2.2.06

UNA RECETA

Ya vale de post interminables por el momento. La verdad es que estos últimos días me he superado a mi mismo, así que mi intención es cortarme un poc próximamente. A ver lo que dura.

Así que ahí va una receta que preparé ayer.

Se compra una lubina de tamaño mediano, tirando a grande (como para dos), se limpia bien y se hace al horno con aceite de oliva extra virgen, sal, ajo, un poquito de perejil y unas gotas de limón. Nada más.

Mientras se va haciendo se lavan unas hojas de espinacas tiernas y se escaldan unos segundos en agua con sal. Se retiran y se pasan por la batidora con un chorrito de aceite de ajo (si no lo teneis preparado podeis dorar a fuego bajo un diente de ajo en aceite), unas gotas de limón y una pizca de jengibre en polvo. Se cuela bien el resultado para conseguir una salsa verde. Si queda muy líquida podemos ligarla con un poquito de agar-agar, pero sin pasarnos.

Al mismo tiempo se han puesto a cocer unos 200 gr. de calabaza en dados con dos zanahorias en rodajas y una ramita de hinojo (yo suelo congelar las que me sobran cuando preparo hinojo fresco). Cuando está listo se escurre y se pasa por la batidora para obtener un puré espeso. Despues se cuecen unos guisantes y también se pasan por la batidora o thermomix con una cucharadita de mantequilla y unas hojas de hierbabuena.

Cuando el pescado está listo se retira del horno y se le sacan los dos filetes. Se pone uno en cada plato y, con un aro de emplatar, colocamos un poco de puré de guisante y, encima, un poco de puré de calabaza. Retiramos el aro, decoramos los purés con unas pasas y una pizca de pimentón, salseamos con el jugo de las espinacas y terminamos el plato con un poquito de aceite extra virgen y sal Maldon.

A lo mejor es un poco complicado y, además, habrá quien me diga que no acaba de ver eso de los dos purés montados uno encima del otro. Pero os aseguro que está muy bueno. Hacedme caso.