible. Pongamos que de aquí al viernes. Ese día contactaremos con el restaurante para reservar, así que convendría tener ya cerrado el número de asistentes. Si no hay novedad el sábado confírmaríamos a través de este blog todos los detalles.

Si al final no se pudiese celebrar allí lo intentaremos con la segunda alternativa, pero de eso ya hablaremos, en su caso, a su debido tiempo.

Para evitar malentendidos de última hora y, dado que se que todos entendereis que hay que organizarse un poco, la reserva se hará siempre que al menos un tercio de los que os habeis inscrito confirmeis asistencia. En caso de que lo hagais un número menor recurriremos a la alternativa. Pero todo esto, como os digo, se confirmará el sábado.

28.10.06

I REUNIÓN GALLEGA DE BLOGOGASTRÓNOMOS: ÚLTIMAS NOVEDADES


En primer lugar quiero dejar constancia de mi asombro (y alegría) por el éxito de la convocatoria, tanto en mi nombre como en el de los que estamos en el germen de esta idea, que ha ido creciendo más de los que imaginábamos inicialmente.

Por otra parte, y dado el mencionado éxito, creo que lo mejor será ir cerrando el plazo de inscripción. Agradecemos sinceramente el interés, pero tampoco querríamos, en esta convocatoria, que ha tenido una organización bastante modesta (como decía, la cosa ha crecido hasta casi desbordarnos) presentarnos 30 personas en el restaurante que al final se decida. Así que, si queda alguien que aún no ha "reservado plaza" y tiene interés, por favor, que lo haga antes de las 12 de la noche de hoy.

Y ahora los resultados, tal como están en este momento:

La Estación (Cambre): 60 puntos.
Yayo Daporta (Cambados): 58 puntos.
Eirado da Leña (Pontevedra): 10 puntos.
A Parada das Bestas (Palas de Rei): 8 puntos.
Javier Montero (A Coruña): 8 puntos.

También hemos recibido de parte de gente que, por unas o por otras, esta vez no podrá participar algunas propuestas que, si bien no se pueden puntuar de acuerdo con las normas establecidas, quedan para mejor ocasión. Prometo darles uso en cuanto me sea posible.

Os recuerdo a algunos de los anotados que aún no habeis votado. Lo digo porque vuestros votos podrían cambiar la decisión final.

Y luego solo nos queda que nos acepten la reserva a un grupo de ese tamaño (no seremos un autobús, pero si unos cuantos) y que estén dispuestos a entrarnos en el juego en el lugar que decidamos.

La decisión final se hace pública el miércoles. Os agradeceremos que entonces nos confirmeis la asistencia. Despues nos pondremos en contacto con el restaurante seleccionado y a ver que pasa.

Seguiré informando

24.10.06

CENA SUPERFRIKI


Ayer cené sentado en el sofá, viendo la televisión, con el Perro Gastrónomo sentado al lado, un lote de productos que me acababan de traer de Fukuoka. La cena, poco gourmet, todo hay que decirlo, consistió en un paquete de yakisoba con aroma de calamar y en otro de arroz con tofu y unas algas que no fui capaz de identificar. Lamento no poder dar más detalles, pero mi japonés es bastante limitado (si me sacas de Arigato que, por cierto, viene del portugués Obrigado, y de Oishi me quedo bastante en blanco) así que no pude sacar mucha información de los envoltorios, escritos exclusivamente en ese idioma.

De hecho la simple preparación de las tarrinas, precocinadas y listas en tres minutos (los caracteres numéricos son como los occidentales y el tres estaba junto al dibujo de un reloj, así que me imagino que se refería a eso, fue toda una odisea y un alarde de imaginación y deducción combinadas. Porque si las cosas japonesas ya de por si nos suelen resultar extrañas a los occidentales, ayer descubrí que hasta para la comida precocinada, algo aparentemente tan parecido a las que existen por aquí, hay diferencias.

El arroz no me ofreció mucha resistencia. Solo había que destaparlo, añadirle tres sobrecitos (uno con un alga deshidratada, otro con un polvo oscuro y otro con una especie de paté que me recordaba a esas bolsitas de comida para gatos) y como por milagro, despues de tres minutos, sacas del microondas un arroz en su punto, con salsa, verduras, tofu y todo lo demás.

Los noodles ya fueron otra historia. Después de mucho discurrir, de mirar los pocos dibujos de la caja y de darle muchas vueltas descubrí que la cosa iba más o menos (no me atrevo a asegurarlo)así. Se levanta la cubierta de la tarrina por una esquina y se añaden un primer sobrecito con una verdura liofilizada y una taza de agua hirviendo. Se cierra otra vez y se deja tres minutos. A continuación se abre otra esquina del recipiente, en la que hay como una rejilla, y se escurre por allí el agua. Se retira totalmente la tapa y se añade un sobre con un polvo marrón claro, otro con una especie de salsa de soja muy espesa y un tercero con más verduras (creo) deshidratadas. Se remueve y ya tenemos el yakisoba listo.

Eso si, por muchas diferencias de uso que le veamos, he descubierto que al final la comida precocinada peca de lo mismo aquí y allá, es decir, de exceso de sal y glutamato monosódico.

En cualquier caso no dejó de ser una cena curiosa y el perro gastrónomo, admirador declarado de todo tipo de fideos (aunque donde estén unas sobras de Spaghetti alla Amatriciana...) también la disfrutó lo que le dejé.

I REUNIÓN GALLEGA DE BLOGOGASTRÓNOMOS


Hace ya un tiempo que un núcleo duro, formado por dos o tres de los autores de blogs gastronómicos gallegos dedicados a cocina y gastronomía venimos hablando de reunirnos a comer. Pues bien, despues de consultarlo con algunos de ellos de manera más o menos informal creemos (y no es mayestático)que ya va siendo hora de dar el paso.

Así que me ha tocado presentar la

I REUNIÓN GALLEGA DE BLOGOGASTRÓNOMOS

que se ha concebido como una reunión (en torno a una mesa, por supuesto) de gente aficionada a este tema y que suele escribir sobre él.

Para evitar el caos habrá que poner algunas normas, aunque pocas y sencillas. De entrada se me ocurren las siguientes:

1- Podrá participar cualquier persona que mantenga un blog sobre gastronomía o en el que se habla con frecuencia de temas gastronómico-culinarios, así como quien escriba o colabore en medios en los que se traten temas gastronómicos, ya seas impresos, televisión, radio o internet. Pero si alguien no cumple este requisito y tiene interés, que se ponga en contacto con nosotros. Vamos, que el que no se apunte es por que no quiere.

2- Aunque la reunión tendrá lugar en Galicia y está organizada desde aquí, está abierta a cualquier participante que tenga las suficientes ganas como para acercarse desde cualquier otro lugar del mundo. De hecho, si hubiese alguno os aseguro que sería magnificamente recibido por valiente.

3- La reunión tendrá lugar en fecha por determinar, preferentemente durante el mes de noviembre de 2006.

4- Para participar solo es necesario notificarlo a través de un comment en este post o por correo a gourmetdeprovincias@gmail.com

5- Los participantes deberán enviar la siguiente información: nombre, nombre del blog o medio (y link correspondiente), fechas preferentes para la celebración (se ruega proponer al menos dos), fechas en las que le sería imposible participar y lugar de celebración propuesto.

6- El lugar de celebración se elegirá entre los propuestos por los participantes. Buscamos un lugar de calidad gastronómica reconocida y buena relación calidad/precio.Personalmente recomendaría decantarse por restaurante que no conozcais o en los que no estuvieseis recientemente, que darán más juego a posteriori. Se propone a los participantes que envíen una lista con al menos tres restaurantes propuestos, puntuados por orden de preferencia del 0 al 10 (para no liarnos, 10 el que más os apetezca y de ahí para abajo). En principio se toma como referencia un precio medio de unos 25-30 euros (basándonos en menú degustación, si lo hay, o a la carta y sin contar bebidas) aproximadamente, aunque si alguien tiene ua propuesta de precio inferior, también será bien recibida. Locales de precios más elevados, en principio, quedan para mejor ocasión aunque si teneis alguna propuesta que se pasa un poco...

7- El plazo para anotarse y para hacer llegar propuestas estará abierto hasta la noche del martes 31 de octubre. El día 1 de noviembre se publicará en este blog la lista provisional de asistentes, el lugar y fecha propuestos y el listado de restaurantes votados, con la puntuación obtenida.

8- Se ruega a los asistentes autores de blogs que en los días siguientes publiquen un post con sus impresiones del evento y su crítica del local y del menú seleccionados.

Bueno, creo que son suficiente normas para una reunión informal. En cualquier caso, y para que sirva de ejemplo, ahí va mi propuesta:

RESTAURANTES:

- La Estación (Cambre): 10 puntos
- Yayo Daporta (Cambados): 9 puntos
- Javier Montero (A Coruña): 8 puntos
- A Parada das Bestas (Palas de Rei): 7 puntos
- Galileo (Pereiro de Aguiar): 6 puntos
- Domus (A Coruña): 5 puntos
- Punta Couso (Aguiño, Ribeira): 4 puntos
- Nós (Silleda): 3 puntos
- Playa Club (A Coruña): 2 puntos
- Ameneiro (Ribeira): 1 punto

Como fechas de celebración propongo los domingos 12 o 19 de noviembre.

En fin, si al final la cosa cuaja no se si me querría ver yo en el pellejo del chef que se vea en el trance de contentar a tan selecto y variopinto grupo de destripadores online. Seguro que juntos damos casi tanto miedo como si ves entrar a Capel por la puerta con cara de mosqueo.

ACTUALIZACIÓN: Se me olvidaba poner que yo preferiría evitar los días 1-10 de diciembre. Y otra cosa, si alguien no puede participar (porque está lejos, porque le viene mal esos días...) pero quiere proponer algún sitio para que luego hablemos de el, se tendrán en cuenta las propuestas que, en caso de existir, servirán para desempatar en caso de empate.

NUEVA ACTUALIZACIÓN: De momento, y a la espera de que os animeis a dar nombres de sitios y fechas, la cosa está como sigue: YAYO DAPORTA 29 puntos, La Estación 10 puntos, Javier Montero 8 puntos. En cuanto a fechas gana el 19 de noviembre, seguido por el 12. Y hemos recibido ya alguna propuesta de gente que no podrá participar: Pepe Solla y Pepe Vieira, aunque me temo que ambos (sobre todo el primero) se nos irían del presupuesto que habíamos estipulado inicialmente.

ACTUALIZACIÓN 25-10-06: En cuanto a los resultados, de momento la cosa está así: Yayo Daporta 29, La Estación 20, Javier Montero 8. NOTICIAS IMPORTANTES: Pepe Vieira está cerrado por reformas hasta la primavera y Yayo Daporta cierra por vacaciones del 14 al 28 de noviembre, así que en caso de que resulte, como parece probable, ganador, habrá que decantarse por el fin de semana del 12 o dejarlo para diciembre.

ACTUALIZACIÓN: La Estación 30, Yayo Daporta 29, Javier Montero 8. Sigue ganando la opción del domingo 19, aunque seguida de cerca por el domingo 12.Por cierto, que ya aparecemos en Código Cero y en Galicia Gastronómica. Y el martes próximo estaremos en la Radio Galega. Gracias también a los bloggers que os estais haciendo eco.

ACTUALIZACIÓN 27-10-06: La Estación (día 19), 40; Yayo Daporta (día 12)39, O Eirado da Leña (Pontevedra), 10. Faltan tres días para la decisión definitiva.

22.10.06

FALAFEL EN BROOKLYN (recuerdos gastronómicos)


Despues de cruzar el puente de Brooklyn, cuando te vas adentrando en Brooklyn Heights, tienes la sensación de irte metiendo en una novela de Paul Auster que, por cierto, vive en esas calles. Casi tienes la sensación de que va a encontrarte con una papelería donde comprar un cuaderno italiano (¿era de tapas azules, como aquel otro, tan célebre en su momento?), con el estanco de la película o con cualquiera de esos otros lugares imaginarios del barrio.

Bajando un poco, por el distrito histórico de Cobble Hill se acaba desembocando en Atlantic Avenue, el corazón de la comunidad musulmana neoyorquina.Pasando por Sahadi's y por otros establecimientos igual de apetecibles aunque mucho menos conocido, se acaba encontrando un puesto ambulante de falafel atendido por un hombre, ya mayor, evidentemente originario de Oriente Medio. Por apenas tres dólares se puede probar uno de los mejores falafel de occidente mientras se callejea de deli en deli, entre videoclubs libaneses y tiendas de ropa siria. Toda una experiencia apenas a media hora caminando del corazon de Manhattan.

HELADO DE CEREZAS?


Via Cocinalia descubro esta serie de fotos publicadas en Hemmy. Al margen de lo que puedan dar que pensar a nivel culinario sobre las faenas que un clima poco propicio puede jugar a lo que se perfilaba como una cosecha excelente, nadie me negará que la foto es todo un espectáculo.

Si os gusta, pasad por la página donde apareció originalmente. Allí encontrareis otras cuantas.

21.10.06

EL MERCADITO, OTRA VEZ


Antes de empezar confieso (aunque a estas alturas dudo sinceramente que haga falta) mi debilidad por este local. Y por varias razones. La primera de ellas, como es lógico, es por su propuesta culinaria, pero no es la única. Me gusta la gente valiente, que se atreve con restaurantes originales, con una opción personal y que es capaz de mantenerla aún sin estar en las calles comerciales más transitadas ni, probablemente en la ciudad más decidida a enfrentarse a novedades gastronómicas. Me alegra especialmente ver que esa decisión, arriesgada y no siempre justamente comprendida, es recompensada por un público que poco a poco va creciendo y por un boca a boca (o blog a blog, como ya dije en otra ocasión) que funciona cada vez más y mejor.

Por todo eso me alegro de que el Mercadito, restaurante que me sorprendió hace ya casi un año, se esté haciendo un hueco. Y no solo entre los compostelanos que le somos fieles, que cada vez somos más, sino entre los entendidos de otros puntos de la Península. Cuando descubrí este restaurante, el invierno pasado, hice una especie de apuesta conmigo mismo, esperando que no solo se mantuviese (cosa que no siempre pasa) sino que se mantuviese sin cambios de concepto y que esa fidelidad a la propuesta original se viese recompensada. Y lo está siendo. De momento, algunos de las voces más respetadas en este sector han pasado ya por allí y no hablan mal de ellos, ni mucho menos, y parece, además, que algunas de las guías de referencia también les han puesto el ojo encima.

Como decía, me alegro especialmente, porque cuando uno apuesta por un restaurante poco conocido y que va arrancando cuando casi nadie lo conoce, cuando decide que ese restaurante está entre sus preferidos y que, en su opinión, merece la atención de los aficionados y de los entendidos y se encuentra con que esto, poco a poco, se va dando, no puede menos que alegrarse por el éxito profesional y, que caramba, también un poco por tener la sensación de haber tenido razón.

Dicho lo cual paso a contar nuestra comida de hoy.

Una vez más optamos por el menú degustación (34 euros)que, esta vez, era el siguiente (perdón si los nombres no son los exactos, pero tengo una memoria desastrosa):

- VIEIRA CON ESPUMA DE BOLETUS: Una vieira ligeramente pasada por la plancha, tierna como pocas, de sabor intenso (especialmente de agradecer aquí, que estamos tan saturados de vieiras escondidas en tomate, cebolla y vino blanco), con una espuma de boletus que la va magníficamente y con unas gotas de aceite de trompetas de la muerte. En mi opinión una de las joyas del menú. No podíamos haber empezado mejor.

- HUEVO COCINADO A BAJA TEMPERATURA CON PISTO Y ESPUMA DE PATATA: A estas alturas el clásico de la casa, que se mantiene en la carta independientemente de la temporada que sea. Poco que añadir a lo ya dicho en otras ocasiones: plato sabroso, de aparente sencillez y bastante trabajo técnico y materia prima de primera (huevos caseros de máxima confianza, según nos contaron).

- SOPA DE ALMEJAS DE CARRIL: Para mi lo más flojo del menú. Pero espero que se me entienda bien, que tampoco quiero parecer esos críticos (todos sabemos los nombres) que si no dan alguna puñaladita no se quedan a gusto. Quiero decir que estaba buena pero que, supongo que es cuestión de gustos, en mi opinión estaba algo por debajo del resto del menú. Aún así, hay que destacar el intenso sabor a almejas y la curiosa combinación con la almendra en polvo. No es un mal plato, en cualquier caso.

- MERLUZA DEL PINCHO CON ESPUMA DE SU PILPIL Y TOMATE CONCASSÉ: En mi opinión el plato estrella de la casa y el que mejor encierra su filosofía. Es la segunda vez que lo pruebo y cada vez me emociona más. Creo que es la expresión perfecta de como se puede conjugar la calidad del producto con el dominio de los puntos de cocción sin alardes innecesarios. Si la merluza es buena y está bien cocinada ¿Para qué complicarla más?. Cuando se consigue una pieza de pescado que conserva intacto su sabor (no olvidemos, además, que hablamos de merluza, que no es un prodigio de intensidad de sabor),y que lo ve multiplicado con la ayuda de la espuma, que rompe en lascas melosas que se deshacen en la boca, poco más se puede añadir. Si acaso un buen aceite y el contrapunto de una guarnición no muy destacada, como los tomates de esta ocasión.

- TACO DE COCHINILLO PRENSADO CON ESPINACAS: Fue un poco la sopresa inesperada del día, ya que la carta anunciaba croca de ternera asada, pero al margen de este detalle el cochinillo estaba perfecto, con una piel crujiente y tiernísimo. Otro plato que ya había probado, aunque la otra vez acompañado de grelos.

Uno de los comensales cambió la sopa por una témpura de verduras acompañada de una espuma de sardina (no recuerdo exactamente si aparecía en la carta como espuma, crema o salsa). Pude probarlo y me gustó mucho la combinación de sabores y el punto de las verduras.

El menú incluía dos postres

- SORBETE DE YOGUR CON SOPA DE NARANJA Y TEJA DE ALMENDRA: Muy bueno. El sorbete, suavísimo, combina magníficamente con la naranja.

No recuerdo cual era el segundo postre de la carta, porque pedimos cambiarlo por el Coulant, un fijo siempre que volvemos, acompañado de crema inglesa. Tan bueno como siempre.

Quien me lea habitualmente ya sabe que no soy muy aficionado a los vinos, y por lo tanto tampoco muy entendido, pero Gonzalo nos propuso un Los Planos Syrah 2004 (D.O. Cariñena) que me sorprendió agradablemente, y con los postres un MR Mountain Wine (que es como los británicos llamaban al moscatel antiguamente) 2005 (D.O. Málaga), obra de Telmo Rodríguez, el enfant terrible de la gastronomía hispana, según quien sabe de esto mucho más que yo. Este segundo vino me pareció magnífico, pero como no soy un experto aquí os dejo un link a la crítica de otra añada que, en líneas generales, se puede aplicar a la que probamos.

Resumiendo, sigo creyendo que El Mercadito tiene la mejor relación calidad/precio de la ciudad (si no de Galicia) y que su escalada solo está empezando. Si mantienen la línea y la calidad de la oferta estoy seguro de que se hablará mucho y muy bien de ellos. Y yo estaré allí, por supuesto, para verlo y probarlo.

Eso si, un detalle impresentable por nuestra parte: a pesar de las atenciones, las cortesías de la casa y del magnífico servicio, con las prisas de la Gourmet 2.0 despertando con hambre yo todo eso nos fuimos sin dejar propina. Espero que no nos lo tengan en cuenta. Un despiste lo tiene cualquiera.

En fin, felicidades y gracias por una comida estupenda.

18.10.06

SALÓN DE LAS DENOMINACIONES DE ORIGEN


Ayer estuve en el SalonDO, Salón Internacional de las Denominaciones de Origen y Delicatessen, que se está celebrando en Vigo. Tengo que decir, antes de nada, que el nombre me parece un tanto pretencioso para lo que se encuentra uno allí y que, en mi opinión, sería más acertado un nombre del tipo de "Salón Alimentario y de Empresas Distribuidoras", probablemente menos mediático pero más ajustado a la realidad.

La verdad es que volví con una sensación agridulce, y no porque el salón estuviese mal sino porque el nombre y la filosofía planteada en su web me hicieron creame una idea evidentemente errónea. Me explico: en cuanto a denominaciones de origen había tres stands, uno de la Consellería de Medio Rural de la Xunta de Galicia, que gestiona todas las denominaciones de origen de la Comunidad Autónoma, y otros dos, de las diputaciones de Cáceres y Salamanca, respectivamente. Como decía, no creo que tres stands justifiquen el nombre del Salón, sobre todo cuando uno se encuentra con que el de Galicia, que agrupa entre otros los vinos de Rías Baixas, Ribeiro, Ribeira Sacra, los quesos de O Cebreiro, San Simón, Arzúa-Ulloa, Ternera Gallega, Mejillón de Galicia, etc., estaba semidesierto, no ofrecía ninguna degustación ni demasiada información impresa. De hecho, los dos únicos productos gallegos que probé y sobre los que encontré información fueron unas huevas de trucha en el stand de Trucha de Galicia y un par de quesos de Arzúa (nada espectacular) en el de una cooperativa. Si llega a depender de las instituciones me voy tal como había llegado. Otro tanto ocurría con el de Cáceres, donde me hice con dos o tres folletos turísticos, pero poco más.

En el extremo opuesto estaba el magnífico stand de Salamanca, con abundante información impresa, incluídos algunos recetarios, y variadas degustaciones de quesos, embutidos, vinos o de ternera Morucha. Sin duda el mejor stand del evento.

En cuanto a lo de Delicatessen pasaba otro tanto. Había tres o cuatro empresas de conservas más ocupadas en hacer negocio que en exhibir o dar a probar su producto, con lo cual suponemos que son de gama alta, pero exclusivamente por el aspecto. También había un par de empresas que, entre otras cosas, presentaban helados de sabores muy interesantes: chocolate con chiles, pimienta, etc. Eso si, tan pronto como te acercabas al puesto los encargados de degustaciones desaparecían como por ensalmo, salvo que vinieses a hacer negocio. Entiendo que a eso es a lo que van a las ferias, a hacer negocio, pero no solo se hace negocio con otras empresas, sino también dándose a conocer al público y si olvidar que entre ese público hay gente de medios de comunicación o incluso autores de blogs que podrían, de haber probado lo que ofrecías, ponerte muy bien, cosa que no ocurre en este caso.

Por lo demás, como digo, mucha empresa de distribución de productos alimentarios convencionales y alguna que otra pequeña cooperativa haciendo esfuerzos, ellos si, por darse a conocer. Entre estas destacaban, en mi opinión, las de quesos. Y entre ellas las de quesos zamoranos, de primera calidad. Había otras de quesos manchegos o andaluces, de aceites de oliva, de embutidos y hasta de carnes argentinas pero, en general, la oferta era bastante irregular.

Lo mejor es que me he traido para casa un recetario de ternera morucha salmantina elaborado por algunos de los cocineros más afamados de la provincia y otro folleto, en este caso sobre la ternera charra salmantina, en el que también hay unas cuantas recetas interesantes que pronto pondré en práctica.

Por lo demás, recomendaría un poco más de humildad en el nombre del salón y un mayor cuidado al visitante, que ya sea profesional, invitado por los medios, como era mi caso, o visitante (pagando 10 euros, que no está mal) va a conocer los productos y las empresas, cosa que no siempre consigue.

17.10.06

OTOÑO EN LA COCINA


Ya es otoño. Fui plenamente consciente de ello el otro día, tomándome un cuenco de una de esas recetas que asocio inevitamblemente a esta estación: unas castañas asadas con leche. Las castañas debena asarse enteras previamente y, cuando están cocinadas, hay que pelarlas y aplastarlas, o esmagarlas, como decimos por aquí. Según contaba mi abuelo lo mejor es hacerlo con el puño y mejor todavía si se hace sobre una mesa de marmol. Aseguraba que el sabor no es el mismo y yo, probablemente bajo los efectos aún de la sugestión infantil, estoy de acuerdo.

Una vez aplastadas convenientemente se ponen en un cuenco, se añade una cucharada de azúcar y se cubren con leche caliente. También aceptan cambiar el azúcar por miel o mantenerla y añadir una pizca de canela o una gota de esencia de vainilla.

Para mi la idea de una tarde de otoño es un cuenco de esta preparación dulce tomado junto a la chimenea en la casa de mis abuelos en Boiro, en uno de esos últimos fines de semana que pasábamos allí antes del invierno. Las castañas, por supuesto, eran de la finca, y a pesar de no ser tan sabrosas como las que crecen en las comarcas del interior, despues de una tarde paseando por la playa, con el viento del suroeste arreciando, la verdad es que sabían a gloria.

Lo cierto es que Boiro, como en general la costa gallega, no es una zona especialmente propicia para las castañas pero mi abuelo, nacido en la Ribeira Sacra y criado, como él dice, a golpe de vara de avellano por los Padres Escolapios de Monforte de Lemos, se empeñó en trasladar hasta aquel rincón de la Ría de Arousa la vegetación de su zona, así que allí había, a escasos 50 metros del mar, castaños, abedules, acebos, serbales, abetos y hasta "las hayas más occidentales de Europa", como le gustaba definirlas.

Hace un par de años vendieron la casa. He vuelto a pasar por allí y de todos esos árboles no quedan ni la mitad.

Pero no nos desviemos del tema, que parece que esto de la paternidad me está retrotrayendo a la infancia a pasos agigantados. Como decía, esas castañas con leche me han recordado que ya es otoño, la temporada de oro para los aficionados a la gastronomía.

Y, por cierto, también me ha recordado que estos días el blog cumple ya dos años (si tenemos en cuenta su primera versión).

DE ALDEAS ABANDONADAS (II)


A petición de Sole sigo con el tema de las aldeas abandonadas y, en este caso, con la Aldea Maldita de Rianxo.

De la historia real de esta aldea poco se sabe, lo que es un punto de partida estupendo para las leyendas. Se encuentra en la zona costera de la parroquia de Leiro, en Rianxo, al pie de la aldea de Abuín. En la actualidad ya solo quedan algunos muros a ambos lados de un camino en los que se adivina lo que fueron algunas puertas y ventanas. Los laureles, que siempre dan ese aire sombrío a los bosques que tan bien viene en este caso, han crecido en el interior de las antiguas casas y las hiedras y los musgos cubren los restos de los tejados y los muros caidos.

La leyenda cuenta con varias versiones, aunque mi preferida es esta: En algún momento los vecinos de la aldea decidieron construir su propia iglesia separada de la parroquial de Leiro, situada a un par de kilómetros, y, pensando dotarla de una mayor sacralidad se les ocurrió que qué mejor que hacerse con una imagen ya venerada y cargada con una ámplia tradición milagrera. Así que una noche se embarcaron en sus botes pesqueros, cruzaron la ría y se hicieron con la imagen de la Virgen venerada en el monasterio de Armenteira. Como es lógico, los monjes invocaron la ayuda divina y una serie de plagas se cebaron sobre la aldea que acabó siendo abandonada y viendo como sus vecinos se dispersaban ocultando su origen, hasta tal punto que la aldea, a fuerza de no nombrarla, hasta el nombre perdió.

Otra versión más prosaica de esta misma historia cuenta que lo que los vecinos robaron en Armenteira no fue una imagen de la Virgen sino unas cepas de uva Albariño, introducida por los monjes desde Francia y de la que conservaban la "exclusiva". El transplante de estas vides a la otra orilla de la ría habría desencadenado, igualmente, la ira divina, si bien no habría podido acabar con la expansión de la uva albariña por tierras barbanzanas, hasta el punto de que hoy se estudia la creación de una denominación de origen específica, la cual tendría ahí su origen mítico.

Una tercera versión habla de un tesoro enterrado en el bosque vecino a la aldea por los vikingos (según otras fuentes habrían sido los mouros o los piratas. Adelantándose a los guionistas de Piratas del Caribe los enterradores del tesoro lo habrían protegido con una maldición y habrían dejado a los habitantes de la aldea encargados de su custodia. Pero pasados los siglos, en un momento de necesidad y perdida ya en buena medida la efectividad del aviso del pirata/vikingo/mouro, se decidieron a desenterrarlo, condenando así a su pueblo a la desaparición.

Esas son las versiones noveladas. Lo más probable es que la aldea se viese especialmente afectada por las sucesivas oleadas de peste que se dieron en la costa gallega a partir de mediados del S.XVI y que están bien documentadas o, incluso, por las epidemias de cólera de la primera mitad del S.XIX. Parece lógico que los vecinos abandonasen la aldea originaria, encerrada en un valle estrecho, húmedo y no muy ventilado (bastante propicio, por tanto, para la expansión de epidemias) y construyesen otra algo más arriba, en un lugar de más abierto, que sería la actual Abuín.

Pero esta versión, si bien más verosímil, es, o al menos a mi me lo parece, mucho menos sugerente. En cualquier caso es un lugar curioso que vale la pena visitar, buscando el emplazamiento de la posible iglesia, intentando adivinar dónde estaría enterrado el tesoro o disfrutando, si queremos ser algo menos novelescos, de la agradable sombra de los loureiros en una tarde de verano.

16.10.06

DE ALDEAS ABANDONADAS


Parece que hoy la cosa va de aldeas abandonadas (ya es la segunda sobre la que leo en lo que va de día), así que al final me decido y yo también aporto la mía.

La aldea de Santa Uxía está en pleno macizo del monte Pindo, el (mal) llamado Olimpo Celta, al sur de la Costa da Morte, sobre la mayor playa de Galicia y junto al único río de la Europa continental que desemboca en el mar mediante una cascada. Bueno, lo hace cuando le dejan, porque ahora el río está embalsado y la cascada solo se abre, con fines turísticos, los domingos por la mañana, según tengo entendido.

Y fue precisamente el embalse el que acabó con Santa Uxía. En invierno, cuando está lleno, los caminos y corredoiras entre las casas y de estas a las leiras se hunden en el agua. Son muchos los pueblos desaparecidos bajo las aguas de un embalse, pero este es el único que yo conozco que solo está sumergido a medias. En la parte alta está la iglesia parroquial, aún en uso, y algo más abajo la antigua ferrería, donde no hace demasiado se conservaba el gran fuelle que avivaba las brasas (eso si, con el cuero ya rasgado). La verdad es que asomarse a esas corredoiras que se hunden en el agua entre muros semiderruidos y casas abandonadas produce una sensación extraña. Creo que la palabra más aproximada sería desazonadora.

Es un sitio, en cualquier caso, que merece una visita antes de que el tiempo acabe con lo que queda de él. Eso si, no es fácil de localizar. Tal vez lo más fácil sea subir desde Ézaro por la aldea de Laxe y tomar la carretera que va a Olveira, en el Camino de Santiago a Fisterra. También se puede subir desde Muros por la carretera que pasa al pie del célebre castro de Recareá. Es una zona soprendentemente inhóspita y dura, cargada de leyendas, de habitantes mitológicos, de excomuniones, de tesoros enterrados, de brujas (especialmente el monte y la cueva de Casa Xoana), de bandoleros y guerrilleros contra los franceses. Visitando la zona en invierno, en una tarde como la de hoy, se entiende perfectamente.

Dejo para otro día la otra alternativa que barajaba para este post: la Aldea Maldita de Leiro (Rianxo) y la historia de la maldición que cayó sobre ella.

BREBAJE DE PRIMERA HORA


Soy de esos que todos los días, más o menos a primera hora, se acercan con cara de no pertenecer de todo al mundo de los vivos a la máquina de café de la oficina. Sobre todo si es lunes. Sobre todo si la Gourmet 2.0 ha decidido que aunque fuera domingo le apetece una noche de fiesta y te tiene hasta las dos de guardia haciendo la cena, previamente y con retraso, con solo una mano mientras con la otra la acunas e intentas adormilarla con éxito relativo.

Y si, ya se que llevo años bramando en contra de ese mejunje que a veces viene con espuma y otras sin ella, que puede traer azucar o no, cantidades variables de café, agua, leche en polvo o que, incluso, algunas veces no dispensa vasito y te las ves y te las deseas para localizar uno rápido y ponerlo debajo del chorro antes de que tan valioso líquido se desperdicie. Pero despues de todo acabo reincidiendo. La verdad es que da pereza lo de coger el ascensor y salir a comprar algún café para llevar que traerte de vuelta al trabajo porque, esa es otra, las cafeterías más cercanas que ofrecen este servicio (que tampoco es que les pidas que lo criogenicen, sino que lo metan en un vasito de papel, que ya no pido ni que sea de esos que conservan la temperatura) están a unos 300 metros lo cual, ida y vuelta, ya es un ratito. Y si a eso se le suma el agradable clima compostelano la mayor parte del año...

Total, que caigo. Y luego está lo del importe exacto. No se cómo lo hacen, pero dos de cada tres veces solo acepta el importe exacto. Así que allá vas tu, de despacho en despacho: ¿Oye, tendrás diez céntimos?, ¿Tienes cambio de dos euros? ¿Me dejas un par de monedas y te las devuelvo mañana?. Y todo para acabar tomándote aquello. Resumiendo, que cuando consigues reunir las moneditas te vas para allá y esperas entre los ruidos de la máquina en cuestión, que no te queda muy claro si está preparando un café instantaneo o forjando acero a martillazos.

Lo bueno que tiene esa espera es que la máquina en cuestión está en un descansillo de la escalera, junto a una ventana orientada al oeste. Me gusta, y me ayuda a espabilarme, asomarme a ella todas las mañanas. Desde allí se ven las estribaciones del monte Pedroso, detrás el inicio del Valle de Amaía y tras el los montes de Olerón y, ya al fondo, parte del macizo del Monte Muralla, lo ultimo que se interpone entre las tierras de Santiago y el mar. Además, desde esa dirección es desde la que llegan los temporales y las tormentas y también, seamos positivos, el buen tiempo, así que me asomo y dejo que el aire me despeje un poco mientras intento adivinar (generalmente con éxito bastante escaso) qué día va a hacer.

Despues de eso ya estoy listo para lo que me pongan delante. Y lo que me ponen es un café de calidad más que dudosa aunque, eso si, me ayuda a terminar de despertarme, cosa que me cuesta bastante. Hace una temporada un compañero y yo propusimos que se cambiase esta máquina por otra de café de agricultura ecológica lo cual redundaría no solo en beneficio de los consumidores (es decir, nosotros) sino también en el de los productores. Pero la cosa no cuajó.

Así que, de momento, habrá que conformarse con seguir acercándose cada mañana a la máquina en cuestión. No acabo de tener muy claro si este es un post que entra en la categoría de Gastronomía o más bien en la de Reivindicaciones y Protestas. En fin, lo meditaré.

15.10.06

LASAGNA DE JAMÓN Y SETAS EN PÁDUA (Recuerdos gastronómicos)


Fue en mi primera visita a Italia, hace ya un buen puñado de años. Paramos en Pádua (Padova en italiano) con un día bastante desapacible y un frio más que importante. Estuvimos visitando la ciudad con bastante prisa y al final, después de visitar la iglesia de San Antonio, acabamos buscando algún sitio donde comer. Por casualidad acabamos en una pequeña cervecería en una calle asoportalada (creo recordar que en la Via del Santo). No tenía nada especial, salvo que era más barata que otras que vimos y que estaba llena de gente. Allí pedí una lasagna de jamón y setas memorable, de esas que resucitan a un muerto y más si es, como yo, un fanático de la lasagna, sea del tipo que sea. Sin duda una de las mejores comidas de aquel viaje. Y una de las más baratas, además.

Ya repuestos continuamos con la visita relámpago a la ciudad vieja, a la Capilla Scrovegni y de allí a Venecia.

Unos diez años despues volví a la ciudad y, por supuesto, intenté localizar este local. O mucho me equivoco o había cerrado y en su lugar había una tienda. Una lástima. De esta segunda visita recuerdo, en el terreno gastronómico, un magnífico (y caro) espresso en la terraza del Cafe Cavour, uno de los clásicos. Pero de los cafés italianos ya hablaré otro día.

COMIDA EN CASA


El sábado, tal como teníamos previsto, organizamos una comida en casa. Éramos pocos, solo cuatro, lo que siempre da una mayor libertad de movimiento en la cocina. Además, como nos conocemos bien, más o menos sabía poo donde podía atacar con ciertas garantías de éxito.

Al final el menú quedó así:

- Bruschette de tomates secos y alcaparras: Las bruschette son tostas de pan rústico ligeramente tostado al horno sobre el que se puede poner casi de todo. En este caso fue la pasta de tomates secos de la que hablaba hace unos días, por lo que no voy a repetir aquí la receta.

- Bruschette de rovellones a la crema de whisky con boletus confitados con salvia: A pesar del largo nombre la receta es sencilla. Se saltéan los rovellones (o níscalos) troceados, en este caso junto con algunos champiñones, hasta que está cocinados pero no demasiado blandos. A continuación se añade un chorrito de whisky, se deja que reduzca y se añade un chorro de nata. Se salpimenta, se añade un poco de orégano y se deja que espese la crema. Mientras tanto se van confitando a fuego lentísimo en un aceite de oliva extra virgen suave unas láminas de boletus con unas hojas de salvia. La seta debe quedar tierna y las hojas no deben quemarse. Se unta el pan con las setas en crema y sobre ellas se pone una lámina de boletus. Se termina con una pizca de pimienta recién molida y unas escamas de sal Maldon.

- Boregi de verduras y queso Feta: Los Boregi (creo que es el plural de Borek, aunque como mi turco es más bien deficiente si alguien ve que no es así agradeceré la correción) son unos pastelillos turcos semejantes a nuestras empanadillas que se suelen hornear y rellenar de multitud de cosas, aunque los más frecuentes son los de cordero, los de pollo y los de espinacas con queso fresco. En este caso opté por las verduras y el queso. se prepara una masa tipo pizza, en este caso con unas semillas de estragón y de mostaza añadidas, y se estira fina. Se doran pimiento rojo y verde, ajo, cebolla, berenjena, calabacín, calabaza y tomate en una sartén y, cuando están tiernos, se sazonan con sal, comino, pimienta y cúrcuma. Se coloca un montoncito de verduras y unos dados de queso sobre cuadrados de masa (más o menos de 12 x 12 cm.) y se pliega esta desde las esquinas hacia el centro, como si fuese un pañuelo, pegando bien las cuatro juntas. Se pintan por fuera con yogur natural y se espolvoréan, opcionalmente, con sésamo o semillas de ajenuz (nigella en inglés). Se hacen al horno, a 200º, unos 25-30 minutos o hasta que la masa está dorada.

- Dajaj bel Laban: El pollo con Laban y especias al estilo saudí del que también hablaba hace unos días, servido con cuscús.

- Coulant con espuma de manzana asada y aire de te de menta: La receta del coulant de chocolate, para los interesados, la publiqué el pasado mes de diciembre. Por lo demás el postre queda como sigue: Se asan las manzanas al microondas (7 minutos a máxima potencia) cortadas en cuartos con un chorrito de Málaga Virgen, una cucharada de azucar, otra de mantequilla y una pizca de canela. Se pasan por la batidora y, una vez convertidas en puré se añade un chorrito de nata y una hoja de gelatina previamente ablandada en agua. Se mezcla todo bien y se pasa por un colador fino. El resultado se mete en el sifón y se mantiene templado al baño maría hasta el momento de servirlo. Por otra parte se prepara un buen te de menta, se añade azucar y se reserva. Para montar el plato se colocan los coulants en el centro, se rodean de espuma de manzana asada, recién montada con el sifón, y se coronan con una cucharadita de aire de te de menta, que se prepara añadiendo dos cucharaditas de lecitina e soja al te y batíendolo con la batidora, tratando de meter la mayor cantidad posible de aire, hasta que se va consiguiendo una espuma ligera pero que no se deshace. En este caso le llamo aire y no espuma para no confundirla con la de manzana, de textura mucho más densa, y siguiendo la terminología empleada a veces por Adriá, del que copio el invento. La receta más elaborada del día, pero me gustó mucho la combinación de sabores.

Al final creo que todo resultó muy bien y que, salvo algunos detalles que me faltan por pulir para dominar los coulants, la cosa quedo bastante lograda.

La nota negra del día la pone mis sospecha, cada vez más fundada, de que soy alérgico a los boletus. Con lo que me gustan la cosa sería, de confirmarse, una auténtica faena.

Pero prefiero quedarme con que fue una reunión agradable y una comida (me encanta poder contar con este laboratorio de pruebas con cobayas voluntarias y de confianza) resultona.

13.10.06

UNA RECETA


Hace un par de días contaba que tenía una pieza de jarrete en adobo. El jarrete (morcillo o zancarrón) es una pieza de carne de cerdo o, más habitualmente, de ternera, habitualmente considerada de segunda categoría por no resultar demasiado tierna y estar entreverada de grasa.

Aún así, con una cocción lenta y prolongada se pueden obtener con esta pieza excelentes resultados. En Santiago es uno de esos platos tradicionales que, poco a poco, han ido desapareciendo de las cartas de los restaurantes. Pese a todo, aún es famoso el jarrete de Casa Vilas y tengo que añadir que tampoco desmerece el que preparan en O Viñedo, a la salida de Cacheiras (Teo).

Suelo preparlo con una receta tradicional, de esas heredadas, pero esta vez, después de ver un programa de Jaime Oliver (en el que preparaba una pierna de cordero, receta que no tiene demasiado que ver con esta, todo sea dicho, aunque si que incluía un buen rato al horno) me decidí por un cambio. El resultado fue:

JARRETE DE TERNERA AL HORNO CON PUERROS

Primero se tiene la carne marinando al menos 12 horas en un adobo de vino blanco, ajo, cebolla, pimienta, tomillo, perejil y una copita de Jerez. Se limpia la pieza (lo que se pueda) de grasa y se dora en una sartén a fuego fuerte por todos sus lados. Se retira y se coloca en un recipiente para el horno. En el mismo aceite en el que se doró la carne se añaden dos o tres puerros cortados en trozos como de un centímetro, dos dientes de ajo y, si se quiere, un par de zanahorias cortadas del mismo tamaño que los puerros y una ramita de apio. Se dejan hacer un rato y cuando empiezan a dorar se vierte todo el contenido de la sartén, aceite incluído, sobre el jarrete. A continuación se colocan en el mismo recipiente unas patatas pequeñas cortadas en cuartos y se añade un poco (como un vasito) del líquido de adobar la carne. Se salpimenta y se mete al horno, a fuego suave (unos 150º) como una hora y media o dos horas, en función del tamaño de la pieza. Se comprueba que está tierno y se vuelve a meter, subiendo la temperatura a 200º otros 30 minutos.Los últimos cinco minutos se puede encender el gratinador. Al final la carne debe quedar muy tierna y con un color dorado oscuro.

Una receta sencilla, de corte tradicional, cuya única complicación es el tiempo de asado, y que resulta muy bien.

MENÚ DEFINIDO (MÁS O MENOS)


Ya tengo más o menos definido el menú para la comida del sábado. Y digo más o menos porque nunca estoy libre de sacarme algo de la manga a última hora, de estropear una de las recetas y tener que recurrir a una alternativa de urgencia o, simplemente, de que se me olvidase algún ingrediente básico, cosa que me pasa con cierta frecuencia, que me impide seguir con el plan previsto.

No quiero adelantar las recetas concretas, para mantener un poco el misterio, pero si que diré que será otra cena de cocina fusión, en este caso italo-turco-saudí con toques de cocina francesa y algún que otro detallito sacado de la chistera de Adría (me refiero, por supuesto, a alguna técnica y adaptada al entorno doméstico y a mis posibilidades, que conste). Todo, por supuesto, con algún que otro elemento de la cosecha del chef, que ya sabeis que no puedo evitar poner siempre mi toque personal, para bien o para mal.

Por si a alguien le quedaban dudas al respecto, creo que la propuesta (que detallaré el domingo o el lunes) pone de manifiesto mi pasión por la fusión en la cocina, un tema del que nunca me cansaré de hablar y en el cual nunca dejaré de encontrar nuevos elementos para seguir experimentando.

12.10.06

BIRRA FORST Y SPECK EN LOS ALPES DOLOMITAS (recuerdos gastronómicos)


Era agosto y abajo, en la llanura véneta, se rondaban los cuarenta grados. Esos cuarenta grados espesos que parecen anunciar tormenta. Nos recomendaron que si queríamos fresco subiésemos a los Dolomitas, apenas a una hora y media de distancia, así que para allá nos fuimos.

A altitudes entre los 1.800 y los 3.300 metros, a pesar de ser la misma tarde y de hacer sol, el calor sofocante parecía un recuerdo lejano. Estuvimos recorriendo varios valles, descubriendo lagos (en Alleghe o en Valparola, que es el de la foto) y, cómo no, encontrando productos gastronómicos. Los Dolomitas italianos están culturalmente más cercanos a Austria que al resto de Italia, así que no es de extrañar que allí se elabore la cerveza Forst y que esta, además, no sea nada mala. En Canazei, al pie del mítico (al menos para los aficionados al ciclismo) pico de la Marmolada y sus nieves perpetuas, descubrí el Speck, una especialidad local semejante al jamón, pero ligeramente ahumado, prensado con madera de enebro, ligeramente aromatizado con bayas de enebro y otras hierbas que actualmente suele prepararse de cerdo, pero que también puede ser de ternera o de alguna pieza de caza, que no solo es el acompañamiento ideal para la cerveza Forst, como descubrí ya de vuelta en la llanura, esa misma noche, sino que da bastante juego en la cocina.

UNA RECETA DE ARROZ


Ayer no tenía demasiadas cosas en casa para preparar la cena. De hecho me encontré con que había unas gambas, medio calabacín, un puñado de pimientos de Padrón y poco más, aparte de los ingredientes básicos (arroz, harina, pasta, aceite, etc.), así que me puse a discurrir una cena con eso, en un ejemplo más de auténtica Cocina Delocay.

Lo primero que me vino a la cabeza es que la gracia del plato debería estar en el uso de hierbas o especias porque solo con las gambas y el calabacín no era previsible conseguir precisamente una explosión de sabor. Y después de descartar algunas opciones y de ir puliendo un poco la cosa el resultado fue este

ARROZ CREMOSO ESPECIADO DE GAMBAS CON VERDURAS

Se pica media cebolla y un diente de ajo y se doran a fuego lento en aceite de oliva. Se despepitan cuatro o cinco pimientos de Padrón y se cortan en juliana fina, se corta el calabacín en daditos y se añade todo al sofrito. Se saltean unos minutos y se añade al arroz. Se deja que el arroz blanquee ligeramente y se añade media cucharadita de ajwan (o ajowan, una especia semejante al comino pero de sabor más suave y ligeramente más dulce que se puede encontrar en supermercados índios. Es difícil de sustituir, pero podría cambiarse por una pizquita de comino), una cucharadita de pimentón ahumado, media cucharadita de jengibre en polvo y dos guindillas. Se mezcla todo bien y se cubre con caldo de verduras. En este caso añadí, además, un vasito de puré de verduras que me había sobrado de la víspera, lo que le da más sabor y una mejor textura.

Se deja hacer a fuego lento y, cuando faltan cinco minutos, se añaden las gambas. Se apaga cuando está aún caldoso se añade parmesano rallado al gusto y se deja reposar cinco minutos antes de servir.

Y no sale nada mal.

Mientras se hacía puse a adobar una pieza de jarrete de ternera en vino blanco con ajo, un trozo de cebolleta, pimienta y tomillo. Lo prepararé al horno hoy y ya contaré los resultados.

11.10.06

SOCIEDAD GALLEGA DE GOURMETS DE PROVINCIAS

Así es como he decidido llamarle al grupo de amigos que de vez en cuando nos reunimos para ir a comer a algún restaurante, para organizar una cena en casa o para ir planeando nunestra siguiente incursión. Somos cuatro socios fijos (bueno, ahora ya cinco) y algún otro que de vez en cuando actúa como socio invitado.

Pues bien, la Sociedad Gallega de Gourmets de Provincias se reunirá este sábado una vez más, concretamente en nuestra casa. En el Orden del día están los siguientes puntos:

- Degustación y comentario crítico de los platos elaborados por el Chef (es decir, yo).

- Propuesta de una nueva incursión para fecha a convenir.

- Elaboración de un borrador sobre una posible gira gastronómico-culinaria en los próximos meses.

Resumiendo, que quedamos para cenar, hablaremos del restaurante al que nos apetece ir próximamente y empezaremos a darle vueltas a la posibilidad de una escapada en uno de los próximos puentes.

Por supuesto, levantaré acta de la sesión y la haré pública en los días posteriores.


Y aprovecho para anunciar que estoy ultimando un nuevo proyecto, del que espero informar en los próximos días, con el que expandiré aún más mi radio de acción gastronómica. Ya iré contando.

9.10.06

PRIMERAS SETAS


Empieza la época de setas y, como siempre, las primeras que aparecen por aquí, al menos de las que yo conozco, son las Lepiotas (Macrolepiota Procera), que a veces se conocen también como cogordos.

Es una seta que no es demasiado valorada por los aficionados pero que en mi familia tiene una cierta tradición. Era la única que reconocía mi abuelo y, por lo tanto, la que le enseño a recoger a mi padre y a mis tíos y después a mí. La lepiota no es demasiado carnosa y tiene un sabor relativamente suave, lo que hace que otras como boletus, rovellones o cantarelas sean preferidas por los entendidos, pero tal vez su mayor pega sea el exceso de agua que sueltan al cocinarlas, con el que hay que tener un cierto cuidado para que no nos estropee el plato.

Suelen darse en zonas muy húmedas y poco boscosas, normalmente en prados y pastizales, sobre todo en las inmediaciones de ríos o en valles. Aún así, alguna que otra vez se pueden encontrar en pinares poco poblados, entre la maleza de la cuneta de alguna pista no demasiado transitada o en sitios parecidos. El año pasado las recogí en un pinar en Teo y esparcí los trozos de las que estaban más estropeadas dentro del jardín de la abuela de la Gourmet 2.0, con la esperanza de que se reprodujesen. Y hubo suerte. Este año ya he recogido unas cuantas sin tener que salir de la finca y ya tengo localizado otro grupito que está creciendo.

Así que ya he inaugurado la temporada setera, que en mi caso,y dadas las pocas especies que conozco, no es demasiado productiva, aunque la disfruto al máximo.

Muchas veces me han preguntado cómo preparar las lepiotas, sobre todo la gente acostumbrada a setas más sabrosas, que le ve pocas posibilidades culinarias. Inicialmente las preparaba a la plancha, en tortilla o en revuelto. Y no están mal, aunque no dejan de ser un plato de setas corrientillo. Después descubrí una versión un poco más elaborada: empanadas, fritas (bien escurridas) y cubiertas con una loncha de queso de fundir. Experimentando, mi madre llegó a hacerlas al horno, sobre rodajas de patatas y tomate, aromatizadas con ajo y algunas hierbas, una receta muy lograda. Después las probé en sopa, y tampoco estaban mal.

Las dos últimas aportaciones a mi cocina con lepiotas son de estos días pasados. La primera es bastante sencilla:

SPAGHETTI AGLIO, OLIO E PEPERONCINO CON LEPIOTAS

No tiene mayor complicación. Se cuece la pasta y mientras se va dorando muy ligeramente en una sartén un diente de ajo y un par de guindillas, todo bien picado, en aceite de oliva. Después se añaden las lepiotas troceadas menudas, un poco de tomillo fresco, sal, pimienta y se saltea todo hasta que las setas están cocinadas.

Una vez escurrida la pasta, se pasa a la sartén y se saltea bien con las setas. Se espolvoréa bien con perejil picado, se le da una última vuelta y se sirve con parmesano recién rallado.

Pero ayer, y basándome en otra receta de la que hablaba hace unos días, ideé otro plato similar que me gustó aún más (sin que esta primera estuviese nada mal, que conste):

SPAGHETTI CON LEPIOTAS Y TOMATES SECOS

Mientras se cuece la pasta se ponen en una batidora potente o en la Thermomix un puñado de tomates secos, un diente de ajo, una ramita de tomillo fresco, un par de hojas de albahaca, un chorrito de aceite y una pizca de pimienta negra y se procesan hasta obtener una pasta lo más homogénea posible.

Se pone esta pasta de tomate en una sartén y se añaden las setas picadas. Se saltéa todo bien un par de minutos y se añade medio vaso de leche (o nata, si no temeis a los excesos calóricos). Se comprueba el punto de sal, se baja el fuego y se deja hacer hasta que la salsa espesa.

Se sirve sobre la pasta y se añade parmesano y pimienta negra recién rallada.

Es una de las recetas que más me han gustado últimamente.

5.10.06

¿Y QUÉ FUE DEl LABAN?


Hace un par de días hablaba del Laban, ese producto lácteo de Oriente Próximo que compré el otro día, pero no había comentado qué tal había sido mi experiencia con el. Así que tengo que decir que fue bastante buena.

De entrada lo probé solo. Y me pareció un poco amargo, con un ligero regusto como mohoso, similar al de algunos quesos azules pero mucho más suave. En una segunda prueba ya me convenció un poco más. También lo probé azucarado, manera en la cual recuerda mucho a un yogur convencional, solo que más líquido. El sabor está un poco entre el de un yogur y un kefir.

Pero lo que me interesaba era su aplicación culinaria, así que me puse a mirar posibilidades. Al final, por optar por una receta de una zona a la que suelo recurrir menos, me animé con una versión del Dajaj árabe (de Arabia Saudí). Lo primero que hay que hacer es una aclaración: aunque a veces se encuentra esta receta u otras similares bajo el nombre Dajaj, hay que tener en cuenta que esta palabar, Dajaj, se traduce como pollo, así que si solo decimos Dajaj estamos hablando de un plato de pollo, pero sin especificar. En este caso el nombre completo sería Dajaj Bi Laban o Dajan Bel Laban, que se traduce como pollo con laban y ya da una idea un poco más clara.

Esta es mi versión:

DAJAJ BEL LABAN

Se pica una cebolla y un diente de ajo y se doran en aceite de oliva a fuego bajo. Mientras tanto se va troceando el pollo bastante menudo y, cuando las verduras están cocinadas, se añade a la ollay se sala. Se sube el fuego y se dora bien por todos sus lados. Se añade un tomate maduro picado y se deja cocinar todo unos minutos, removiendo de vez en cuando.

A continuación se añade una pizca de comino, coriandro, pimienta negra, pimentón, orégano, nuez moscada y jengibre al gusto (o se sustituyen por nuestra mezcla de especias preferida, como los especias para Merguez (aunque estas son más para salchichas), Ras El Hanout, etc.). Se añaden unas ramas de cilantro fresco bien picado, dos cardamomos y una ramita de canela. Opcionalmente se añade un poco de anis estrellado y un trocito de corteza de limón. Se mezcla todo bien y se añade Laban hasta cubrir el pollo. Se reduce el fuego y se deja cocinar unos 25-30 minutos, con cuidado de que no quede en seco y añadiendo más líquido si fuese necesario.

A esta receta básica se le podrían añadir otros ingredientes como almendras crudas, piñones, pasas, etc. El uso de especias más dulces, como la canela o el anís está justificado para compensar el sabor del Laban. si en vez de este usamos leche o yogur deberán usarse con mucho cuidado.

Se sirve sobre cuscús. Una buena idea sería rematar el plato con unos granos de granada. No es tradicional, pero le va estupendamente.

Y ya que estoy con cocina árabe aprovecho para ilustrar el post con una foto del Rub-Al-Khali, el Empty Quarter, como se llama en inglés, esa zona al sur de Arabia Saudí que se interna también en Yemen, Omán y los Emiratos. Es una de las poquísimas zonas del planeta que aún no han sido totalmente exploradas. De hecho, la primera expedición científica a gran escala estuvo allí el pasado mes de febrero. Y aún hay zonas en las que no ha estado nunca ningún occidental y sobre las que no hay datos. Supongo que la ausencia total de agua y humedad ambiente, las dunas de más de 300 metros de altura y los 55 grados que se alcanzan en verano no ayudan. En cualquier caso, creo que los paisajes son impresionantes. Y como muestra, la foto.

4.10.06

SIN ÁNIMO DE OFENDER


Pero es que no puedo dejar de postear esta foto. Espero que nadie se sienta molesto por su publicación. Sabeis que lo hago de buena fe y sin segundas intenciones, por puro afán lúdico, sin más.

Quien hizo esta foto debió de quedarse pegado al ver al Papa Ratzinger vendimiando en La Rioja. Y vestido de mujer, además. Ampliad la imagen, por favor.

Ahora, sin buscarle las vueltas ni lecturas que no pretendo, no me negareis que la foto es soprendente y el parecido aún más.

POR AMOR AL ARTE


Me gusta mucho ese espíritu de hacer cosas por amor al arte, sin contraprestación, sin que nadie te las pida ni nadie te las pague. Es más o menos el espíritu con el que empecé este blog (y tantas otras cosas) y con el que lo mantengo. Por eso hay cuestiones que me molestan bastante, pero como eso da para otro post, lo publicaré mañana.

Por una de esas casualidades extrañas de la vida he conocido al autor de La Mirada de Lister, un fotógrafo estupendo. Y fotógrafo por amor al arte, además. En este caso en el más estricto sentido de la expresión. Y si ya las fotos me parecen buenas, ese espíritu que hay detrás hace que me gusten aún más: hace las fotos que le apetece y las publica sin ánimo de lucro, para que quien quiera pueda disfrutar de ellas.

De momento es un album que está empezando, no demasiado grande, pero en el que hay ya unas cuantas fotos que me parecen muy interesantes. Entre ellas he elegido las que ilustran este post. No soy un experto en fotografía, así que las veo desde la óptica de un historiador del arte más acostumbrado a las piedras que al papel fotográfico, pero me ha parecido que valían la pena.



Tal vez os apetezca pasaros por su album, ver su trabajo y dejarle algún comentario. Estoy convencido de que si alguien merece que le dediquemos un poco de tiempo es la gente que hace cosas "por amor al arte". De la otra ya tenemos más que suficiente a diario.

Por cierto, ya estoy esperando sus fotos de Galicia, que seguro que las habrá estupendas.

VINOS GALLEGOS "REVISITED"



El pasado mes de junio Michael Schachner, de la revista estadounidense Wine Enthusiast, estuvo haciendo un recorrido enoturístico por Galicia. Al margen de pequeñas imprecisiones, como que el gallego sea una mezcla de portugués y castellano, el artículo resultante me parece muy interesante y, sin duda, será un revulsivo para el mercado de los vinos gallegos en Estados Unidos.

En su texto, titulado A Very Different Spain, y que podeis encontar aquí, hace un breve recorrido por las denominaciones de origen Rias Baixas, Ribeiro y Valdeorras. Se deja otras en el tintero, pero de las que habla lo hace con conocimiento de causa. En cuanto a su selección de vinos, consiste en 12 referencias, todas ellas con puntuaciones superiores a 88/100 entre las que se encuentras clásicos como As Sortes 2005 (Valdeorras), Emilio Rojo 2005 (Ribeiro), Pazo Señoráns 2005(Rías Baixas), Abadía San Campio 2005 (Rías Baixas), Godeval 2005(Valdeorras), Condes de Albarei 2005(Rías Baixas), junto a otros menos populares. Se echan en falta algunas referencias a blancos envejecidos en barrica o a algún que otro tinto, que aunque por lo general no lleguen en Galicia, y mucho menos en estas denominaciones de origen, al nivel de los blancos si que pueden deparar alguna sorpresa, especialmente en Valdeorras. En cualquier caso, así tiene disculpa para venir una segunda vez y hablar de estos, además de los Ribeira Sacra, Monterrei o la inminente d.o. Arousa Norte, Barbanza o como finalmente se llame.

El artículo se completa con alguna referencia turística y con una breve selección de restaurantes en la que no se le escapan ni Toñi Vicente ni Marcelo, aunque si que faltan otros nombres importantes de la gastronomía local con sede en las zonas que ha visitado.

3.10.06

UN LINK, UNA COMPRA Y UNA TARTA QUE HAY QUE VER


Bueno, y también un breve comentario a la receta de ayer a la noche. Resultó tan bien como prometía. Seguiré dándole vueltas a ese tema.

En cuanto al link, si como yo disfrutais con los productos del mar y si leeis francés (o como yo podeis entenderlo a grandes rasgos haciendo bastante esfuerzo y utilizando el sentido común y la imaginación), no os podeis perder este Cuisine de la Mer. Vale la pena.

Hace unos días Sao Mai me picaba la curiosidad con su anuncio del Laban comercializado recientemente por Feiraco, cuya central, por cierto, está apenas a seis kilómetros de mi casa, a pesar de lo cual no he podido encontrar este nuevo producto en el supermercado que hay junto a casa. Hoy, que me toca quedarme a comer en Santiago por motivos laborales, me lo encontré por casualidad en un supermercado de la zona vieja. Y a pesar de que tenía pensado comprarme solo algo para ensalada, puede que alguna conserva y un poco de pan, el brick de Laban se vino conmigo y está esperando a que llegue a casa para poder probarlo.

El Laban es un producto típico de Oriente Próximo y Oriente Medio, más o menos a medio camino entre la leche y el yogur. Se trata de una leche fermentada ligeramente ácida que puede consumirse así, tal cual, mezclarse con otros ingredientes en la elaboración de refrescos o como ingrediente de muchos platos de la cocina local.

Y por ahí es por donde más me interesaba. Hasta ahora tenía que conformarme con sustituirlo por yogur o leche, pero ahora que tengo el producto original estoy seguro de que conseguiré resultados mucho mejores. El Laban es, además, un ingrediente realmente versatil que casa bien con hortalizas, como en el Koussa Bi Laban de Líbano y Siria (berenjenas rellenas), el Foul Akhdar (habas con Laban), el Zirbeyan, un arroz muy especiado típico de la Península Arábiga o en una de las especialidades más populares de la zona, el Immo, carne guisada en yogur, que puede adoptar la forma de kebab en el Kebab Bi Laban sirio, de Fakhitha, el típico plato de pierna de cordero de Arabia Saudí, de Dajaj (similar al anterior, pero de pollo)...

Y luego están sus usos en repostería, como en la Basbousa turca, el Ros Bel Laban egipcio o en ese refresco aromatizado con hojas de menta y rebajado con agua tan popular en Oriente Próximo.

Así que, como es lógico, estoy emocionado con las expectativas.

Y termino mencionando la impresionante Chajá de Sole, de la que teneis que ver la foto. Desconocía esta receta, pero ha logrado picarme la curiosidad. Y eso que no soy especialmente goloso.

2.10.06

UNA FRITTATA


Hoy a mediodía, experimentando un poco en la cocina, preparé una especialidad que era bastante frecuente en las tabernas tradicionales romanas, esas que, allí como aquí y en casi todas partes, ya casi han desaparecido. Se trata de una

PASTA DE TOMATES SECOS

En la Thermomix o en cualquier otro procesador potente se pone un puñado de tomates secos, un diente de ajo, un par de hojas de albahaca y un chorrito de aceite de oliva extra virgen y se procesa todo hasta conseguir una pasta lo más homogénea posible.

La manera clásica de tomarla es untada en un buen pan, ya sea sola (buena), con un par de alcaparras (muy buena), con un chorrito de limón, con una anchoa, con una aceituna o con lo que se os ocurra. Pero también puede tomarse, por ejemplo, como salsa de unos spaghetti.

Así que dándole vueltas a nuevas posibilidades para esa preparación se me ocurrió la siguiente receta, que es lo que tengo pensado cenar hoy:

FRITTATA DE RÚCOLA Y NUECES CON PASTA DE TOMATES SECOS

La frittata, de la que hablé ya hace unos meses es, para entendernos, como la versión italiana de la tortilla. En este caso la receta es la siguiente:

Por un lado se baten un par de huevos con una pizca de sal y un chorrito de leche. se calienta la sartén y se cuajan en ella los huevos, a fuego lento. Cuando comienzan a cuajar pero la parte superior está aún líquida se añaden unos trozos de mozarella fresca y, si se quiere, un poco de parmesano recién rallado. Se deja unos segundos más y se añaden un par de cucharadas de la pasta de tomates secos explicada más arriba, procurando manchar varios sitios de toda la superficie de la frittata. A continuación se añade la rúcola, las nueces, una pizca de sal, unas gotas de aceite extra virgen y se sirve, ya cuajada, pero sin que llegue a secarse de todo ni a cocinar la rúcola.

Ya tengo ganas

1.10.06

FERRÁN ADRIÁ EN LA DOCUMENTA 12???

Cada cinco años se celebra en la pequeña ciudad de Kassel la Documenta, probablemente el evento relacionado con el arte contemporáneo de mayor importancia en Europa, que en el verano de 2007 llegará a su edición número 12.

Leo con asombro en Chubby Hubby que este año uno de los artistas invitados a participar es Ferrán Adriá. No hay aún detalles sobre esta participación ni sus pormenores, así que habrá que esperar. En cualquier caso, es la primera vez que un cocinero es invitado a participar en uno de los grandes eventos internacionales del arte, es decir, es elevado casi oficialmente a la categoría de artista.

¿Mi opinión?

La verdad es que aún no la tengo. Acabo de leerlo y necesito reponerme de mi asombro y darle un par de vueltas porque, así, de entrada, me vienen a la cabeza ideas bastante contrapuestas.

Ya hablaremos

CASSOULETTE EN CARCASSONNE Y PAIN AU CHOCOLAT EN NARBONNE (Recuerdos gastronómicos)


Estábamos visitando a María en Girona así que, despues de un par de días paseándonos por Cataluña, decidimos irnos un poquito más allá. Y acabamos en Carcassone, una de las fortalezas cátaras más impresionantes del sur de Francia (en gran medida gracias a la restauración decimonónica de Viollet-Le-Duc, el arquitecto responsable del actual aspecto de Notre Dame de Paris, Mont Saint Michelle y la catedral de Narbonne, entre otras, que a pesar de que desde ese punto de vista no dejan de ser en cierto modo una falsificación histórica, no por ello son menos espectaculares). Allí, por pura casualidad, entramos en un pequeño restaurante, Chez Balthazar creo que se llamaba, que no nos tuvo mala pinta. Y al menos la cassoulette, el plato típico regional, que probé en su patio no me pareció mala. Desde luego por encima de lo que uno espera en un restaurante turístico de un sitio tan masificado.

Ya de regreso, por la tarde, paramos en Narbonne, ciudad que no conocía pero que me había impresionado al verla a un par de kilómetros de distancia al pasar unos años antes por la autopista camino de Italia. Al final la zona interesante es muy pequeña, pero hay dos o tres rincones, como el de la foto, que si que valen la pena. Como el pain au chocolat que nos compramos en esa misma plaza antes de emprender camino de regreso.

Otro agradable recuerdo gastronómico.

A CONOCER EL MAR


Los permisos de paternidad, restos de vacaciones y demás llegan a su fin. Y que conste que no me quejo, que ya se que he sido un privilegiado, pero no quería terminarlos sin hacer una primera excursión con la Gourmet 2.0, así que estuve esperando a que el tiempo mejorase. Y como no no mejoró decidimos que la de hoy era tan buena tarde como cualquier otra, que con un poco de suerte no nos llovería y que, además, el mar no está tan lejos. Así que con una buena dosis de optimismo nos pusimos en marcha. A conocer el mar.

A mitad de camino nos cayó una tromba que por poco da al traste con nuestros planes, pero aún así seguimos. Y acabamos en la playa de Carragueiros o Carregueiros, junto al pueblo de Cabo de Cruz (Boiro), que está a unos 40 minutos de casa. Y la suerte nos acompañó, no llovió en toda la tarde. Eso si, tampoco es que el día estuviese especialmente tropical, así que solo bajamos la capota del cochecito para hacer la foto. Pero bueno, da igual, la cosa era llevarla al mar y la llevamos. Total, de esta no se va a acordar (y probablemente de las siguientes tampoco), así que ya habrá ocasión de que lo conozca y lo recuerde en mejores condiciones.

La playa de Carragueiros era un espectacular arenal casi virgen hasta que a comienzos de los 80 abrieron una carretera a unos 15 metros del mar, justo por encima de la duna que lo separaba de la laguna que hay detrás y llevándose por delante la duna, parte de la zona húmeda y unos restos que, a falta de tiempo para estudiarlos, algunas publicaciones señalaban como romanos. Hasta no hace más de diez o quince años se encontraban allí bolas de corales casi imposibles de localizar en otras zonas de la ría de Arousa y los camarones nadaban entre las rocas de la orilla. Hoy han retirado la carretera un par de cientos de metros tierra a dentro, han restaurado la duna y han instalado sobre ella un paseo de madera. La playa ya no es lo que era, pero no está mal para darse un paseo en una tarde de otoño. Está al lado del puerto de Cabo de Cruz, otro lugar destrozado en los 70 y 80, en el que apenas quedan vestigios de lo que pudo ser un precioso pueblo marinero. Aún así no sale mal en las fotos, si se buscan el encuadre con cuidado: unas hierbas por aquí, esta casa que no salga, la depuradora que instalaron en el cabo tampoco y listos.

La nota gourmet de la tarde la puso un laurel que crece al pie de la duna. Dicen que el mejor laurel, sobre todo para cocer marisco, es el que crece azotado por los temporales del invierno, a la orilla del mar. Y debe recogerse a finales de agosto. Bueno, con un mes de retraso, pero con un aroma difícil de superar (hice la prueba nada más volver, con uno de tierra adentro, y no hay comparación posible), ya tenemos nuestro laurel para esta temporada.

Acabamos la tarde visitando a unos amigos en la aldea de Trevonzos, el mejor mirador natural sobre Rianxo y su bahía y merendando allí una estupenda rosca de Caldas de Reis.

Dadas las expectativas creadas por el clima de los últimos días, la cosa podía haber salido bastante peor.