31.10.05

A CORUÑA Y UN CURRY


El sábado estuvimos en A Coruña, una de esas ciudades con un encanto especial, a pesar de los esfuerzos de su alcalde por hacerla antipática, por su interés permanente por llevar la contraria y por crear bandos irreconciliables. Fue la típica tarde de otoño que uno aprovecha para ir a la ciudad vecina (en este caso, además, más grande) a ver tiendas, a dar una vuelta por calles que tiene menos vistas, a tomarse un café y poco más. Pero son tardes realmente agradables, probablemente por lo que suponen de salir de la rutina.

Así que allá nos fuimos y cumplimos con lo previsto. El clima no acompañaba, especialmente al salir, pero al final pudimos aprovechar bastante el tiempo. No nos movimos de las calles principales, paramos en toda cuanta tienda, zapatería y demás nos encontramos (y nos encontramos unas cuantas) y acabamos merendando una espléndida quiche de espinacas y tomate antes de coger el coche para volver a casa. Fue la última tarde antes de cambiar al horario de invierno, así que aprovechamos los últimos minutos de luz asomados a la playa de Riazor, antes de dar las últimas vueltas parando en los escaparates, ya de camino al coche.

Pero centrándonos en la parte gastronómica de la tarde, diré para quien no lo sepa, que una quiche es una tarta caliente originaria del norte de Francia. Se trata de una base que se cubre con una mezcla de huevos y nata cuajados combinados con los ingredientes que dan sabor al plato. Una combinación clásica son las espinacas y el bacon, pero también se puede usar tomate (como en la de este sábado) o muchos otros ingredientes: puerros, zanahorias, otras verduras, etc. Puede tomarse tanto fría como caliente y es un primer plato excelente, pero también un tentempié buenísimo.

El otro apunte que me queda del fin de semana es el paquete que recibí. Tenía pendiente, de mi compañero de Pistoynopisto un envío que finalmente, y despues de la famosa huelga de transportes, puede recoger el sábado. Se trataba de una salsa de curry de Kerala, de esas que comenté hace un par de semanas en otro post, traida de Estados Unidos, de un fabricante que las prepara allí según la receta tradicional del sur de la Índia. Era la variante picante y tengo que decir que incluso para mi, un Gourmet de Provincias aficionada a las más intensas recetas mexicanas, Tex-Mex o indochinas, la cosa era abrasadora. Eso si, una vez rebajada estaba realmente buena. En este caso preparé un curry vegetal, del estilo de los de la zona, con calabaza y piña. Una delicia. Y lo mejor es que aún me sobró como para prepararlo otra vez. Desde aquí, una vez más, mi agradecimiento, que es aún mayor ahora que he probado la salsa en cuestión.

30.10.05

YA ES TEMPORADA


Hoy he recogido las primeras setas de la temporada. Han sido unas cuantas lepiotas (Macrolepiota Procera) y un Boletus pequeño, pero a mi me ha encantado encontrarlas y, mucho más, cocinarlas y tomarlas salteadas de entrante.

La lepiota es una de esas setas que suelen considerarse de segunda, y es cierto que al lado de los boletus, de los rebozuelos o de alguna otra resultan un tanto insípidas, pero también es verdad que bien cocinadas se convierten en toda una delicia. Están estupendas en tortillas y revueltos, en sopas y simplemente salteadas con ajo y alguna hierba, pero también quedan bien en alguna receta más elaborada, por ejemplo, empanadas y fritas (hay que escurrirles bien el aceite) o en una versión más elaborada del plato en la cual entre dos porciones de lepiota se pone una loncha de jamón y una de queso, se empanan y se fríen.

Aún así, mi preferida es está que ideó mi madre hace unos cuantos años y que es, además, estupenda para vegetarianos:

LEPIOTAS AL HORNO

Se limpian bien las setas y se cortan los sombreros en cuartos. Se separan los pies y con ellos, un poco de ajo y perejil se prepara un picadillo que se reserva. Se cortan patatas en rodajas como de medio centímetro y se doran en aceite. A continuación se colocan en el fondo de una fuente de horno. Sobre ellas se dispone una capa de cebolla picada fina y, sobre esta, una capa de tomates maduros en rodajas. Encima de todo esto se disponen las setas en cuartos y se termina todo espolvoreando el picadillo, salando y con un chorrito de aceite (se puede poner también un poco de vino blanco). Se mete al horno previamente calentado y se deja unos 20 minutos, hasta que las patatas están tiernas. Al salir se puede espolvorear con un poco de parmesano rallado y se sirve inmediatamente.

27.10.05

MÁS DE 2.000 AÑOS JUNTOS


Acabo de leer que aquí, en Galicia, la relación entre el hombre y el perro como animal de compañía tiene, al menos, 2.000 o 2.500 años. Eso seguro, aunque probablemente tenga más. Hay grabados datables en la Edad del Bronce,como el de Laxe da Sartaña, en Porto do Son, que sugieren que esa relación puede tener ya más de 3.000 o 3.500 años de antigüedad, ya que según parece adivinarse en los grabados, muy deteriorados, en esa época los perros se utilizarían ya en el pastoreo o en la caza.

Pero ahora, por vez primera, nos encontramos con datos objetivos, ante los que no cabe ninguna otra interpretación. en el libro Os Castros de Neixón, publicado hace unos días por Editorial Toxosoutos, se recoge el descubrimiento de restos de cánido en el Castro Grande de Neixón (que es el que aparece en la foto, tomada de Google Earth), en Boiro. Y no solo eso, sino que hay evidencias de que la carne del animal no fue aprovechada, de que este no tuvo una muerte violenta y, además, parece haber también indicios de enterramiento, lo que indicaría que los restos del perro no se arrojaban directamente al vertedero, como se hacía con los de otros animales domésticos.

Así que hace más de 2.000 años alguien ya paseaba con su perro por los mismos sitios por donde yo lo hago con el Perro Gastrónomo.

RECETA

Atención a esta receta, una especie de fusión de algún plato ya conocido y de ideas que me rondaban por la cabeza. A mi me gustó:

PAVO CON ALCACHOFAS Y BACON:

Se limpian las alcachofas (2 por persona) y se ponen a cocer en agua con sal. Mientras tanto se pican fino una cebolleta y un diente de ajo y comienzan a dorarse a fuego lento en aceite de oliva. Se corta la pechuga de pavo en tiras finas y se añaden al sofrito. Salpimentar. Se cortan unas ciruelas pasas sin hueso en tiras y se añaden al guiso junto con unos piñones. Una vez cocidas las alcachofas se escurren bien y se cortan en cuartos. Se añaden al guiso junto con una rama de hierbabuena picada y se deja dorar todo ligeramente un par de minutos al fuego. Cuando el pavo está bien dorado, se añade una copa de vino dulce, tipo Málaga Virgen o similar, y un poquito de agua. Se corrige de sal y se deja cocer unos 10-15 minutos para que la salsa espese. Al final, cuando ya casí está listo, se cortan unas lonchas de bacon en tiras y se añaden, dejándolas cocinar un par de minutos más. Aunque el bacon se puede omitir si se prefiere un plato más ligero, es un contraste estupendo con el sabor de los piñones y las ciruelas.

26.10.05

AUBREY BEARDSLEY


Volviendo a mi interés de las últimas semanas sobre la ilustración, hace unos días me acorde de la obra de Aubrey Beardsley, probablemente uno de los ilustradores más creativos de la historia. A pesar de morir de tuberculosis a los 25 años, tuvo tiempo de ser amigo de Oscar Wilde (para el que realizó las ilustraciones de su Salomé, como la que ilustra este post), de ilustrar Le Morte d'Arthur de Malory en la edición de 1893, probablemente la mejor de las realizadas hasta la fecha y de la que yo tengo en mi colección una reedición facsimil, de crear una importante colección de ilustraciones eróticas realmente sorprendente y de tratar otros temas, especialmente literarios y mitológicos. Revisad la galería que encontrareis en el link, ya vereis como, aunque ya conozcais su obra, seguro que os sorprende.

En su estilo se conjugan el art nouveau francés con la influencia evidente del movimiento Arts and Crafts británico, el decadentismo de Wilde, el simbolismo de final de siglo, el grafismo japonés y elementos tomados de los pintores prerrafaelistas y de la pintura y la miniatura medieval. El resultado son obras soprendentemente modernas, con una cierta vocación provocadora y una personalidad tan marcadas que las convierten en una de esas joyas del cambio de siglo que, a pesar de haber caido en cierta medida en el olvido, merecen la pena.

25.10.05

TODOS LOS SANTOS


La semana próxima se celebran las festividades de Todos los Santos (31 de octubre) y de Difuntos (1 de noviembre). En los paises en los que hay una tradición católica tan apabullante como en España, incluso los que no somos católicos practicantes vemos nuestro calendario laboral, festivo, gastronómico o del tipo que sea, marcado por las festividades religiosas. De hecho, el próximo martes es festivo seas católico o no, un día de descanso entre semana, que nunca viene mal.

Para mi, la festividad de Difuntos está marcada por una costumbre que se repetía, paso por paso, cada año. Nos levantábamos pronto para ir a recoger a mi abuela y acompañarla a la floristería a buscar sus encargos. Desde allí, en coche, nos íbamos hasta Vilagarcía de Arousa, a visitar a unos parientes (a los que solo se visitaba ese día), antes de continuar camino hasta Vilanova, donde está enterrada buena parte de mi familia materna. Por el camino, a pesar del temporal de viento y lluvia que suele hacer, siempre me llamaban la atención los cementerios engalanados con millones de flores nuevas. Al llegar, también como siempre, había un recorrido establecido: subida al cementerio a limpiar las tumbas de mis bisabuelos y de algunos otros parientes, colocar las flores, pararse con alguien conocido y bajar al pueblo a visitar la antigua casa de mi bisabuelo y a alguno de los pocos familiares que aún siguen viviendo allí. Terminada la visita continuábamos hasta Padrón, donde nuevamente parábamos a dejar otras flores y acabábamos reuníéndonos con mi abuelo (que siempre se las arreglaba para escapar de este viaje) en algún restaurante de carretera, a una hora más propia para una merienda que para una comida.

A la noche, en casa, siempre había una bandeja de Huesos de Santo, un postre típico que últimamente parece que se va perdiendo, y que solo se encuentra en esta fecha. Hace ya un par de años que no hago el viaje, aunque mantengo el recuerdo muy vivo, especialmente cuando empieza a acercarse el día y está un tiempo tan desapacible como hoy. Lo que si se mantiene es la tradición de la bandeja de Huesitos que, todo hay que decirlo, se venden a precio de oro.

Los huesos de santo son básicamente un cilindro de una pasta de mazapán (almendra y azucar) que se rellena con una crema aromatizada. Inicialmente se preparaban de tres o cuatro sabores: de yema, de chocolate, de mantequilla y poco más. Posteriormente empezaron a añadirse variantes, como los de fresa, los de café, los de praliné, los de turrón, los de avellanas, hasta llegar a absurdos como los de los últimos años, en que los he visto de pistachos, de kiwi o de arroz con leche. Hay que decir, por otro lado, que son uno de los postres más calóricos que conozco, así que está bien que se sirvan tan solo una vez al año, porque así conservan todo su atractivo y no corremos el peligro de aficionarnos en exceso. También en los últimos años han comenzado a popularizarse en toda España los Panellets, que son el dulce tradicional catalán para esta fecha, unas bolas de masa de almendra cubiertas de piñones y horneadas. Tengo que decir que no están mal, pero que para mi la auténtica tradición es la otra. Me imagino que a los catalanes les pasara exactamente lo contrario.

Tengo que terminar refiriéndome a otras tradiciones que están empezando a cobrar fuerza en nuestro país últimamente. Es el caso del Halloween, importado de Estados Unidos y que aquí nunca se había celebrado hasta que hace unos pocos años algunos programas de televisión empezaron a hacer programación específica y algunas discotecas organizaban fiestas de Halloween (una disculpa más para vender más entradas). Ahora incluso hay ya colegios que organizan festivales de Halloween, algo que me sigue resultando muy extraño. Hay que decir, en todo caso, que la tradición americana de las calabazas con velas en su interior tiene un antecedente directo en las celebraciones de Todos los Santos del pueblo de Cedeira, en la costa norte de Galicia, dónde es tradicional adornar calabazas de ese modo.

La otra festividad que está comenzando a imponerse aquí en Galicia de una forma también artificial, según mi opinión, es la del Samain, una celebración que parece tener origen celta y que tiene que ver con el calendario agrícola. No es este el sitio para entrar en el famoso e interminable debate sobre si Galicia es o no una nación celta pero, en cualquier caso, hay que señalar que aunque lo hubiese sido en su momento la tradición de celebrar el Samain no se conservó por lo que hoy es, solamente, un motivo más para celebrar un magosto (una fiesta en la que se asan castañas en una hoguera y se acompañan con vino y música) de esos que se reparten por todo el otoño.

En cualquier caso, si hay un festivo y además este tiene una especialidad gastronómica propia, ya hay un motivo para alegrarse.

ACTUALIZACIÓN 26-10-05: Quien quiera ampliar información sobre la celebración del Samain y sus raices celtas, puede hacerlo con él artículo de mi amigo el historiador Andrés Pena publicado en www.riograndedexuvia.com. Una vez en la página, hay qye acceder a la sección Narón en la Historia y, dentro de ella al artículo titulado "O Ciclo Invernal: Halloween /Samain/ Véspera de Tódolos Santos). Un estudio muy en lal línea de este investigador heterodoxo. Y que conste que el calificativo no pretende menospreciar su trabajo en absoluto,sino poner el acento en sus enfoques, poco frecuentes.

24.10.05

AÑORANZA


Basta que uno decida cuidar lo que come (y lo que bebe, y lo que tapea) para que de pronto surja la añoranza de hábitos como tomarse una cerveza con amigos, hábitos que, por otra parte, no practico a diario, ni mucho menos, pero basta que se autoimponga uno una prohibición (digamos una restricción, que suena menos duro) para que ese hábito esporádico se convierta en un recuerdo que se desea repetir: una cervecita acompañada de unos pinchos de lo que sea,por ejemplo de una tostada con anchóas y pimientos. Y hablando de esos pinchos, gran descubrimiento el recién abierto Lizarrán de Santiago (por cierto, acabo de leer que esas tabernas han pasado de servir 400.000 tapas en 1996 a casi cincuenta millones el año pasado.Impresionante). Creo que lo mejor de tomarse unas cañas con los amigos es el buen rato que se pasa, más allá de lo que se beba o lo que se pique. Casi siempre se consigue un ambiente agradable, en el que todo el mundo tiene ganas de hablar, de pasarlo bien y de olvidarse de los malos ratos. Que quede claro que aunque ahora me autolimite en el consumo de determinados productos no he abandonado la sana costumbre de, de vez en cuando, salir a tomar algo con los amigos, aunque sea un agua.

Y despues de este momento de añoranza, supongo que propiciado por el clima de estos últimos días, aquí os dejo una sugerencia para cuando querais dar una vuelta (los que vivais por esta zona), pasar un fin de semana en un lugar tranquilo (los que vivais algo más lejos) o, al menos, hacer una visita a la página web, si no os es posible visitarlo en persona. El monasterio de Carboeiro (ayuntamiento de Silleda, provincia de Pontevedra) es una de las más imponentes construcciones monásticas románicas del noroeste de la Península Ibérica. Se encuentra en medio de un frondoso bosque de robles y castaños a orillas del río Toxa y, además de merecer una visita por su espectacular arquitectura, que conserva todo su atractivo a pesar de estar en ruinas y haber sufrido una reciente restauración muy poco afortunada), vale la pena bajar hacia el río por entre las construcciones anexas, acercándose al molino y desde allí a la orilla. Es un paseo realmente agradable que, al menos a mi, me da la sensación de estar inmenso en plena película de El Nombre de la Rosa. Además, en otoño (y probablemente por eso me he acordado) es un lugar ideal para ir a recoger castañas y setas. También se pueden encontrar avellanas, madroños y algún que otro fruto del bosque, así que ese es otro atractivo para una visita que os recomiendo.

Además, si os decidís a pasar unos días por la zona, hay muchas otras cosas interesantes que ver, como la cascada más bonita de Galicia, A Fervenza do Toxa, a pocos kilómetros, una iglesia prerrománica, un imponente puentemedieval semiderruido en el vecino pueblo de Vila de Cruces, etc. Silleda no tiene ningún atractivo especial, pero es un buen centro para hacer excursiones por la zona, acercarse a probar las célebres rosquillas de la pastelería Távora, en el vecino pueblo de Bandeira, subir has el monasterio de Acibeiro, otra joya románica que, además, hace poco que estrenó hospedería, o hacer rutas de senderismo por los valles del Toxa y del Deza. Es una zona poco conocida fuera de Galicia pero que merece una visita, espercialmente en otoño.

FIN DE SEMANA GASTRONÓMICO


Este ha sido un buen fin de semana. El sábado me trajeron de Bruselas un par de productos que se merecen un post. En otra ocasión ya hablé de los cocholates Godiva,unos chocolates belgas que descubrí en Nueva York en una de esas mezclas insólitas que solo pueden darse en aquella ciudad: probando los fresones bañados en chocolate despues de comerme un estupendo pollo cajun. A pesar de ser belgas, los chocolates Godiva tienen casi más famas en Estados Unidos, donde son considerados casi chocolates de lujo, que en Europa, donde tienen mayor competencia.

Esta vez me trajeron una crema de chocolate negro para untar que es para volverse loco (y eso que yo no soy especialmente adicto al chocolate). El segundo producto belga que recibí es un queso, que entra ya en una categoría de productos que si que me emocionan más. La abadía de Chimay es famosa internacionalmente en especial por sus cervezas, pero lo que mucha gente no sabe es que allí también se elaboran algunos de los quesos más populares de Bélgica. Entre ellos una de las especialidades más interesantes, por poco común, es el queso aromatizado con cerveza de la propia abadia, que es el que me han traido. Es un queso de leche de vaca, cremoso y graso, con un interesante regusto amargo, que es el que le da la cerveza, que le da muchísima personalidad. No es el mejor queso que he probado, pero no está nada mal.

La otra nota gastronómica del fin de semana la pone la visita al Restaurante Patiño que hicimos ayer para celebrar un cumpleaños. Ya he dicho en otras ocasiones que este es uno de mis restaurantes preferidos de la zona de Santiago, aunque esta vez he de ponerle una pega. Vamos a ver, un restaurante casi nunca está bien o mal en abstracto, sino que está bien o mal en relación al precio, de tal forma que hay restaurantes que están muy bien para los 10 euros que pagas por el menú, pero ya no lo estarían tanto si tuvieses que pagar 50. Pues este es el caso. El restaurante Casa Patiño (Carretera Santiago - A Estrada, a la entrada de Cacheiras)está, a grandes rasgos, más que bien, pero la subida de precios no le ha beneficiado en absoluto. Lo que era un restauran excelente por 20-25 euros, ofreciendo una carta y un servicio muy por encima de lo que uno podría esperar por ese precio, ha pasado a ser un restaurante de unos 35-40 euros sin que haya habido otro cambio que el del precio.

¿Quiere esto decir que ahora está mal? En absoluto. La comida sigue siendo excelente y el trato amable, solo que ahora el local se ha puesto en una categoría que no estoy seguro de que le beneficie. Me explico: por 25 euros era un sitio muy recomendable con una carta muy por encima de la media de los restaurantes de ese precio, mientras que por 40, sin estar mal, entra en competencia directa con otros restaurantes también muy interesantes. Además, esta subida del precio hace que pase de ser un restaurante que uno se planteaba visitar con frecuencia, cualquier dia que le apetecía comer fuera de casa, a ponerlo en el nivel de esos restaurantes que uno se reserva para ocasiones más especiales. Y, claro, al final del año no hay tantas ocasiones especiales y, por otra parte, hay más de un sitio al que uno puede plantearse ir para una celebración así que, en mi opinión, el restaurante ha salido perdiendo con el cambio. De hecho, creo que el bajón en la afluencia de clientes (ayer domingo a mediodía solo estaban ocupadas nuestra mesa y otra) debe estar directamente relacionado con este incremento de los precios. Y es una lástima, porque la clientela perdida es realmente difícil de recuperar, por mucho que se rebajen los precios en el futuro.

Pero vayamos a lo bueno, que también lo tiene. La comida sigue siendo excelente. Ayer probamos unos langostinos rellenos de crema de boletus que eran para llorar de emoción. No hay pega que ponerles, estaban sencillamente impresionantes. Por otra parte, el bacalao al horno con pasas y aceitunas negras también se merece un notable alto. También probé la merluza en salsa de gambas (que ya conocía) y que sigue siendo excelente. Pero uno de los puntos fuertes de la carta son los postres que, aparte de una presentación cuidadísima y espectacular, son por lo general impresionantes. Ayer me decidí por una recomendación del chef y probé un bizcocho de café con helado de turrón y naranja que, decididamente, es de los mejores postres que he probado en los últimos meses. Otros postres que trajeron a nuestra mesa fueron la tarta de nueces y plátano con crema de chocolate amargo y una especie de mousse de yogur con frutos ácidos que mantenían el nivel del primero.

En resumen, una comida de un nivel más que aceptable, aunque si antes la relación calidad/precio era excelente ahora ha pasado a ser correcta o incluso con un precio un poco alto para lo que se ofrece. Sin duda ahora visitaré Casa Patiño con menos frecuencia, lo cual es una lástima, porque hay pocos restaurantes con una carta tan atractiva y menos por el precio que tenía este. Es una pena comer tan bien y quedarse con una sensación agridulce, pero, en fin, qué le vamos a hacer, son muy pocas las veces que lo bueno dura para siempre.

21.10.05

RECETAS VEGETARIANAS


Antes de empezar: bienvenidos los nuevos lectores de México D.F., Tuxtla Gutierrez,Culiacán, Coahuila, Bogotá, Caracas, Buenos Aires, Atlanta, Oos (Holanda) y demás. Está visto que, por alguna razón, a los mexicanos esta página les atrae más que al resto.

Y ahora entremos en materia. Ayer una lectora me pedía alguna receta vegetariana. Es cierto que últimamente (debido a la dieta, como sabeis) he publicado unas cuantes recetas de o con vegetales e incluso algunas vegetarianas, aunque no estrictas, eso si, porque suelen incluir huevos o lácteos. Pero dado que ya se de al menos dos lectoras que se decantan por este tipo de cocina y debido a que últimamente estoy acumulando cierta experiencia en ese sector, aunque no renuncio al otro, aquí van otras que me encanta, dedicadas especialmente a Pajara Pinta, que espero que las difrute. Y ya sabes, solo tienes que pedir y, en la medida de lo posible, siempre que conozca recetas o ingredientes relacionados con tu pregunta, no me cuesta nada contestarte. Al contrario, es un placer.

Aquí en España solo usamos los calabacines cuando ya han alcanzado un tamaño medio, alrededor de unos 20 centímetros, pero en otros paises se suelen utilizar también más tiernos. Creo que, como en tantas otras ocasiones, esta costumbre empezó en Italia, donde el calabacín (zucchini para ellos) es un ingrediente muy empleado. Allí pueden encontrarse más o menos grandes, como en nuestros mercados, pero tambíén pequeños (de unos 10 centímetros) o incluso menos. Además, cualquiera de estas dos últimas variedades se pueden encontrar límpias o vendidas con la flor.

Desde aquí, la costumbre de cocinar con calabacines tiernísimos se ha extendido a otros paises y actualmente no es difícil encontrar courgettes, que es su nombre francés y británico, de poco más de cinco centímetros en muchos comercios de París o Lóndres, por ejemplo. Pero donde más ha calado la moda de los Baby Zucchini es en Estados Unidos, mientras que aquí, en España, tenemos que conformarnos con los grandes calabacines que hay en las tiendas o bien, si tenemos la oportunidad, tratar de cultivar los nuestros, cosa que he hecho este año con bastante éxito.

En cuanto a usos culinarios, este calabacín tierno admite los mismos que aquellos de mayor tamaño, aunque la cocción debe ser más delicada porque al ser más tiernos se pasan rápidamente y, además, el sabor es más sutil. Son estupendos, por ejemplo, para cocinar al vapor y resultan mucho mejor que los calabacines grandes en la preparación de crudités (al menos para mi gusto). Un ejemplo: se limpian bien y se cortan en finas láminas calabacines tiernos yy se acompañan con bastoncitos de queso Emmental y zanahoria, se salpimentan ligeramente y se acompañan de una mayonesa aromatizada según nuestros gustos (con un poco de ajo, por ejemplo, con un poco de menta o hierbabuena, con un poquito de comino, con pimentón, etc. Eso si, siempre con cuidado de no eclipsar los sabores de las verduras).

Eso respecto al fruto, pero ¿Qué pasa con las flores?. Pues, aunque a alguna gente le sorprende, también admiten multitud de preparaciones y son, en mi opinión, uno de los ingredientes más sutiles y más injustamente menospreciados de los que tenemos los europeos occidentales a nuestro alcance. Las he probado en pizza, en salsa para servir con pasta, rellenas de queso y jamón y horneadas e incluso fritas. Alguna vez, cuando no he conseguido flores de calabacín, que son una auténtica joya por su suavidad y por su aroma suave, las he cambiado por flores de calabaza, que aquí, en Galicia, suelen ser más fáciles de encontrar en cualquier campo entre julio y octubre y, siempre que no se abuse y se tenga un poco de cuidado se pueden tomar prestadas tres o cuatro sin mayor inconveniente. La flor de calabaza sirve, en principio, para las mismas recetas que la de calabacín, aunque se debe cocinar un pco más porque es un poquito más dura. Por otro lado, eso me lleva a las flores de calabaza escabechadas que compré el año pasado en un establecimiento mexicano y que también me parecieron estupendas.

Una vez explicado todo lo anterior, os voy a dejar aquí mis dos recetas preferidas con este ingrediente como componente principal. Espero que las disfruteis. Recordad que cualquiera de ellas vale tanto para flores de calabacín o de calabaza, siempre que se tenga más cuidado con las primeras, que son mucho más delicadas y solo admiten cocciones breves, que en las otras deberán prolongarse un poco más. Pero con un poco de sentido común no habrá ningún problema.

SPAGHETTI CON SALSA DE FLORES DE CALABACÍN

Por un lado se va cociendo la pasta, mientras que por otra parte se lavan con cuidado las flores de calabacín, se abren a la mitad y se limpia el interior de las partes más duras. Una vez límpias se cortan, a su vez, a la mitad, pero cuidando de que no resulten trozos demasiado pequeños. Por otra parte se pica una cebolla mediana y un diente de ajo y se comienzan a dorar a fuego lento en aceite (preferentemente de oliva). Se pican un par de ramas de perejil fresco y se añaden a la cebolla cuando esta comienza a estar transparente. Se remueve bien y se añaden las flores troceadas. Se salpimenta y se saltea durante un par de minutos y, a continuación, se añade un chorrito de vino blanco y, si se quiere, una pizca de algún picante (guindilla, pimentón picante o similar). Se corrige de sal, se deja cocer unos segundos más y se retira. Se sirve sobre los Spaghetti y se espolvorea con queso parmesano recién rallado.

FLORES DE CALABACÍN RELLENAS

Se eligen las flores de mayor tamaño con cuidado de que estén enteras, se lavan y se limpia el interior retirando todos los pistilos con mucho cuidado para no romperlas. Se reservan. Mientras tanto, se prepara un picadillo de ajo y perejil fresco y se dora en aceite de oliva hasta que ablanda. A continuación se añade jamón bien picado (en este caso es mejor Jamón de York, pero también valdría jamón serrano, en cuyo caso debe retirarse del fuego casi inmediatamente, o bacon, en cuyo caso la cocción se prolonga un poco más), se mezcla todo bien y se retira del fuego. Se espera a que esta mezcla temple y, con una cucharita pequeña se rellenan las flores con mucho cuidado hasta llegar, aproximadamente, a la mitad de la altura. Se pone el horno a calentar a fuego medio (unos 150º)y se termina de rellenar las flores con queso parmesano rallado, una pizca de orégano y una pizca de pimienta negra molida. Se cierran lo máximo posible con la mano y se colocan en una fuente refractaria untada ligeramente con aceite (para que no se peguen). Cuando el horno está caliente se introduce la fuente un par de minutos, retirándola cuando las puntas de las flores empiecen casi a quemarse. Servir calientes como entrante.

20.10.05

Y ESTE INVIERNO...



¿A quién no le apetecería visitar París en invierno? Pasar frío, ver la decoración de navidad, ir a las tiendas, a los museos, a los mercadillos, a los cafés, a las brasseries, a las librerías de viejo, a las epiceries, a las tiendas para gourmets...

Pues si, ya casi tenemos ultimado el plan y, salvo imprevistos de última hora, acaberemos marchándonos para allá. ¿Y qué mejor sitio para un Gourmet de Provincias que la capital gastronómica del mundo? Prometo no desperdiciar el tiempo y visitarlo todo y más, comprarme todo lo que esté a mi alcance (y alguna cosilla más, seguro) y apuntarme lo que no me de tiempo para la próxima ocasión.

Y ya que estamos con este tema, aquí os dejo una receta netamente francesa que espero que disfruteis:

TARTA DE CIRUELAS AL ARMAGNAC

Se compra masa de hojaldre y se coloca como base en un recipiente circular para tartas. Se pinta con mantequilla y se coloca una capa de ciruelas pasas deshuesadas. En un recipiente aparte se mezclan una taza de almendra rallada, un huevo grande, un sobre de levadura, una taza de nata montada sin azucar, 1 taza de azucar y un buen chorro de Armagnac (que puede sustituirse por Cognac o por cualquier otro licor de ese estilo). Se vierte la mezcla sobre las ciruelas y se mete la tarta al horno, previamente calentado a 180º, unos 20-25 minutos. Se sirve tibia con un poco de nata montada o con una bola de helado de vainilla o de nata.

MUY CURIOSO


Ayer me instalé Gvisit, una de esas herramientas gratuitas que nos permiten a los bloggers hacernos una idea más aproximada del tipo de gente que visita nuestra bitácora. En este caso, además de ser una especie de contador, localiza el origen de las mismas y las coloca sobre un mapa, además de organizarlas temporalmente. De hecho, la foto es el mapa de las visitas que ha recibido mi blog en las últimas 24 horas.

La verdad es que siempre había tenido curiosidad por saber quién me lee y, al margen de los comentarios que algunos me dejais, hasta ahora no tenía apenas herramientas para saberlo. Podía saber cuanta gente entraba en la página, de que modo se repartía a lo largo del día y, a traves de los comentarios, la opinión de algunos de ellos. Ahora, además, puedo saber desde dónde me están leyendo y, como siempre, eso suscita nuevas preguntas: ¿Cuánta de esta gente habrá entrado en el blog por casualidad y cuanta conscientemente? ¿Cuánta de esta gente ha repetido o va a repetir su visita? ¿ De que manera se reparte el público de este blog por el mundo?. De momento la simple procedencia de algunas de las visitas me ha dejado perplejo pero, eso si, me ha aclarado que la inmensa mayoría de los lectores (al menos si tomamos como referencia estas últimas horas, son de paises de habla hispana). Ahora bien, los sitios desde los que se han conectado me han parecido de los más sorprendente.

Están las visitas más lógicas, las de España, que han llegado de Madrid, Barcelona, A Coruña, Salamanca, Alicante, Pamplona y Pontevedra pero, a partir de ahí, la cosa se vuelve sorprendente: Valparaiso (Chile), Córdoba (Argentina), Cochabamba (Bolivia), Lima (Perú), Morelia, Michoacán (México), Vista (California) y Lawton (Oklahoma). En fin, si alguno de vosotros estais entre estas visitas identificadas y os apetece, dejadme un comentario.

AU CHIEN QUI FUME


Llevo ya unas semanas dándole vueltas a una escapada a Francia con unos amigos, así que últimamente visito bastantes páginas francesas.

Aquí os dejo la de uno de esos restaurantes clásicos parisinos que, aunque solo fueso por el nombre y por su logotipo, merece una visita: Au Chien Qui Fume, en pleno centro, a dos pasos del Pont Neuf. Los menús que ofrece son realmente apetecibles y bastante asequibles para ser Paris, ya que el menú de dos platos y postre ronda los 30-35 euros.

19.10.05

ARTE Y COCINA


Hoy he encontrado este artículo que me ha parecido muy interesante, tal vez porque combina dos de las cosas que, como ya sabeis, me interesan: el arte y la cocina. Se trata de un texto sobre fotografía de comida y explica muchas cosas, entre otras el hecho de que las fotos que hago a veces de mis recetas no se parezcan, ni de lejos, a las que cualquiera puede ver en las revistas especializadas.

Despues de leerlo, seguro que veis esas fotos con otros ojos

NUEVO CONTADOR (OTRA VEZ)

Bueno, espero que este sea definitivo. Había instalado un contador de visitas hace unos meses, pero con el cambio de diseño perdí todos los datos, así que acabo de instalar uno nuevo, que espero que se mantenga más tiempo. Como había que empezar de cero el día de hoy, que es el primer aniversario del blog, me pareció tan buena fecha como cualquier otra, así que ahí lo teneis, al pie de la página.

18.10.05

CUMPLEAÑOS FELIIIIIIZ!!!

Acabo de darme cuenta. Mañana se cumple un año de la puesta en marcha de este blog. Bueno, en realidad de su primera versión (http://gourmetdeprovincias.tripod.com), porque con esta llevo solo ocho meses, pero como en realidad son la misma cosa, pues estamos de aniversario.

A los que me leais desde el principio: gracias. A los nuevos: gracias. A los futuros: gracias.

En cualquier caso, un año ha dado ya para unos cuantos posts. Espero que el próximo sea al menos tan productivo.

Saludos emocionados del Gourmet de Provincias y del Perro Gastrónomo

17.10.05

RECETA AMISH

Bueno, dado que últimamente estoy dedicándole mucho tiempo a cuestiones no estrictamente culinarias, aquí va la segunda receta del día. En este caso se trata de una preparación típica de los Amish de Pennsylvania, así que ya sabeis, intentad utilizar ingredientes orgánicos y aún mejor si los cultivais vosotros mismos sin abonos químicos ni nada por el estilo. Es una conserva rápida de preparar e ideal para disfrutar durante meses, además a aquellos que como yo tengais una pequeña plantación de tomates os permitirá aprovechar esos tomates verdes que, a estas alturas del año, ya no van a madurar. Atención: el resultado no son verduras enteras en conserva, sino más bienuna salsa espesa.

CONSERVA DE TOMATE Y JENGIBRE

Cinco o seis tomates verdes de tamaño medio.
1 raiz de jengibre fresca.
1/2 kilo de azucar.
cuatro o cinco clavos de olor.
2 limones grandes cortados en rodajas y sin pepitas

Se escaldan los tomates unos segundos en agua hirviendo y se pelan. Se cortan en cuartos y se ponen en agua (suficiente como para cubrirlos) que se lleva a ebullición a fuego lento. Se añade el azucar, el clavo, el limón y el jengibre pelado y cortado en láminas y se deja cocinar a fuego muy lento hasta que la mezcla espesa. A continuación se pone en tarros esterilizados, se cierran y se ponen al baño maría unos 40-50 minutos. Si el proceso se realiza bien, esta conserva aguantará meses sin estropearse. Es una receta ideal para preparar a comienzos del otoño con los últimos tomates de la temporada y consumir durante el invierno y el comienzo de la primavera.

TINTIN / PERDIDOS

Por cierto: ¿Soy el único que ve los parecidos entre la serie Perdidos y el cómic de Tintin Vuelo 714 para Sydney?

Un avión que acaba estrellándose en una isla desierta del Pacífico, un grupo de "supervivientes" y un grupo de "perseguidores" de los que los primeros tratan de escapar, una señal de radio misteriosa, una cripta subterránea, personajes con poderes paranormales, gente que aparece y gente que desaparece, un vuelo con salida o llegada en Sydney, problemas con los animales de la selva. ¿A que no sabeis si estoy hablando de la serie o del cómic?

No me había dado cuenta hasta hoy.

FAROS





NOTA: La primera foto es de Xurxo Lobato, un fotógrafo gallego bastante interesante. Os recomiendo una visita a su página.

Siempre me han fascinado los faros, así que al encontrar esta ilustración (la de la segunda foto) de Linda S. Wingerter en el blog de Cara Carmina decidí escribir sobre ellos. Por cierto, a quien le guste la imagen, encontrará en el mencionado blog (y asi, de paso, lo conoceis) el link a la página de la autora, donde está a la venta por algo más de 100 dólares.

Creo que mi fascinación por los faros viene de cuando comencé a navegar en la Vikinga de mi abuelo, supongo que a mediados de los 70, por la Ría de Arousa: los faros de Sálvora, de Rúa o de la Illa de Arousa fueron algunos de los lugares en los que desembarcábamos. Además, recuerdo como me impresionaban las luces de señalización, esos pequeños faros pintados de blanco y rojo en el medio del mar, saliendo de las aguas para señalizar los canales navegables y, sobre todo, aquellas escalerillas que salían de una puerta en lo alto y se hundían, cubiertas de algas, en el mar.

De todos estos, el que más me gustaba era el de la Isla de Rúa, frente a la costa de Riveira. Su perfil rocoso me recordaba, exagerándolo un poco en mi imaginación, al de la Isla Negra de Tintin. También me impresionaba el faro de la Punta Cabalo, en la Illa de Arousa, que es el de la primera foto, por la historia que siempre me contaba mi abuela: el faro está en una pequeña punta rocosa al norte de la playa, en un lugar de aguas muy tranquilas. A comienzos del siglo pasado el médico del pueblo, que tenía un hijo pequeño, solía acercarse a visitar al farero y dejaba a su hijo bajar a jugar a la playa o entre las rocas. Un día en el que el mar estaba completamente tranquilo, el farero y el médico se sentaron a la puerta del faro, mirando al niño jugar por las rocas a unos pasos de ellos. De pronto, sin ningún motivo aparente, una enorme ola barrió la punta y se llevó al niño, que desapareció de la vista de su padre en cuestión de segundos. Aunque lo estuvieron buscando durante días no encontraron su cuerpo. Desde aquel momento, y para superar la impresión, el médico comenzó a tomar tranquilizantes y acabo convirtiéndose en un adicto a la morfina obsesionado por la punta del faro. Esta es la historia que me contaba mi abuela, quien a su vez se la oyó a su padre, médico en Vilanova, un pueblo de la costa situado a pocos kilómetros, y amigo del médico de A Illa. De pequeño yo también jugué en aquella playa, la de Area da Secada o Escarregadoira, aunque tengo que reconocer que normalmente lo hacía lejos del agua.

El otro recuerdo de infancia que tengo en relación con un faro son las tardes en las que íbamos con mis tíos a ver la puesta de sol en el faro de Corrubedo. Acabábamos la tarde comiendo un bocadillo sentados en las rocas, a la puerta de la taberna del puerto. Hoy la taberna es una cafetería y las rocas han desaparecido debajo del cemento de la explanada portuaria, pero el faro sigue igual.

Hay otros muchas faros que me impresionan, sobre todo el de Cabo Vilán, pero también el de la Punta da Barca, en Muxía, Estaca de Bares, Tapia de Casariego, Cudillero, Cabo de Peñas, Cabo do Mundo, Cabo San Vicente o Cabo Espichel (estos tres últimos en Portugal) o el de Monte Louro, en Muros, que es uno de los mejores sitios para hacer una parada al atardecer. En las noches de verano, desde Corrubedo, pueden versa las luces de los faros de casi toda la costa atlántica gallega, cada uno con su ritmo de encendidos y apagados: Fisterra, Illas Lobeiras, Lariño y Monte Louro hacia el norte, Sálvora, Ons, Cíes y Baiona hacia el sur.

Parece mentira la cantidad de recuerdos que me han venido a la cabeza con una sola imagen.

FRITTATA


La frittata es un plato de origen italiano que, a grandes rasgos, se puede definir como algo parecido a una tortilla, tal como las conocemos en España, aunque con ciertas diferencias. En la frittata hay una base de huevo cuajado sobre la que se disponen, mientras se está cocinando, ingredientes que no quedan en el interior del huevo, como en las tortillas convencionales, sino en la parte superior, como en una pizza.

La frittata, al marge de en su país de origen, es muy popular en la actualidad en Francia, como plato rápido servido en Bistros y Cafés, pero también, cada vez más, en Estados Unidos, donde ha conseguido cierto éxito debido a su versatilidad para preparaciones sanas y poco calóricas.

Como sabeis, estos días he estado experimentando con la escarola. Además, el sábado en el mercadillo de mi pueblo -del que ya he hablado otras veces- me compré en el puesto de verduras ecológicas "la escarola más grande al este del Pecos". Con decir que solo cabían dos en una caja y que la vendedora y yo estuvimos intentándolo un rato antes de conseguir meterla en una bolsa grande os podeis hacer una idea. Además fue realmente barata, solo 60 céntimos. Así que, desde el sábado estoy dándole vueltas a nuevas posibilidades para consumir esta verdura que, además en casa solo me gusta a mi, antes de que empiece a pasarse.

Ayer hice un nuevo intento, basado en la escarola rehogada del otro día, y salió realmente bueno. Aquí os dejo la receta:

FRITTATA DE ESCAROLA Y QUESO:

Para una frittata individual, se baten dos huevos y se le añaden dos cucharadas de leche, sal, pimienta y una pizca de orégano. Se lava y se seca abundante escarola y, mientras tanto, se va dorando ligeramente un ajo laminado en aceite de oliva a fuego lento. Opcionalmente tambi´ne puede añadirse cebolla en juliana en este paso. Se añade la escarola troceada y se deja rehogar hasta que reduce y queda tierna, con los tallos ligeramente crujientes. Según se va secando la sartén se puede ir añadiendo pequeñas cantidades de agua o vino blanco. Se sala a mitad de cocción.

Una vez que la escarola está lista se retira de la sartén y se reserva. Se baja el fuego y se vierten los huevos batidos en la sartén (hay que tener cuidado de que sea una buena sartén que no se pegue). Despues de unos 15 segundos se añaden las espinacas, repartíendolas bien por toda la superficie y abundante queso fresco (queso de Burgos, Mozarella o similar) troceado. Si se quiere, se pueden añadir también unas rodajas finas de tomate. Se deja terminar de cuajar el huevo, mientras el queso se derrite, y se sirve inmediatamente.

Supongo que mis lectores vegetarianos no tendrán queja.

16.10.05

RED DE CONTACTOS


Hoy estoy teniendo una de esas mañanas de domingo que le animan a uno la semana. Despues de levantarme a la hora que me apeteció y de desayunar con toda la calma del mundo mientras veía un documental en Documanía sobre cazadores prehistóricos, me preparé un baño caliente y, una vez en el, decidí tomármelo con calma, leyendo El Pais Semanal. Al salir me puse a mirar el correo y...SORPRESA!!! mi red de contactos había vuelto a ponerse en marcha.

Hace unos días cuando María estuvo aquí le pedí que me comprase en la ciudad en la que vive Tahine, una crema de sésamo originaria de Oriente Próximo, imprescindible para preparar algunar recetas libanesas, sirias y de toda aquella zona. ¿Tahine o Tahini? Bueno, en realidad no importa demasiado y depende sobre todo de la transcripción a alfabeto occidental que se haga de esta palabra árabe. Es lo mismo que pasa con las palabras rusas, por ejemplo: Khruschov, Khruschev, Kruschov, Jruschov... En realidad todas se refieren a la misma persona. Asi que Tahine o Tahini, como más os guste.

El caso es que se lo encargué porque en la ciudad en la que ella vive hay un par de tiendas de productos orientales. Lo que menos me esperaba es despertarme hoy con un correo en el que me anuncia que me ha comprado el Tahine en La Seu d'Urgell, nada menos. Sinceramente, si hace unos minutos me preguntan dónde podría encontrar tahine creo que La seu sería uno de los últimos sitios que se me pasarían por la cabeza. Para quien no lo sepa, diré que La Seu d'Urgell es un pueblo del Alto Pirineo Catalán, en el valle del río Segre, con unos 11.000 habitantes. Quizás lo más curioso de este pueblo -aparte de que vendan Tahine- es que su obispo, junto con el presidente de la República Francesa, ostentan la jefatura del estado de Andorra, que está a dos pasos.

En fin, el caso es que nunca hubiese imaginado que en un pueblo de los Pirineos, alejado de cualquier ciudad grande, se pudiesen encontrart estos productos. Por otro lado, el hecho de que mi amiga se acordase de mi encargo incluso durante una escapada a un lugar como este donde, sinceramente, supongo que lo último que se te pasa por la cabeza es si alguien hace unas semanas te encargó nosequé que no sabes cuando le vas a poder dar, es todo un detalle que ha terminado de redondearme la mañana.

Y ahora me voy a comer al campo y a pasar la tarde con los animales del post del otro días.

Hasta mañana

14.10.05

AMIGOS







Despues de mucho hablar de casi todos ellos, aquí os dejo a esta tropa de compañeros. Unos conviven conmigo y otros me ven casi a diario y, además de estos, faltan el Flauta, del que ya hablé hace unas semanas y, por supuesto Fiona, mi gata, que parece que no quiere salir en el Blog y la imagen se resiste a aparecer. Lo intentaré en otro post. Por el orden en el que aparecen son:

- El Gordo: tenía un hermano casi idéntico que murió hace unos meses. Creo que puede ser el padre del Monecho y es hermano de Fiona, aunque de diferente camada. Desde que lo sometieron a "esa" operación se convirtió en una especie de gato ninja suicida que persigue a Merlín por el campo o acorrala a cualquiera de los otros.

- Silvestre: el gato semisalvaje. Hace una temporada perdió la voz y ahora, en lugar de maullar, parece que aspira.

- El Monecho: alias Enano. En realidad no es un gato, es una especie autóctona del lugar en el que vivimos. Es un animal acuático, adora beber agua caliente (cuanto más caliente mejor) y, además, está como un cencerro.

- Rocky: originalmente se llamaba Melchor, pero ese nombre le duró pocos días. El pobre no es especialmente espabilado, pero en el fondo es un buenazo que aguanta con paciencia las perrerías (nunca mejor dicho) de los otros perros. La foto es de febrero, así que cualquier parecido con su estado actual es pura coincidencia.

- Rambo: un cruce curioso de pastor alemán y otra raza que no acabamos de identificar pero que podría ser perfectamente un Collie. Es el perro más miedoso que conozco y tiene auténtico pavor a los desconocidos, a las correas, a los coches, etc. Entre sus características destacables está su afición a la natación, en la que es todo un experto. Es otro que desde que le hicimos esta foto ha multiplicado su tamaño por cinco.

- Merlin, el Perro Gastrónomo: No podía faltar. ¿Qué os voy a decir de él? Creo que despues de todo lo contado hasta el momento, y lo que contaré en el futuro, no hace falta añadir nada.

Así que, una vez conocidos, me queda añadir la foto de Fiona y la versión 2.0 de Rocky y Rambo.

Ahora ya habeis sido formalmente presentados

NOTAS SOBRE ARTE (creo que voy por el III)


Pues no sé, será la edad, esa barrera psicológica que está ahí a la vuelta de la esquina y que parece que -al menos conscientemente- no tiene importancia, será eso que llaman el reloj biológico (aunque tengo entendido que eso se suele aplicar a las mujeres, más que a nosotros), será el clima, la verdad es que no lo sé, pero últimamente estoy emocionado con la ilustración infantil. Es un mundo que no conocía y que estoy descubriendo. Y tengo que decir que me apasiona.

A veces pienso si seré tan raro como parezco, porque ya me direis como se salta de la escarola rehogada a las invasión nazi de Varsovia, de ahí a la música de los 70 y, en un doble salto mortal sin red, de ahí a la ilustración infantil, pasando, por ejemplo, por el último restaurante de carretera en el que he parado. Dificil de entender, pero ahí está. Supongo que es un síntoma de que tengo vida propia, de que mantengo viva la curiosidad y la capacidad de sorpresa y de que, en realidad, y a diferencia de la de mucha -muchísima- gente, mi auténtica vida empieza en el momento en el que ficho para salir del trabajo. La verdad es que todos los que solo trabajan, tienen amigos del trabajo y su hobby es el trabajo me dan mucha pena, porque se están perdiendo la vida (pero, eso si, a cambio, generalmente, de contratos basura y explotación laboral). Y si alguno de ellos me lee -que nunca se sabe- lo más triste es que no se dará por aludido y seguirá con su triste ir y venir de la mesa del despacho a la de casa y, desde allí, a hablar de lo de siempre con los de siempre. Sinceramente, creo que me gusta esto de ser raro.

Pero retomemos el asunto, que últimamente tiendo a irme por las ramas. El otro día, creo que a través de un comentario que dejó en el blog de una amiga, encontré el blog de Cara Carmina, una ilustradora mexicana afincada en Nueva York que no solo presenta su trabajo (hay un link incluso a una tienda de sus productos que, sinceramente, os recomiendo), sino que presenta el de otros ilustradores, novedades editoriales y, lo que para mi es lo más interesante, weblogs de otros artistas.

Así saltando de unos a otros encontré, por ejemplo, el de esta artista madrileña, que no solo me pareció una preciosidad (de hecho, es la autora de la ilustración de este post. Espero que no le importe) sino que incluye bocetos, versiones y, como no, más links a páginas de otros ilustradores.

Me ha interesado mucho la página del portugués Wishes and Heros, y en especial su tienda virtual, que entre otras cosas me ha parecido sorprendentemente barata y me hace pensar en convertirme pronto en uno de sus nuevos clientes. Continuando con blogs portugueses me encontré con esta otra joya: Planetahilda, que se sale un poco del tema pero que merece una vista de cualquiera que aprecie el trabajo artesanal de calidad y con un toque naif. Cualquier cosa que diga se quedará corta para definir el indefinible trabajo que se presenta en esta página. Lo mejor es que lo veais vosotros mismos.

Tendré que seguir explorando. Seguro que antes o despues vuelvo con algún tesoro de esos que solo encuentras despues de navegar sin rumbo.

NUEVOS USOS, NUEVOS MATICES


El otro día, leyendo la sección gastronómica del New York Times me enteré de una de esas cosas que me resultan sorprendentes: la escarola es prácticamente una desconocida en Estados Unidos. Es una de esas verduras europeas que aún no han conseguido un hueco en el mercado americano, tal vez porque de momento ningún cocinero estrella la ha incorporado a su lista de ingredientes.

Hasta hace poco pasaba lo mismo con el Radicchio o la Rúcola y hoy, en cualquier supermercado estadounidense, pueden encontrarse diferentes tipos de estas dos verduras. En cambio la escarola, como por ejemplo las endibias aún siguen siendo poco populares. Uno podría pensar que es debido a su marcado sabor, pero visto lo del radicchio esa opción queda descartada. También podría pensarse que es porque resultan poco decorativas, pero la verdad es que las hojas de escarola bien utilizadas pueden alegrar cualquier plato, y más si contamos con variedades verdes y blancas combinadas. Otro tanto pasa con las endibias blancas y las moradas, asi que esta es otra opción descartada. Nos queda, por lo tanto, pensar que simplemente aún nop han tenido su oportunidad y que, en un mundo cada vez más amigo de las ensaladas, de la comida sana y de las pocas calorías, acabarán por encontrar su sitio.

Volviendo al tema, la verdad es que siempre me ha gustado la escarola pero he de decir que la encontraba bastante limitada, por su sabor dominante, que hace que tengas que medir bien con qué la mezclas en una ensalada y que no abuses de ella. Esto era hasta que el otro día, en el mencionado periódico, lei que se puede cocinar y que, además, no solo se puede sino que con ello se consiguen nuevos matices y se le da a la escarola una versatilidad que al menos yo no le conocía. El reportaje del Times ponía de ejemplo una sopa de escarola con picatostes, así que me quedé dándole vueltas y acabé preparando una escarola rehogada que resultó muy buena. La textura de la verdura cocina cambia radicalmente y se suaviza, aunque mantiene un punto crujiente interesante en las partes más duras. Por otra parte, el sabor, sin dejar de ser reconocible, también se suaviza y se matiza, llegando a recordar hasta cierto punto a los grelos cocidos cuando se utilizan, por ejemplo, para preparar un revuelto.

Os dejo, para terminar, la receta que hice el otro día. Es realmente fácil de preparar y seguro que os sorprende. Eso si, comprad escarola en abundancia, ya que una escarola de esas enormes que se encuentran en esta época dará, una vez cocinada para dos, o como mucho, tres raciones. Para que luego los vegetarianos digan que no me acuerdo de ellos.

ESCAROLA REHOGADA

Se limpia bien la escarola y se quitan las partes más duras. Se lava y se deja escurrir bien. Mientras tanto, se van dorando a fuego lento una cebolleta y un diente de ajo en aceite de oliva. Cuando están listos, se añade la escarola troceada (aunque no demasiado pequeña, porque reduce bastante) y se va rehogando a fuego lento hasta que comienza a hacerse. Si se va quedando sin líquido, puede añadirse media copita de vino blanco, o bien un chorro de limón (aunque esto potenciará el sabor fuerte del plato) o, si queremos algo más suave, un chorrito de agua. Se sala y se añade, si se quiere, una cucharadita de pimentón dulce. Se le dan unas vueltas más, cuidando no pasarnos con la cocción, ya que lo mejor es que la verdura quede hecha pero no pasada, es decir, que mantenga un punto de dureza en las partes más gruesas de las hojas, y se sirve inmediatamente, ya sea como un entrante ligero o bien como guarnición, por ejemplo de un plato de aves. Se me ocurre, por ejemplo, que debe estar estupenda con un poco de pechuga de pavo escabechada.

Ya me contareis.

11.10.05

RECOMENDACIÓN NO GASTRONÓMICA


Para los que, como yo, sean aficionados a la historia, y más en concreto a la historia de la Segunda Guerra Mundial, para los que busquen una buena lectura, un trabajo de investigación riguroso y bien documentado, para los que le gustasen películas como La Lista de Schindler, Enemigo a las Puertas o El Pianista, una recomendación: se trata del libro Varsovia, 1944, del historiador británico Norman Davies, un trabajo apabullante sobre los últimos meses de la Guerra en el frente oriental, sobre el alzamiento de Varsovia y sobre las poco honrosas posturas de las distintas potencias implicadas.

Un libro de esos que aparecen con cuentagotas y que, de verdad, suponen una aportación a la historia de un periodo tan trillado.

No todo van a ser recetas

ACTUALIZACIÓN 24-10-2005: Atención a la edición, que a pesar de ser de Editorial Planeta, no es ninguna maravilla. En mi ejemplar me encontré con un cuadernillo de hojas (unas 30) mal ordenadas, de tal forma que en el libro algunas páginas están encuadernadas salteadas con la siguiente numeración: 525, 528, 526, 527, 531, 529, 530, etc., lo que hace que tengas que estar volviendo constantemente hacia delante y hacia atras para leerlo. Además, la traducción no es la mejor que me he encontrado y se encuentran tres o cuatro errores de redacción en el libro (uno le presupone otra calidad a estas grandes editoriales). Una lástima. Por lo demás, mi opinión del libro sigue siendo la misma.

KERALA


El otro día, despues de ver un programa de televisión, volví a darle vueltas a la cocina del sur de la Índia. Soy muy aficionado a la cocina índia, pero normalmente preparo platos del norte, cocina balti o punjabí que, por lo general, me gustan más. Pero eso no quita que a veces me interese por preparaciones de más al sur, que por lo general tienden a ser vegetarianas y mucho más picantes.

Parece ser que esa afición al picante del sur tiene mucho que ver con los portugueses, que llevaban a su colonia de Goa las guindillas terriblemente picantes que se conocen como Piri Piri, originarias de Mozambique (y que hace una temporada alguien, a quién a su vez se las trajeron de África, me trajo de Portugal). En cualquier caso, el picante y el gusto por la leche de coco son las dos notas dominantes de esta cocina que es la gran desconocida del subcontinente índio en Europa.

La receta que incluyo hoy es un curry de frutas al estilo de la región de Kerala. Es uy fácil de preparar (salvo por el inconveniente que pueda suponer encontrar las especias, pero cambiándolas por un curry índio se puede obtener un sustituto aceptable).

CURRY DE PIÑA DE KERALA

Se tuestan en una sartén dos cucharaditas de semillas de mostaza, una de coriandro y una de Panch Phoron (una mezcla de especias índia que incluye semillas de hinojo, mostaza y otras especias). Antes de que se quemen se añade un poco de aceite (mejor si no es de oliva) y una cebolla cortada en juliana. A continuación se añaden la piña cortada en dados (1/2 piña natural o una lata pequeña de piña en su jugo) y un plátano grande cortado en rodajas. Se deja dorar todo ligeramente y se añade uina guindilla fresca picada o, en su defecto, dos o tres guindillas secas. Despues de dorarlo todo a fuego lento se pueden añadir más especias según el gusto, como un par de cucharaditas de curry de Madras, un poco de algún masala, algo de Amchoor, hojas de curry, etc. y, finalmente se añade una taza de leche de coco y sal.

La leche de coco puede sustituirse por una taza de leche y una cucharada de coco rallado o, si el sabor resulta demasiado exótico, por una taza de leche. Se deja cocer a fuego lento hasta que la leche espese hasta convertirse en una crema y se sirve caliente.

En cuanto a las especias, la versión original es muy especiada, pero si no contamos con todos los ingredientes podemos usar un curry indio, o incluso un curry de peor categoría de los que venden en casi cualquier supermercado para darle un sabor aproximado -"descafeinado", eso si, pero aproximado-. Es toda una sorpresa de plato. Por su parte, las frutas pueden cambiarse o combinarse con otras como mango, papaya o, por ejemplo, melocotón.

SECRETOS DE FAMILIA


Tengo en casa dos o tres joyas que van pasando de madres a hijos y que, a su vez, cada generación va enriqueciendo con sus aportaciones. Se trata de tres colecciones de recetas que a estas alturas son ya un auténtico tesoro. La que más uso es una libreta que mi madre ha ido recopilando desde que se casó. En ella va anotando recetas caseras, de tal forma que cada vez que va a comer a casa de alguien y prueba un plato espectacular o sabe de una persona que prepara determinada receta especialmente bien, le pide la receta y la anota, tomando nota de quien es la autora y, en su caso, con anotaciones propias que facilitan la preparación. Así, despues de más de tres décadas de recopilación, la libreta de mi madre es un compendio de la mejor cocina gallega tradicional, sin que falten el ella referencias a otras zonas culinarias. Aquí se pueden encontrar desde el jarrete al más puro estilo compostelano hasta las perdices o las vieiras preparadas como toda la vida. Además, a estas alturas, la libreta recoge recetas de algunas cocineras ya fallecidas, lo que la hace especialmente valiosa.

Mi madre conserva la libreta original, pero cada vez que una de sus hermanas se casa, igual que el día que yo decidí independizarme, hace un nuevo ejemplar copiado a mano para ella.

El segundo tesoro es el tomo II de esta colección, dedicado a la repostería. Sus características son iguales a las de la libreta anterior, solo que de esta hay un único ejemplar escrito en una pequeña libreta cuyas hojas están ya manchadas de aceite, harina y mantequilla, lo que demuestra que se usa con frecuencia. Aquí están esos postres que, con solo una cucharada, te transportan a hace más de 25 años, a las visitas a aquellos familiares más o menos lejanos que te preparaban sus postres especiales: las filloas de mi bisabuela de Noia, las chulas de la prima de mi abuela en Vilanova de Arousa, los bizcochos de una amiga de Boiro o de una vecina de Vigo o las recetas que mi tía se trajo de su estancia en Alemania. Todo está en esa libreta.

El tercer tesoro es la auténtica joya de la colección. Está visto que la afición culinaria tiene cierta tradición en mi familia. Una de las abuelas de mi abuela materna, que vivió en A Pobra do Caramiñal, recopiló en su día su recetario particular en el que incluyó todo tipo de platos, bebidas y postres. No se la fecha exacta de su redacción, pero teniendo en cuenta la edad de mi abuela, es fácil que esta colección fuese escrita hacia 1920, o incluso antes.

No se trata de un recetario de cocina gallega tradicional, aunque incluye algunas recetas clásicas, especialmente de pescado. Mi tatarabuela era la mujer de un conservero, es decir una mujer de una familia acomodada y, además, era de origen catalán -de Vilanova i la Geltrú, si no me equivoco-, así que su cocina era más bien atípica para aquél lugar y aquella época. Desde patés de pescados a gelatinas, de cocktails (que ilustraba con instrucciones para su preparación) a pescados rellenos, el recetario de mi tatarabuela es toda una lección sobre la cocina de principios del S.XX.

El original lo conserva en la actualidad mi abuela. Hace ya unos años, para evitar que se perdiese, mis padres se hicieron una fotocopia y despues, a partir de ella, una copia manuscrita en la que incluso copiaron la caligrafía. Al margen de las recetas, que tampoco están nada mal, leer este recetario setenta u ochenta años despues de su redacción es realmente curioso.

6.10.05

AHORA ME TOCA A MI


Ya está bien. Despues de meses en los que solo ha escrito el Gourmet de Provincias, por fin es el turno del Perro Gastrónomo. Ahora me toca a mi. Ya está bien de que sea siempre él quien hable de lo que me gusta o me deja de gustar, de que cocine para sus gustos y a mi me queden las sobras. Yo tambien tengo mi opinión y todo el derecho del mundo a expresarla en este blog, que para algo es el Diario del Gourmet de Provincias Y DEL PERRO GASTRÓNOMO. No siempre vamos a hablar de sus viajes, de sus recetas y de sus series de televisión preferidas, así que aquí os dejo una lista con algunas webs gastronómicas que me gustan, para que otros perrotes como yo puedan disfrutarlas.

Yummy for Dogs: Esta es una de mis favoritas, porque incluye un montón de recetas para perros y todas son vegetarianas, lo cual es mucho más sano. Como a mi también me va eso de la cocina étnica, las recetas del Hummus for Hounds, los Cajun Spices Biscuits o los Smoky Bulgur Bones son los que más me llaman la atención.

Simply Pets: Otro directorio enorme de recetas de todo tipo. Este tiene la ventaja de ofrecer algunas preparaciones pensadas tanto para perros como para propietarios, como el excelente Doggy Stew (that their owners can enjoy too).

Husky Haven: Tiene menos recetas, pero incluye tambien una sección de recetas para el Kong (a ver si el Gourmet toma nota y me prepara algo divertido).

Positive Dogs: Según el autor de esta página, son recetas que puden dársenos para motivarnos y para entrenarnos pero, aún así, tienen buena pinta.

Natural Pet Care: Otra de esas páginas que se preocupan de tenernos bien alimentados y sanos al mismo tiempo. Tiene menos recetas, pero siempre hay algo aprovechable.

Society Dog. A Social Club for Dogs : Esta me encanta. Una especie de club online para perros que, además, incluye una sección de recetas.

Irish Country Kitchen: Esto si que es el no va más de la gastronomía perruna, una página de cocina tradicional irlandesa que incluye recetas para perros. Me encaaaaaanta. Atención a las Dog Cheese Bone Cookies.

Bueno, yo creo que como adelanto no está mal. Dejaré que los próximos posts los vuelva a escribir el Gourmet, pero que conste que no descarto volver.

SALMONETES GAUDI

Bueno, dado que hace unos días que no dejo ninguna receta, he decidido volver por la puerta grande, así que aquí os dejo una receta de Ferrán Adriá que es, además de una de sus favoritas y de las más caracterísiticas de su restaurante El Bulli, una de las menos complicadas de preparar en casa.

Que la disfruteis.

SALMONETES GAUDI

INGREDIENTES PARA 4 PERSONAS
4 salmonetes de 50g1 pimiento pequeño1 calabacín pequeño1 escalonia1 tomate maduro pequeño2 cucharadas de cebollino picado
PREPARACIÓN
Escamar los salmonetes y sacar los filetes con un cuchillo fino. Quitar las espinas centrales con ayuda de unas pinzas. Cortar el calabacín y el pimiento rojo en pequeños dados. Pelar la escalonia y cortar también en pequeños dados. Pelar el tomate, sacar el agua y las simientes, cortándolo a dados pequeños. Mezclar las verduras con el cebollino picado. Rociar ligeramente los filetes de salmonete por el lado de la piel y "empaparlo" con el mosaico de verduras. Sazonar con sal y pimienta. Poner a fuego medio una sartén con una cucharada de aceite de oliva, añadir los salmonetes por el lado del mosaico y dejar 10 segundos (sólo tienen que coger una ligera coloración); darlos la vuelta y dejarlos otros 10 segundos. Retirarlos de la sartén.Para la ensalada, cortar la cebolla tierna en fina juliana. Cortar los filetes de anchoa en gruesa juliana. Mezclar la cebolla tierna, la anchoa y los piñones y sazonar con el vinagre de Módena y el aceite.PRESENTACIóN: Colocar en un plato los dos filetes de salmonete en mosaico, al otro extremo del plato la ensalada de cebolla tierna e intercalada entre los salmonetes la vinagreta.

POR RACHAS


Como sabeis bien los que me conoceis, soy una persona que funciona por rachas. Supongo que habrá quien diga que tengo la mente dispersa y que no soy capaz de concentrarme en algo, pero yo creo que es más bien al contrario. Cuando me interesa algo me centro de manera casi obsesiva hasta tal punto que llega un momento que, sin dejar de interesarme, tengo que dejarlo de lado una temporada y buscar otra cosa. Por otra parte, necesito tener siempre la mente ocupada en algo que me interese: desde planear viajes que puede que no lleguemos a hacer, pero que estarán perfectamente detallados en todos sus aspectos, a inventar recetas de cocina, componer música o, por ejemplo, discurrir nuevos posts para mi blog.

Hasta hace unos días mi tema oficial era un viaje que queremos hacer dentro de un par de meses: buscar hoteles, trazar el recorrido, casar los horarios de transporte público, localizar horarios, precios y direcciones de monumentos, museos, etc. Y así fue hasta que, por fin, lo tuve más o menos definido, con los billetes comprados y el recorrido perfectamente calculado. Antes de eso habían sido las posibilidades gastronómicas de la soja en sus diversas variantes: cruda, germinada, en semilla, en vainas, en tofu, en conserva, en lecitina, en proteina, en fideos o en salsa. Todo un mundo culinario para investigar. Y, además, sanísimo.

Mi última obsesión (hasta el momento) fue fruto de la casualidad. En este caso digamos que he obtenido los dos primeros capítulos de la segunda temporada de Perdidos y estoy en vías de obtener el tercero. Antes que nada tengo que decir que la serie me enganchó desde que la descubrí por casualidad en el canal FOX y que, a pesar de las contraprogramaciones, cambios de horarios y repeticiones de capítulos conseguí seguirla desde el principio hasta el final. Así que, a finales de agosto, me quedé con las ganas de saber los que pasaría a continuación.

El pasado 21 de septiembre estrenaron la segunda temporada en la cadena estadounidense ABC, donde la emiten los miércoles por la noche (horario americano) y donde ya van por el capítulo 3, de forma que cuando descubrí por casualidad que podía conseguirlos casi en tiempo real (con un desfase de apenas 24 horas respecto al estreno), empecé a investigar en ese nuevo sistema, que en realidad no es tan nuevo, pero que a mi me cogió completamente por sopresa.

Bueno, supongo que no sería lícito hacer apología aquí de algo que no está muy claro si es delito o no, aunque ya sabeis que creo, despues de revisar las leyes, que el intercambio entre particulares sin ánimo comercial no es delito y que, igual que hace unos años nuestros amigos nos grababan sus discos de vinilo en cintas de casette y no pasaba nada ahora, en realidad, estaríamos haciendo lo mismo, aunque cambiando el vinilo y el casette por soportes más avanzados y nuestra lista de amigos, más o menos reducida, por un grupo mucho más ámplio, aunque el espíritu sigue siendo el mismo.

En cualquier caso, digamos que mi nueva obsesión es la de las películas, documentales y series en versión original. Hay veces que descubres que los dobladores se toman sus licencias y modifican el sentido o los matices de lo que, en definitiva, es una obra intelectual. Ayer descubrí que los "números chungos" que mencionaba un personaje de Perdidos eran, en la versión original, simplemente "bad numbers". Podría poner muchísmos ejemplos de doblajes más o menos libres, la mayor parte tomados de la Televisión de Galicia. ¿Alguien sabe decirme la traducción literal al inglés de "Mi madriña, rapas, vas a lume de caroso. A ver se deixamos de facer o pailán e baixas do coche do carallo", por ejemplo?

Pero, volviendo al tema gastronómico una vez más, al margen de una única alusión en un capítulo de la primera temporada, ¿Alguien se explica como los personajes no han adelgazado al menos 20 kilos?. Analizemos su dieta: sabemos que comen fundamentalmente cocos, algo de pescado, algún que otro erizo de mar y, con suerte, algún jabalí muy de vez en cuando. Sabemos también que son unos cuarenta, lo que hace que al menos se necesitasen unos 8-10 kilos de pescado y unos 20 cocos para ir tirando. Pongamos que llevan algo más de un mes en la isla, por ejemplo unos 40 días, así que llevarían consumidos unos 800 cocos y unos 400 kilos de pescado fresco, lo que supongo que dejaría las reservas de la isla bastante cerca de los límites. Cualquiera que recuerde programas tipo La Selva de los Famosos se dará cuenta de lo que se adelgaza en esas condiciones en muy poco tiempo. Y eso por limitarnos a la dieta y no hablar, por ejemplo, de los cortes de pelo, los afeitados, etc. Pero bueno, es ficción y lo aceptamos.

Ahora bien, uno es un Gourmet de Provincias aunque se diera el caso de quedarse perdido en una isla desierta, así que en esta caso, y dado que de momento aún no he visto a nadie cocinar en la serie, yo recomendaría unas buenas sopas de pescado y algas, que harían que el producto cunda más (seguro que tembién se podrían espesar con algún tubérculo tipo mandioca) y, ya puestos, un asado de jabalí sobre piedras calientes en un agujero en la arena, al estilo polinesio. Con eso y unos cangrejitos asados a la parrilla y servidos con una salsita de algún tipo de fruta tropical y coco, seguro que se lleva mucho mejor la espera hasta que a uno lo rescaten.

Esta visto que un Gourmet de Provincias es capaz de ver posibilidades culinarias incluso en una serie de televisión de ficción. Sorprendente.

5.10.05

...Y COMIERON PERDICES


Bueno, probablemente ella no, porque es vegetariana, pero lo importante no es eso, creo yo. Ayer estuve con uno de los recién casados y escribíendome e-mails con la otra parte de la pareja. Siempre es un motivo de alegría que alguien que aprecias se case, y si son dos, ya es el colmo. Si además esos dos se casan entre si, la cosa es ya para lanzar cohetes. Como vengo diciendo desde que conocí la noticia: para una cosa buena que ha salido de este centro de trabajo que tiende a envenenarlo todo, no nos queda más que alegrarnos y, además, así tenemos la oportunidad de ver a dos ex-becarios casados, que esa si que es una especie rara.

Antes de continuar quiero aclarar que no tenía muy claro con qué imagen ilustrar este post, así que me decidí por la de arriba, que me pareció simpática. Que conste que ese perro no es el mio, que yo no lo humillaría hasta ese punto (a lo mejor un poco si, pero nunca tanto, que el pobre Perro Gastrónomo también tiene su orgullo). Se que la feliz pareja no es especialmente forofa del gremio animal pero, que caramba, es mi blog y si lo quiero ilustrar con un perro-novia, pues lo ilustro. Es mi forma de felicitarlos. Una felicitación un tanto sui generis, si se quiere, pero al fin y al cabo una felicitación, que es lo que importa.

Según me cuentan, la ceremonia fue bien, el banquete bien y el viaje bien. Podría novelar la cosa un poco, en plan Corín Tellado, pero no es mi estilo. Parece que la luna de miel por Italia les permitió, además, acercarse a la gastronomía italiana, con visita al Mercato Centrale florentino y degustaciones de vinos incluidas. ¿Estaré ganando nuevos adeptos para la causa gastronómica?. Ahora les queda lo peor, que es la vuelta a la realidad, pero de momento entre el acaramelamiento propio de su recién estrenado estado civil y los recuerdos de estos últimos días, supongo que estarán instalados en una nube bien cómoda. Y me alegro.

Así que, despues de felicitarlos una vez más por habernos dado una alegría, la verdad es que no se muy bien como acabar este post dándole el tono culinario que se le presupone. No se, tal vez revolviendo en mi libro de cocina afrodisíaca encuentre algo vegetariano y apetecible, que supongo que sería adecuado para esta nueva situación ;-)

Ahora en serio, FELICIDADES del Gourmet de Provincias, el Perro Gastrónomo, El Monecho y el resto del Zoológico Público Comarcal.

BERENJENAS


De nuevo un post motivado por la dieta. Pero en este caso sobre las berenjenas, un producto que en el sur de Europa es frecuentisimo pero que en España, y especialmente en el norte, no usamos demasiado.

Desde que decidí ponerme (una vez más) a cuidar lo que como, la berenjena pasó a ser parte importante de mi dieta y, claro, a partir de ahí me puse a buscar formas de prepararla además de las consabidas berenjenas a la plancha, que suelen quedar bastante secas. Y fue entonces cuando me di cuenta de que el recetario magrebí y del Mediterráneo oriental era una mina y empecé a preparar cremas de berenjena asada con yogurt y especias hasta que, el otro día, viendo el programa de cocina libanesa del Canal Cocina me encontré con una nueva receta, el Baba Gannhouj, que ya había intentado preparar pero que no me salía bien porque no conocía el truco.

La berenjena se asa directamente sobre la llama. Se pincha con un tenedor largo y se coloca sobre el fuego para que se ase en su jugo, se le queme la piel y se ahume. Está lista en unos 10-12 minutos. Despues se pela y se pica bien, se mezcla con ajo picado, Tahine (crema de sésamo), aceite de oliva extra virgen y zumo de limón y está lista. Es toda una joya culinaria muy fácil de preparar.

Mi último descubrimiento en relación con las berenjenas lo hice ayer, y para el Perro Gastrónomo también fue todo un hallazgo. Se trata de las berenjenas aliñadas de Almagro, que se ponen en conserva en agua con cítricos y especias. Son berenjenas muy tiernas, aún verdes y, la verdad, me sorprendieron muy gratamente. Seguro que repito. Para los que no las conozcais, que al menos por el norte seguro que hay unos cuantos, son una apuesta segura.

3.10.05

PARADAS ESTRATÉGICAS


Asi vista, la foto casi parece uno de esos paisajes de Friedrich, pero así estaba el otro día la playa de As Catedrais (Ribadeo, Lugo) cuando pasamos por allí.

Fue de regreso de nuestra escapada a Asturias y justo un rato antes de cumplir con uno de los rituales que tiene ese recorrido (casi todos los recorridos tienen uno): acercarnos al parador de Vilalba a tomar un café. No es porque tenga la mejor cafetería del mundo, aunque es agradable hacer una paradita en el trayecto y tomarse un café en la galería, a la sombra del torreón, sino porque al final, en aquellos trayectos que uno repite con cierta frecuencia, acaba por escoger paradas que le son especialmente agradable para estirar las piernas, hacer una pausa y relajarse un momento.

Nosotros, por ejemplo, solemos parar en Tapia de Casariego cuando vamos hacia Asturias y en Vilalba cuando volvemos. En el primer caso la idea de tomarse un pastel de la Palermo caminando por el paseo sobre los acantilados es motivo más que de sobra. En el segundo es simplemente la elección obvia, ya que desde Ribadeo hasta Santiago no se pasa por ningún otro pueblo medianamente grande en el que encontrar una cafetería apetecible. As Catedrais es otra parada alternativa que solemos hacer.

Del mismo modo, cuando vamos a Madrid por la carretera de Lugo, la parada es casi siempre en el Café Pasaje de Astorga, a tomar un café con rosquillas. Cuando vamos por la carretera de Ourense solemos parar en Sanabria, al pie del casco antiguo, para callejear un poco.

Si bajamos hacia Portugal, la parada en Valença do Minho es casi obligatoria, ya sea a la ida o a la vuelta y, por lo general, solemos parar en un área de servicio entre Aveiro y Coimbra que es enorme y tiene muchísima repostería regional.

Supongo que nos pasa a todos. Al menos en nuestro caso se trata de apostar por lo seguro ya que si te gusta un sitio ¿Para que vas a probar con otros que muchas veces no suponen más que una sorpresa desagradable por precio, trato, calidad o cualquier otro motivo?. Tampoco quiero decir que nos limitemos a dos o tres sitios y nos neguemos a probar otros. De hecho, estos los conocemos porque alguna vez nos decidimos a probar y, de vez en cuando, cuando no conocemos una alternativa segura o cuando nos apetece cambiar, tambien probamos otros sitios. Por ejemplo, en Astorga, ya que hablaba de ese pueblo, hay algún otro sitio que recomendaría. En Sanabria aún no he dado con la cafetería que me convenza y en Valença, despues de todos estos años aún no conozco un sitio bueno y barato para comer. En fin, será cuestión de seguir haciendo ensayos.

¿Y el perro gourmet que piensa de todo esto?
Pues la verdad es que no le hace ninguna gracia, porque siempre que hacemos escapaditas de este tipo el ya sabe que toca quedarse en el campo y dormir al aire libre (con lo que le gusta a el un colchón bien mullidito). Eso si, esta vez no tiene queja, porque de la última escapada le traje un Kong, que parece ser que es uno de los juguetes para mascotas más recomendados por veterinarios. Y además se puede rellenar de comida. El sueño de perro gastrónomo.

RECUERDOS Y ESCAPADAS


Este fin de semana hubo tiempo para muchas cosas y, entre ellas, para una escapada relámpago a Asturias. Asturias y gastrónomo aficionado son una combinación peligrosísima, como os podeis imaginar, pero ya os adelanto que esta vez la cosa fue tan breve que apenas hubo tiempo para detenerse a disfrutar de la gastronomía local aunque, a decir verdad, un momento siempre hay. Y si no lo hay, se busca.

Pero en este caso voy a empezar con uno de esos flashbacks a la infancia. Los que nos criamos en la primera mitad de los ochenta o, mejor dicho, los que en aquellos años teníamos edad para empezar a ir al cine, nos criamos en una época de fábulas oscuras en las que hasta los animalitos más adorables, como los Gremlins, tenían un lado siniestro. Es la época de la versión de animación de El Señor de los Anillos y también de la película que encontré en Oviedo y, además, de oferta, El Cristal Oscuro.

A estas alturas creo que se puede decir que El Cristal Oscuro es ya una película de culto y, a la vista de la cantidad de páginas que se pueden encontrar en internet dedicadas a la película y los comics, parece que su club de fans sigue siendo ámplio. No había vuelto a ver la película yo creo que desde 1983, es decir, desde mis tiernos 8 añitos y ayer, al volver a verla, me quedé sorprendido de lo que aguantábamos los chavales de entonces (o de lo poco que aguantan los de ahora, más bien), porque la película no se anda por las ramas en crudeza, crueldad y escenas violentas. Y no pasaba nada. Era una historia de ficción, y nada más.

Al margen de esa sorpresa, descubrí que la película ha envejecido de forma irregular. Sigue siendo un hito en la historia de la animación y un ejemplo raro de esas películas a medio camino entre el público infantil y el adulto. Una pequeña joya salida de la imaginación de Jim Henson que, por otro lado, no puede evitar que determinados elementos estéticos se vean desfasados, como recién salidos de un video de Lionel Richie. Lo más sorprendente, en cuanto a ambientación, es el territorio de los seres que criaron a Jen, el protagonista, plagado de petroglifos recién sacados de la edad del bronce.

En resumen, una película recomendable para cualquiera con imaginación. No está a la altura, probablemente, de otras como Pesadilla Antes de Navidad, pero no está mal.

Pero, volviendo a asuntos gastronómicos, que habían quedado un poco apartados últimamente, diré que volví a cenar cocina hindú en Gijón, que volví a probar las casadielles y que , por supuesto, volví a parar en la Confitería Palermo, en Tapia de Casariego. Tapia es un pueblo pequeño de pescadores, en el que sorprende enormemente encontrarse con esta pastelería. Para quien no la conozca, simplemente añadiré dos datos: su jefe de repostería tuvo el premio al mejor repostero de España en 2001 y, además, su Gianduja Real fue servida en la boda del Príncipe Felipe. Con esas credenciales no es de extrañar que el pastel de chocolate amargo relleno de manzana asada o el de chocolate blanco relleno de cítricos sean antológico.

No tienen página web, aunque aquí os dejo las del restaurante y la tienda de la misma cadena, para que os hagais una idea. Solo quiero añadir que merece la pena hacer unas cuantas horas en coche para merendar alguno de estos pasteles.

Por cierto, escribo un par de horas despues del eclipse, que he estado viendo desde la Plaza del Obradoiro. No pude evitar bajar y pedir unas gafas, porque el próximo eclipse de este tipo visible con las torres de la catedral en primer término será en el 2081 e igual estoy ya un poco mayor para tener ganas de verlo. O a lo mejor no.