2.10.06

UNA FRITTATA


Hoy a mediodía, experimentando un poco en la cocina, preparé una especialidad que era bastante frecuente en las tabernas tradicionales romanas, esas que, allí como aquí y en casi todas partes, ya casi han desaparecido. Se trata de una

PASTA DE TOMATES SECOS

En la Thermomix o en cualquier otro procesador potente se pone un puñado de tomates secos, un diente de ajo, un par de hojas de albahaca y un chorrito de aceite de oliva extra virgen y se procesa todo hasta conseguir una pasta lo más homogénea posible.

La manera clásica de tomarla es untada en un buen pan, ya sea sola (buena), con un par de alcaparras (muy buena), con un chorrito de limón, con una anchoa, con una aceituna o con lo que se os ocurra. Pero también puede tomarse, por ejemplo, como salsa de unos spaghetti.

Así que dándole vueltas a nuevas posibilidades para esa preparación se me ocurrió la siguiente receta, que es lo que tengo pensado cenar hoy:

FRITTATA DE RÚCOLA Y NUECES CON PASTA DE TOMATES SECOS

La frittata, de la que hablé ya hace unos meses es, para entendernos, como la versión italiana de la tortilla. En este caso la receta es la siguiente:

Por un lado se baten un par de huevos con una pizca de sal y un chorrito de leche. se calienta la sartén y se cuajan en ella los huevos, a fuego lento. Cuando comienzan a cuajar pero la parte superior está aún líquida se añaden unos trozos de mozarella fresca y, si se quiere, un poco de parmesano recién rallado. Se deja unos segundos más y se añaden un par de cucharadas de la pasta de tomates secos explicada más arriba, procurando manchar varios sitios de toda la superficie de la frittata. A continuación se añade la rúcola, las nueces, una pizca de sal, unas gotas de aceite extra virgen y se sirve, ya cuajada, pero sin que llegue a secarse de todo ni a cocinar la rúcola.

Ya tengo ganas

1 comentario:

J. Gómez Pallarès dijo...

Chico, vaya receta apetitosa. A ver si pillo algo parecido por aquì!
Un abrazo!
Joan