Bueno, ya tardaba. Finalmente parece que le tocó a Corrubedo. Algo (bastante) ya le había tocado con lo del Prestige, todo hay que decirlo, pero hasta el momento parece que se iba librando, por los pelos, del deterioro absoluto. Hasta el momento.
Quien me conoce (o quien me lea) sabe que paso los veranos en Corrubedo desde 1987 y que antes de eso pasaba largas temporadas (más de dos meses en verano, semana santa, carnaval, fines de semana y puentes) en la casa que cualquiera de mis dos abuelos tenían en Boiro, apenas a 20 Km, desde donde nos desplazábamos con mucha frecuencia, primero en escapadas familiares a pasar el día en la playa y más tarde con los amigos, primero en bicicleta y despues en coche a bucear, a hacer pesca submarina, a hacer surf... Vamos, que conozco Corrubedo bien de toda la vida y es una zona a la que le tengo especial cariño.
Los que conocemos el pueblo desde hace tiempo hemos visto como ha pasado de ser un lugar en el que era difícil encontrar una casa para alquilar, porque no había oferta ni demanda, a ser un pueblo en el que salen urbanizaciones como hongos. Hemos visto como el perfil del pueblo, de casas de una sola planta, se ha ido viendo transformado por edificios de dos y tres pisos. Cada vez más y más altos. Hemos visto como las playas solitarias en pleno mes de agosto se han ido llenando de gente a medida que se abrían caminos (luego pistas de tierra, luego carreteras con aparcamiento al final) para acceder a ellas.
Pero a pesar de todo Corrubedo se mantiene como uno de los pocos lugares más o menos bien conservados de las Rías Baixas. A caballo entre la Ría de Arousa y la de Muros e Noia ha conseguido escapar de la masificación (y de la especulación brutal) de lugares cercanos como Portosín (un ejemplo de esta mini-Marbella local), del crecimiento desmedido de Boiro, de Porto do Son, de Palmeira o de Aguiño. Con la creación hace ya algunos años del Parque Natural de las Lagoas de Carregal e Vixán, que incluye una buena zona de la costa cercana, se frenó un poco el incipiente boom urbanístico y Corrubedo se convirtió en una especie de refugio para gente que buscaba tranquilidad. Varios arquitectos, como el Premio Nacional de Arquitectura Manolo Gallego o David Chipperfield, autor entre otras obras de tiendas para Dolce y Gabanna en Nueva York, Milán, Londres o Los Ángeles, de la Galería Nacional de Roma, del Neues Museum de Berlin o del Museo de Arte e Historia de Anchorage (Alaska), se han construido viviendas allí.
Hace cuatro o cinco años una empresa conservera decidió instalar una factoría a la entrada del pueblo rompiendo completamente el perfil de casas bajas, vertiendo al alcantarillado público (cuando no directamente al mar) y provocando malos olores, además del incremento del tráfico de camiones en un pueblo con una única entrada por carretera (está rodeado por mar por tres de sus lados) y calles estrechas. Pero a pesar de todo el sitio aguantaba.
Esta semana, sin embargo, nos encontramos con la noticia de que la Xunta de Galicia tiene previsto aprobar la construcción en Corrubedo de una de las piscifactorías más grandes de Europa, de unos 330.000 metros cuadrados según el proyecto, dedicada a la cría de lenguado. Muy bien, más trabajo para la zona. Si a alguien le interesa, la zona que se quiere construir es la que está detrás de la casa de la segunda foto. Todo muy bonito, si, pero la cosa tiene varias pegas. La primera es que este tipo de obras no deben ser tan buenas cuando cada vez que alguien las propone en la zona afectada se arma jaleo. Aún colea el caso de la piscifactoría que Pescanova quiere montar en pleno Cabo Touriñan, zona integrada en la Red Natura de la Unión Europea y todas las manifestaciones (a favor y en contra) que ha suscitado.
Los promotores, una empresa noruega, alegan que aparte de los muchísimos puestos de trabajo que se van a crear (no hay cifras para el caso de Corrubedo, pero para la de Touriñan la empresa hablaba de cerca de 400, mientras que estudios de grupos ecológicos afirmaban que los puestos directos estarían entre 10 y 15 fijos. La cosa cambia de un caso al otro), se van a mejorar las infraestructuras de la zona y, además, las instalaciones se construirán en una zona no protegida. Por otra parte, alegan que este tipo de explotaciones no resultan contaminantes.
Vamos a ver, en un pueblo de apenas 900 habitantes fuera de temporada turística, con un único acceso (ampliado hace un par de años) por carretera, lo de las infraestructuras viarias no parece prioritario. Corrubedo está a 6 Km. de Ribeira, una de las diez localidades más importantes de Galicia y con cerca de 30.000 habitantes. Ambos núcleos están unidos por una carretera más que digna para el tamaño de Corrubedo en la cual, además, está el enlace con la Vía de Alta Capacidad que comunica con Santiago y con la autopista a Coruña y a Vigo. Eso sin tener en cuenta que Corrubedo está a unos 25 minutos de Noia, que en breve estará unida a Santiago por Autovía. Autovía que, por cierto, está previsto que cruce la ría con un puente (otro proyecto polémico del que podemos hablar otro día) para facilitar el acceso a Portosín y Porto do Son, es decir, acercándose todavía más. Que me cuenten cuantos pueblos gallegos de ese tamaño y que estén fuera de los ejes de comunicación tienen esas comunicaciones. Así que me temo que lo de las infraestructuras solo serviría para facilitar el tráfico de cientos de camiones a cualquier hora del día y de la noche entrando y saliendo de la cetárea.
Lo de la zona no protegida merece capítulo aparte. Resulta muy curioso (y más si se conoce la zona) que desde la boca de la Ría de Arousa hasta Porto do Son, unos 30 Km. de costa, todo el litoral esté protegido, ya sea como parque natural o bien como espacio de la Red Natura. Como dirían en Asterix: ¿Todo? No!. Un pequeño sector, de apenas un par de kilómetros ha quedado, vaya usted a saber las razones, fuera de cualquier tipo de figura de protección. Da igual que sea uno de los pocos sectores no atravesado por carreteras o pistas, o que sea uno de los escasísimos lugares en los que no hay, de momento, edificación de ningún tipo. Da igual que sea una zona habitual (y lo digo por experiencia) de avistamiento de delfines y cetáceos diversos, una zona de marisqueo y de pesca con las mismas características en cuanto a presencia de flora y fauna que otras vecinas a la que yo, desde hace años, me acercaba a bucear. Todo eso da igual. Quien tenga dudas puede ampliar la foto aerea, con la zona en la que se proyecta construir marcada en rojo, y comprobar qué hay de cierto en lo que digo.
Esa zona. la que aparece en la foto, se quedó fuera con el anterior gobierno (otra cosa que agradecerle a Don Manuel) por motivos que se nos escapaban pero que hoy empezamos a entender. Una lástima que al actual gobierno gallego, tan renovador en otros aspectos, no le parezca importante corregir este hecho. Al contrario, no solo no lo corrige sino que ve con buenos ojos el proyecto. Una lástima.
Respecto al asunto de la contaminación, como en estas materias soy un ignorante, estaría dispuesto a creerme lo de que este tipo de cetáreas son poco contaminantes. Salvo por un detalle: resulta que, por lo visto, para la cría de este tipo de pescados se necesita agua especialmente libre de contaminación. Hasta ahí todo bien. Esa sería la razón por la que siempre buscan sitios como Touriñan, Corrubedo o Carnota para instalarlas. Ya, pero ¿si la cosa es tan poco contaminante, cual es la razón para que capten el agua en un punto y viertan la usada en otro, a kilómetros de distancia? Si el agua se devuelve igual de limpia podría devolverse al mismo sitio en el que fue captada, digo yo. Y no habría que construir las canalizaciones para alejar el vertido, lo que sería aún más rentable. A no ser que eso no sea bueno para los lenguados. A ver si va a ser que la que devuelven no va tan limpia como se dice.
En fin, afortunadamente algún medio de comunicación parece tomarse el caso en serio. De algo va a servir que el director sea natural de Corrubedo. Y parece que Adega, la Asociación para a Defensa Ecolóxica de Galicia, y la Plataforma para la Defensa Medioambiental de Corrubedo empiezan a moverse. Eso es lo que hace falta. En Tapia de Casariego ha funcionado y en Touriñan también. Aunque de momento, me temo, este será el último verano en el que podremos disfrutar de Corrubedo como era desde siempre. Luego vendrán las máquinas, el tráfico de camiones...
ACTUALIZACIÓN 13:45: Bueno, afortunadamente parece que empieza a haber movimiento. Y otra más.
Y una sugerencia. Si a alguien le apetece quejarse o hacer llegar su opinión al respecto a la empresa responsable, puede dirigirse a la central en Noruega: info@stoltseafarm.com o mejor todavía a su Director de Ventas de la delegación en españa (A Coruña): Enrique.Corrales@stoltseafarm.com . Inicialmente dudé sobre si publicar estos correos electrónicos, pero dado que aparece claramente en la página web de la empresa (a la que más arriba he puesto el link) y que no estoy incitando a hacer nada para lo que no estén pensados expresamente esos emails y su publicación en la página correspondiente, es decir pedir información o enviar opiniones sobre la empresa, sus productos o actividades, no creo estar haciendo nada malo. Aún así, si algún implicado lo ve de otra manera, que se ponga en contacto conmigo y lo hablamos.
ACTUALIZACIÓN 1-07-2006: Más repercusión en prensa y en el blog de Manolo. Y un link al folleto editado por la Plataforma para a Defensa Medioambiental de Corrubedo.
30.6.06
DESASTRE
Lo firma
Gourmetdeprovincias
a las
10:15
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


2 Comentarios:
que lugar.... y que lastima...
oiga SR. gourmet.... de Catia Chien por cierto... puse un post hace 2 dias!!!!! que coincidencia... vaya a verlo a cara carmina, me parece que es una mujer alucinante y sus imagenes mas... que lindo que adquirio una!!!! cual fue he????
un abrazo!
vuelo...
Esa de los tejados de casas, no recuerdo como se llama. En cierta manera me recordo un poco al Sleepy Hollow de Tim Burton y se alejaba de la típica ilustración infantil. Me pareció interesante.
Publicar un comentario en la entrada